Continuamos ofreciendo una parte más de los artículos que el maestro Martyn Neal, con su sencillez natural y agudeza habituales, tras décadas de experiencia, ha dedicado al crucial asunto del karma… Es una suerte poder leer a uno de los principales discípulos directos de T. K. V. Desikachar en Occidente y, por supuesto, seguir aprendiendo. Así que, vayamos a ello… Escribe Martyn Neal. Traduce Ilde Leyda.

Consecuencia implacable de la presencia del gusano. Foto de PSRVSKY PI
(Ver primera parte, ver segunda parte)
¡Tened cuidado! heyam duhkham anāgatam
Sí, en el sūtra II.16, Patañjali nos ordena: “¡Tened cuidado!” Tú ya te has ido preparando los padecimientos futuros mediante ciertos actos tuyos en el pasado, así que no añadas más, si puedes evitarlo, a través de las acciones de ahora.
En esta continuación de mi artículo anterior, voy a traducir y comentar los sūtra del segundo capítulo –12 al 16– concernientes a la acción (karma), desde el punto de vista de nutrir vuestra reflexión sobre el tema.
Es importante comprender el contexto en el cual estos sūtra aparecen. Patañjali ha explicado al inicio del segundo capítulo que nosotros tenemos una especie de “mafia interior” que influencia nuestras percepciones y comprensiones y que por eso mismo contribuye a corromper a las fuerzas vivas de nuestra existencia. Esta “mafia” se denomina klesha: aquello que aflige, contraría y hace sufrir. Puede presentarse en grados variables, manifestarse o desaparecer a gran velocidad, y sin duda da pie a errores cuando se actúa bajo su influencia. Cuando uno se da cuenta, a menudo a posteriori, de que ha estado bajo la influencia de esta mafia mientras realizaba tal o cual acción, ¡ha de alegrarse por ello! Este es un paso esencial en el camino del yoga: ver el fenómeno claramente. Como decía Desikachar a menudo: “Si veo avidyā (la confusión –“el padrino” de la mafia–) en mí, ¡eso ya es claridad!”.
Si klesha está en la raíz de nuestras acciones, tarde o temprano tendremos experiencias vinculadas con ello.
El autor del tratado afirma en el sūtra II.12 que si klesha, esta mafia interna, está en la raíz (mūlah) de nuestras acciones, tarde o temprano tendremos experiencias ligadas a esto, ya que estos actos dejan trazos (āshaya) en nosotros (II.12 kleshamūlah karmāshayo drshtādrshtajanma vedanīyah). De la misma forma que después de la lluvia podemos ver los trazos en los cristales de las ventanas de casa o del coche, la acción bajo la influencia de klesha deja un depósito en nuestro ser. Esto es el karmāshaya. Y la particularidad de este depósito es que va a actuar como un imán para conducirnos a las circunstancias y entornos en los que experimentaremos ciertas cosas. La palabra vedanīyah significa “conocer, experimentar”. Estas experiencias son por lo general de naturaleza dolorosa, aun cuando, en el fondo, nos den la oportunidad de clarificar algo. Los términos drshta y adrshta significan respectivamente “visible” y “no visible” y la palabra janma significa “nacer, aparecer”. Esto nos da una posible interpretación del término drshtādrshtajanma como “nacimiento visible o invisible”, es decir, en esta vida o en una vida futura (ver mi artículo anterior en YogaenRed). No obstante, Desikachar insistía en el hecho de que implícitamente puede interpretarse como “aparecer ahora o más adelante” en esta vida…
Si este principio parece lógico, no nos impide que, al pasar por una experiencia dolorosa que nos afecta en carne propia, que dura más o menos tiempo y que nos parece amarga, no lo consideremos entonces del todo lógico y lo veamos ya de manera menos filosófica… Justamente, el sūtra II.13 destaca que, cuando “la mafia” está presente en el momento de actuar, ella trae consecuencias que deberemos soportar durante algún tiempo y que nos afectan en nuestra forma de estar en el mundo (II.13 satimûle tadvipāko jâtyāyurbhogāh). Por ejemplo, tras dejarme llevar por una discusión con un colega de trabajo y haberlo “machacado” debido a la naturaleza de mis palabras, puede que posteriormente lo reencuentre en una situación de ocio y que, por su fuerte carácter, me sitúe en una posición de inferioridad y que me mantenga así durante la duración entera de nuestra relación.
