Entrevista con Gopala: «El Congreso de Cómpeta es un acto de reconciliación práctica»

2026-05-11

¿El yoga tradicional puede ser revolucionario en el mundo actual? Pues sí. En esta entrevista, Gopala nos descubre la profundidad de intenciones de un Congreso que quiere ser mucho más que un evento de yoga: «La riqueza verdadera no es tener mucho, sino necesitar poco y compartirlo todo o al menos casi todo. Ese es el espíritu del Congreso». Un acto de confluencia de ideas y «de reconciliación práctica» en el que os esperamos unidos en el yoga.

Congreso Gopala

Gopala, profesor de Yoga Sivananda y coordinador del Congreso Yoga, Ciencia y Arte ‘La salud es riqueza’, nos desvela en esta entrevista de gran interés el sentido profundo de este encuentro que se celebrará en el Hotel Balcón de Cómpeta, del 28 de julio al 1 de agosto en Cómpeta (Málaga).

Como ya explicamos en otro artículo, fue en los años 60-70 del siglo pasado cuando Swami Vishnudevananda, en su misión de difundir el yoga por el mundo, vio crecer la semilla que había cultivado: la celebración de un congreso o simposio anual en uno de los ashrams fundados en América del Norte, en el que confluyeran con el conocimiento propio del yoga otras ramas del saber: religiones, cultura, psicología, ciencia… Con el tiempo tales encuentros fueron desapareciendo hasta que de nuevo, en el momento que probablemente más se necesita, la semilla de la confluencia y la unión fue recuperada por Swami Durgananda, directora de los Centros de Yoga Sivananda Vedanta de Europa y discípula directa de Swami Vhisnudevananda.

YogaenRed:  ¿Por qué ahora este Congreso, el primero en muchos años? ¿Sentís en el Centro Sivananda que es más necesario que nunca (dado el nivel de polarización y desinformación) el integrar, confluir y conciliar para volver a la unidad en la diversidad?

Gopala: Sí, rotundamente sí. Llevábamos tiempo sintiendo  la conveniencia de repetir lo que era habitual en las primeras dos décadas de existencia de los Centros de Yoga Sivananda: invitar a las prácticas de yoga a especialistas de otras disciplinas y artes. No es casualidad que este Congreso nazca ahora, en 2026, en un momento donde el ruido externo es ensordecedor: polarización, ansiedad colectiva, informaciones que se contradicen, y un exceso de estímulos que nos fragmenta por dentro. En este momento, la semilla de la confluencia y la unión ha sido recuperada por Swami Durgananda, directora de los Centros de Yoga Sivananda Vedanta de Europa y discípula directa de Swami Vishnudevananda. Y por ello nos volvemos a encontrar ahora en un precioso entorno de la Axarquía malagueña, en un hotel con vistas privilegiadas, el Balcón de Cómpeta.

YeR: En nuestro mundo actual, hay también una cierta división entre yoga y ciencia. ¿El Congreso ‘La salud es riqueza’ intenta reconciliar los dos ‘polos’?

G: En el Centro Sivananda siempre hemos defendido que el yoga es unidad. Pero vivimos en una cultura que premia la especialización y, a menudo, la separación: ciencia versus espiritualidad / cuerpo versus mente / tradición versus innovación. Necesitamos recordar que son complementarios pero nunca opuestos.

Este Congreso es un acto de reconciliación práctica. Queremos demostrar que la neurociencia y los mantras pueden dialogar. Que el flamenco y la danza clásica india pueden convivir en el mismo escenario. Que la salud es mucho más que no estar enfermo: es un estado de coherencia entre lo que pensamos, sentimos, comemos y respiramos.

Y sí, la desinformación también nos afecta: hoy cualquiera llama yoga a cualquier cosa. Frente a eso, no queremos levantar muros ni establecer lo que debe ser y lo que no debe ser, sino ampliar el diálogo con bases sólidas: la tradición viva del yoga, el rigor científico y la belleza del arte como vehículo de transformación.

YeR: Quien te conozca, Gopala, sabe bien de tu apertura e implicación en encuentros e intercambios con otras escuelas y estilos de entender el yoga. Pero, en general, ¿crees que al sector de la enseñanza y divulgación del yoga en España le viene bien subir el nivel de unidad, de intercambio y compartir?

G: Creo que no solo le viene bien sino que es urgente. La práctica del yoga en España es maravillosamente diversa y se lleva a cabo desde ópticas diferentes, pero a veces esa diversidad se vive como competencia  incluso diría yo, con cierto recelo. Hay escuelas que miran con desconfianza a otras, estilos que se sienten el único camino verdadero. Eso es un reflejo del ego, no del yoga.

