Los cuatro niveles de dharma: Dharma de vínculos y cósmico

2026-05-27

Dharma, lo correcto según quién eres, tu situación, la ley espiritual o moral y el orden cósmico, es fundamental. Te puede conducir en un proceso –en realidad sin proceso– a la Liberación, la realización de tu sva-dharma ‘tu propia naturaleza’, con y sin dharma. Si el dharma no se vive con claridad, amor y libertad, es tu cruz, tu muerte en vida. Escribe David Rodrigo.

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(Ver la primera parte)

Dharma de Vínculos

Responsabilidad familiar, comunitaria, social, etc. Si este segundo nivel de dharma no se vive desde la compresión clara y profunda, la libertad y el amor, es cuando el dharma es sufrido como represión, violencia psicológica y/o física, miedo, control social, de género y/o religioso de grupos y sistemas de dominio, peso, tristeza, depresión y aniquilación de la persona que muere en vida arrastrando su cruz tan invisible como insufrible.

El centro por el que opera este segundo nivel de dharma continúa siendo el ego, el pensamiento fragmentador de yo-lo mío y los demás, pero si se vive consciente y libremente este dharma de vínculos el ego es suavizado, expandido a niveles de consciencia más elevados en los que el individuo ya no cree ser una realidad separada, sino que conoce y siente los lazos invisibles que nos unen en la interrelación de todos los seres en la Consciencia –que llamarán Dios/Universo, etc.–, como las estrellas se agrupan en constelaciones en el firmamento.

Este dharma de vínculos, siempre que sea vivido desde la comprensión, la libertad y el amor, te permite efectivamente crecer como ser humano gracias, entre otras formas de sentir y de vivir, al servicio a los demás (familia, comunidad, maestros/as, animales, naturaleza, etc.), la acción donde tu sentido de yo individual o ego, aun siendo todavía central, se expande ligeramente más allá de los límites de la persona incorporando a otros seres que consideras parte de ti mismo.

Se sienten, cultivan, alimentan y expresan valores y sentimientos de bondad, honestidad, verdad, amor, compasión, ternura, cariño, cuidado, servicio, solidaridad, comprensión, tolerancia, humanidad, igualdad, respeto, autenticidad, sinceridad, atravesando la incomodidad e incluso rechazo y dureza que a menudo conlleva a corto y medio plazo el vivir aplicando estas virtudes en sociedades egocéntricas, egoístas y conflictivas.

Te paras, escuchas con ecuanimidad y valentía y sigues la voz interior que, en el silencio de tu corazón, a solas o con alguien en quien confías por su ecuanimidad, claridad y amor, te dice claramente qué está bien y qué está mal en cada situación particular.

Este segundo dharma, más sutil que el dharma individual, se vincula con:

  • El cuerpo sutil ‘sukshma sharira’ del ser humano, pensamiento, emoción, memoria, energía, subconsciente, alma, ancestros…
  • El estado del sueño, más sutil que vigilia.
  • La letra U de OM, A, U, M.
  • La consciencia de que todo en el planeta y en el universo está interrelacionado en la Consciencia/Dios/Universo.

Al vivir el dharma de vínculos sientes la felicidad del bien, de la comunidad, de la paz, del amor, de la solidaridad, de la humanidad, del esfuerzo y la lucha con un sentido mayor al puro ego, mero egoísmo que te aísla.

Este tipo de felicidad del dharma de vínculos tiene todavía el predominio de la guna ‘atributo’ rajas –actividad, esfuerzo, sufrimiento–, pero con más sattva –sensibilidad, paz, claridad– que el placer del dharma individual y con poca relevancia de tamas, estancamiento, inercia.

Dharma cósmico

Reconocimiento y alineación con el orden del universo o, si lo prefieres, Dios, que tiene las siguientes cualidades en su estado absoluto y que uno intenta cultivar lo máximo que amorosamente pueda concentrando su energía, su atención total, pasión, amor, claridad en Dios/Universo/Consciencia:

  • Conocimiento ‘Jñāna’.
  • Majestuosidad-Grandeza-Esplendor-Belleza-Maravilla ‘Śrī / Lakṣmī’.
  • Amor-el amado-fama-horado ‘Yashaḥ’.
  • Poder-maestría ‘Aiśvarya’ (posibilidad).
  • Impulso-fuerza-coraje ‘Vīrya’ (efectividad, hecho, efectivo, materializado).
  • Y desapego ‘Vairāgya’.

