Esenciales: Grinberg-Zylberbaum, el ‘Einstein de la conciencia’

2026-08-26

La desaparición hace décadas del neurofisiólogo Grinberg-Zylberbaum, conocido como el «Einstein de la conciencia» sigue siendo un misterio. Durante este verano he vuelto a ver el adictivo documental de investigación El secreto del doctor Grinberg, de Ida Cuéllar. Y de nuevo surge la pregunta: ¿Qué le pasó realmente a este tan brillante como audaz científico a finales de 1994? Escribe Ilde Leyda.

el secreto del doctor grinberg

“Que yo no sepa ni una palabra de inglés, no significa que ese idioma no exista.” (Pablo Picasso)

“La ciencia no la definen los temas, sino el método. Tú puedes investigar lo que quieras. Si el método es el correcto estarás haciendo ciencia. Si no es el correcto, lo que estarás haciendo será charlatanería.” (Doctor Jacobo Grinberg-Zylberbaum)

 Durante este verano he aprovechado para volver a ver una vez más la adictiva película documental de investigación El secreto del doctor Grinberg, de Ida Cuéllar. Y quien la ve, claro, no puede eludir el plantearse la cuestión principal de su línea argumental: ¿Qué le pasó realmente a este tan brillante como audaz científico a finales de 1994? ¿Por qué y cómo desapareció de pronto sin dejar ningún rastro, tal si, como suele decirse, se lo hubiese tragado la tierra?

El Einstein de la conciencia

En breve, por si alguien no lo conociera todavía: Jacobo Grinberg-Zylberbaum fue un destacado neurofisiólogo, psicólogo e investigador mexicano que, nacido en 1946, revolucionó el estudio de la conciencia antes de desaparecer en circunstancias misteriosas en diciembre de 1994, a muy pocos días de cumplir los 48 años de edad. Dedicó gran parte de su tan fulgurante como solidísima carrera en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a tratar de explicar de manera científica en su laboratorio la meditación, los fenómenos místicos, las capacidades extraordinarias desarrolladas por ciertos yoguis, el chamanismo, la telepatía, la visión extraocular en los niños y la parapsicología valiéndose para ello del rigor empírico de las neurociencias. Es conocido popular, periodísticamente, como “el Einstein de la conciencia”.

Por ejemplo, por internet podemos verlo participando en 1989 en el programa de tertulia y debate cultural de Televisión Española La noche: el mundo por montera, presentado y moderado por Fernando Sánchez-Dragó. Esa noche expuso de manera tan sintética como plásticamente comprensible las nociones básicas de su teoría sintérgica, además de, entre otras cosas, explicar diferentes hechos de su literalmente increíble relación profesional, por llamarla así, con la legendaria curandera, la chamana Bárbara Guerrero, la célebre Pachita.

En su libro sobre Pachita anotó: “…el nivel de la conciencia de Pachita era extraordinariamente diferenciado. […] Estar junto a Pachita era una experiencia única en la cual se experimentaba el poder de su mente capaz de conocer los contenidos del pensamiento, las intenciones y las experiencias más íntimas de sus colaboradores y pacientes como si fueran un libro abierto. Además, Pachita lograba penetrar el tiempo prediciendo eventos futuros…”.

Una única certeza: Teresa Mendoza

Con respecto a su desaparición (y presumible muerte) se barajan, desde el principio, varias hipótesis, pero, en cambio, solo tenemos una certeza: María Teresa Mendoza López, su tercera y temperamental esposa, estuvo involucrada de lleno en el plan urdido contra él. En este punto coinciden todas aquellas personas que siguieron más de cerca el caso, especialmente el comandante Clemente Padilla, un respetado agente de la policía judicial mexicana asignado de manera oficial para investigar la desaparición, así como también la propia familia y amigos más cercanos al científico: su hija Estusha, sus hermanos y otros familiares, los colegas de la universidad, su primera mujer Lizette Arditti…

Así pues, las diferentes pesquisas lideradas por el comandante Padilla condujeron directamente a María Teresa Mendoza. Como él mismo afirma en el film: “En el momento en que Jacobo desaparece, desaparece, el 8 de diciembre. No sabemos más de él. Sin embargo, Tere aparece el 9, el 10, el 11, el 12, el 14, el 20, o sea, aparece todavía un mes después, tranquila, muy buena onda…”. Del mismo modo que Hilda Etterman, prima de Jacobo Grinberg, recuerda: “Si no hubiera tenido ninguna involucración, ella se hubiera quedado buscándolo igual que todos nosotros. No entiendo por qué ese desaparecer y no volver a aparecer”.