Llevo años participando en encuentros y congresos en los que participan muchas escuelas de distintas tradiciones, y siempre sucede lo mismo: cuando dos profesores de diferentes tradiciones se sientan a compartir un té y una práctica, descubren que tienen mucho más en común que diferencias. Todos queremos reducir el sufrimiento, aumentar la consciencia y ayudar a las personas a habitar su cuerpo y su mente con más paz.

Este Congreso es una invitación explícita a elevar el nivel de unidad. No se trata de homogeneizar, sino de aprender a dialogar desde el respeto. Un profesor de un estilo de yoga puede enriquecerse con un practicante de otro. Y quienes practicamos y enseñamos no solo podemos aprender y enriquecernos de la neurociencia y el arte, sino que está en el marco de nuestro dharma, nuestro deber como yoguis y como yoguinis.

Si el yoga no es capaz de mostrarse unido en la diversidad, ¿cómo vamos a sugerir o anhelar unidad al resto de la sociedad?

YeR: ¿Qué valores centrales se quieren promover en el Congreso?

G: Tres valores fundamentales:

  1. Integración. Frente a la fragmentación, volver a sentir que la salud es una sola: física, mental, emocional, social, espiritual. El Congreso integra la práctica matutina de meditación silenciosa, de canto de mantras, de asanas y de pranayama con conferencias de neurociencia, mesas redondas sobre la vigencia de los principios clásicos y actuaciones artísticas que tocan el alma.
  2. Humildad compartida. Ni el yoga lo sabe todo, ni la ciencia tiene todas las respuestas, ni el arte es solo entretenimiento. Cada mirada aporta una pieza del rompecabezas. Por eso invitamos a científicos como la doctora Nazareth Castellanos y el doctor Miguel Ángel Pertierra, al doctor Carlos Fiel, veterano profesor de yoga, y a doña Ester Blanco, bailarina de Bharata Natyam y a don Pedro Guerra, con su guitarra flamenca como ponentes, además de a un gran elenco de conferenciantes en las mesas redondas. Es tiempo de aprender de forma interdisciplinar.
  3. Paz activa. No entendemos la paz como una ausencia pasiva de conflicto, sino como una fuerza activa que se cultiva desde la meditación diaria (a las 6:30h de la mañana), desde la respiración consciente y desde el diálogo respetuoso. Si queremos paz en el mundo, tenemos que entrenar la paz en nosotros mismos y en nuestras relaciones.

YeR. Hemos visto que se parte del valor de la salud como riqueza, pero que también se tratarán temas de neurociencia, experiencias cercanas a la muerte, danza india, flamenco… ¿De qué otros temas se debatirán?

G: El programa es deliberadamente transversal. Además de lo que mencionas, nos sumergimos, entre otros, en los siguientes:

  • La vigencia de los principios clásicos del yoga en un mundo en transición (mesa redonda inaugural).
  • El arte de la respiración como herramienta para regular el sistema nervioso.
  • La cocina yóguica vegetariana como acto de salud, compasión y sostenibilidad.
  • El yoga en silla, porque la práctica debe ser accesible a personas con movilidad reducida.
  • Las afirmaciones mentales para la paz interior.
  • El Hatha yoga para una mente atenta.
  • Nuestros vínculos con la muerte.

En la mesa redonda de clausura “Yoga aquí y ahora, un mundo de posibilidades”, abriremos preguntas con el público real: ¿cómo llevamos el yoga a nuestra vida cotidiana, al trabajo, a la familia?

YeR: ¿Qué dirías a alguien que practica yoga (principiante y avanzado) y está dudando en inscribirse, sobre lo que le puede aportar asistir al Congreso?

 G: A principiantes y avanzados, si es que podemos mantener esa distinción, les diría: No dudes, prueba y pongámonos a practicar. Pero con el matiz anterior, yo le diría a la persona principiante:

“No necesitas saber sentarte en loto media hora. En este Congreso vas a encontrar prácticas guiadas paso a paso, profesores con décadas de experiencia que saben adaptarse a cualquier nivel de práctica, y un ambiente donde nadie te juzga. Saldrás de aquí con herramientas concretas: cómo respirar cuando te invade la ansiedad, cómo estirar tu espalda después de un día de ordenador, cómo sentarse cinco minutos en silencio sin sentir que te falta el aire. Y además, compartirás mesa con personas que están en el mismo camino. Esa comunidad es un tesoro.”

