Yamas: Ahimsa (non-violence)

The Yama are at the base of the Yoga philosophy. Patanjali places them first in the Ashtanga yoga, Yoga of eight members. Perhaps they are firstly because they are universal restrictions which are in all traditions. They are abstentions the simple practitioner should be kept but a vast depth. Writes Julian Peragón Arjuna.

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Perhaps they are wanting say to if one fails to successfully overcome these five disciplines hardly reach the Supreme degree of elevation, own personal fulfilment.

Practice the Yamas prepares the mind and purifies it for the further work of the method of Yoga. It is not an easy job because there is much instinctive in relationship with each other that we regulate. Who has not wished annihilate each other when he suffered a humiliation or deception? But it also affects the personal importance because be true often goes against our glorified image. The importance of the Yamas is that they do not become strict commandments, taxes from one moral is this East or West; the important thing is to understand that the cultivated virtues have an intelligence and they provide us with a treasure the pacification of our environment, the confidence of others or the simplicity of our life.

Yama is applied sociology, a way of living in society avoiding strong strains of interest, the battles of egos, the culture of having or ideology of desire. Live with more peace and more consistency, without envy or greed makes contemplative space that offers Yoga. Let's see each of them in successive chapters.

Ahimsa

Himsa It is damaging, and it is no wonder that ahimsa (non-violence) is the first withdrawal which marks the Yoga, since they follow below are derivations of these, as they are all subtle forms of violence, disrespect to the other and/or self. Lie, steal, or accumulate are, to give an example, violations of the truth, the confidence or the necessary solidarity.

Focus on the tremendous problem of violence is complicated because the society in which we are punished or represses, on the one hand, the crude forms of violence, but on other aviva in her womb the foundations of violence that leave of the inequality and injustice.

We all agree that certain degrees of violence cannot be allowed, but it would be unfair (and hypocritical) point out the epidemic of violence when We ourselves have been inoculated the same virus. No es lugar aquí para profundizar sobre este tema, pero sí para señalar que, al otro lado del sentimiento de ser el pueblo elegido, se esconde el estigma del infiel o el ateo; que detrás de la fuerza imparable de la civilización está el bárbaro o el salvaje; que, en definitiva, al otro lado de la normalidad está el loco o el extranjero que trae nuevas costumbres, sin darnos cuenta de que todo etnocentrismo genera algún tipo de marginación. Podemos decir que el provincialismo genera violencia porque se aferra a lo único seguro que conoce impidiendo todo cambio.

In fact el patrón de la violencia es el miedo, miedo al otro, miedo a lo diferente percibido como amenazante a nuestro sacrosanto control, seguridad e identificaciones. No podemos liberarnos de la violencia sin cuestionarnos ese miedo atroz que tenemos a la vida, sin desbrozar ese odio a lo que cuestiona nuestras ideas, esa ira o resentimiento hacia un mundo que previamente etiquetamos de ignorante o perverso.

Comprender que no somos ajenos a la violencia del mundo es el primer paso para indagar en nuestra realidad. Sabemos de antemano que no sirve de mucho izar la bandera de la no-violencia si apretamos el mismo puño que los llamados violentos.

Tampoco se trata de abstenerse de la violencia si ésta es una reacción innata apoyada por una programación sociocultural porque para reprimirla tenemos que aplicar un exceso de violencia, ahora sobre nosotros mismos. Creo que hay dos caminos sucesivos, uno el de canalizar esa violencia ya sea a través del deporte u otra actividad, y por supuesto, el camino de entender la raíz de esa violencia, ver de dónde salen los impulsos destructivos y autodestructivos. Viendo nuestra sombra seremos más capaces de profundizar en ahimsâ, de cultivar una bondad fundamental ante la vida.

An image can serve, the forest allows within its ranks an impressive biodiversity. The forest, so to speak, welcomes in its bosom all difference and is moving toward interdependence. Be considered for all living beings is a way to respect everything that has the right to live. Cultivate ahimsa is to defend the life, especially defending the innocent, to the marginalized, that more help needed.

We often don't realize that life is much wider and deeper for what fits into our beliefs, our philosophy. There is, therefore, site for your truth and mine although we disintamos. Ahimsa is a path of pacification and to do that distance of the reactive mechanism que nos hace sacar nuestras defensas y nuestros ataques ante aquello que no nos gusta. Para ello es importante escuchar nuestra reacción y partir de una observación profunda de la situación que desencadena la violencia. Si partimos de una aproximación prudente a la realidad, veremos más cosas y podremos respetar lo que está siendo sin necesidad de cambiarlo por torpeza o ignorancia.

En realidad la violencia tiene dos aristas, una puerta que se abre en los dos sentidos. Todo lo que le haces al otro en realidad te lo estás haciendo a ti mismo. Detrás de la explosión de violencia hay mucha frustración, humillación, impotencia o falta de autoestima. Por eso en las relaciones sanas con los demás es necesaria una buena dosis de dignidad. La espiral de la violencia nos arrastra a todos; víctima y verdugo quedan ligados mediante un vínculo de aniquilación. Tendríamos que leer los conflictos armados en el mundo en clave de violencia introyectada en una sociedad que se ha vuelto paranoica, fundamentalista, temerosa de que caigan sus propios mitos.

Hay diferentes niveles de ahimsâ que van desde el respeto a la consideración por el otro, desde la solidaridad hasta la bondad. Pero está claro que no basta con no dañar, con ser objetor de conciencia y abstenerse de ir a la guerra. No es suficiente con perdonar a los enemigos y olvidar viejas rencillas: es necesario pasar a la acción. Llevar esa no-violencia a través del servicio, ser agente de paz, poner armonía en nuestra vida para que irradie a nuestro alrededor.

No se trata tanto de abstenerse en hacer daño porque sobrevuele una prohibición social, porque lo manden las Escrituras o porque uno quiera retener una imagen de persona bondadosa. Cultivar ahimsâ parte de una inteligencia innata, ya que si ofreces este respeto amoroso ante la vida, ésta te muestra a cambio su rostro más amable. Cuando ahimsâ esté sólidamente instalado en nuestra actitud, alejamos de nosotros toda hostilidad, y desde ahí, la vida a nuestro alrededor florece. Hasta lo más minúsculo e insignificante tiene derecho a la vida.

Arjuna (photo: Guirostudio 2013)Who is

Julián Peragón, Arjuna, formador of teachers, directs the school Yoga synthesis in Barcelona

http://www.yogasintesis.com

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By • 5 Feb, 2013 • Sección: Signatures, Yamas and Niyamas