Flores del Árbol de la Meditación (1)

2026-04-14

Me gustaría presentaros, ahora que la primavera brota en esplendor, algunas “flores” de mi último libro El Árbol de la Meditación, publicado por la editorial Acanto e ilustrado a todo color por un gran artista que es Pep Carrió, cuya poesía visual nos sumerge en el espíritu de la meditación apoyado en la belleza de la naturaleza. Es un libro breve, hecho de esencias, inspirador e intimista que invita a generar un espacio meditativo de reparación y autodescubrimiento. Escribe Julián Peragón.

arbol int1

Aprovecho el rico simbolismo de un árbol, desde la semilla a las raíces, a través del tronco y las ramas, para abrirnos a la belleza de las flores y los frutos.

Valgan estas frases inspiradoras del libro (que recomendamos leer reposadamente) para mostrar el perfume que reside en el interior de la meditación. Empiezo recordando a mis alumnos qué puede ser la meditación:

«Les recuerdo que la meditación es un camino difícil, una vía abrupta, un sendero de total desprendimiento. Les anticipo que el proceso está lleno de paradojas: que hay que meditar sin querer meditar, que hay que empujar sin resistencias y que hay que ser sin desear llegar a ser. Les suplico que no aborden la meditación si siguen deslumbrados por las tentaciones del mundo, y les conmino a abandonar si la soledad, la quietud y el silencio le son extraños. Les aseguro que se van a encontrar en la tesitura de perder viejas y conocidas respuestas y hallar nuevas e inquietantes preguntas, y que seguramente el horizonte vital se hará mucho más amplio pero vacío de certezas absolutas”.

Pero también:

“Otras veces, les digo que la meditación es lo más fácil que hay y que basta con dejarse ser, sin pretensiones, sin buscar o rechazar nada. Tan elemental como ser espontáneo, acogiendo la realidad tal como viene instante a instante. Tan natural como un arroyo que fluye pendiente abajo siguiendo su naturaleza, rodeando la roca de los imponderables por el flanco más amable. Tan sencillo como empatizar con la inteligencia que hay en toda forma de vida, tan agradable como dejar que te reconforte el sol cálido del espíritu”.

Mostrando lo que la naturaleza nos puede mostrar:

“En meditación la naturaleza se convierte en una aliada que nos recuerda sosiego y permanencia, silencio y autenticidad. El símbolo del árbol tiene muchas lecturas. Es canal entre el cielo y la tierra, y es portador de una vida terrena y otra aérea que se retroalimentan. Unas raíces tímidas que se expanden en el resguardo oscuro de la tierra y unas ramas atrevidas que se visten de color y perfume cada primavera. Acoge en su seno la diversidad y por eso mismo, y ante la amenaza climática, el árbol se convierte en este siglo en un símbolo de defensa de la vida en el planeta“..

Lo que quiero mostrar es:

Aprender a contemplar es aprender a ser, a estar, a dejar que las cosas sucedan, a contemplar procesos, ritmos, intersecciones y encajes dentro de la unidad de la existencia de la que formamos parte, como debería ser obvio. Mi propuesta sigue siendo existencialista: meditar para lograr esa intimidad con uno mismo que apenas recordamos; abrazar el silencio como la voz muda que nos habla de lo sutil; reconocer en lo imperfecto y carencial una belleza que le da luz a nuestra humildad; atender delicadamente toda vida y aceptar lo inevitable cuando sobrevenga. Meditar, reír, amar y danzar, bastan”.

La meditación es balanza y laberinto:

“Con el paso del tiempo el espacio meditativo se convierte en una fiel balanza donde equilibrar los excesos del vivir, pero también la meditación aparece como un laberinto que hay que recorrer meticulosamente con el anhelo de salir de los nudos aflictivos que tejen las relaciones interpersonales y poder encontrar, en su centro, un cierto oasis de paz interior”.

Julián Peragón es antropólogo, escritor y formador en Yoga y Meditación. Director de la Escuela Yoga Síntesis.
Entre sus obras está ‘Meditación Síntesis’ y  ‘La Síntesis del Yoga’, de Acanto, y ‘Estar en el mundo, la necesidad de la meditación’, de Kairós. Su último libro: ‘El Árbol de la Meditación’.