Artículos sobre ‘David Rodrigo’

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Las memorias / y 3
Publicado el 4 Ene, 2017

¿Qué hacer con las memorias de la vida? La reveladora historia del yogui Jaigīṣhavya. Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta. (Ver la primera parte [1] y la segunda parte [2]) [caption id="attachment_27524" align="aligncenter" width="605"] [3] (c) Can Stock Photo / Konstik [4][/caption] El sabio Āvaṭya sonrió y dijo: ´Esta respuesta es fruto de tu profundo análisis e introspección. Cuando yo llegué, estabas simplemente relatando tus karmas latentes, queriéndolos dibujar de nuevo para recrear tu experiencia resultante de tus acciones. Ahora has logrado cierta experiencia correcta. Refuérzala contemplando en esta verdad: - Todas las impresiones son dolorosas. Todos los seres atrapados en la corriente del karma están limitados a experimentar dolor. - Desidentifícate de tus karmas.  Deja de contemplar ´yo soy quien actúa, quien percibe y experimenta cosas diferentes transformándose´. Contempla ´yo soy Conocimiento puro, el observador sin transformación de lo observado que se transforma, es decir, del cuerpo-mente donde habito y lo que éste hace, percibe, experimenta en lo que llamamos mundo´. Observa cómo lo conocido aparece y desaparece en el Conocimiento siempre presente y siempre igual. Lo conocido es y deja de ser viniendo y marchándose de la Existencia siempre presente y siempre igual.   Al hacerte consciente de tu subconsciente y atormentarte ante la visión de la inmensa variedad de karmas latentes estabas volviendo a fortalecer la idea de tu autoría en tus acciones. Te conviertes en aquello en lo que te identificas. Así cercas el campo infinito de tu Ser, afeas la Verdad. Tu ansiedad sobre el fruto de tus acciones te hacía miserable mientras llevabas a cabo las acciones correspondientes. En la acción en la que no logras el resultado deseado, tu frustración (tu enfado) te hace miserable. Pero incluso tu preocupación por mantener los resultados deseables también te hace miserable. En este sentido, todas las acciones que has llevado a cabo siempre estaban teñidas con impresiones de miseria, de dolor y dependencia, vulnerabilidad. Tienes que entender que todo karma contiene inherente la miseria.´ Por este motivo una de las prácticas espirituales más poderosas es sentir siempre la presencia de Dios (īśhvara-praṇidhāna), invocar a la belleza del mundo, al amor, a la semilla del Conocimiento absoluto, al primer Guru, a la libertad total -sin límites de espacio (omnipresente), tiempo (eterno) y cuerpos (el Ser interior de todos los seres)-, el Uno en todas las partes del universo, el poder libertario, y servirle de acción, palabra y pensamiento-emoción, en lugar de actuar para el mísero ego, por su propio recompensa en forma de experiencia efímera e impura, migaja miserable de lo perfectamente hermoso. Oh Señor, tú sabes lo que hay en mi corazón. Yo soy corazón porque tú eres palpitar. Buscándote me encontré a mí mismo. Por ejemplo, vemos en Yoga Sūtras II.1: “La acción en Yoga ´kriyā-yoga´ es: - ascetismo ´tapas´ (vivir en la renuncia de lo mundano y en la disciplina de las exigencias del cuerpo buscando la perfección espiritual), - estudio de las Escrituras (de liberación ´Mokṣha Śhāstra´, como las Upaniṣhads, Bhagavad Guītā, Yoga Sūtras, etc.) y japa (recitación mental de un mantra con consciencia enamorada e iluminada) ´svādhyāya´; y - abandonarse a Dios (ofrecer tanto las acciones como sus resultados a Dios) ´īśhvara-praṇidhāna´.” (tapaḥ svādhyāyeśvara-praṇidhānāni kriyā-yogaḥ |). ´El conocimiento verdadero no radica en conocer tus karmas, su inicio, etc. No consiste en juzgar los karmas para dulcificarlos, purificarlos, y que den mejores frutos, siempre condicionados y efímeros’, continuó Āvaṭya. ´De seguir con esas preguntas de cómo, cuándo, por qué surge el primer karma manchado de aflicción, etc. y con esas acciones de tratar de purificar algún karma latente, no lograrás nada real, definitivo. Sólo maquillaje que te afea con tus llantos al salir el Sol que te muestra tu patético estado demacrado. El conocimiento verdadero consiste en conocer la naturaleza inherente de todo karma, acción y su resultado, que es dolor, ya que es fruto de la ignorancia o falsa identidad con quien actúa que, por tanto, se convierte efectivamente en quien actúa y en sujeto de los resultados de su acción. Y todo lo creado es por naturaleza efímero. No es permanente. No es, por tanto, la naturaleza inherente de uno mismo, la realidad de uno, por lo que se pierde, se va, se deja. Rompiendo esa falsa identidad, se airea el velo de Māyā (superimposición de la multiplicidad que aparece, se mueve y desaparece en la Existencia, de lo conocido en el Conocimiento, formada por tres cualidades ´guṇas´: sattva -iluminación, paz, felicidad-, rajas -acción, agitación- y tamas, oscuridad, estancamiento, tapar) y se accede al conocimiento directo e inmediato (como Yo, es decir, no como un objeto) de quien conoce por sí mismo, porque su propia naturaleza es Conocimiento. Así te conoces completamente: siempre presente, igual y sin límites. Y sólo ese conocimiento te libera de los efectos del karma latente, de toda limitación. Te libera de la experiencia limitada o saṁsāra, la rueda de muerte tras muerte, su causa (apego, confusión) y su efecto (dolor). Si no aireas el velo de Māyā, esta es un oscuro manto asfixiante tan hábil como el diablo, presentándose como una feria de luz y de color. Tienes que cortar de una vez el cordón umbilical que ata tu Ser con la acción: el individuo, el otro, la acción y el sentimiento resultante.´ Āvaṭya, sentado junto al alma abierta de Jaigīṣhavya, siguió con su enseñanza durante algún tiempo: ´Siempre que una memoria te hace sufrir o te excita, te emociona o anima, es tu apego es el que está dando energía a ese karma latente con el que se relaciona. Ahora, instantáneamente, neutraliza ese karma con el poder del no apego. El apego es como los nutrientes que una semilla necesita para germinar. En cuanto dejes de darle esos nutrientes, la semilla del karma latente pierde su poder de crecer en forma de destino.´ El desapego ´vairāgya´ es el disfrute libre (= no dependiente) de los objetos de los sentidos y de la memoria. Desapego no es matar a las emociones y convertirte en piedra (Ser es ser sensible, consciente), sino que las emociones no te maten a ti. No mueras en vida. Que los muertos no entierren más a sus muertos. ´Pero algunos de esos karmas latentes son tan fuertes que, incluso si no les tienes ningún apego en un nivel consciente, encontrarán el camino para manifestarse como destino. Por tanto, en relación a esos karmas tan poderosos no es suficiente con permanecer no apegados a ellos. La práctica del no apego es una medida pasiva de prevención: sólo funciona en relación a los karmas débiles. Para neutralizar los efectos de esos karmas latentes poderosos tienes que dedicarte a una práctica metódica (de concentración contemplativa-meditativa en quien ve -Consciencia misma, pura; o en Dios; en definitiva, en la Presencia omnipresente y siempre igual, inalterable con los cambios de los diferentes cuerpos y sus acciones en distintos espacios y tiempos), que tiene que ser intensa y continuada, sin interrupción. Durante esa práctica tienes que aglutinar todo tu poder de voluntad y determinación (saṁkalpa śhakti), independientemente de cuántos obstáculos debas afrontar. Por tanto, desapego (vairāgya) y práctica (concentración, meditación) (abhyāsa) son los métodos para lograr liberarte de tus karmas latentes.´ Dicen los Yoga Sūtras (I.12): “Mediante la práctica (de concentración, meditación) (abhyāsa) y el desapego (vairāgya) esas [las modificaciones y operaciones del campo mental ´chitta vṛittis´] se sujetan (concentración en el Uno que detiene la agitación y el vicio mental, y finalmente los chitta vṛittis se retienen, se disuelven en su causa, es decir, se van haciendo inoperativos en la propia consciencia de Ser y de Realidad suprema) (nirodha).” (abhyāsa-vairāgyabhyāṁ tan-nirodhaḥ |) Pero tiene que ser una práctica intensa y continuada para que dé frutos sólidos y con la mayor brevedad posible. La práctica del kriyā-yoga (ascetismo, estudio, japa y entrega a Dios -devoción-) va debilitando las cinco aflicciones ´kleśhas´ (ignorancia, idea equivocada de yo, apego, odio y miedo de dejar de ser algún sujeto activo y experimentador) y van abriendo por tanto la posibilidad de concentración (samādhi): “Su propósito [del kriyā-yoga] es atenuar los kleśhas y producir (manifestar) samādhi.” (samādhi-bhāvana-arthaḥ kleśa-tanū-karaṇa-arthaś-ca |) (ibid II.2). Después de tocar el alma del yogui con esta enseñanza, la confusión y el abatimiento de Jaigīṣhavya se disiparon y Āvaṭya desapareció. Aquel redobló su compromiso con la práctica espiritual. Y continuó hasta que un día se convirtió en el Señor de los Yoguis ´Yoguīśhvara´, completamente libre de todos los karmas y sus frutos. Libre, por tanto, de la existencia limitada (saṁsāra), de sus causas (confusión) y efectos (dolor). Gracias Señor de la Vida por darme la oportunidad de crecer, amar y conocer de Verdad, que es entenderte a ti, a la creación y a mi propia Existencia, levantando el velo de cuanto se percibe, aparece, se mueve y desaparece, desidentificándome con lo que se transforma, para conocer directa e inmediatamente, como Yo, la Verdad de la verdad, el Conocimiento mismo que, sin romperse, conoce cuanto es conocido y desconocido, en el pasado, presente y futuro. Escribió Jaigīṣhavya en sus memorias.   David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu). Maestro tradicional de Advaita Vedānta. Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional Enseñanza continua “Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [5] Enseñanza continua: Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser. Estudio tradicional, sistemático, en profundidad y vivencial del Mokṣha Śhāstra, Escrituras-Ciencia y Arte de Liberación total: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras, con los principales comentarios (Śhaṅkarāchārya, Vyāsa, Vāchaspati Miśhra, Gauḍapāda, Madhusūdana Sarasvatī, Hariharānanda Āraṇya, Vijñāna-bhikṣhu, Bhoja-rāja, etc.) Presencial: Un fin de semana al mes, en Madrid y Barcelona. También a distancia. En curso: Yoga Sūtras, libro II ´Sādhana´  En Madrid: Yoga Shala Alcobendas / www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [6] / annayogashala@gmail.com Yoga Sūtras, libro I ´Samādhi´ En Barcelona:  www.jivamuktiyogabarcelona.com [7] / info@jivamuktiyogabarcelona.com Pañchadaśh, de Śhrī Vidyāraṇya Muni.  Texto fundamental de Advaita Vedānta, previo al estudio del Prasthāna Traya ´Triple Canon´: Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras. En Barcelona y a distancia: luzescrituras@gmail.com [8] Presentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) Se consagró completamente al Conocimiento del Ser desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya (India) y dio con su Maestro, Dravidāchārya Śhrī Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de continuo estudio, ascetismo, entrega, reflexión, meditación, contemplación y conocimiento experiencial con un maestro competente, recibió la sabiduría liberadora que revelan de este modo las escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana), además de sánscrito. Este Conocimiento culmina negando completamente la ignorancia del Ser y así éste, siendo Conocimiento mismo, se auto-revela directa e inmediatamente, como el verdadero Yo y la Verdad del mundo conocido y desconocido, pasado, presente y futuro. Estas son las escrituras contempladas: – Advaita Vedānta – Prasthāna Traya ´Triple Canon´ con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. – Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. – Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. – Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. – Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. – El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). – Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī, discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh). En este ashram empezó a enseñar las escrituras y meditación, y coordinó el Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente el método completo de Conocimiento del Ser revelado en esta tradición, mediante la enseñaza continua “Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser” en Madrid, Barcelona y a distancia. Escribe habitualmente en revistas especializadas como Papeles de la India, Gobierno de India; Yogaenred.com, Advaitainfo.com o YoguiOla.   [1] http://www.yogaenred.com/2016/11/28/las-memorias-1/ [2] http://www.yogaenred.com/2016/12/16/las-memorias-2/ [3] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/01/GuirnaldaFlores.jpg [4] http://www.canstockphoto.es [5] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [6] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es/ [7] http://www.jivamuktiyogabarcelona.com/ [8] http://www.yogaenred.com/2016/11/28/las-memorias-1/luzescrituras@gmail.com

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Las memorias / 2
Publicado el 16 Dic, 2016

¿Qué hacer con las memorias de la vida? La reveladora historia del yogui Jaigīṣhavya. Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta. (Ver la primera parte [1]) [caption id="attachment_27308" align="aligncenter" width="605"] [2] (c) Can Stock Photo / Nikd90 [3][/caption] La visión lunar, intuitiva, femenina de esta realización de su pasado-presente rabiando por ser futuro-presente volteó totalmente su comprensión de sí mismo. Después de eso, ya nunca volvería a ser el mismo. Pero estaba roto, roto y perdido, como la madre que pare a su hijo entre las altas montañas indias que moldea cada día Mumbai en las barriadas de sus propias miserias. Montañas de ceguera, codicia, injusticia, aberración, dolor, arrepentimiento, esperanza, amor, alegría y destellos brillantes que parecen erosionar la morada de Luz eterna, el Señor Himalaya. Atrapado, Jaigīṣhavya ni podía regresar a su estado anterior de hombre ordinario ni sabía torear a sus memorias infinitas para poder seguir, cabalgando, creciendo espiritualmente, desbloqueando su alma libre, buscando la Verdad de sí mismo, en sí mismo, la dicha y el amor verdaderamente absolutos. No podía renunciar, pues no era ciertamente dueño de sí. De él mandaba su corazón, potro salvaje, autoridad sin otra autoridad, abierto en canal, perdido y sabio ahora. ´¡La liberación no debe existir, o es imposible aquí, para nosotros, al menos para mí, seguro! No estoy preparado. ¡Me muero!´, reventaba su corazón ahogando a quienes le amaban, árboles torcidos que lanzan cuchillos odiando a muerte para proteger a sus frutos. ´¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¡He arruinado mi vida y la de mis seres más queridos! ¡Soy horrible!´. Lloró. Lloró, como antes, y se desplomó, como un hombre ordinario, como el soldadito cojo y su preciosa bailarina, a quien nunca vio bailar, fundiéndose en corazón en el infantil fuego inquisitorio que pretendía quemar al guerrero. Cayó como hacía tantos años que no se derrumbaba, hundiéndose en el lodo oscuro de la depresión, el dolor y la confusión. ´Tenemos una mente inconsciente infinita. Puede acomodarlo todo. El subconsciente integra, acoge toda la acción y uno actúa constantemente. Y cada acción tiene un resultado que uno mismo tiene que experimentar antes o después -analizaba al serenarse en otra tregua-. ¿Cómo voy a escapar de todo ello? ¡Es imposible! Todo lo guarda a buen recaudo y me lo trae a su debido tiempo. ¿Cuándo quiera quién? ¿Quién decide los momentos de fructificación del karma acumulado en el pasado sin inicio? ¿Quién mueve los hilos de mi destino? ¿Cómo salir de este círculo vicioso de oscuridad con destellos de neón? ¡No hay salida! Ya está, ya está, se acabó… ¡No puedo más!´ ´¡Por Dios! ¿Qué diablos es esto, la vida? ¿Qué sentido tiene todo esto? ¿Qué belleza? Todos estos karmas es imposible que vengan a mí de golpe, en una sola vida. ¿Qué fuerza activa unas semillas del karma y deja otras dormidas? ¡Qué sé yo!´ ´Y ¿cómo empezó todo esto? ¿Cuándo, cómo y por qué yo me involucré por vez primera en esta cadena sin principio ni final de nacimientos, karma ´trabajo´ y deseo? ¡Sólo sé que no sé nada!´. (¿Sócrates-Jaigīṣhavya, Jaigīṣhavya-Sócrates? ¿Antes o después? ¿Diferentes o el mismo? ¿O puede que ni la ignorancia ni el Conocimiento sepan de autoría?) Su mente-corazón, en el centro estático del huracán, se acercaba a tientas al abismo del colapso. Pero era un yogui. Y no se rindió. No se abandonó en pretextos bien sonantes en la melodía disonante de lo superfluo, notas mentales. Respiró, se calmó en cuerpo y mente y volvió a su reflexión: ´Puedo ver la historia de trillones de vidas futuras para mí. No puedo ver cómo mi alma empezó por vez primera este viaje exterior, cierto. Pero sí tengo la libertad ahora de re-escribir y borrar al menos los karmas latentes que veo ahora, aunque habrá muchos más. De modo que voy a re-escribir mi historia, mi presente y mi destino. A tomar las riendas de mi vida´, se reanimaba de nuevo. Entonces, Āvaṭya, un sabio inmortal, sintió que alguien le llamada sin saberlo. La determinación equivocada y la necesidad de Jaigīṣhavya, la llamada. Su hermosa capacidad y su confusión llamaron sin saber que llamaba. Y aquel vino. Como siempre viene. Āvaṭya, sirviendo a su maestro primordial, Bhagavan Narāyaṇa (forma de Dios), trabaja sirviendo a los buscadores espirituales avanzados que han quedado estancados en niveles elevados pero que no por ello desisten, aún yendo a ciegas. Āvaṭya  se da porque se debe a los de potencialidad taponada. Con la intención de cortar de raíz el último nudo de la ignorancia que asfixiaba el corazón del yogui, Āvaṭya salió del océano de Consciencia pura y entró por amor en la ola destructiva de la mente-corazón de Jaigīṣhavya. Este se postró ante él y Āvaṭya, levantándole dulcemente, le dijo: ´Querido, te ha superado el descubrimiento del campo inmenso de tu subconsciente, cargado del barroquismo de tu propio karma. No te ahogues en tu propia complejidad. Dime, ¿cómo puedo ayudarte?