El centro por el que funciona este dharma cósmico continúa siendo la idea de yo dividido, que es todavía ego, pero aquí es el sentido de yo más puro y unificado, porque aquí sólo se tienen ojos, cuerpo, mente y corazón para Dios/Universo/Consciencia y tu sentir es que todo es Uno en la Consciencia/Dios/Universo y así es tu forma de vida, basada en la devoción, el servicio, la sabiduría, la intuición, la conexión profunda, el amor, la belleza, la paz, la armonía, la valentía, la determinación, el desapego, la saciedad respecto a los placeres mundanos, la fortaleza para soportar los envites de la vida sin disiparte de tu amor profundo a Dios/Universo/Consciencia y hasta culminar en la entrega de la idea de yo en la idea de Dios/Universo/Vida/Consciencia superior, absoluto.

Viviendo en esta práctica del dharma cósmico, el Universo te habla y tú lo escuchas, en meditación, en contemplación, en devoción, en la belleza, en la naturaleza, en el arte, la expresión, en las acciones cotidianas de tu vida, en el cuidado de tu cuerpo, tus emociones, tu energía, haciendo lo que amas simple, con autenticidad, presencia y amor, reconoces continuamente señales de la vida, sincronicidades, vas soltando la tensión, la comparación y el esfuerzo por lograr y vibras cada vez con mayor coherencia y armonía interna –pensamientos, emociones, acciones, formas de vida– y en una frecuencia energética más elevada y alineada a la ley natural de la Inteligencia superior, y puedes conectar así con más paz, felicidad, abundancia y amor.

La cúspide de este dharma cósmico es abandonar tu propósito, tu voluntad –que es la dirección de tu ego, lo que te fragmenta– en la voluntad superior de la Consciencia universal, como una inteligencia superior que, si no la bloqueas con tu ego, fluye en ti siguiendo el orden cósmico de paz, armonía, amor, belleza, claridad y felicidad, incluso en las situaciones complicadas y de dolor de la vida, que atraviesas como aprendizajes y oportunidades que te ofrece la Vida para soltar tu aferramiento a tu mente-cuerpo-vida y amar a Dios/Universo/Consciencia/Vida.

Por maravilloso que sea este vínculo con el dharma cósmico es todavía el ego la función en uno mismo que opera en esta relación porque estás tú (sujeto) y Dios/Universo/Consciencia, objeto superior de tu amor, pasión, atención, pensamiento, del que formas parte diferenciada (ego). Pero aquí tu energía y tu ser (ego) están concentrados en una única cosa y esta entidad es absoluta –Dios/Universo/Consciencia–, por lo que tienes más poder que en los dos dharmas anteriores -individual y de vínculos- de sentir la realización de la realidad de lo Amado –la Felicidad incondicionada, el Amor real, la eternidad– al no dispersar tu energía en múltiples objetos, personas, situaciones y experiencias efímeros y limitados.

Este tercer dharma, más sutil que el sutil, se vincula con:

  • El cuerpo causal ‘karana sharira’, origen del cuerpo sutil y físicos que va tomando cada alma aparentemente individual.
  • El estado del sueño profundo, como cuando durmiendo profundamente, sin sueños, la percepción de fragmentación, propia de vigilia y sueño, de tu mente y sentidos cesa.
  • La letra M de OM.
  • La consciencia de que todo es Uno en la Consciencia/Dios/Universo, que todavía aquí se vive con partes, divisible: yo y Él/Ella y mi práctica que me vincula a Él/Ella, mi devoción, etc.

Viviendo este dharma cósmico sientes la felicidad de estar cerca de Dios/Universo/Consciencia, de la Verdad, del Amor mismo.

Esta felicidad es con predominio de la guna ‘atributo’ sattva, sensibilidad, amor, dicha, luz, paz interior; con poca rajas, actividad, esfuerzo, tu práctica, tu sufrimiento porque el Amado no está siempre contigo, porque es otro; y aquí, al predominar sattva guna, tamas es estabilidad, determinación, paciencia en el amor ardiente, y no inercia.

(Próximo artículo: Sva-dharma ‘tu propia naturaleza’- Cómo realizar lo que eres, lo que es)  

→Consulta: Si tienes cualquier duda sobre la enseñanza y la práctica que indica este o cualquier otro artículo de David Rodrigo puedes escribirle directamente a: escuela@delavidaplena.com

Otros artículos: https://www.yogaenred.com/category/david-rodrigo-articulos/

David Rodrigo, maestro de Conocimiento y realización del Ser a través de la tradición directa del Advaita Vedanta (no dualidad) y del Yoga Meditación del Himalaya (Sankya, Yoga Sutras, Vedanta, Shri Vidya Tantra). 
Enseñanza y acompañamiento personal (online y presencial):
1) Bhagavad Gita Desde Dentro Y + (Yoga Sutras, Upanishads, experiencia directa) – Más info 
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