Artículos sobre ‘Eva Klimberg’

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Varnas & Mantras, sonidos sagrados: el origen del Universo manifestado
Publicado el 10 Feb, 2017

El Universo fue Consciencia, silenciosa y equilibrada, en quietud. Y decidió jugar a reinventarse. Tras su escisión en los pares de opuestos el universo, vibrando, siempre vibrando, generó 50 sonidos primarios, con sus 50 colores asociados: los Varnas. Escribe Eva Klimberg. [1]   De las infinitas combinaciones posibles de los Varnas, apareció el mundo de las formas densas, el mundo manifestado. Los Varnas son esos “colores” asociados a un sonido, con una determinada longitud de onda y un vibrar que les da la vida. Todas las formas conocidas, visibles o no, están creadas, sustentadas y alimentadas por vibración sonora en diferentes frecuencias de onda. El Devanagari, escritura de los dioses y del sánscrito, deriva directamente de los Varnas originales. Las 50 letras del alfabeto sánscrito al ser cantadas a través de los mantras hacen vibrar la esencia de la que estamos hechos. La esencia de la que está hecho todo el universo manifestado. Si escuchamos una palabra enseguida aparece una imagen asociada a su significado, y la emoción correspondiente. Si pronuncio manzana, brotará en todos nosotros la imagen, con el sentimiento que este lleve asociado. Los mantras son combinaciones mágicas, reveladas a los rishis en estados de profunda comunión con el Ser. Los mantras contienen energías muy elevadas, muy espirituales, muy sanadoras, la energía de Dios en sus diferentes expresiones. Los mantras son Dios en forma de sonido, igual que lo es la flor, la carcajada del bebe o un beso de amor. Según la teoría yóguica, el pensamiento, la palabra y el objeto son la misma realidad en diferente nivel vibratorio o estado de manifestación. Es decir, la imagen de la manzana, la palabra que la nombra y la propia manzana son el vapor, el agua y el hielo respectivamente. La misma realidad en diferentes frecuencias de onda. La misma realidad en mayor o menor densidad. Los diferentes mantras encarnan las energias de las diferentes deidades. Cuando cantas los nombres de Dios, estás creando a Dios… en función del poder de tu conciencia, de la fuerza y pureza de tu intención dicho poder será detonado y manifestado. El mantra es la deidad misma en su expresión sonora-vibrante. Cantando el mantra viajamos desde el nivel grueso del sonido articulado, a través de las capas vibratorias del universo, hacia la energía de la deidad. Más allá en el Asamprañata Samadhi (liberación sin forma), al “lugar”donde se encuentra la energía original y el Poder Supremo indiferenciado. Reproduciendo los 50 sonidos del alfabeto sánscrito en la recitación de mantras, recreamos la fuerza de Shiva en nosotros, de Krishna, de Saraswati, damos vida a esa expresión de la magia divina, la ponemos en circulación. Decimos que nuestra mente se funde en la experiencia de esa energía, se hace uno con ella. Esta recitación del mantra se llama Yapa y es una llave que abre en forma de sonido la fuerza contenida en el mantra. Hay muchas formas de prácticar Yapa. Cantar los nombre de Dios es la más conocida y practicada. El Likita Yapa (escribir el mantra) y el Yapa Mala (pasando las cuentas del “rosario”), son también maravillosas, más introspectivas y muy recomendables. Las 50 letras del alfabeto sánscrito están en tu cuerpo Otra forma de generar armonía sirviéndonos de los 50 sonidos originales es cantarlos independientes. Las 50 letras del alfabeto sánscrito están reflejadas en los chakras o vórtices energéticos, asiento de la consciencia. Los bhija mantras en el centro del chakra y las diferentes letras del alfabeto en los pétalos. También en chrakras menores o cruces de nadis (canales psíquicos por los que fluye nuestra energía vital) están vibrando los 50 sonidos originales. Aprendí de Swami y los sacerdotes tántricos del sur de India esos puntos. Tocando los puntos con la mano y cantando el sonido correspondiente (las vocales en la cara y las consonantes en el cuerpo), se recorre todo el cuerpo de la cabeza a los pies. De esta manera el cuerpo astral y en concreto Pranamaya Kosha, la envoltura pránica, es purificada y armonizada antes de entregarnos a la meditación. La experiencia de Silencio interior esta asegurada, además del sabor dulce en el corazón. Estas prácticas de Yoga profundo favorecen el destino de todos los yogas: la meditación natural, un estado en el que el individuo separado desaparece y aparece la experiencia de Paz. En mi próximo retiro practicaremos en profundidad todos estos aspectos y podrás vivir y sentir el efecto armonizador en ti después de cantar. Eva Klimberg es profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del Yoga, de Meditación en varias formaciones de profesores, con más de 20 años de experiencia. Directora de Yoga Art Studio en San Lorenzo de El Escorial. Imparte clases semanales en Madrid, talleres, conferencias y retiros por toda la geografía nacional. Retiro de Yoga Profundo, Mantras & Mudras con Eva Klimberg Cuándo: 3 a 5 de marzo Dónde: La Cabrera (Madrid) Precio reducido hasta el 15 febrero Más información: www.YogaArtStudio.com [2]   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/01/Om.jpg [2] http://www.yogaartstudio.com/

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Vuelve a la vida con el yoga profundo
Publicado el 28 Dic, 2016

El sedentarismo, la falta de ejercicio adecuado, la tensión permanente tanto física como psíquica son, entre otras, las causas de la mayoría de los problemas que deterioran la salud de la población. Escribe Eva Klimberg. [1] La práctica correcta y bien entendida del yoga profundo ataja en un alto grado las consecuencias negativas de estas pautas que desafortunadamente han entrado, casi sin darnos cuenta, a formar parte de nuestra vida diaria. El yoga profundo estimula la circulación de la sangre proveyendo de un gran aporte de oxígeno y nutrientes a todas las células, tejidos, órganos y sistemas de todo el organismo. Recordemos que casi todas las enfermedades tienen su causa última en un deficiente aporte sanguíneo en un tejido o zona determinada. Y es que una parte importante de los ejercicios yóguicos consiste en un benéfico efecto masaje sobre todo a nivel de los órganos y vísceras abdominales, donde se ubica la “fábrica del cuerpo”. Uno de los efectos que más llaman la atención a las personas que se inician es la sensación de liberación, de haberse desecho de molestas tensiones físicas que sufrían desde mucho tiempo atrás. De repente uno se siente más suelto, más ligero, más relajado muscularmente. Este efecto es debido a la reestructuración, a la recuperación de la armonía del esquema corporal que aportan estos ejercicios. Y la parte más notable donde se percibe es en la columna vertebral, que recupera flexibilidad y firmeza. Esta rearmonización corporal es consecuencia de los suaves estiramientos y alargamientos de músculos y ligamentos acortados o endurecidos y también de la tonificación y fortalecimiento de las zonas más débiles. Finalmente la práctica habitual de yoga profundo genera un estado emocional positivo y vital y una mente serena y ecuánime. Ven a practicar este Yoga Profundo en la 'Jornada de Puertas Abiertas' del martes 10 de enero en Emocionarte. Marques de Urquijo 40. 645 58 43 95 o e-mail:info@YogaArtStudio.com Eva Klimberg es profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del Yoga en varias formaciones de profesores, con más de 20 años de experiencia. Directora de Yoga Art Studio en San Lorenzo de El Escorial. Imparte talleres, conferencias y retiros por toda la geografía nacional. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/01/Triconasana.jpg