´ -Tras dar mi vida entera a tantas prácticas yóguicas, es desalmado, atroz, descubrir el karma infinito que me espera. Que no sé ni qué es ni dónde empieza ni por qué, pero lo que alcanzo a ver ya es infinito. Imposible de trascender -contestó el yogui-. Sólo sé que no sé nada -repetía cabizbajo. -Por tus tapas, intenso ascetismo, renuncia de lo mundano y disciplina de las exigencias del cuerpo en aras de la perfección espiritual, y por tu meditación has podido entrar y ver la inmensidad de tu mente subconsciente, donde se almacenan las impresiones sutiles de tu karma pasado. Estás explorando conscientemente tu subconsciente. Crees que estás investigando, observando el contenido de tu mente, para entender, seguir trascendiendo capas en ti hasta alcanzar la Verdad innegable, sin nada más allá, pero no es cierto, querido. Estás totalmente (activamente) involucrado en tu mente, que es Māyā, capas superimpuestas de multiplicidad, acción y efectos que ocultan la Verdad y te confunden. Estás totalmente implicado en Māyā, caído en el movimiento de la ilusión de lo percibido, sin poder distanciarte y, por tanto, sin conocer más allá, la Verdad inmutable, eterna, que es el sustrato donde Māyā se despliega y repliega constantemente. No es lo mismo investigar-observar para entender correctamente que implicarse-siendo y dejarse arrastrar por la furia infinita de la corriente del karma -le repuso Āvaṭya, el sabio inmortal-. Levántate por encima de Māyā (lo inconsistente, efímero, lo que viene y va, cambiante, múltiple), desidentificándote de lo conocido (experimentado como otro), y verás qué o quién está abajo, en su corazón interior, quien conoce, Conocimiento mismo, que es su Ser, su Verdad. Y lo verás en ti mismo. Es decir, lo serás. Porque lo eres. -Oh, océano de compasión, dime por favor ¿cómo puedo levantarme por encima de Māyā? Āvaṭya contestó: ´El primer paso para desgarrar el velo de Māyā es afilar tu intelecto, como una flecha de luz, de modo que podrás entender claramente por qué estás atraído por conocer tu pasado y tus memorias. Tu interés en tu pasado y en tus memorias es un indicador de tu deseo de reclamarlo como propio, de conocer tu presente y tu futuro, de experimentarlo. Es decir, de experimentar karma. Tu apego a tus memorias es indicador de tu deseo de  continuar siendo sujeto limitado de acción y de sus experiencias resultantes. Es decir, de seguir siendo alguien diferenciado y, por tanto, de no ser todo ilimitado. Sigues sin darte cuenta de que tu falsa identidad individual es tu verdugo, tu apego es tu horca, tus memorias, tu soga. Este deseo de apropiarte de tu pasado, de seguir haciendo y experimentando en el presente y en el futuro, se debe a tu apego, que es la forma que toma la confusión, la ignorancia, la oscuridad proyectada en el multicolor de tus percepciones, memorias y emociones. Y ese apego te lleva al dolor. Ahora eres consciente de que el tono base del pasado que se guarda hasta manifestarse creando tu presente es doloroso, ya que el sujeto del karma es un actor limitado en la negra noche eterna. Lógicamente, no deberías tener el deseo de volverte a asociar con acciones de resultados dolorosos. Y a pesar de ello estás recogido en ellas, atrapado, sin fuerzas para salir. Sin luz. Sin claridad con la que reconstruir la paz, la calma interior, y seguir creciendo. Estás concentrado (meditando, reflexionando) en tus memorias, involucrado en tu acción, empapado de ellas. ¿Por qué? Querido, porque estás apegado a tus acciones, el fruto de tus acciones y sus impresiones sutiles (tus memorias). Los atesoras en tu campo mental, en el museo de tu mente-corazón-convicción-sentimiento, incluso a pesar de que ahora sabes -en tu conocimiento todavía yermo, sin efecto, sin cambio efectivo en ti- que son inútiles, feos y dolorosos porque son limitados, el bucle vital. Atesorándolos continúas siendo aquello en lo que te has convertido: ¡El peón del trabajo y la paga (karma)! ¡Cuándo eres dueño y Señor de la ciudad de las nueve puertas que es tu cuerpo! ¡Cuándo en verdad eres autoridad sin autoridad! Por eso y de este modo es cómo el sañchita karma espera y crea su momento, sumándose, y viene a la manifestación limitándote. Por tu error. Por querer arrastrar tus memorias y, cuando no es posible, sentir que vas rompiéndote y dejando pedazos de tu ser en tu vida errática. Querer crear como protagonista de experiencias intensas, ese es el tapón de tu Luz infinita. Haces de tu vida ejemplo. Ahora culmínalo. Todo está ya dentro de ti, querido. No los pedazos, sino donde las partes vienen y van sin tocar nada, el Conocimiento mismo, sin principio, fin ni cambio = quien ve, quien conoce todo cuanto conoces aquí y ahora, tú y todos los seres; sustrato permanente, inmóvil, de toda experiencia cambiante; quien conoce, tú. Quien conoce sin otro, ya que lo conocido y lo desconocido son objetos de conocimiento. Las personas ordinarias tienen la mente fuera con sus sentidos, agitada por el trasiego de la percepción mundana y ellos son su mente, arrastrados de aquí para allá por la corriente incontrolable de lo conocido. Los yoguis traéis la mente al interior, pero la dejáis sólo consigo misma, en un nivel más consciente o subconsciente, pero siempre dando vueltas y vueltas en su feria de memorias, sensación, acción, sensación, memorias, acción… Y a este circo le llamáis experiencia espiritual´, sonreía el sabio inmortal. ´Ahora, querido amigo, tienes que llevar tu mente más allá de su contenido variable, de colores teñidos, de su movimiento, concentrándola, en el seno inmutable, Uno y omnipresente de la Consciencia pura (el Conocimiento en sí mismo) o de Dios, que es tu Casa Grande y que se encuentra en la cueva de tu mismo corazón: aquel que conoce sin romperse, sin moverse, sin limitarse identificándose con lo conocido, sin convertirse en lo mismo que el espacio donde está, la casa donde está, el cuerpo y la mente donde está. Querido, concentra tu mente-corazón en el Uno inmutable, Conocimiento puro, Existencia misma por naturaleza, hasta tomar refugio sólo ahí. Es decir, hasta disolver tu mente en tu verdadero Ser infinito. La gente común se empapa de historias, aunque sean violentas, dolorosas y desagradables, porque las historias les ayudan a re-conectarse con sus pensamientos, sentimientos, memorias e ideas pasadas y esta re-asociación genera un sentimiento de placer, de seguir vivo y de ir generando vidilla. Igual que la gente mundana se da a estas historias por placer, la gente espiritual encuentra placer experimentando historietas en samādhi (concentración). Las historias de aquellos son llamadas vida. A vuestras historietas les llamáis experiencias espirituales´, no podía evitar la risa quien ve a través del tiempo. ´Pero básicamente es el mismo proceso.´ ´Mediante estas historias la gente despierta sus impresiones sutiles que se vuelven activas. Si las impresiones son fuertes, las personas se vuelven profundamente afectadas por ellas. Como resultado, se entregan ellos mismos a llevar a cabo una acción relacionada con dichas impresiones mentales. Así es como las impresiones latentes se activan y crean más karmas. Esto es la fábrica del destino, de la experiencia limitada, dolorosa, insuficiente, de uno mismo y del mundo (saṁsāra), de la ansiedad existencial que a ti te quema por dentro cada día de tu vida y que no te encaja por fuera. Así es como la gente se ata al lazo de la impresión latente, de sus memorias, y ésta se activa de nuevo generando acción y nuevas memorias. No hay game over mientras vivas así, incomprendido por ti mismo. ¿Cómo quieres que te entienda alguien? Si tu intelecto no está afilado, es decir, claro y atento en dónde colocas tu mente -fuera, en ella misma o en el Conocimiento puro-, esta experiencia consciente de tu subconsciente puede engañarte. De hecho, ya te ha engañado, mi querido hermano. Has caído en una de las trampas del ego espiritual. Tú solito te estás re-enlazando a ti mismo con tus karmas dormidos, despertándolos, haciéndolos tuyos y haciéndolos tú, al preocuparte por ellos y tratando de descubrir cuándo, cómo y por qué los empezaste a crear por vez primera; recordando tu historia, recreándola, haciendo de tu vida una película que no aciertas a vivir.´ Āvaṭya vio que Jaigīṣhavya se sentía cada vez peor, más derrotado, abrumado, confundido y roto. ´Sé bien de qué te hablo, porque es mi propia historia. Te estoy hablando también de mí.´ Le tranquilizó. Y prosiguió: ´Déjame que reformule la pregunta que ya está en tu mente, aunque desordenada. Esto te ayudará a contemplar en ella y encontrar las respuestas. Dime, ¿cuántos karmas tienes? ¿Recuerdas cuándo realizaste tu primera acción, cosechaste sus frutos y guardaste sus impresiones en tu mente? ¿Cuándo esa impresión se volvió activa y te motivó a llevar a cabo el siguiente grupo de acciones?´ Jaigīṣhavya repuso: ´Señor, yo no sé cuántos karmas he almacenado en forma latente, ni cuándo llevé a cabo mi primera acción. No sé cómo ni cuándo creé estas impresiones mentales y aún tengo menos idea de cómo la rueda del karma se puso en marcha activando las impresiones dormidas.´ -Dime -le dijo el sabio Āvaṭya-, ¿puedes clasificar en algún tipo de categoría tu karma latente del que ahora eres consciente? -Sí. Los karmas latentes son placenteros o dolorosos, es decir, deseables o indeseables, duros de tratar con ellos o fáciles de tratar. -Ahora dime: ¿qué categoría de karmas latentes es mayor, la placentera o la dolorosa? -La dolorosa. Porque incluso la placentera está contaminada por el dolor, ya que hasta una memoria placentera me apena, puesto que surge el deseo de capturar de nuevo los momentos felices, pero el pasado, pasado está. Y eso también es doloroso. (A continuar próximamente)   David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu). Maestro tradicional de Advaita Vedānta. Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional Enseñanza continua “Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [4] Enseñanza continua: Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser. Estudio tradicional, sistemático, en profundidad y vivencial del Mokṣha Śhāstra, Escrituras-Ciencia y Arte de Liberación total: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras, con los principales comentarios (Śhaṅkarāchārya, Vyāsa, Vāchaspati Miśhra, Gauḍapāda, Madhusūdana Sarasvatī, Hariharānanda Āraṇya, Vijñāna-bhikṣhu, Bhoja-rāja, etc.) Presencial: Un fin de semana al mes, en Madrid y Barcelona. También a distancia. En curso: Yoga Sūtras, libro II ´Sādhana´  En Madrid: Yoga Shala Alcobendas / www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [5] / annayogashala@gmail.com Yoga Sūtras, libro I ´Samādhi´ En Barcelona:  www.jivamuktiyogabarcelona.com [6] / info@jivamuktiyogabarcelona.com Pañchadaśh, de Śhrī Vidyāraṇya Muni.  