Conexión chamanismo, la CIA, Carlos Castañeda

“Tus ideas y tus acciones están fijadas para siempre en sus términos. Eso es esclavitud. Yo, en cambio, te traje libertad. La libertad es muy cara, pero el precio no es imposible. Ten miedo a tus carceleros, a tus amos. No desperdicies tu tiempo en temerme a mí.” (Carlos Castañeda)

A continuación, en el documental se van desgranando las distintas hipótesis acerca de por qué se perpetró su aparente secuestro y más que probable asesinato:

Se tantea la posibilidad de que, a causa de sus vínculos con muchos chamanes mexicanos a quienes Grinberg estudió bien a fondo y sobre los que escribió unos cuantos libros, y especialmente a causa de su relación con Pachita, algún o algunos personajes muy poderosos del país con asuntos turbios que ocultar hubieran podido estar interesados, de una u otra forma, en colaborar para que llegara de una vez y en ese momento ya su final.

Por el contrario, otro testigo, a quien la policía mexicana especializada en esta investigación dio mucho crédito, les aseguraba a los agentes haberlo visto bajar de una avioneta junto con su esposa y escoltado por dos agentes estadounidenses en Boulder (Colorado, Estados Unidos). Clemente Padilla siguió esa pista y descubrió que Jacobo Grinberg había estado trabajando en secreto en el pasado para la Universidad de Colorado, algo que sus familiares y colegas de la UNAM desconocían por completo. Aquellos que sopesan esta hipótesis como algo plausible, creen que, tras rechazar en varias ocasiones las insistentes ofertas para que se trasladara a los Estados Unidos a continuar desarrollando allí sus investigaciones y experimentos, la CIA decidió secuestrarlo y suponen que su esposa trabajaba de manera encubierta para dichos servicios secretos y que, por eso, a Teresa también le acabó finalmente la policía mexicana perdiendo el rastro en ese país enorme, se les escabulló.

Casualidad o no, al solicitar el comandante Padilla informes oficiales y al tratar de profundizar en los posibles vínculos de Teresa Mendoza con la inteligencia y con el ejército norteamericanos, se le apartó tajantemente del caso, que acabaría cerrándose en falso a lo largo de 1996.

También se hace referencia a unas posibles maniobras maquiavélicas o brujeriles por parte de Carlos Castañeda y de su círculo más cercano por atraerle para, pérfidamente, apropiarse así de sus hallazgos y su saber con la finalidad de luego utilizarlos ellos mismos en sus obras y cursos de tensegridad. Grinberg y Castañeda habían vivido en los años inmediatamente anteriores una entusiasta etapa de interés, de admiración y de acercamiento recíprocos, pero que había acabado mal, en decepción para el científico y en un alejamiento indignado por parte de este; sobre todo, al parecer, ante determinadas instrucciones para él inasumibles, provenientes del autor de Las enseñanzas de don Juan y que, de haberlas implementado, habrían trastocado en demasía su vida más íntima, más personal.

Por lo tanto, ¿se trató solamente de un crimen pasional sin ninguna otra motivación como trasfondo? ¿Hubo de por medio otros intereses como, por ejemplo, la obtención de una buena suma de dinero a cambio de los contenidos que pudiera haber en los ordenadores y archivos del científico? ¿Una combinación de ambas o de más posibilidades? ¿Otros factores que nos son por entero desconocidos, pero que, en cambio, resultaron cruciales para lo que hicieran con él sus raptores? ¿Se escondía algo y/o alguien más detrás de todo ello en la línea de alguna de las hipótesis más o menos harto enrevesadas arriba apuntadas: personajes muy poderosos moviendo hilos en la sombra, la inteligencia de los Estados Unidos, el controvertido Castañeda y su grupo…?

En cualquier caso, yo no puedo sino invitarles, claro está, a que vean ustedes mismos, si no la han visto ya, El secreto del doctor Grinberg y a que, si lo desean, puedan luego extraer sus propias conclusiones acerca de esta cuestión tan interesante, tan inquietante…

“Me cuestioné acerca del origen de la experiencia y puesto que todo es experiencia me cuestioné (suponía yo) acerca del origen del todo. Alguna vez entreví que podía existir algo más allá de la experiencia; pero confieso que me asusté.” (Jacobo Grinberg)

Ilde Leyda es profesor de yoga desde 2003, alumno de Cristina Sáenz de Ynestrillas y de Martyn Neal. Ha traducido al castellano la tan bella como profundamente inspiradora obra Yoga, viaje al Corazón de T.K.V. Desikachar y Martyn Neal (Chinmayam Ediciones). Usted puede ponerse en contacto con él en ildeyoga@gmail.com.