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La meditación: el destino del Yoga profundo
Publicado el 22 Dic, 2016

La meditación es el desarrollo consciente de la actitud de observar sin juzgar, analizar o comparar lo observado. Es percibir, sentir sin añadir ningún pensamiento al respecto. Es captar la vivencia en sí misma sin enredarse en hacer evaluaciones o valoraciones. Escribe Eva Klimberg. [caption id="attachment_27417" align="aligncenter" width="605"] [1] (c) Can Stock Photo / olegd [2][/caption] Esto puede parecer a primera vista muy complicado e inaccesible, pero no lo es en absoluto. O sí, pero tanto como aprender a conducir o nadar. A meditar se aprende igual que a cualquier cosa en la vida, y en la medida que se tenga interés y se persevere, los resultados están garantizados. Cuando uno se inscribe en una academia de baile se da por hecho que no sabe o que sabe poco, y a medida que practica, se entrena, dedica tiempo y energía, irá dominando cada vez más el arte de la danza. Con la meditación pasa exactamente lo mismo. A quienes piensan: “Yo no soy capaz de tranquilizarme”o Mi mente va como loca, no tengo remedio”, yo les diría: “Está bien. Simplemente ponte a ello, simplemente comienza”. ¿Por qué se da por hecho que todos deberíamos saber cómo calmar o relajar la mente si nunca se nos ha enseñado? El ritmo de vida que llevamos es en casi todos los casos antinatural y nos conduce a un estado de tensión y desasosiego en el que vivimos pensando frenéticamente, pensando sin descanso y, lo que es peor, sin darnos cuenta de ello. Tanto que cuando queremos dejar de hacerlo o al menos ralentizar los pensamientos, nos es imposible; la mente se ha cargado con una inercia y es imparable. Una gran parte de la población está sintiendo que su mente está totalmente descontrolada, y pasamos de estados de ansiedad a cuadros depresivos sin motivos reales. La mente no nos da tregua, ni siquiera mientras dormimos, analiza, juzga, compara, etiqueta, califica y clasifica todo con actitud neurótica, y no tenemos ningún control sobre ella. La práctica de técnicas de meditación puede ser una solución a este conflicto, que a veces toma un cariz enfermizo y que condiciona toda nuestra vida. El problema no es el pensar. El problema es hacerlo caótica, descontrolada y neuróticamente. La mente no se calma por sí sola. A meditar se aprende como a cualquier cosa (montar en bici, hablar otro idioma, manejar un ordenador, etc.). No se necesitan cualidades especiales para meditar, solo el método apropiado y su entendimiento. Existen numerosas técnicas perfectamente asequibles para cualquier persona que esté interesada en el mundo de la meditación o quiera simplemente llegar a un mayor entendimiento de sí mismo. El camino de la meditación es el camino de la aceptación total y sin condiciones, lo cual no es desidia ni indiferencia. Meditar es abrirse a un fenómeno, que puede ser tanto una sensación en el cuerpo, como una emoción, un pensamiento o sonidos del ambiente. Abrirse significa que no te posicionas a favor o en contra, que simplemente lo percibes tal cual es sin comparar, sin verbalizar nada mentalmente; solo observas sin emitir ningún juicio ni ninguna valoración. En ese estado de espectador pasivo no sobra nada ni tampoco falta; el fenómeno es registrado sin análisis intelectual alguno, sólo con afán de comprender profundamente su naturaleza. Meditar tiene que ver con desarrollar sabiduría, entendimiento más allá de lo aparente. Y ese entendimiento sólo aparece a través de una visión más amplia, una visión integradora y completa. Cuando emitimos juicios sobre las cosas tenemos una perspectiva parcial porque excluimos lo que no nos gusta y elegimos lo que es de nuestro agrado. Es normal y habitual, pero si queremos ampliar nuestra óptica y comprender desde lo profundo, hemos de mirar con los ojos imparciales del meditador. Finalmente, la meditación no es una búsqueda, no tratamos de conseguir un estado mental determinado. No se trata de que suceda algo concreto, como sensación de paz interior, calma en la mente, experiencias espirituales o visiones. Si acontece una experiencia así, bienvenida sea, pero en la medida que alberguemos expectativas de lo que debería suceder, no progresaremos en nada y significará que no se ha comprendido aún lo que es meditación. En ella hay una completa apertura a todo lo que acontezca. No sabes lo que va a suceder cuando te sientas, puede que afloren sensaciones, emociones o pensamientos incómodos. Y la meditación trata de cómo nos relacionamos con esos eventos que en sí son neutros. Ven a practicar este Yoga Profundo: Jornada de puertas abiertas, martes 10 de enero 2017 Dónde: Argüelles-Rosales. Madrid Abrimos un grupo de 20-21,30h. Todos los detalles en www.YogaArtStudio.com [3] Eva Klimberg es profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del Yoga en varias formaciones de profesores, con más de 20 años de experiencia. Directora de Yoga Art Studio en San Lorenzo de El Escorial (Madrid). Imparte talleres, conferencias y retiros por toda la geografía nacional. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/12/hombre_meditar.jpg [2] http://www.canstockphoto.es [3] http://www.yogaartstudio.com/

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OM y Sakshi: los estados de consciencia y la consciencia testigo
Publicado el 6 Oct, 2016