Texto fundamental de Advaita Vedānta, previo al estudio del Prasthāna Traya ´Triple Canon´: Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras. En Barcelona y a distancia: luzescrituras@gmail.com [7] Presentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) Se consagró completamente al Conocimiento del Ser desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya (India) y dio con su Maestro, Dravidāchārya Śhrī Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de continuo estudio, ascetismo, entrega, reflexión, meditación, contemplación y conocimiento experiencial con un maestro competente, recibió la sabiduría liberadora que revelan de este modo las escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana), además de sánscrito. Este Conocimiento culmina negando completamente la ignorancia del Ser y así éste, siendo Conocimiento mismo, se auto-revela directa e inmediatamente, como el verdadero Yo y la Verdad del mundo conocido y desconocido, pasado, presente y futuro. Estas son las escrituras contempladas: – Advaita Vedānta – Prasthāna Traya ´Triple Canon´ con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. – Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. – Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. – Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. – Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. – El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). – Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī, discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh). En este ashram empezó a enseñar las escrituras y meditación, y coordinó el Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente el método completo de Conocimiento del Ser revelado en esta tradición, mediante la enseñaza continua “Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser” en Madrid, Barcelona y a distancia. Escribe habitualmente en revistas especializadas como Papeles de la India, Gobierno de India; Yogaenred.com, Advaitainfo.com o YoguiOla.   [1] http://www.yogaenred.com/2016/11/28/las-memorias-1/ [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/12/guirnalda.jpg [3] http://www.canstockphoto.es [4] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [5] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es/ [6] http://www.jivamuktiyogabarcelona.com/ [7] http://www.yogaenred.com/2016/11/28/las-memorias-1/luzescrituras@gmail.com

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Las memorias/ 1   
Publicado el 28 Nov, 2016

¿Qué hacer con las memorias de la vida? La reveladora historia del yogui Jaigīṣhavya. Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta. [caption id="attachment_27063" align="aligncenter" width="605"] [1] (c) Can Stock Photo / nevenm [2][/caption] Gracias Señor de la Vida por darme la oportunidad de crecer, amar y conocer de Verdad, que es entenderte a ti, a la creación y a mi propia Existencia, levantando el velo de cuanto se percibe, aparece, se mueve y desaparece, desidentificándome con lo que se transforma, para conocer directa e inmediatamente, como Yo, la Verdad de la verdad, el Conocimiento mismo que, sin romperse, conoce cuanto es conocido y desconocido, en el pasado, presente y futuro. Diario de un sādhaka, quien está buscando la Verdad en sí mismo: Las memorias me atrapan. Son yo. Mi vida. Personas, relaciones, experiencias, condiciones, deseos, miedos, éxitos, fracasos, placer, dolor, amor, odio, saber, ignorancia, bien, mal, apegos, pasiones, frustraciones… Mi vida. Yo dándome completamente en cada situación que lo valía, que yo buscaba porque ¿qué es sino la vida? Quiero vivir intensamente. Quiero extraer todo el néctar a la vida. No quiero que la muerte me sorprenda sabiendo que no he vivido lo suficiente. Entonces sí moriría de verdad. En vida o en muerte. Entonces, nada en mí habría tenido sentido, nada en mi vida habría valido la pena vivir. O vivo apasionadamente o que me entierren mis muertos. La vida está llena de muertos enterrando a sus muertos. Yo quiero volar, ¡crecer, brillar por mí mismo! Yo no he nacido para seguir la procesión de la muerte. No he nacido para ser llevado por escaleras mecánicas de centros comerciales. Buscando, buscando, siempre buscando… hallo finalmente el conocimiento del Vedānta y la práctica del Yoga meditación, etc. Siento que esto sí es definitivo. Seguramente no son las formas que buscaba, pero siento que es auténtico y total. ¿Ahora qué? Este conocimiento que parece llevarme a la Verdad total, lo omnipresente, eterno, el Ser de todos los seres, sin límites, sin otro, pone frente a mí la exigencia de soltar el lastre de todas mis memorias, la maleta de los sueños y frustraciones del viaje de mi vida hasta el día de hoy. Mis memorias no pueden ser reales, porque cada una de ellas no existía antes de su aparición y tampoco tras su desaparición, por lo que no son reales, ya que la Verdad existe en los tres tiempos. Mis memorias son por tanto una superimposición en la Verdad a través de Māyā, la maga que hace aparecer el mundo en la Existencia misma, una, absoluta, sin límites de ningún tipo: ni de espacio (lugar), tiempo ni objetos (cuerpos). Pero ¿cómo voy a renunciar a mis memorias, si es mi vida? ¡No puedo! ¡No puedo renunciar a mi persona! ¿Cómo voy a seguir la práctica sin mi persona? ¡Es imposible! No tiene sentido. No, no…   Querido, déjame que te cuente, parafraseándola, la historia del gran yogui Jaigīṣhavya ´Señor Victorioso´, de quien sabemos de las purāṇas (antiguas historias tradicionales) y de la gran épica del Mahābhārata (libro 9, sección 50). Jaigīṣhavya llevaba mucho tiempo practicando en el bosque intensas tapas (austeridad, meditación) de forma muy intensa e ininterrumpida. Ya que: “Pero [la práctica y su resultado] se vuelve firme cuando se lleva a cabo con devoción (entrega, sinceridad), continuamente (sin interrupción) y durante largo tiempo.” (sa tu dīrgha-kāla-nairantya-satkāra-āsevito dṛiḍha-bhūmiḥ |) (Yoga Sūtras I.14). Gracias a su indomable fuerza de voluntad, Jaigīṣhavya desafió al hambre, la sed, el cansancio, la lluvia, el frío, el impulso a levantarse y actuar, etc. Su cuerpo parecía un esqueleto, pero su consciencia, afilada, concentrada en su interior, poderosa, iba siendo iluminada con la claridad y, comprendiendo, levantaba capas encontrándose con niveles cada vez más profundos de sí mismo y de la Verdad. En cierto momento, Jaigīṣhavya abandonó la consciencia del cuerpo y vio la relación entre las tattvas (constituyentes de la realidad) de: - el cuerpo: la tierra, etc.: los cinco elementos materiales, objetos de los sentidos; - los sentidos: cinco sentidos y cinco órganos de acción, que reciben el impacto de sus objetos de percepción y lo lanzan a la mente; y - las diferentes facultades de la mente: recibe el impacto de los colores (diferenciación, multiplicidad) de los elementos materiales que le traen dentro los sentidos; colorea a su vez dicho impacto con sus propias impresiones -memoria- y lanza todo ello, al siguiente nivel de ser individual experimentador: el ego y el intelecto. Contra viento y marea de las corrientes de la vida, fuerte, decidido, valiente, Jaigīṣhavya intensificó su práctica de concentración y logró la visión interior del funcionamiento de su ego y su buddhi ´intelecto´. El primero se apropia como ´yo y mío´ del cuerpo que habita, sus sentidos y mente, con sus contenidos y funciones. El intelecto recibe lo que le trae la mente y decide qué hacer con ello según su convicción, voluntad, deseo, apego, miedo, de acuerdo a su sistema de creencias y valores, su comprensión y, por tanto, su capacidad, su luz y tinieblas. Y así el intelecto ordena, decide y sigue. Sigue con su acción y experiencias a través de sus instrumentos: ego, mente, sentidos, órganos, cuerpo, mundo. El gran yogui prosiguió incansable en su búsqueda interior, como una flecha bailando alegre, despreocupada en el espacio, hacia el centro de su diana. ¿Qué hay dentro del buddhi? ¿Cuál es el ser interior, la verdad, de la voluntad y el conocimiento? Jaigīṣhavya halló entonces un mundo nuevo de infinitud. Este paraíso no era más que el campo inmenso de su mente subconsciente: infinitas montañas y montañas grandes como el Cielo de residuos; los karmas latentes de millones y millones de vidas pasadas, denominados sañchita karma, el banco del karma pasado aguardando a fructificar como experiencias, que conlleva nacimiento y tiempo de vida en dicho ser así bien o mal nacido. Tras el desconcierto inicial por apabullamiento del descubrimiento, Jaigīṣhavya respiró, se calmó, se concentró y entendió: ´Esto es mi almacén subconsciente de mi karma pasado…´ Entonces el gran yogui se desplomó y cayó en una intensa desesperación y profunda depresión: ´Esta inmensidad sin límites, sin principio ni fin, de acciones de diferenciación extrema es el karma que me aguarda. ¡Me aguardará toda la existencia! Porque es infinito. Y no va a parar hasta darme sus experiencias. Para eso existen. Para eso están aquí, en mí, disponibles. Porque soy yo. ¡No tengo remedio! ¡No existe la salvación!, y cayó acurrucado al suelo como un feto encerrado en el vientre de su madre. ´Este karma latente está bien presente, dispuesto, atento, aguardando su momento de caza. Yo soy el cazado. Y el cazador, quien hice todo esto que me dará millones de nacimientos y experiencias de placer y dolor continuos, de búsqueda sin sentido, pues nunca llegará a su fin, porque tengo que experimentar sensaciones infinitas fruto de mi karma pasado y además experimentando voy haciendo nuevo karma que queda latente de nuevo… ¡Mierda!, gritó desgarrándose el alma en su lamento que hirió el Cielo como el navajazo de un relámpago. La visión del nivel subconsciente de realidad desbordó al gran yogui que iba queriendo ver, que escupía a la vida mediocre y entró por ello en su práctica radical de yoga samādhi (meditación, concentración). ´No me levantaré hasta conocer la verdad´, proclamaba despidiéndose de lo mundano, seguro de sí mismo, al entrar en el bosque consigo mismo. Su escupitajo le salpicaba burlas y reproches, enrollado en la tierra como un gusano devuelto a la maceta. La