El poder emocional de los mudras

2026-01-12

Los mudras no son solo gestos simbólicos de la tradición del yoga; son puentes directos entre el cuerpo, la mente y el mundo emocional. Aquí te mostramos cómo servirnos de ellos para calmar la mente y transformar hábitos emocionales. Escribe Zahara Noguera.

A través de posiciones simples de las manos, podemos influir en nuestro sistema nervioso, modular estados emocionales y crear espacios internos de pausa, claridad y sostén.

Este artículo propone una mirada práctica y emocional de algunos mudras especialmente útiles para acompañar ansiedad, confusión, autocrítica, angustia y agotamiento anímico, integrándolos como recursos cotidianos de autorregulación.

Mudras y emociones: un puente entre cuerpo y mente

En el yoga clásico, los mudras se utilizan para dirigir el flujo del prana (energía vital). Desde una mirada contemporánea, también podemos entenderlos como anclas somáticas: gestos que envían señales de seguridad y coherencia al sistema nervioso.

Al sostener un mudra durante algunos minutos:

  • se reduce la activación mental excesiva,
  • se favorece la atención plena,
  • se genera una relación más amable con la emoción presente.

No buscan “eliminar” lo que sentimos, sino acompañarlo con presencia.

kalesvara

1.Kalesvara Mudra: detener la velocidad mental

Ideal para: Pensamientos repetitivos, ansiedad, hiperactividad mental, dificultad para relajarse.

Esquema del mudra:

  1. Lleva ambas manos frente al pecho.
  2. Une las puntas de los dedos medios (corazón de ambas manos).
  3. Junta también pulgares y meñiques.
  4. Los dedos índice y anular quedan doblados hacia adentro.
  5. El gesto forma una especie de corazón invertido.

Coloca el mudra a la altura del centro del pecho (chakra corazón).

Efecto emocional: Este mudra invita a frenar la inercia del pensamiento. Ayuda a observar lo que ocurre sin reaccionar de inmediato, creando un espacio entre el estímulo y la respuesta. Es especialmente útil cuando la mente “no se apaga”.

→Sensación habitual: pausa, desaceleración, mayor claridad emocional.

uttarabodhi

2. Uttarabodhi Mudra: claridad y autoafirmación

Ideal para: Confusión, indecisión, inseguridad, baja confianza personal.

Esquema del mudra:

  1. Entrelaza los dedos de ambas manos.
  2. Extiende los dedos índices hacia arriba, juntos.
  3. Extiende también los pulgares, que pueden tocarse o quedar paralelos.
  4. Los demás dedos permanecen entrelazados.

Puede sostenerse frente al pecho o elevarse suavemente a la altura del rostro.

Efecto emocional: Uttarabodhi Mudra se asocia con el “despertar”. A nivel emocional, refuerza la sensación de dirección interna, ayudando a sostener decisiones y a confiar en la propia percepción.

→Sensación habitual: claridad, firmeza suave, autoafirmación sin rigidez.

apan vayu

3. Apan Vayu Mudra: serenidad desde el corazón

Ideal para: Angustia, agitación emocional, tristeza profunda, necesidad de calma.

Esquema del mudra:

  1. Dobla el dedo índice hasta que toque la base del pulgar.
  2. Junta las puntas del pulgar, dedo medio y anular.
  3. El meñique queda extendido.
  4. Repite el gesto con ambas manos.

Apoya las manos sobre el pecho o sobre los muslos si estás sentada/o.

Efecto emocional: Tradicionalmente vinculado al corazón, este mudra genera una sensación de alivio y contención emocional. Favorece una respiración más profunda y una actitud de autocuidado.

→ Sensación habitual: calma, consuelo interno, regulación del pulso emocional.

pran mudra

4. Pran Mudra: revitalizar el ánimo

Ideal para:
Apatía, desmotivación, cansancio emocional, sensación de vacío energético.

Esquema del mudra

  1. Junta las puntas del pulgar, anular y meñique.
  2. Mantén índice y medio extendidos.
  3. Relaja las manos sobre las piernas o el abdomen.

Puede practicarse sentada/o o incluso caminando conscientemente.

Efecto emocional: Pran Mudra activa la energía vital. A nivel emocional, devuelve sensación de impulso, presencia y ganas de estar, siendo muy útil en momentos de baja anímica.

→Sensación habitual: vitalidad suave, renovación, mayor conexión con el cuerpo.

Practicar con intención emocional

Para integrar los mudras como recurso emocional, puedes seguir este ritual sencillo:

  • Nombra internamente lo que sientes, sin juicio.
  • Elige el mudra que mejor acompañe esa emoción.
  • Respira lento, como si acariciaras la sensación.
  • Mantén el gesto entre 3 y 5 minutos.
  • Cierra con una frase interna, por ejemplo: “Estoy aquí”, “Me acompaño”, “No necesito huir de lo que siento”.

Un gesto pequeño, un impacto profundo

Los mudras no sustituyen el trabajo emocional profundo, pero sí pueden ser una puerta de entrada amable hacia él. En un mundo donde la mente suele ir por delante del cuerpo, estos gestos simples nos devuelven al presente con una potencia silenciosa y transformadora.

Zahara Noguera es especialista en desarrollo personal, compromiso social y espiritualidad, acompañando a personas en su crecimiento integral y conexión con su propósito. Su trabajo integra conciencia y acción para transformar vidas y comunidades. @z_noguere.