El valor de retirarse

2026-06-03

Hay palabras que, de tanto usarlas, se desgastan y terminan perdiendo parte de su significado. Una de ellas es «retiro». Hoy encontramos retiros de todo tipo: de yoga, de meditación, de bienestar, de silencio… Y algunos que se parecen más a un club de vacaciones hiperactivas. Pero ¿qué significa realmente retirarse? Escribe Marta Bort.

Monestir Avellanes

En una sociedad que nos invita constantemente a avanzar, producir, responder mensajes y ocupar cada espacio disponible, retirarse puede parecer una contradicción o una pérdida de tiempo. Nos cuesta valorar el no hacer, el no esperar nada. Dar valor al estar presente, a la escucha atenta.

Sin embargo, las tradiciones espirituales han comprendido desde hace siglos algo que seguimos necesitando hoy: de vez en cuando es necesario apartarse para poder ver con claridad.

Retirarse no significa huir de la vida. Significa tomar una cierta distancia para poder volver a ella de una forma más consciente.

En la tradición del yoga encontramos numerosas referencias a la importancia de crear espacios favorables para la práctica. No porque el mundo sea un obstáculo, sino porque la mente necesita, de vez en cuando, condiciones que favorezcan la observación y el recogimiento. El silencio se convierte entonces en una de las herramientas más valiosas para aquietar la mente y favorecer la observación.

Cuando reducimos el ruido externo, empezamos a escuchar aquello que normalmente queda oculto bajo las obligaciones, los hábitos y las preocupaciones cotidianas.

El lujo de disponer de tu tiempo

Y entonces aparece algo valioso. No siempre son grandes revelaciones. A veces es simplemente una respiración más tranquila. Un descanso que hacía tiempo que necesitábamos. Una conversación sincera. La escucha atenta. Un paseo sin prisas. La posibilidad de estar presentes.

Quizás por eso, desde tiempos antiguos, hombres y mujeres se retiraban temporalmente a bosques, montañas, monasterios o lugares apartados. No para abandonar el mundo, sino para recordar aquello que el ritmo cotidiano les hacía olvidar.

Hoy seguimos sintiendo esa misma necesidad. Aunque las formas hayan cambiado, la finalidad es la misma.

Un retiro no tiene por qué ser una experiencia extraordinaria. Tampoco una búsqueda constante de experiencias intensas. A menudo es algo mucho más sencillo como el lujo de disponer de tiempo. Tiempo para respirar. Tiempo para practicar. Tiempo para escuchar. Tiempo para compartir con personas que también buscan vivir con más conciencia. Creando un espacio de empatía.

En una época marcada por la velocidad, detenerse puede convertirse en un acto profundamente transformador.

Porque cuando dejamos de correr durante unos días, descubrimos que muchas de las respuestas que buscamos fuera ya estaban dentro. Y quizás esa sea la verdadera esencia de un retiro. No necesitamos convertirnos en otra persona. Necesitamos dejar de alejarnos de quienes realmente somos.

Por eso seguimos creando espacios de retiro. No para escapar de la vida. Sino para regresar a ella con más presencia, más sencillez y más verdad.

En el Monestir de les Avellanes

Siguiendo esta misma filosofía, cada verano acompaño un retiro donde la práctica del yoga, la respiración, la reflexión y el descanso encuentran un espacio para despleellanesgarse sin prisas.

Este año tendrá lugar en el Monestir de les Avellanes (Lleida), un lugar que, más allá de su belleza, conserva algo cada vez más difícil de encontrar: una atmósfera de silencio, recogimiento y profundidad.

Los monasterios han sido durante siglos espacios dedicados a la contemplación, al estudio y a la búsqueda interior. Aunque hoy vivamos en contextos muy distintos, sigue habiendo algo en estos lugares que nos invita a bajar el ritmo, escuchar y volver a lo esencial.

Quizás por eso siguen siendo escenarios privilegiados para retirarse durante unos días.

No porque tengan respuestas para nosotros. Sino porque nos ayudan a escuchar mejor las nuestras.

Marta Bort. Profesora de yoga y facilitadora de retiros y experiencias de viaje conscientes.
Próximo retiro: Monestir de les Avellanes · 23-26 julio 2026