experiencia superó al gran yogui. La realidad es infinitamente más maravillosa, estremecedora y brutal que la ficción, que la mera ensoñación. Pero, ¡ay, cuánto nos gusta soñar! Porque lo otro -la vida mecánica- es aún más feo. ¡Había vivido tantísimas vidas, hecho tantísimas cosas! Había sido rey, insecto, mendigo, elefante, demonio, ser celestial… ¡De todo! Literalmente, ¡de todo! Había conocido a millones de almas. A algunos los había odiado y él había sido odiado. Había herido a otros, y otros le habían herido a él. Había amado con locura y había sido amado intensamente. Le habían abrazado y dejado. Había abrazo y dejado. Todo cuanto le pasó alguna vez afectándole en una cadena de vidas y muertes sin principio había creado una impresión que quedó almacenada intacta en su subconsciente. Había en todo ello intervalos de experiencia de placer pero como inmerso en un río erecto. como océano de deseo, oscuridad, pérdida, absurdo, dolor, ilusión frustrada una y otra vez, ola tras ola en el bucle de la vida, carencia, necesidad, urgencia, último aliento… ¡perdido!, lucha, dolor, ruptura, ¡desgarro! ¡Hemorragia! Potencial creativo… siempre frustrado, belleza ensuciada, descrédito, amores perros… y vuelta a volar como un pequeño y alegre pajarillo de mil colores, con una ala rota. Tu museo. Aquel que atesoras en el rincón de tu cambra de vida, de práctica, amor, traición y trabajo, gemidos y llantos. Tus memorias. Inagotables. Subsconsciente eterno. (A continuar próximamente)   David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu). Maestro tradicional de Advaita Vedānta. Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional Enseñanza continua “Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [3] Enseñanza continua: Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser. Estudio tradicional, sistemático, en profundidad y vivencial del Mokṣha Śhāstra, Escrituras-Ciencia y Arte de Liberación total: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras, con los principales comentarios (Śhaṅkarāchārya, Vyāsa, Vāchaspati Miśhra, Gauḍapāda, Madhusūdana Sarasvatī, Hariharānanda Āraṇya, Vijñāna-bhikṣhu, Bhoja-rāja, etc.) Presencial: Un fin de semana al mes, en Madrid y Barcelona. También a distancia. En curso: Yoga Sūtras, libro II ´Sādhana´  En Madrid: Yoga Shala Alcobendas / www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [4] / annayogashala@gmail.com Yoga Sūtras, libro I ´Samādhi´ En Barcelona:  www.jivamuktiyogabarcelona.com [5] / info@jivamuktiyogabarcelona.com Pañchadaśh, de Śhrī Vidyāraṇya Muni.  Texto fundamental de Advaita Vedānta, previo al estudio del Prasthāna Traya ´Triple Canon´: Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras. En Barcelona y a distancia: luzescrituras@gmail.com [6] Presentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) Se consagró completamente al Conocimiento del Ser desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya (India) y dio con su Maestro, Dravidāchārya Śhrī Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de continuo estudio, ascetismo, entrega, reflexión, meditación, contemplación y conocimiento experiencial con un maestro competente, recibió la sabiduría liberadora que revelan de este modo las escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana), además de sánscrito. Este Conocimiento culmina negando completamente la ignorancia del Ser y así éste, siendo Conocimiento mismo, se auto-revela directa e inmediatamente, como el verdadero Yo y la Verdad del mundo conocido y desconocido, pasado, presente y futuro. Estas son las escrituras contempladas: - Advaita Vedānta - Prasthāna Traya ´Triple Canon´ con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. - Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. - Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. - Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. - Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. - El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). - Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī, discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh). En este ashram empezó a enseñar las escrituras y meditación, y coordinó el Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente el método completo de Conocimiento del Ser revelado en esta tradición, mediante la enseñaza continua “Estudio tradicional de las Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El Conocimiento del Ser” en Madrid, Barcelona y a distancia. Escribe habitualmente en revistas especializadas como Papeles de la India, Gobierno de India; Yogaenred.com, Advaitainfo.com o YoguiOla. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/11/memorias.jpg [2] http://www.canstockphoto.es [3] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [4] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [5] http://www.jivamuktiyogabarcelona.com [6] https://www.yogaenred.comluzescrituras@gmail.com

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Resolución de conflictos  
Publicado el 9 Nov, 2016

Aprendamos a leer el libro abierto de la vida con sabiduría, amor, automaestría y valentía para beber de su perfección. Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta. [1] ¿Te hallas en un dilema? ¿Tienes que elegir entre dos opciones aparentemente contradictorias entre sí y ambas son deseables? ¿Qué hacer? Restemos primero gravedad al asunto contando un chiste: Era una vez dos hombres y una mujer en una isla desierta. ¿Qué les sucederá? Si son españoles, la mujer matará a uno de los hombres para casarse con el otro. Si son italianos, uno de los hombres matará al otro para quedarse con la mujer. Si son franceses, no hay ningún problema Si son ingleses, no serán presentados por nadie. Ni conflicto ni experiencia, en “el caso inglés”. ¿Podrá ser la ausencia de vida la resolución de conflictos? ¿Hay diferencia entre muerto en vida y enterrado? ¿Será no ver ningún problema superficialmente -“a lo francés” en el chiste- la resolución de conflictos? ¿Hace el hábito al monje o Dior a la belleza? Swami Veda Bharati, mi Maestro en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya, continuaba el chiste: Si son indios, la mujer hará a uno de los dos hombres su dharma-bhai, “hermano de dharma” (de virtud, de corazón, de bondad), y hará que éste la convierta en la mujer del otro hombre, siendo ambas uniones de amor de las que se promete el siempre. De este modo la mujer disfrutará del amor de los dos hombres pero diferenciado, aclarado: cada uno en su espacio y función, sin mezclas confusas y permanente causa de conflicto, dolor y pérdida. Es decir, de estancamiento compartido por la confusión y la rutina. Reconociendo que ama a ambos de modo diferente, que cada uno le aporta algo particular y estimado, y haciéndoselo comprender a ambos. No hay renuncia, sino comprensión y comunicación sincera, benévola, valiente, decidida, confiada y con amor. Eso me enseñó un “discípulo” mío. Así, quedan los tres personajes integrados, acogidos con gracia y satisfacción en tierra santa en la situación aparentemente conflictiva, que de otro modo se convertiría en tierra quemada. Se abre un espacio creativo de crecimiento humano para los tres, desde el entendimiento, el respeto, el amor, la concordia, la valentía y la pasión por crecer, por saber. Comprendiendo asimismo que la vida mundana -la que se transforma, la que no es, es y deja de ser- por naturaleza es imperfecta. Aprendiendo a leer el libro abierto de la vida, el ser humano es perfectamente capaz de descubrir la perfección anhelada, la Felicidad, Existencia y Conocimiento absolutos, la totalidad, siéndolo. Obramos mirando al suelo. Vivimos como si el Cielo fuera nuestro techo. Y en ocasiones resolver el conflicto es entender que hay que volar o dejar volar, abrir la jaula del pájaro a ella aferrado por amor (=dependencia) a quien le alimenta cada día. Las dos manos Tenemos dos manos. Ambas pueden estar llenas de dulces, como dice un dicho hindi: “Dono haathon me laddoo! ¡Dulces en ambas manos!” ¿Por qué aprovechar la vida a medias? Es de miserables malgastar el gran tesoro que es la vida humana. Pero hay que aprender a ser humanos, aprender a vivir. No somos humanos sólo por nacer humanos. Nacer humano no es ser humano, sino tener la oportunidad de llegar a serlo mediante el saber, la entrega, la maestría de los propios instrumentos (cuerpo-mente), el amor, la valentía, la constancia. La vida sin verdad no es vida verdadera. Nacer humano es como un caramelo envuelto en plástico de colores: si no quitamos el plástico no disfrutamos del dulce. Si el caramelo es sistemáticamente pisoteado hemos vivido miserablemente, en vano, sin sustancia, sin vida. Nacidos humanos, tenemos los instrumentos necesarios para aprender a vivir. Tenemos dos manos que chocan golpeándose, en conflicto. Sin embargo, ese choque manual bien puede producir el aplauso. El aplauso de la vida es la resolución de conflictos vitales de modo que, sin huir por miedo, tristeza y confusión, y sin imponernos por la fuerza, observamos nuestras propias tendencias y las de los demás para valernos y crecer con servicio, amor, autocontrol y conocimiento de la Verdad, validado por uno mismo, libre de autoridad. No hay verdadera felicidad sin Verdad. Fíjalo en tu mente-corazón. El imán Transformando el conflicto en aplauso, uno se vuelve un imán atrayendo y uniendo polos aparentemente contrarios, armonizando. Serás acuerdo en el conflicto, paz en la guerra, luz en la oscuridad, amor en el odio. Con humildad y naturalidad, sin prejuicios de superioridad ni de inferioridad, hay que entender dónde estamos y observar nuestros errores repetidos, nuestras búsquedas continuamente frustradas. Mas no para rendirnos, sino para entender la obviedad de que la materia (lo sujeto a