Según los yoguis, el ser humano fluctúa entre tres estados de consciencia, vive en tres mundos, en función de con qué parte de sí se identifica. La propuesta del Yoga Profundo es trascender ese constante fluctuar de los estados de consciencia y establecerse en el cuarto estado. Escribe Eva Klimberg. [1] Como canta Swami Sivananda: ”Soy testigo de los tres estados, existencia absoluta, testigo de los tres estados, dicha absoluta, testigo de los tres estados, consciencia absoluta. Soy Sat-Chid-Ananda". Afectado por el constante fluctuar de las tres gunas o cualidades-estado, el yo inferior es bamboleado cuan hoja al viento… Primer estado de consciencia: Jagrat Durante el estado de vigilia, Jagrat, en el que pasamos más tiempo, nos identificamos, creemos ser un cuerpo. Nos identificamos con las formas y colores… con la información que percibimos a través de los sentidos (gñana indiyas) y con aquello en lo que podemos impactar a través de nuestros órganos de acción (karma indriyas). Nuestra experiencia del mundo y de nosotros mismos está sujeta a las limitaciones de lo físico, del espacio y del tiempo. Todo aquello que no es percibido por los sentidos y afectado por nuestros karma indiyas (la boca que habla, las manos que cojen, los pies que caminan, los órganos sexuales que generan vida y la excreción) no forma parte de nuestra realidad. La mayoría de los seres humanos cree que ahí acaba la vida. Identificados con el color de pelo, el ancho de la cintura, estamos condicionados por la envoltura física (annamaya kosha) con todas las limitaciones de esta, así que cuando nos ronda la muerte, tenemos mucho miedo, miedo a lo desconocido. Miedo a perder lo “único que tenemos”: el cuerpo físico (stula sharira). Jagrat coincide con lo que en psicología llamamos estado consciente o despierto; una mínima parte del espacio del psiquismo está en marcha aquí. Se siente pobre, ahoga, ¿verdad? Segundo estado de consciencia: Swapna Swapna es el estado de sueño con ensoñaciones. Es el estado mental que vivimos la mayor parte de la noche al dormir. El cuerpo, abandonado (aparcado) sobre la cama deja de limitarnos. Ya no dependemos de la información de los sentidos (gñana indriyas), ni de la movilidad de los órganos de acción (karma indriyas). Desidentificados ya no somos un cuerpo sometido al espacio-tiempo. Ahora somos una mente. En este estado, identificados con nuestro subconsciente, toda la carga psíquica, impresiones y memoria crearán un mundo donde podemos volar, ser gigantes, pequeños… Lo llamamos sueños. Las impresiones recogidas por los sentidos y la experiencia vital de los karma indiyas han dejado una impronta en la mente. Dicha impronta más las vivencias de todas las vidas o reencarnaciones hacia atrás ocupan un amplio espacio mental: el subconsciente. Durante el sueño con ensoñaciones (swapna), el individuo se identifica con su mente, y su experiencia durante el sueño es tan real como en vigilia. De hecho sabemos que se estimulan las mismas áreas cerebrales. Por eso el herrero que durante 12 horas soñaba que era un rey, la mitad de su vida fue herrero y la mitad rey. Es importante comprender que toda la carga psíquica contenida en el subconsciente condiciona a su vez la percepción y vivencia en el estado consciente. Tiñe, limita y obliga… Este estado de consciencia, explican los yoguis, ocurre en el cuerpo sutil (shuksma sharira), con el que nos identificamos. Ocurre en las envolturas energético-vital (pranomaya kosha), mental (manomaya kosha) y de consciencia (vigñanamaya kosha). Tercer estado de consciencia: Sushupti El tercer estado de consciencia por el que pasamos regularmente es Sushupti o estado de sueño profundo . Desidentificados del cuerpo y de la mente, desidentificados del espacio, el tiempo y las ideas, nos volvemos libres, conectados con el conocimiento que reside en nuestro inconsciente. En Sushupti quedamos identificados no con la información sensorial, no con las ideas, sino con la intuición y sabiduría de la que estamos hechos. Nos identificamos con el Ser. No hay limitación de ningún tipo. Estamos establecidos en Sat-Chid Ananda. En nuestra verdadera naturaleza. Hay Paz Durante el estado de consciencia intuitiva, los yoguis explican que nos identificamos con nuestro cuerpo causal (karana sharira). Este es el cuerpo original, y está formado por una sola envoltura también (anandamaya kosha) desde donde nos identificamos con el Ser o Atman. Más allá del espacio y del tiempo y de cualquier limitación física o mental, más allá de la individualidad, nos sentimos unidos y fundidos con el Universo entero. Este estado refresca y descansa, alivia y relaja el cuerpo físico y el sutil. Es imprescindible pasar por este estado de Sushupti, de sueño profundo sin ensoñaciones, cada noche. Solo conectar con la fuente de Vida, en el cuerpo causal (original) nos mantiene vivos. El problema es que cuando despertamos, no ha quedado reflejo de tanta sabiduría en nosotros porque al despertar volvemos a estar identificados con lo físico en Jagrat (vigilia); el estado de ignorancia vuelve a caracterizar nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos. Cuarto estado de consciencia: Turiya El famoso cuarto estado, Turiya, es el estado supremo. Podríamos llamarlo supraconsciente… Esencialmente, al igual que en Sushupti, el individuo se identifica con su naturaleza esencial. Se establece en el Ser y se funde con él. Los yoguis lo llaman Samadhi; el zen lo llama Satori, y yo la paz profunda del alma. Es el estado de consciencia definitivo, en el que el meditador se establece para siempre, disipándose el velo de la ignorancia (Maya). Volviendo libre y feliz. Cuando el individuo alcanza dicho estado de fusión con la Consciencia Cósmica no necesita volver a nacer. Aunque muchos maestros vuelven por amor, para acompañarnos en el camino de la Consciencia. Este es el destino de todo ser vivo. También el de la roca…ya llegará. Los diferentes estados de consciencia ocurren en el mismo Ser esencial. Son diferentes ondulaciones en la superficie del mismo océano. Los estados de consciencia representados en el símbolo Om (AUM) Sus trazos constituyen tres letras del alfabeto sanscrito A-U-M. Dejando para otra ocasión el significado profundo del mantra, nos enfocamos en el símbolo. [2] La curva superior izquierda representa Jagrat (vigilia, dimensión consciente). La curva inferior izquierda representa Swapna (sueño con ensoñaciones, dimensión subconsciente). La curva central derecha representa Sushupti (sueño profundo, dimensión inconsciente). Esos tres estados fluctúan. El punto superior derecho representa Turiya (Samadhi-dimensión supraconsciente). La línea que separa el punto del cuerpo central del símbolo es Maya, el velo de la ilusión o ignorancia que nos mantiene “dormidos” e ignorantes de nuestra verdadera naturaleza, el que nos hace sentir separados y nos impide establecernos en el cuarto estado. El símbolo tiene otras muchas y muy bellas interpretaciones. Sakshi, la Consciencia testigo El yoga, la relajación y la meditación nos acercan al estado de Sushupti... cuando el cuerpo se aquieta, profundamente relajado y sus límites desaparecen… cuando la respiración fluye natural y pausada, armonizado el prana... cuando los sentidos desinteresados del mundo fenoménico, se vuelcan hacia adentro y la mente purifica sus contenidos y se silencia sin esfuerzo... Al aparecer la Consciencia testigo Sakshi, estamos construyendo el estado de libertad (Sushupti). Los yoguis hemos sido bendecidos con un conocimiento milenario que nos permite crear, a través de la sadhana, Sakshi/Sushpti, un estado de Consciencia testigo tal que podemos construir paz interior. No todo el mundo puede. Sakshi es ese estado de consciencia o presencia sostenida. Es una actitud que nos permite observar el cuerpo de tal forma que reconocemos no ser el cuerpo. Sakshi nos posiciona en una actitud que vemos a la mente moverse entre estímulos internos (subconsciente) y externos y reconocemos no ser esa función mental. En Sakshi tenemos una visión de pájaro, panorámica, miramos la película representada en la pantalla y reconocemos ser un espectador no afectado, no identificado. Sakshi es un estado de presencia que proviene del aspecto sátwico (puro) de Buddi (consciencia discriminativa). Proviene de la armonía de la mente superior. Esta actitud, Sakshi, es nuestro aliado para crear Sushupti, accediendo así al basto e ilimitado conocimiento que reposa en nuestro inconsciente. En Sakshi este saber brota en ráfagas intuitivas que te van mostrando el camino elegante de la vida. Eva Klimberg es profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del Yoga en varias formaciones de profesores, con más de 20 años de experiencia. Directora de Yoga Art Studio en San Lorenzo de El Escorial. Imparte talleres, conferencias y retiros por toda la geografía nacional. Próximo Retiro de Inmersión: Yoga Profundo & Silencio Interior. Puente del 1 de noviembre en Lalita Caceres. Profundizaremos en esta experiencia a través de un programa muy cuidado y profundo, en un paraíso natural. Todos los detalles en: www.YogaArtStudio.com [3]   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/10/Estados_Consciencia.jpg [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2012/10/om.jpg [3] http://www.yogaartstudio.com/