FOTO: una manzana dañada por un gusano
Pie de foto: Consecuencia implacable de la presencia del gusano
Patañjali explica que estando en la raíz (satimūle), los klesha contaminan las consecuencias (tadvipāka) de los actos. El término vipāka significa “maduración”. Esto es como una manzana que cae del árbol porque tiene un gusano dentro –va progresivamente pudriéndose sobre la tierra–. No se trata de un castigo para la manzana, sino que es una consecuencia implacable de la presencia del gusano. Lo mismo nos ocurre a nosotros cuando vivimos una experiencia desagradable en nuestras vidas. No se trata de “una reacción” sino más bien de una secuencia lógica, debido a que klesha estaba presente en el momento de la acción. Estas experiencias nos parecen a menudo injustas, pero en general esto resulta del hecho de que nosotros no vemos los vínculos entre los actos anteriores y sus consecuencias que vivimos en el presente.
Patañjali cita tres dominios que resultan afectados por estas consecuencias: jāti, āyur y bhoga. La palabra jāti significa “estado, cualidad” –se trata de nuestra manera de ser, física y psicológica–. Es “quien yo soy” en un momento dado. La palabra āyur significa “duración”, es el tiempo que dura una experiencia dada –el tiempo real pero también cómo lo siente uno–. Algunas experiencias parecen interminables aunque objetivamente su duración sea corta… La palabra bhogāh significa “las experiencias mismas”. El término proviene de una raíz que indica el hecho de tragar y de digerir –así que se trata del “sabor” que tiene una experiencia para la persona que la vive y de cómo la asimila–.
Entonces, ¿ningún rayo de sol a la vista? ¡Pues sí! El sūtra II.14 va a decirnos que los frutos de los actos serán gozosos o más bien tristes según si en el momento de la acción “la mafia” estaba ausente o presente (II.14 te hlādaparitāpaphalāh punyāpunyahetutvāt). Estos (te), es decir, los tres dominios afectados por la maduración, aportan los frutos (phalāh) dando placer, alegría, felicidad (hlāda) o dolor, pena, tristeza (paritāpa) si en el origen de la acción su causa (hetutvāt) fue pura, buena, equilibrada (punya) o impura, malvada, desequilibrada (apunya). La interpretación que daba Desikachar de la acción pura era: “no afectada por klesha”; y de la acción impura: “afectada por klesha”. Dicho de otro modo, no se trata de un juicio moral sobre el valor ético de un acto, sino de una constatación de la presencia o no de estas aflicciones en el momento de la concepción y de la ejecución de la acción. Con las percepciones y las comprensiones claras, en un ambiente interno no angustiado, sin móviles egocéntricos, y en ausencia de excesivos apegos o aversión, nosotros podemos contar con los frutos de los actos agradables y benéficos. Lo contrario es igualmente cierto y ¡podemos sufrir porque una acción estaba basada en la ignorancia!
¿Son las causas de nuestros padecimientos únicamente imputables a la presencia de esta mafia interna?
(Continuará en un próximo artículo)
• Martyn Neal fue alumno de T. K. V. Desikachar a partir de 1983 y continuó su profundo aprendizaje del yoga con él mediante visitas regulares a Chennai (India) hasta 2014, dieciocho meses antes del fallecimiento de Desikachar, quien abandonó este mundo el 8 de agosto de 2016. Neal hacía a menudo de traductor de Desikachar cuando este viajaba a Francia a impartir sus cursos. Además, entre muchas otras cosas, ha participado en varios libros sobre yoga inspirados en las enseñanzas de T. K. V. Desikachar.
• Ilde Leyda empezó a practicar yoga en 2001. Durante más de diez años fue alumno de Cristina Sáenz de Ynestrillas, alumna de Claude Maréchal y de T. K. V. Desikachar. Comenzó ya a dar clases en 2003. Y, desde 2019, prosigue su formación con Martyn Neal. Imparte clases de grupo y particulares, así como talleres dirigidos a quienes quieran profundizar cada vez un poco más en este método milenario de cuidado, conocimiento y mejora personales.
Ha traducido al castellano la tan bella como profundamente inspiradora obra Yoga, Viaje al Corazón de T.K.V. Desikachar y Martyn Neal.
Puedes contactar con él a través de ildeyoga@gmail.com y/o del número 653379095.Ū