transformación) no es digna de nuestra pasión, de nuestra ambición, porque lo efímero no es permanente, no es Verdad, sino que sólo aparece y desaparece en la Realidad, que es lo que hay que conocer. No hay otro modo de crecer más que buscando la Verdad en la propia alma y en el mundo, elevándonos desde la máscara del individuo con pureza, saber y automaestría para liberarnos de los nudos que asfixian nuestro corazón, de las cadenas que arrastramos y veneramos cada día de nuestras vidas que vivimos en vano sin revolución espiritual, tan apasionada como sabia y maestra de sus medios. Sólo la Verdad nos hace personas libres. David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) Maestro tradicional de Advaita Vedānta  Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional Enseñanza continua “Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [2] Enseñanza continua --Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – El conocimiento del Ser   Estudio tradicional, sistemático y en profundidad de las Escrituras de Liberación ´Mokṣha Śhāstra´:  Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras, con los principales comentarios (Śhaṅkarāchārya, Vyāsa, Vāchaspati Miśhra, Gauḍapāda, etc.) En curso: --Yoga Sūtras, libro II ´Sadhana´   Un fin de semana al mes. En Madrid y a distancia: Yoga Shala Alcobendas [3]. annayogashala@gmail.com --Yoga Sūtras, libro I ´Samādhi´ En Barcelona. www.jivamuktiyogabarcelona.com [4] / info@jivamuktiyogabarcelona.com --Pañchadaśhī De Śhrī Vidyāraṇya Muni. Texto fundamental de Advaita Vedānta. En Barcelona y a distancia: Moksha Yoga [5]. mokshabarcelona@gmail.com Prensentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) [6]Se entregó completamente al reconocimiento pleno de sí mismo y de la Verdad desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya, India y dio con su Maestro, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de auto-transformación estudió, contempló, aplicó y experimentó con el Maestro, en una relación personal y diaria, la sabiduría liberadora de la tradición revelada en las grandes escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana) y sánscrito: – Advaita Vedānta – Prasthāna Traya ´Triple Canon´con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. – Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. – Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. – Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. – Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. – El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). – Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh; discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya). En Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh empezó a transmitir el conocimiento, la práctica y la experiencia de las escrituras y la meditación; y coordinó Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente -sin vestiduras ni conversiones a lo que no eres-, el conocimiento, la práctica y la experiencia de estas escrituras de sabiduría universal que surgen y conducen a la realización directa e inmediata del Sí Mismo: Existencia, Consciencia, Felicidad misma, sin diferenciación ni transformación, ilimitado. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/10/meditacion-manos.jpg [2] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [3] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es/ [4] http://www.jivamuktiyogabarcelona.com [5] http://www.barcelonayoga.es/ [6] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/David-Rodrigo.jpg

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Luz de las Escrituras/ El mantra de la conquista de la muerte   
Publicado el 3 Oct, 2016

Mahā-mṛitun-jaya mantra: trayambakaṁ yajāmahe…Traducción, comentario y práctica. Por David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta.     [1] Mahā-mṛitun-jaya mantra “El mantra de la conquista (victoria) (jaya) de la muerte (mṛitun)”, Ṛig-Veda VII.59.12, revelado al Ṛiṣhi Vaśhiṣhṭha -- ॐ त्रयम्बकं यजामहे सुगन्धिं पूष्टि वर्धनम्। उर्वारुकम्-इव बन्धनान्-मृत्योर्-मुक्षीय-मा-अमृतात्॥ OM trayambakaṁ yajāmahe sugandhiṁ pūṣṭi vardhanam | urvārukam-iva bandhanān-mṛtyor-mukṣīya-mā-amṛtāt || “Adoramos (yajāmahe) al del tercer ojo (trayambakaṁ) [Śhiva], la dulce fragancia (sugandhiṁ) que alimenta (vardhanam) la plenitud (pūṣhṭi). Libéranos (mukṣhīya) de los apegos (bandhanān) destructivos (urvārukam) como (iva) la muerte (mṛityor), que seamos libres (inmortales) (amṛitāt).” O también: “Adoramos (yajāmahe) al del tercer ojo (trayambakaṁ) [Śhiva], la dulce fragancia (sugandhiṁ) que alimenta (vardhanam) la plenitud (pūṣhṭi). Como (iva) el calabacín (o melón, pepino) (urvārukam) de su atadura (tallo) (bandhanān), libéranos (mukṣhīya) de la muerte (mṛityor), que seamos libres (inmortales) (amṛitāt).” Adoramos al del tercer ojo, a Śhiva ´el favorable´ (quien favorece, quien nos ayuda para que mejoremos verdaderamente), aquel que posee abierto y poderoso, fulminante, el ojo del Conocimiento, superior a los dos ojos corporales, de lo físico y exterior y de lo interior y sutil (deseos, impresiones mentales, ideas, emociones; energías, luces y sombras, almas). El tercer ojo ilumina los dos ojos encarnados, vivificándolos, involucrándose como mezclándose y quemándolos libremente, soberano. Eso es la dulce fragancia que alimenta la plenitud. Śhiva (Eso) va nutriéndote dándote las circunstancias externas, físicas y mentales favorables: de paz, claridad, fortaleza. Śhiva (Eso) va nutriéndote dándote lo favorable con tu propia acción favorable: tu práctica intensa de adoración al del Tercer Ojo. Es decir, tu concentración apasionada (progresivamente total) al Conocimiento fulminante, perfecto, que ilumina los dos mundos encarnados, el del yo y lo otro, que se mezclan, surgen y se funden en Uno, en Él. Él, el Yogui supremo sentado en la cima del mundo (nuestro Himalaya), vestido de ceniza del crematorio de materia inerte (nuestros muertos), absorto en sí mismo haciéndolo todo (nuestro Ser y nuestro mundo, respectivamente). Armado (con su tridente), Señor de los tres cuerpos -- material, sutil y causal o su śhakti (Māyā), su poder creador del universo, semilla de todos los tiempos, espacios (en todos los tres mundos: cielos, Tierra e infiernos), seres (sujetos de experiencia y acción que alimenta nuevas experiencias) y experiencias; Rey de la Danza cósmica ´Naṭa-rāja´ (nuestro propio baile en la vida), creando las letras con su pequeño tambor manual. Rudra, furioso destructor del baile, de todas las formas (seres alimentando su Conocimiento supremo, negando con su Luz la experiencia de formas, de limitación y dolor, de migajas de su pastel de Dicha) y reintegrándose en la armonización absoluta en el Sí Mismo, en la propia Existencia luminosa sin principio, cambio ni fin, sola Una y la misma; en el Amor natural, en sí, pleno. Sol en paz violenta que abrasa cuerpos y corazones con su sola presencia poderosa y que a la vez se da sufriendo y por el bien del mundo. Recibe desde entonces los cuidados de su Luna. Luna que nunca le abandona y que a su vez se alimenta de su Sol y lo refleja dulcificándolo, para que el Sol acabe también iluminando a los poetas, los enamorados del amor. Asceta radical que acoge en sus rastas a la Madre Gaṅgā cayendo del Cielo para purificar a la Tierra de los humanos tras derramar de su cuerpo desnudo en la nieve pura, enseñándole además humildad a la Diosa de la purificación, que un día se creyó superior o igual a Él. ¡Oh Mahādeva, el Gran Dios, el Gran Ser Luz! Columna de fuego sin principio ni fin que le dijo a Viṣhṇu -el Dios que trabaja por mantener el dharma ´el bien´ en el Universo-, ´tú eres el más grande´, resolviendo su disputa con Brahmā -el Dios creador-, a quien desterró al olvido por mentiroso y avaricioso. Śhiva, quien abraza a su mujer Durgā, la Diosa inaccesible, incomprensible, terrible, tremenda, genial, fantástica, hija del Señor del Himalaya (Satī, Umā, Pārvatī, Kālī -nombres diferentes para estados, situaciones y acciones diferentes-), como su śhakti ´poder´ en el mundo. Ella, la Yoguini completa, es quien tiene que crear sola y de sí misma su propia descendencia (Gaṇeśha), siervo y compañía, o con la ayuda de otros elementos (Kārttikeya). Aquel adorna a su Diosa ´Devī´ con flores blancas como la nieve y una joya, el collar que Él mismo lleva en su cuello: ¡Una cobra! ¡Cuidado! ¡Atenta! Es el juego del Amor y el Saber, la unión plena y libertaria, libertad absoluta sin gobierno ni ley, sin límites de tiempo, espacio y encarnaciones de ideas miserables, de confusión, error, condiciones, apego, miedo y muerte. El alma libre naturalmente no lleva bien la sumisión. No encaja bien con la vida de condiciones y límites (la visión de niño de un potro salvaje matándose por no ser montado se grabó a fuego en mi mente-corazón). Śhiva galopa los mundos. En su montura (el toro Nandi ´Felicidad´) no existe el miedo, porque no es nada la muerte, porque en frente verdaderamente no hay nadie. Él finalmente es radical porque es las raíces de la planta del mundo y es total, completo (omnipresente, sin nombres ni formas, sin límites). Fuera del mundo (de las condiciones), produce naturalmente terror a la suegra (madre de Satī). En ese caso, si por ello quieres dulzura, te canta con gusto palabras de amor, sencillas y tiernas, y te habla de lo conveniente que es que trates de practicar virtud (dharma, puṇya karma) lo mejor que puedas según las condiciones -pues toda acción está limitada, es relativa-: los yamas y niyamas (Yoga Sūtras de Patañjali II.29), compasión (bondad, ternura, cariño), armonía (concordia) y caridad (generosidad). Yamas: - no hacer daño a ningún ser (ahiṁsā), - verdad (satya), - no robar (ni desear bienes ajenos) (asteya), - control de los impulsos, como el sexual (brahmacharya) y - no posesividad (no aceptación como ´mío´, austeridad) (aparigraha). Niyamas: - pureza (limpieza) física (comida, hábitos de vida) y mental (emocional) (śhauca) (alimentación correcta -favorable- de cuerpo-mente-corazón), - alegría, satisfacción (ecuanimidad frente al par de opuestos de las experiencias mundanas: felicidad, dolor; calor, frío) (saṁtoṣha), - auto-disciplina para regular el ardor de las exigencias del cuerpo-mente con el fin de lograr la perfección espiritual (tapas), - estudio correcto del conocimiento diferenciador entre lo permanente (quien ve, pura Consciencia) y lo efímero (lo visto interna y externamente) (expuesto claramente en escrituras como las Upaniṣhads, Bhagavad Guītā, Yoga Sūtras, Brahma Sūtras, etc.) y recordarlo constantemente invocándolo en tu divagar por el mundo de la acción y la emoción (svādhyāya); y - sentir la presencia de lo divino -el Conocimiento insuperable, el poder, la Gracia, el Maestro de maestros/as-, sirviéndole, amándole, es decir, entregándole tu acción y sentimiento (Īśvara-praṇidhāna). Todo ello son acciones favorables y deseables porque son la causa de la felicidad y el deleite en un nacimiento particular. Y, además, van eliminando los obstáculos de mal (es decir, oscuridad) que ocultan la presencia de nuestro Śhiva, es decir, lo más profundo de nuestro corazón. Eres ahora como el calabacín (o tipo de melón), extensión de las raíces de la planta (Śhiva), de la que se está nutriendo. Cuando estás maduro practicando tu puṇya karma ´acciones de mérito´ cambia progresivamente, casi sin darte cuenta, tu mismo canto al mismo Śhiva. Ya no le pides básicamente paz en el mundo y en tus relaciones, ya no le pides salud, dinero y amor, sino que le pides que te corte de una vez y para siempre el tallo del melón, el cordón umbilical que une tu ser con los apegos a tu individuo y su mundo (encarnación de ideas de miseria, es decir, de ignorancia y su expansión en la dualidad de placer y dolor). Y ahora, llegados a este punto maduro, sabes bien que para ello sólo te queda adorarle a Él totalmente, entregarle todo tu ser, hasta que no existas, hagas, poseas, percibas ni experimentes como algo diferente a Él. Śhivo'ham Śhivo'ham ´yo soy Śhiva, yo soy Śhiva´. De otro modo, si estando maduro no se corta de sus apegos, el melón se pudre. Una vez podrido en la tierra oscura de la ignorancia primordial (de tu propio Ser), alguna de sus semillas volverá a germinar con la idea de yo en otro lugar (nacimiento) diferente (otro cuerpo, otras experiencias, fructificación de tu propio karma ´acción´) y similar (igualmente limitado por su identidad equivocada apegada a los atributos que nacen, cambian y mueren formados por capacidades y experiencias de placer y luz, dolor y acción, oscuridad y estancamiento). Hacer esto, de este modo, nutriéndote apegado, madurando y cortar el tallo -que es el apego a lo que muere porque nace- justo en el momento preciso, es liberarse de los apegos destructivos como la muerte. Eso es hacernos libres, inmortales. Sólo lo verdaderamente inmortal puede hacerse inmortal. Sólo es Libre aquel donde verdaderamente no hay nada más que pueda condicionarlo, ni superior, ni inferior ni igual. Eso es Śhiva-Śhaṅkara, la Existencia primera, sin modificación ni fin que nos favorece haciéndonos crecer y finalmente aniquilando nuestro ego (voluntad, idea de yo y, por tanto, mío, hago, percibo, experimento) para que brille con fuerza en nosotros la misma Existencia Una, Śhiva-Śhaṅkara, que contiene el motor del mundo y está a vez relajado, absorto, en la Paz Sola de Sí Mismo. Sus dos ojos corporales semi-abiertos y el Tercer Ojo despierto. Y, consecuentemente, su sonrisa pícara, que exaspera a muchos. Rompiendo los apegos que te atan al mundo de multiplicidad, acción y cambio, que sólo se rompen rompiendo aquello que los crea: tu idea de ´yo soy esto´ (individuo: cuerpo-mente limitado y su devenir), por tanto, ´yo deseo, yo hago, yo poseo, yo experimento resultados´ eternamente condicionados y efímeros. Una vez calmado, claro y fuerte habiendo fructificado tus acciones de mérito (puṇya karma), tu idea de yo individuo sensible y actor se rompe finalmente entregándosela a Él, fundiéndote con Él hasta conocerle bien, del todo. Es decir, serlo: Existencia Una, Sola, siempre presente, omnipresente, auto-luminosa, plena, libre. Śhivo'ham Śhivo'ham ´yo soy Śhiva, yo soy Śhiva´. Para ello, mientras tanto, llamándole, acogiéndole: ॐ नमः शिवाय OM namaḥ Śhivāya OM namaḥ Śhivāya OM namaḥ Śhivāya Mi adoración a Śhiva ´lo verdaderamente favorable´, con todo mi ser (acción, palabra, pensamiento y corazón). Práctica Canta el Mahā-mṛitun-jaya mantra ´el mantra de la conquista de la muerte´ todas las mañanas, si puedes, 108 veces -número favorable-. Puedes usar un rudrākṣha (rosario, ojos o lágrimas de Rudra o Śhiva) para hacer las cuentas. Y, si es posible, también por las noches, antes de ir a dormir. Todos los días durante cuarenta días.   David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de Advaita Vedānta  Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional Enseñanza continua “Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional”. Estudio en profundidad de Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad-Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras, con los comentarios (Śhaṅkarāchārya, Vyāsa, Vāchaspati Miśhra, Gauḍapāda, Madhusūdana Sarasvatī, Hariharānanda, Jñānadeva. etc.). En Madrid, Barcelona y a distancia. Desde 2014. Actualmente (acceso abierto): Yoga Sūtras de Patañjali Libro II, en Madrid (www.ashtanga-yoga-alcobendas.es) Libro I, en Barcelona (curso nuevo; www.jivamuktiyogabarcelona.com) Pañchadaśhī (Advaita Vedānta), de Vidyāraṇya Muni, en Barcelona http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [2] luzescrituras@gmail.com Prensentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) [3]Se entregó completamente al reconocimiento pleno de sí mismo y de la Verdad desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya, India y dio con su Maestro, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de auto-transformación estudió, contempló, aplicó y experimentó con el Maestro, en una relación personal y diaria, la sabiduría liberadora de la tradición revelada en las grandes escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana) y sánscrito: – Advaita Vedānta – Prasthāna Traya ´Triple Canon´con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. – Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. – Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. – Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. – Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. – El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). – Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh; discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya). En Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh empezó a transmitir el conocimiento, la práctica y la experiencia de las escrituras y la meditación; y coordinó Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente -sin vestiduras ni conversiones a lo que no eres-, el conocimiento, la práctica y la experiencia de estas escrituras de sabiduría universal que surgen y conducen a la realización directa e inmediata del Sí Mismo: Existencia, Consciencia, Felicidad misma, sin diferenciación ni transformación, ilimitado. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/10/EscriturasMantras.jpg [2] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [3] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/David-Rodrigo.jpg

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Luz de las Escrituras/ La Vida que ‘no es de este mundo’
Publicado el 15 Sep, 2016

No vemos el Ser uno, sino roto en infinidad de trocitos diferentes. Eso es la ignorancia primordial. Vuelves a Pleno Ser trascendiendo todos los obstáculos externos e internos con apego al amor absoluto, fortaleza, conocimiento correcto y disciplina. Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta.   [1]  “Los maestros no sudan. Y él suda”, se esforzaba con cualquier lógica una madre naturalmente desesperada por reprimir “la ceguera” de su hijo por una forma de vida apasionada por la Vida “que no es de este mundo”: “No vayas por ahí, que te vas a perder. Destrozarás tu vida”. En medio de la tormenta del dilema ante formas de vida que aparecían irreconciliables, el hombre joven, un espíritu libre enamorado del amor absoluto, yacía de dolor ante la elección impuesta de lo que su hermoso corazón sentía que se podía reconciliar de algún modo sin conflicto en el amor grande y sabio. “¿Por qué así, con tanta ruptura y dolor?”, lloraba deshaciéndose en cada grito tan doloroso como repudiado. “¿No puede ser de otro modo más armonioso?” Puede. Pero no es fácil: requiere contaminar con tu dulce fragancia de amor pleno a otros corazones más atados y asfixiados. Y un corazón se transforma si se abre y difícilmente se abre si no quiere. “Los maestros no sudan. Y él suda”. Si los maestros/as no sudan, ¿de qué nos sirven? Si no sienten el mundo de la dualidad, del frío y el calor, de la felicidad y el dolor humanos, si no son sensibles a la confusión del mundo, ¿de qué nos sirven los maestros/as? La vibración maestro-discípulo Al buscador que vibra con la vida y cuya alma no acepta romper esa sensibilidad con el mundo sino que anhela engrandecer al máximo su amor y conocer así la Verdad del mundo, ese tipo de maestro seco -que no suda- no le sirve de nada, salvo como congelador contenedor del conocimiento, porque no se entienden ni vibran juntos. Maestro y discípulo deben vibrar juntos, sólo que aquel viendo en el mundo la Realidad suprema -sereno y simplificado mismo Conocimiento pleno (como veremos después)-, que el otro