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Imprescindible la Sadhana profunda: vacaciones de yoga
Publicado el 8 Jul, 2016

Según Joe Dispenza las células se vuelven adictas a la descarga hormonal que se vierte al torrente sanguíneo, fruto de las diferentes experiencias. Nuestro sistema "pide", "necesita" esa experiencia repetidas veces para encontrar su homeostasis, equilibrio y armonía (a veces sátvico y otras rajásico o tamásico). Escribe Eva Klimberg. [1] A eso los yoguis lo llamamos samskaras o hábitos, condicionamientos. ¿Recordáis los discos de vinilo? Cuando estaban girando... allí donde caía la aguja del tocadiscos, empezaban a sonar. Ya estaba marcado y definido el surco por el que la aguja tenía que pasar. Ya estaba predefinido. Cuando los vásanas o deseos son cultivados, alimentados y engordados sin consciencia, se acaba generando un samskara. Nuestra pulsión vital a la acción (en forma de deseo, pensamiento o acción física) tenderá a discurrir por los mismos caminos o "surcos" por los que lo ha hecho hasta ahora. El hábito ha sido creado. Tendemos a repetir inconscientemente, por hábito, sin libertad real de elección. Si cada mañana al ir al instituto te comprabas un donut de chocolate, ya al despertar tu mente y tu cuerpo te pedirán ese donut, ¡y ay como no queden en la panadería! Eres capaz de no ir a clase y marcharte a otro país, si hace falta, para satisfacer esa "¿necesidad?". Swami Sivananda decía que un deseo genera un pensamiento, un pensamiento genera una acción, una acción un hábito, un hábito genera un temperamento y este una personalidad. La personalidad condiciona tu viaje de la vida, tu destino. Conociendo estos secretos del mundo mental, los yoguis se cuidaban mucho de favorecer las impresiones sátvicas o puras, alimentar y cultivar hábitos saludables en todos los sentidos... Las gunas u oscilaciones de la naturaleza siempre están alternándose, esa es la naturaleza de Prakriti, lo sabemos. Los yoguis pretendemos alimentar los samskaras o impresiones positivas, por que aquello que eleva, inspira y armoniza, en lo físico, en lo mental y en lo emocional, nos acerca a una experiencia tranquila y comprensiva de la vida, con todas sus aventuras (hijos, hipoteca, trabajo, salud, miedos, deseos)... pero tranquila y consciente. Eso es el Yoga, una filosofía de vida. Un posicionamiento claro. Una comprensión del sentido de la vida, a través del viaje del alma. Y cómo no, Yoga son las miles de técnicas y prácticas que nos armonizan para establecernos en esa sensibilidad ante la vida y el Universo. Establecerse en esa sensibilidad. Concebir la vida desde el Yoga Profundo requiere dedicación, constancia y una decisión clara y definida de elegir samskaras positivos. Vacaciones de Yoga Unas Vacaciones de Yoga, una inmersión en el Yoga profundo es una inyección de Pureza (Satva). El entorno, la comida, el ritmo, el silencio, los estímulos y cómo no, el estudio y la práctica, están cuidadosamente elegidos para favorecer los samskaras positivos. La relación humana entre los yoguis y yoguinis durante la convivencia y sadhana (práctica) es muy especial. Con estas personas vas a compartir, silencio, entornos de gran belleza, alegría, meditación profunda, equilibrio... El enfoque y dedicación de tu compañero genera una onda de armonía que te llega a ti. Tu trabajo personal le llega a él, y así entre todos generamos una atmósfera de gran belleza donde se respia amor. Ese amor y armonía ayudarán a la evolución de la humanidad entera, no lo dudes. Por eso podemos decir que, los yoguis y yoguinis somos iguales que el resto de los mortales pero tenemos un regalo, un secreto: el yoga y su práctica nos equilibra, relaja, armoniza, alivia y centra. Desde ahí, la vida tiene otro color. Ven a sumergirte en una práctica profunda, completa, auténtica, reproduciendo las condiciones y características de el Sistema Gurukula: aprender en convivencia, de la mañana a la noche, creando las mejores condiciones para favorecer un paso más en nuestro proceso de crecimiento interior. Lee los testimonios de los que ya han disfrutado de un Retiro de Inmersión en el Yoga Profundo: www.YogaArtStudio.com [2] Por eso me complace sobremanera ofreceros esta experiencia: vacaciones de inmersión. Yoga profundo en la naturaleza. Del 12-15 de agosto (puente de la Virgen). En el Cielo de la Vera, Cáceres. 4 días por solo 270€. Eva Klimberg Polo es profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del Yoga en varias formaciones de profesores, con más de 20 años de experiencia. Directora de Yoga Art Studio [3] en San Lorenzo de el Escorial. Imparte talleres, conferencias y retiros por toda la geografía nacional. Colabora con artículos en varias revistas especializadas de yoga y programas de radio.   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/01/Idea-clase-yoga.jpg [2] http://www.YogaArtStudio.com [3] http://www.YogaArtStudio.com