A la persona que quizás ya lleva años practicando y tiene su propia disciplina, le diría:

“A veces los más avanzados somos los más estancados, porque creemos que ya lo sabemos casi todo. Este Congreso te va a sorprender. La neurociencia te dará explicaciones que no conocías sobre tu meditación. El diálogo con otras escuelas te abrirá perspectivas que tu tradición quizás no te mostró. El arte te tocará lugares que la técnica no alcanza. Ven a refrescar tu práctica, a cuestionar tus certezas y a recordar por qué empezaste. La humildad es el grado más alto del aprendizaje y de la transformación.”

Para ambos, el valor añadido es Cómpeta: el silencio de la sierra, el cielo estrellado, el aire limpio, las calles blancas. El yoga no solo ocurre en la esterilla, ocurre cuando paseas por un pueblo andaluz con 325 días de sol al año y te permites hacer menos y observar más.

YeR: ¿Y qué sería más satisfactorio para vosotros, los profesores y responsables organizadores, que se obtuviera de este Congreso?

Sería profundamente satisfactorio ver dos cosas. La primera: que cada asistente se vaya a casa con una o dos herramientas prácticas que integre en su vida diaria. No queremos que esto sea un “evento bonito” del que se habla una semana y se olvida. Queremos que la gente aprenda a respirar mejor, a sentarse en silencio, a estirar su columna con conciencia. Eso es salud real.

La segunda: que se tejan lazos de colaboración que continúen después del Congreso. Que un profesor de yoga de Málaga y una profesora de Teruel  se sigan escribiendo para compartir recursos. Que un científico y un artista se den cuenta de que pueden hacer proyectos juntos. Que las escuelas de diferentes estilos se animen a organizar encuentros periódicos.

Y, por encima de todo, que se lleven una semilla de paz interior. Porque si cada persona que pasa por Cómpeta esos días cultiva un poco más de calma, de tolerancia y de alegría, ese cambio se multiplicará en sus familias, en sus trabajos, en sus comunidades. La salud es riqueza. Pero la riqueza verdadera no es tener mucho, sino necesitar poco y compartirlo todo o al menos casi todo. Ese es el espíritu del Congreso.

Una jornada tipo

Ahí está el corazón del Congreso, dice Gopala: en la confluencia de yoga, de ciencia y de arte (por ejemplo, el miércoles 29 de julio):

  • 06:30h – 07:45h: Meditación, canto de mantras y una breve conferencia inspiradora. Día 29: Swami Sivadasananda habla de “La salud es riqueza, la paz mental es felicidad”. Empezamos el día conectando con lo esencial.
  • 08:15h – 10:00h: Clase completa de yoga (asanas, pranayama, relajación profunda). No es una sesión light, es una práctica sólida para asentar el cuerpo y la mente.
  • 10:15h: Desayuno-almuerzo vegetariano (buffet con productos locales).
  • 12:00h – 13:30h: Conferencia. El miércoles: la Dra. Nazareth Castellanos sobre “Neurociencia y meditación”. Ciencia aplicada a la práctica.
  • 14:00h: Pequeño snack y tiempo libre para descansar, pasear por Cómpeta o conversar informalmente con otros asistentes.
  • 17:00h – 18:15h: Dos opciones a elegir:
    • Clase de yoga más física (ese día, rotaciones de columna con Swami Dayananda).
    • Taller temático: “La alegría del canto de mantras (kirtan)”.
  • 18:30h: Cena vegetariana.
  • 20:00h: Conferencia o actuación artística. Ese día: Carlos Fiel con “El tiempo como Maestro”.

Y así cada día, con un equilibrio perfecto entre práctica experiencial (lo que el yoga nos da en el cuerpo) y contenido reflexivo (lo que entendemos con la mente). Además, el jueves y viernes hay actividades abiertas y gratuitas para el pueblo de Cómpeta (talleres de respiración y yoga en la plaza), para que el conocimiento no se quede encerrado en un hotel.

Gopala, coordinador del Congreso Yoga, Ciencia y Arte, en el Centro Sivananda de Madrid.

Tienes toda la información del Congreso incluido programa detallado y forma de inscribirte en:
https://www.sivananda.es/congreso-yoga-la-salud-es-riqueza/
Centro de Yoga Sivananda Vedanta
T 91 361 51 50
El Congreso se celebra en el Hotel Balcón de Cómpeta, Málaga.

Vídeo de Gopala: