Yoga como refugio emocional para las personas mayores

2026-04-16

El yoga es una profunda experiencia motivadora que nos ayuda a encontrar el verdadero sentido de la vida, ya que nos ayuda a vivirla con inspiración, plenitud y agradecimiento. Para las personas mayores puede convertirse en un refugio emocional y en un verdadero apoyo existencial que les anime a seguir un estilo de vida activo y saludable. Escribe Elsa Beatriz Acevedo.

Sin lugar a dudas, las investigaciones cientìficas han realizado aportes significativos desde el campo académico e investigativo, tanto teórico como pràctico, en materia de salud integral para las personas mayores.

Los mismos lanzan un reto muy importante a los estudios que en materia de salud humana integral y calidad de vida venimos haciendo, divulgando y creando conciencia sobre el rol del yoga para las personas mayores.

En tal sentido sería muy importante que los pre y post jubilados tuvieran la oportunidad de recibir información y por supuesto formación sobre un tema tan vital en materia de salud física y mental. De la misma manera, aprender a incursionar en los estados de silencio reparador propios del yoga, con el fin de profundizar la calma y estabilidad de manera sostenida.

Todos sabemos la importancia que tiene para todos nosotros la práctica de un estilo de yoga reparador y sanador, así como la meditación y relajación, pero debemos detenernos en su efecto revitalizador integral en las personas mayores, tema que merece la mayor atención, pues les permite unir la corporalidad a la mente así como a sus emociones y sensaciones. Se trata de unificar lo tangible con lo intangible a través de un lazo invisible energético yóguico, profundamente novedoso, sanador y relajador.

La práctica de un yoga especial para las personas mayores evita numerosas dolencias físicas y pesares mentales; entre estos, ver pasar los días, uno tras otro, sin motivaciones ni sueños por realizar. Y es que el yoga es una profunda experiencia motivadora que permite encontrar el verdadero sentido de la vida, ya que nos ayuda a vivirla con inspiración, plenitud y agradecimiento.

Por esta razón hemos estado dedicados durante años a una intensa campaña de divulgación, popularización y apropiación de las prácticas del yoga entre la población mayor, como guía para descubrir y potenciar su paisaje interior de vida y realizaciones.

Entrar en las profundidades del mundo meditativo y del silencio interior abre puertas, derriba fronteras y limitaciones al llevarnos al espacio infinito de la calma, paz física y mental. Resulta por tanto un valioso refugio emocional para nuestra plena tranquilidad, seguridad y felicidad.

No es extraño, pues, que su estudio y consecuentes investigaciones ocupen hoy un espacio tan interesante como prometedor –especialmente en las áreas relativas al estilo de vida sano– en el inmenso campo de las ciencias médicas.

Conectar con el flujo de la vida

Despertar nuestra consciencia corporal a través de la energía del yoga, que libera energías físicas y mentales, produce una fuerte movilidad emocional, y nos enseña, entre otras cosas muy valiosas, que ser mayores no significa estar desconectados del flujo de la vida; todo lo contrario, en momentos de alto envejecimiento poblacional, necesitamos estar más conectados cada día con su misma esencia.

Con cada práctica sentimos un mayor sentido de pertenencia, unidad, amor, solidaridad y entrega, porque nos insertamos en las complejas realidades  de este mundo de manera segura, sostenida, a través de una cultura ancestral y milenaria que nos invita a ser más activos, participativos y comprometidos.

Definitivamente, el mundo sobrevive en constante evolución caracterizada hoy por un estrés vertiginoso. Por eso debemos detenernos y escuchar a nuestro cuerpo cuando nos indica que es tiempo de parar y volver al camino de nuestra verdadera esencia, vitalidad y razón de vida, a través de un estilo de vida sano como el que promueve el yoga integral. Allí puede residir ese verdadero refugio y apoyo emocional que tanto buscamos, merecemos y necesitamos durante esta bella etapa de nuestra vida.

En estas condiciones tenemos la inmensa tarea de encontrar nuestra propia dimensión y sentido para seguir adelante a través de un estilo de vida sano profundamente integral. La práctica de un estilo de yoga meditativo diseñado especialmente para las personas mayores eleva nuestro potencial, además de enseñarnos a no vivir centrados en la realidad innegable de la muerte, ¡sino en la plenitud y milagro de estar vivos!

Elsa Beatriz Acevedo Pineda. Asociación Colombiana de Periodismo Científico. Investigadora sobre Salud, Ciencia y Yoga para las personas mayores.
elsabeatriza@yahoo.com