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Protección y transmisión del sentido profundo del Yoga
Publicado el 25 Abr, 2016

Como profesores, formadores y trasmisores, debemos legar de forma impecable el sentido profundo de esta “ciencia de vida” que es el Yoga milenario. Escribe Eva Klimberg. [1] El mismo Lord Shiva legó a través de Parvati el conocimiento que permitiese al ser humano recorrer su camino de vuelta a “casa”. Sri Krishna Bhagavan estuvo instruyendo a Aryuna en el "arte de actuar", ofreciendo el movimiento vital y la presencia de lo Divino. Krishna en el Guita exhorta a Arjuna a mantener la mirada alta, dando un sentido profundo y universal a los motivos que guíen su vida. Exhorta al ser humano a tener una visión amplia del sentido de la encarnación presente en el viaje del alma a través de las diferentes encarnaciones, le habla de lo real y lo ilusorio. La apariencia engaña… quédate con lo profundo, lo sutil, comprende y desde ahí actúa. Patanjali en los Raja Yoga Sutras, lo deja claro, cuando habla del Yoga externo y del Yoga Interno…. Queda claramente ordenado y sistematizado que el Yoga externo es el proceso de preparación para el Yoga interno. Cuando enumera Yamas y Niyamas como los fundamentos de la escalera de ocho peldaños hacia la libertad, Patanjali aclara que el yoga empieza en los pequeños detalles de la vida cotidiana, comienza en un posicionamiento ante la vida que te ahorrará milies de millones de pensamientos gratuitos. Y establecidos Yamas y Niyamas, comienza el trabajo de las ásanas que tanto ha prendido en Occidente. El cuerpo como puerta de entrada al mundo interior, al sentir, al armonizar, al cuidar, amar, disfrutar…Asi cuerpo y mente se imbrican en la experiencia del fluir en el ásana y la quietud natural. Pranayama (4º peldaño), alimenta el equilibrio energético, acercándonos al Yoga interno. Pratyahara o depuración y absorción del prana hacia adentro es el puente entre ambos Yogas, interno y externo. La dimensión profunda del Yoga queda establecida con la atención sostenida (Dharana) y la meta suprema de todos los yogas: la meditación (Dhyana). El estado desde donde reencontrarnos con nuestra libertad es Samadhi. Así pues, cuando estamos practicando ásanas -y sobre todo si estás en la enseñanza a cualquier nivel- ten presente en cada respiración , ajuste o movimiento que estás acercándote y construyendo la dimensión profunda del Yoga. Ten presente que estás armonizando tus 5 koshas y tus 3 cuerpos para establecerte en Yoga a tu nivel, en este momento de tu proyecto vital, en este punto de tu camino de vuelta a “casa” Textos como el Hatha Yoga Pradipika u otros también sistematizaron detalles cuidadosos de la Sadhana, del Hatha Yoga, para acercarse al Yoga Real o Raja Yoga en la dimensión profunda de este regalo inestimable a la humanidad: el Yoga. Eva Klimberg. Nacida en una familia de yoguis, con más de 20 años de práctica,  investigación y enseñanza del Yoga Profundo. Directora de Yoga Art Studio y profesora formadora de Psicología y Filosofía Profunda del Yoga en varias formaciones de Profesores. Ven a aprender , comprender y practicar este conocimiento profundo durante nuestro próximo Retiro de Inmersión en el Yoga Profundo. Puente de Mayo 2016. Lalita. Sierra de Gata Cáceres.  Todos los detalles en: www.YogaArtStudio.com [2] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/04/proteccion-y-transmision.jpg [2] http://www.yogaartstudio.com/

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Swara Yoga & Ha-Tha Yoga: sus secretos (2ª parte)
Publicado el 7 Mar, 2016

Nuestro cuerpo está dividido en dos mitades “simétricas” y diferentes a la vez, por ellas circula una corriente negativa y otra positiva. La finalidad del yoga es cultivar el equilibrio entre estas dos corrientes para expandir nuestra consciencia y liberarnos, en busca de la tan ansiada paz interior. Escribe Eva Klimberg. (Puedes ver la 1ª parte en este enlace [1]) [2] Cuando predomina la actividad de Pingala nadi, el flujo respiratorio se manifiesta más intenso en la fosa nasal derecha, hay más activación del hemisferio cerebral izquierdo y del sistema nervioso simpático (actividad). Así el Swara Solar genera calor en el organismo, es catabólico y aferente. Se ponen en marcha los mecanismos que enfrentan al organismo con el mundo exterior, la extraversión, aumenta la temperatura corporal, el ritmo cardíaco, la tensión arterial y se libera adrenalina, la cual activa los músculos y el estado de alerta. Aumenta el razonamiento intelectual y lógico-matemático, la expresión verbal, etc. Son muchos los factores que condicionan la alternancia armónica de las fosas nasales: el día, la noche, la estación, la dieta, la vida sana, y sobre todo la predominancia de ciertas actividades u otras de la persona y su temperamento… Si el flujo respiratorio no se alterna en este ritmo, es fácil que se produzcan desequilibrios físicos, mentales y emocionales. Observando con atención podrás reconocer un breve tiempo de unos 4 minutos en los que ambas fosas están "abiertas” durante el cambio de un Swara a otro. Este equilibrio en el flujo respiratorio, la actividad de los hemisferios y el sistema nervioso autónomo genera calma, armonía y paz. Son estos momentos especialmente propicios para la observación y meditación. Ha significa energía solar-vital; Tha, energía lunar-mental; Yoga, unión, armonización, sinergia. Todas las prácticas yóguicas, y en especial las de Hatha Yoga, buscan el equilibrio y armonización entre estas dos energías. En el Shiva Swarodhaya se explica la ciencia del Swara Yoga, que propone observar y reconocer el fluir de los swaras y sobre todo métodos para equilibrar su actividad. Pranayamas como Nadi Shodhana (purificación de los nadis) impactan directamente sobre ida y pingala; creando cierto ritmo en el flujo respiratorio, el cual acaba equilibrando la actividad de ambos nadis. Hay muchos otros ejercicios, asanas y ayudas para favorecer la “apertura de las fosas” y los efectos que esto genera. Las personas con prevalencia en la actividad del Swara Solar tienen una tendencia muy activa, extravertida y analítica, pero si hay un desequilibrio muy marcado aparece la tendencia a satisfacer los deseos con actividades más relacionadas con el placer de los sentidos y el apego a estos….Las personas con prevalencia en la actividad del Swara Lunar tiene tendencia mas creativa, imaginativa e intuitiva… que puede exagerar el autocentramiento y egoísmo, lo cual puede no ser lo mejor para resolver y movilizar las cuestiones y responsabilidades prácticas de la vida. El equilibrio entre la acción (Karma Yoga) y la meditación (Raja Yoga), entre el mundo interior y exterior, permitirá un desarrollo espiritual armónico de la persona. Así el conocimiento del Swara yoga no solo está reservado a los yoguis que pretenden trascender sus limitaciones más arraigadas, sino que es beneficioso para la armonía en el día a día del ser humano. Cuando se equilibra el flujo respiratorio en ambas fosas, el prana fluye por Susumna nadi, el canal central. La experiencia de quietud y armonía acerca al practicante a un estado meditativo natural, fácil,expandiendo su consciencia. Para cambiar el swara predominante (por sentirse enfermo o afectado emocionalmente, o para favorecer el equilibrio y la práctica meditativa) observa qué fosa está abierta, respirando por una u otra varias veces sin alternar. Una vez comprobado: Puedes poner un danda (bastón) bajo la axila opuesta a la fosa que quieres abrir (si quieres abrir la derecha, pon el danda,o tu esterilla de yoga bien enrollada, bajo la axila izquierda). Respira normalmente, relájate y observa. Túmbate del lado opuesto estirando la axila. Jala Neti (la ducha nasal favorecerá cualquier proceso de la respiración). Padadirasana. Coloca las manos en las axilas ejerciendo presión constante en los ganglios. O puedes colocar los nudillos con los puños cerrados. Nadi Shodhana o respiración alterna. Es el pranayama por excelencia para armonizar ambos swaras. Las causas del desequilibrio constante de los swaras, físico y mental, son siete, según Swami Sivananda: dormir durante el día trasnochar excesivas relaciones sexuales alternar con la muchedumbre el efecto de los alimentos malsanos la retención de orina y excrementos las laboriosas actividades mentales con el gasto de prana que supone. Comprende y ajusta tu práctica a tu nivel de compromiso. Valora qué directrices te son útiles y te hacen sentir bien sin ninguna duda. Lo mejor es buscar un buen profesor que haya practicado todo esto y sea, por lo tanto, conocedor auténtico. Él o ella te enseñará con sensibilidad estas técnicas. Este artículo es solo un resumen de toda la información al respecto del Swara, Ha-tha Yoga y de las técnicas y pranayamas prácticos que acompañan, completando este conocimiento. Eva Klimberg Polo es profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del Yoga en varias formaciones, con más de 20 años de experiencia. Esta información forma parte de la Formación Profesional de Profesores de Yoga en la asignatura de Filosofía y Psicología profunda de Yoga. Durante el Retiro de Inmersión en el Yoga Profundo [3], en el puente de mayo, se desarrollará y practicará este conocimiento. Para pedir información: info@yogaartstudio.com / www.YogaArtStudio.com [4] [1] http://www.yogaenred.com/2016/03/02/swara-yoga-ha-tha-yoga-sus-secretos-1a-parte/ [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/03/Swara.jpg [3] http://www.yogaartstudio.com/index.php?option=com_content&view=article&id=146:retiro-de-inmersion-en-el-yoga-profundo-puente-de-mayo&catid=2:proximas-actividades&Itemid=9 [4] http://yogaartstudio.com

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Swara Yoga & Ha-Tha Yoga: sus secretos (1ª parte)
Publicado el 2 Mar, 2016

Nuestro cuerpo está dividido en dos mitades “simétricas” y diferentes a la vez, por ellas circula una corriente negativa y otra positiva. La finalidad del yoga es cultivar el equilibrio entre estas dos corrientes para expandir nuestra consciencia y liberarnos, en busca de la tan ansiada paz interior. Escribe Eva Klimberg. [1] Swara Yoga es el yoga de los flujos respiratorios y el Ha-Tha / Kundalini Yoga, el yoga del equilibrio energético. La respiración es la única función biológica que la naturaleza nos permite modificar; se nos ha dado la posibilidad de regularla y hacerla consciente. Solo con modular esa función biológica, observarla, extenderla y profundizarla, podemos influir en la salud y bienestar general, así como en los estados más profundos de consciencia. “Cuando el aliento vaga, la mente fluye inquieta; pero cuando la respiración es tranquila, la mente también se tranquiliza, el yogui obtiene el poder de la calma” (Hatha Yoga Pradipika). Cuando la energía se estanca o bloquea, el cuerpo manifiesta un pequeño dolor. Si no es atendido oportunamente, el síntoma empeora, generando más dolor y luego otros desequilibrios más graves y peligrosos. Tres nadis De los 72.000 nadis que recorren pranomaya kosha (envoltura de prana) tres son muy importantes: Ida, Pingala y Sushumna. Por Ida nadi o nadi lunar fluye la energía lunar-mental, conecta el flujo respiratorio en la fosa nasal izquierda con la actividad del sistema nervioso parasimpático y el hemisferio cerebral derecho (cruzado). Cuando está más activo estimula la actividad del subsconsciente, la intuición y creatividad, lo femenino, el frío, el polo negativo, la introspección y pasividad. Su naturaleza es Manas Shakti. Por Píngala nadi o nadi solar fluye la energía solar-vital, conecta el flujo respiratorio en la fosa nasal derecha con la actividad del sistema nervioso simpático y el hemisferio cerebral izquierdo. Cuando está mas activo estimula la actividad del consciente, la lógica, lo masculino, lo positivo y la actividad y extroversión. Genera calor. Su naturaleza es Prana Shakti. Sushumna nadi es el nadi central por donde asciende en condiciones excepcionalmente propicias la Kundalini Shakti (por una sección de este llamado brahma nadi), despertando los diferentes grados de consciencia asociados a cada chakra. Cuando la actividad entre Ida y Píngala se equilibra, se manifiesta en la armonía del flujo respiratorio en ambas fosas nasales, se activa el prana, fluye por sushumna, se equilibra el sistema nervioso central, el aspecto supramental (vigñnamaya kosha), el inconsciente, la sabiduría intuitiva, la luz cósmica y el equilibrio (sin excesiva introversión o extroversión). Su naturaleza es Kundalini Shakti. En condiciones armónicas se ha de producir una alternancia cada una o dos horas entre la actividad predominante de cada hemisferio, de la actividad del sistema autónomo simpático y el parasimpático y así del flujo respiratorio en ambas fosas. Esto asegura equilibrio, salud física y mental. Cuando predomina la actividad de Ida nadi, el flujo respiratorio se manifiesta más intenso en la fosa nasal izquierda (decimos que la fosa está más abierta), hay mayor activación del hemisferio derecho (cruzado) y del sistema nervioso parasimpático (relajación). Este Swara Lunar por la fosa izquierda tiene un efecto refrescante, inhibitorio, eferente, se estimulan procesos internos, se relajan los músculos, disminuye la temperatura corporal, se ralentiza el ritmo cardíaco y disminuye la tensión arterial. Se favorece la introspección, el conocimiento intuitivo y holístico, sensibilidad artística o percepción extrasensorial. Comprende y ajusta tu práctica a tu nivel de compromiso. Valora qué directrices te son útiles y te hacen sentir bien sin ninguna duda. Lo mejor es buscar un buen profesor que haya practicado todo esto y sea, por lo tanto, conocedor auténtico. Él o ella te enseñará con sensibilidad estas técnicas. Este artículo es solo un resumen de toda la información al respecto del Swara, Ha-tha Yoga y de las técnicas y pranayamas prácticos que acompañan, completando este conocimiento. Eva Klimberg Polo es profesora formadora de Psicología y Filosofía profunda del Yoga en varias formaciones, con más de 20 años de experiencia. Esta información forma parte de la Formación Profesional de Profesores de Yoga en la asignatura de Filosofía y Psicología profunda de Yoga. Durante el Retiro de Inmersión en el Yoga Profundo [2], en el puente de mayo, se desarrollará y practicará este conocimiento. Para pedir información: info@yogaartstudio.com / www.YogaArtStudio.com [3]   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/03/swara-yoga.jpg [2] http://www.yogaartstudio.com/index.php?option=com_content&view=article&id=146:retiro-de-inmersion-en-el-yoga-profundo-puente-de-mayo&catid=2:proximas-actividades&Itemid=9 [3] http://yogaartstudio.com

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El sutil beneficio del Yoga Profundo
Publicado el 11 Ene, 2016

De todos es conocido el beneficio incalculable del llamado Yoga físico. Las características que acompañan a las posturas de yoga: firmeza, comodidad, inmovilidad natural, relajación, respiración sentida y concentración interiorizada, van a estimular la vida en cada órgano, tejido y estructura corporal. Escribe Eva Klimberg. [1] Todos los sistemas se dinamizan y refrescan por dentro y por fuera. Cada postura genera beneficios específicos, pero es la práctica equilibrada de un grupo de ásanas cuidadosamente seleccionadas lo que creará un impacto tal que se ralentiza el envejecimiento y la oxidación celular, incrementando así sobremanera la experiencia de vitalidad. Podríamos clasificar los beneficios de las posturas de yoga en cuatro grupos, imbricados e inseparables: El impacto en tendones, ligamentos y músculos que ejercitados cuidadosamente desarrollan flexibilidad, fuerza y tono, recuperando así toda su movilidad. La estructura ósea y la columna vertebral como eje central son movilizados en todos sentidos y direcciones generando un equilibrio y estabilidad que permite compensar e incluso corregir algunas desviaciones estructurales. Todos los sistemas recuperan su funcionamiento óptimo: circulatorio, endocrino, límbico y uno de los más castigados a la vez que esencial, el sistema nervioso. Pero el beneficio más sutil de las posturas de Yoga o ásanas es el equilibrio de la circulación energética. Los canales psíquicos que recorren todo el organismo y los centros vitales energéticos o chakras son estimulados facilitando así una mayor sensibilidad y una consciencia más refinada de la vida. Dicho equilibrio energético armoniza las emociones y la mente, abriéndose el potencial creativo y una calma tal que el estado naturalmente meditativo florece fácil. Muchos casos de depresión, falta de ánimo e infinidad de dolencias e incomodidades desaparecen por estirar, contraer, movilizar, torsionar, invertir, aliviar, flexibilizar, fortalecer, tonificar.... Pero quiero llamar la atención sobre un beneficio más sutil y silencioso: encontrar el espacio y el tiempo para mimarse, para quererse, respirarse, relajarse. Querer sentirse mejor, no conformarse...Beneficios que encontraremos con la práctica regular de un mínimo de dos veces semanales. Creando un hábito donde cuerpo y mente se preparan para disfrutar, desde el primer instante de la práctica, que se convierte en un gozo. Sobre ese cuerpo astral o vital el cuidadoso trabajo con la respiración suaviza y atempera las emociones hasta el punto que todo el mundo mental gratuito y automático se silencia naturalmente, sin esfuerzo (siempre hablamos de una práctica comprometida). Todo lo que está vivo y se moviliza en nosotros depende del equilibrio del prana o fuerza vital. Los pranayamas y respiraciones yóguicas equilibran dicho prana y el movimiento emocional y mental en nosotros, además de las funciones fisiológicas todas. Los centros psíquicos o chakras (asiento de la consciencia animal, sexual, volitiva, amorosa, creativa e intuitiva) son excepcionalmente estimulados por los ejercicios de respiración, despertando progresivamente todo el potencial humano. La práctica respiratoria consciente oxigena las células, las rejuvenece y revitaliza, mejora el metabolismo celular, facilita la expulsión de dióxido de carbono depurando así la sangre, masajea los órganos internos, tonifica el corazón, favorece sobremanera el rendimiento intelectual y mejora la creatividad. Otorga calma y serenidad. Asimismo los diferentes pranayamas pueden ser equilibrantes, estimulantes o relajantes. El beneficio sutil y definitivo de todas estas prácticas genera la transición del llamado Yoga externo al Yoga interno. Los sentidos y la mente tienden a desinteresarse por los estímulos que tanta energía vital nos hacen despilfarrar. La observación tranquila sin juicios, la aceptación complacida de la "película" representada en nuestro escenario psíquico (chidakash), sin rechazar o desear, el establecerse en Sakshi, la consciencia testigo, es la consecuencia natural de una buena práctica. Yoga mental, en busca del más excelso de los beneficios La meditación es la práctica por excelencia del Yoga mental. Sus beneficios son inmensos, ya que nos entrenamos a observar desde "el palco" todo lo que acontence en nuestro mundo mental, con tranquilidad, templanza. Este posicionamiento purifica el contenido mental y emocional que brota del inconsciente y subconsciente y que condiciona nuestra libertad de movimientos. La meditación, está más que demostrado, estimula áreas cerebrales que de otra manera se atrofian. De nuevo la creatividad y la estabilidad emocional son beneficios de los que nadie se debería privar, ya que la calma que genera la meditación en cualquiera de sus fases (no es necesario ser un meditador supremo), la concepción de la vida, los propios valores son tranquilamente revisados...y aparece así la comprensión y la libertad. Realmente la práctica de yoga pretende acercarnos al más sutil y excelso de los beneficios. Está ya más que demostrado que todo lo que vemos y tocamos depende, se forma y se alimenta de su versión más sutil. Así en el Yoga se explica que el ser humano esta conformado por tres cuerpos: el físico o denso, el energético-vital o astral y el causal u origen de los otros dos, también llamado cuerpo de felicidad. Creando las condiciones para a acceder a la armonía que reina naturalmente en el cuerpo causal, los cuerpos astral y físico quedan armonizados, porque son la expresión más y más densa de aquel primero. Como en una cascada, refrescando los cuerpos "inferiores". Cuando el individuo se siente dichoso y en armonía con el resto del universo (características de la naturaleza espiritual del cuerpo cusal), los cuerpos denso y vital quedan impregnados de dicha armonía, equilibrio y salud. Así quiero aclarar que nuestra concepción del sentido de la vida, los valores de los que nos servimos para vivirla y nuestra sinérgia o no con el resto del Universo, crearán más o menos irritación o calma en nuestro vivir, con más o menos elegancia. Algunos lo llaman espiritualidad, y aunque la palabra ha sido usada a veces un poco a la ligera, se refiere a nuestra sensibilidad a los aspectos trascendentes y sutiles que soportan la parte densa de la vida. Espiritual se refiere a entender y sentir que la energía y la consciencia están detrás de todo. El yoga milenario y sus cientos de prácticas han sido legados al ser humano para recorrer el camino inverso. Usando el cuerpo físico como puerta de entrada, los yoguis eran capaces de armonizarlo a tal punto que se mostraba fuerte, sano y puro. Aprendieron a equilibrar el cuerpo astral de manera que se suavizaban las emociones y el mundo mental quedaba trascendido... abriéndose así las puertas de la paz profunda del alma cuyo asiento es el ya familiar cuerpo causal. Eva Klimberg es profesora y formadora de Psicología y Filosofía Profunda del Yoga. http://www.yogaartstudio.com/ [2] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/01/Guerrero-.jpg [2] http://www.yogaartstudio.com/

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Los beneficios de la práctica regular de yoga
Publicado el 9 Abr, 2015

Estos beneficios abarcan las cinco envolturas o koshas que dan forma al ser humano: la física, la energética, la psíquica, la espiritual... Escribe Eva Klimberg. [1] El beneficio en la envoltura física (Anamaya Kosha) es bien conocido y apreciado hoy día en Occidente. Los diferentes grupos de asanas: invertidas, torsiones espinales, flexiones laterales, extensiones, etc, masajean, tonifican y desintoxican los diferentes órganos y tejidos. La practica regular del yoga físico moviliza todo el sistema circulatorio drenando la sangre empobrecida de los órganos a través de la presión ejercida por la postura en diferentes áreas corporales. Una vez se "sale" de la postura se revitaliza la zona con sangre fresca y oxigenada por la respiración profunda y consciente. La respiración depurada, modulada y pausada, pone en marcha la actividad del sistema nervioso parasimpático responsable de la vivencia o experiencia de relajación. Este mecanismo necesita también energía vital para ponerse en marcha y aportar así beneficios muy muy profundos en todos los sistemas. La respiración trabaja sobre todo el ser humano, ya no sólo en el cuerpo físico, sino que la respiración impacta sobre el mundo emocional y mundo mental de la persona. La respiración consciente es el interlocutor entre cuerpo y mente. La respiración también es el alimento de la envoltura energética (Pranamaya Kosha). Del proceso respiratorio proviene la experiencia de vitalidad. Una de prácticas de respiración (Pranayama) mas impactantes a la vez que sencillas pretende equilibrar la actividad de los hemisferios cerebrales equilibrando los swaras o flujo respiratorio en las fosas nasales. Este equilibrio se refleja instantáneamente en la actividad del sistema nervioso simpático y parasimpático, generando una experiencia natural de silencio interior, es decir todo el mundo mental burdo (Manomaya Kosha), toda la actividad intelectual gratuita y descontrolada, cesa, se calma, se relaja, descansa. Así la práctica de asanas y pranayama generan las condiciones propicias para que podamos observar a un ritmo mas lento, descubrir y comprender cómo funciona la mente. Si esta va demasiado rápido no hay manera de hacerse con ella... y nos puede complicar la vida... o hacernos sufrir. Hay infinidad de técnicas de meditación aunque en realidad deberíamos llamarlas de atención-concentración. Estas no tienen ningún sentido si no hemos creado las condiciones propicias a través de un cuerpo físico tranquilo, cuando la respiración se muestra fluida y pausada. Es entonces cuando podemos impactar sobre la mente y empezar a trabajar las técnicas de atención concentración y eventualmente meditación. Las diferentes técnicas de meditación pretenden liberar del subconsciente (Manomaya Kosha) los bloqueos y limitaciones, dejando así fluir el conocimiento intuitivo, la creatividad, la sabiduría y todo el potencial (en la 4ª envoltura Vigñanamaya Kosha) que está constreñido y limitado. Los beneficios de la práctica de la atención-concentración y de la meditación son incalculables en la medida en la que el intelecto donde se encuentra la memoria, la razón, el ego creativo, etc., como herramienta podrá expresar su potencial al máximo. El rendimiento intelectual después de una práctica de asanas, pranayama y meditación es muchísimo mayor El efecto de la práctica de yoga nos permite conectarnos con una parte de nuestro ser (envoltura de felicidad o Anandamaya Kosha) donde todo es silencio, donde hay comprensión, donde no hay prejuicios mentales, sufrimiento o limitación. Todos estos beneficios están disponibles en una práctica regular y comprometida. Eva Klimberg es directora de Yoga Art Studio Más información: http://www.yogaartstudio.com/ [2] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/04/yoga-practica.jpg [2] http://www.yogaartstudio.com/

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