aún anhela porque la ignorancia todavía le hace ver el bello manto de nombres y formas del mundo como limitación y ruptura. Siendo la muerte, como el nacimiento y toda modificación, pura ilusión (apariencia), se vive y se muere como absolutamente real mientras no se destruye la ignorancia del Ser. De este modo, el maestro/a puede verdaderamente cumplir su única función específica: ayudar a su discípulo a que gradualmente niegue completamente su ignorancia primordial -la que es sobre la naturaleza de uno mismo-, y su expansión, el dolor, la limitación, la separación, la muerte. Si maestro y discípulo no vibran juntos, no se entienden, y aquel no puede ayudarnos a que neguemos nuestra verdadera ceguera y a que vayamos elevándonos nosotros mismos del dolor a la felicidad verdadera de la Vida sin límites, condiciones ni modificación. No puede ayudarnos a ir revelando los misterios de la vida. Por tanto, no es nuestro maestro/a. - ¿Superar el dolor mediante el dolor del conflicto? Estamos apegados a la limitación. Apego es amor indeseable, dependencia. Por tanto, moverse y transformarse para dejar internamente apegos, siempre queridos, tierra conquistada, conocida, segura -por escasa que sea-, es siempre doloroso. Dejar internamente apegos no necesariamente implica también externamente. Puede no ser necesario abandonar formas de vida previas, pero sí adaptarlas a tu objetivo vital de emplearte completamente en realizar directamente la plenitud completa de tu propio ser y del mundo negando la ignorancia en tu mente-corazón sobre “¿Quién soy yo? ¿Qué es el mundo? y ¿Qué hago yo aquí?”. Todo el derecho del mundo te ampara, pues ese es el único objetivo de la existencia humana. Todos los demás son auxiliares a ese. La transformación interior La ignorancia del Ser no se destruye sin transformación interior, del propio.. ...Intelecto (inteligencia, entendimiento): decisión y voluntad (deseo, amor, lo que te mueve porque lo quieres) ...Idea de yo o ego: “yo soy este ser humano; esto es mío; yo he hecho esto; yo estoy feliz, o triste”. ...memoria: almacén de impresiones mentales. ...mente: percibe lo externo a través de los sentidos. ...cinco sentidos: oído, tacto, vista, gusto y olfato; y ...cinco órganos de acción: habla, desplazamiento, manos, sexo y excreción. Todo ello en un cuerpo físico. Y ese conjunto que forma el individuo -cuerpo sutil o interior y material o exterior- sirve para dos cosas: - Experiencias limitadas, efímeras y condicionadas de más o menos felicidad, dolor y apatía... ...a través de la relación con los otros seres, condiciones y objetos del mundo percibido como externo y material y ...resultado de las acciones, más o menos buenas o malas (que resultan en más placer o dolor efímero, respectivamente), llevadas a cabo por ese mismo cuerpo sutil o ser con identidad individual en la vida presente o anteriores. - Liberarse de toda limitación por el tiempo, el espacio y por la propia identidad individual -cuerpo-mente-, negando el conocimiento equivocado de uno mismo y, por tanto, de la realidad. La transformación interior no se logra sin amor absoluto al Ser. Y ese amor requiere de: - Fortaleza para superar todos los obstáculos:  Sociales: incomprensión, desprecio, soledad… De la naturaleza: frío, calor, lluvias… Del propio cuerpo-mente: enfermedad, duda, miedo… Esa fortaleza se alimenta con el apego constante al amor liberador, aquel que no te posee amándote -sirviéndose de ti y sirviéndote- sino que te sirve conduciéndote a reconocer tu verdadero Ser, que es libre, uno, solo, absoluto. - Conocimiento real del Ser: - Correcto: tradicional, es decir, que no es invención de ninguna mente humana, siempre limitada por brillante y bella que sea, sino que ésta bebe deshaciéndose en la fuente primordial del Conocimiento mismo, y: - Práctico: acompañado de auto-disciplina para armonizar y concentrar tu contemplación, acción, palabra y pensamiento-sentimiento en sentir el Ser mismo -siempre presente y sin modificación-. - Y ¿qué es el Ser? Ser es existir. Yo existo. Yo soy. Pero ¿de dónde viene la existencia, la primera existencia? ¿Qué es la primera existencia? Existencia misma. La naturaleza misma de la primera existencia tiene que ser existencia misma: aquello que existe por sí mismo, sin haber recibido la vida de ninguna otra entidad. Por tanto, sin haber empezado jamás a ser: sin haber nacido, sin inicio. No es, por tanto, efecto, algo creado, algo consecuencia de otra cosa diferente a sí mismo. Es, pues, verdaderamente libre, independiente. - Bien, eso puede que sea la primera existencia. Pero ¿qué tiene eso que ver conmigo? Escucha. Nacer es la primera modificación. Después vienen todas las otras modificaciones de la vida: crecer, envejecer, morir. Y entre el nacimiento y la muerte se viven todas las experiencias vitales. La existencia primera, la existencia misma, siendo sin la primera modificación que es nacer, es por tanto sin ninguna modificación. Todo cuanto nace es limitado y condicionado: por el tiempo (nace y muere), por el espacio (existe en un espacio concreto) y por sí mismo (por su cuerpo -físico y sutil-). La existencia misma, siendo sin nacimiento, es, por tanto, sin condiciones ni límites. Es pues existencia ilimitada, a diferencia de lo que nace. Ilimitada significa que no se rompe, no se divide, no se separa, no cambia, sino que es una y la misma siempre. Entonces, yo existo, yo soy. Yo soy existencia ilimitada. Existir es Ser ilimitado, sin nacimiento ni muerte desde el punto de vista de la existencia misma, que es sólo existencia, sin modificación, sin multiplicarse ni limitarse con los diferentes nacimientos y los cambios vitales individuales consecuentes. - Entonces, ¿qué es el individuo? ¿Quién soy yo? Tú eres Eso: Existencia ilimitada. Plenitud infinita e incorruptible, intocable, sin modificación, sin otro diferente ni muerte. Y no se trata de una mera lógica, siempre negable mediante otra lógica. Ni tampoco es simple fe ciega. Es una realidad permanente y omnipresente que todo individuo consciente puede experimentar por sí mismo, ya que la naturaleza de la Existencia es Conocimiento o experiencia directa. Esta significa conocimiento sin necesidad de instrumentos. Nuestros instrumentos humanos de conocimiento son los sentidos y la mente juntos y la mente sola -con sus recuerdos-, y mediante ellos percibimos, interpretamos y sentimos la multiplicidad del mundo de modo particular, fragmentado. Siendo la Existencia experiencia directa, sin instrumentos de conocimiento, es la experiencia de uno mismo. Siendo la experiencia de uno mismo siempre está presente en uno mismo, independientemente de las cualidades, cambios y acción o inacción de la mente-sentidos-órganos de acción conociendo  (experimentando) o ignorando otros objetos, condiciones y seres. Lo otro es conocido como: - Externo y material al usar como instrumentos de conocimiento -por tanto, conocimiento indirecto (limitado)- los sentidos de percepción, los órganos de acción y la mente. Es lo que sucede en vigilia. - Interno y sutil al usar la mente y sus recuerdos, como en los sueños. - No es conocido cuando incluso la mente cesa su actividad, como en el sueño profundo -cuando dormimos sin soñar-, en coma, etc. y no reconocemos todavía el conocimiento directo -de uno mismo, Conocimiento mismo- siempre presente e igual en los tres estados diarios de los instrumentos de conocimiento (cuerpo-mente). Para que lo conocido sea conocido de un modo u otro (externo y material; interno y sutil y como no conocido o nada, vacío, oscuridad) tiene que existir antes y durante dicha percepción de lo conocido el Conocimiento mismo, de lo contrario, sin conocimiento, no podríamos conocer nada, ni un jarrón. Y el Conocimiento mismo también existe después de cualquier percepción particular. Por ello podemos recordar lo percibido a posteriori, cuando el objeto en cuestión ya no está frente a nosotros. Pero ¿de dónde viene el primer conocimiento? De sí mismo. Igual que la primera existencia es por sí misma, el primer conocimiento conoce por sí mismo. Es conocimiento mismo y no conocimiento conocido por otro conocimiento. Existencia misma y Conocimiento mismo son ambos realidades independientes y primeras, que inician toda vida y percepción (experiencia de lo otro), sin cambiar su naturaleza. Son, por tanto, ilimitados, por lo que co-existen siempre. Co-existen siempre porque son uno y lo mismo. La naturaleza de la Realidad antes, durante y después de toda vida y percepción, una y la misma, es mera Existencia y Conocimiento. La existencia por naturaleza conoce, es sensible. El Ser verdadero es existir y conocer sin modificaciones (limitaciones, diferenciación) ni intermediaciones, por sí mismo. - Si Yo soy, Yo sé. Por tanto, Yo soy la Existencia misma, pura, infinita, sin modificación y Yo me conozco a mí mismo directamente, sin intermediación ni obstáculos, ¿por qué no me conozco así, ilimitado, absoluto, total, sino todo lo contrario, limitado, individual, frágil, mortal? Sólo por la ignorancia. Si creemos que nuestro verdadero Yo ha nacido con el nacimiento de nuestro cuerpo-órganos es porque nos conocemos a nosotros mismos como siendo los instrumentos de percepción (intelecto, ego, memoria, mente, sentidos, órganos de acción y cuerpo físico). Y, por tanto, conocemos la realidad como los objetos percibidos por dichos instrumentos: la multiplicidad de seres y objetos limitados, diferenciados, condicionados, efímeros. Pero, siendo en realidad uno mismo la Existencia que conoce, podemos reconocer la Verdad directamente como nuestro propio Ser. La Verdad es lo que existe siempre, en todo y sin cambios; es la presencia sin condiciones. Para conocerla reconociéndonos sólo tenemos que negar nuestra ignorancia: abandonar nuestra identificación con lo limitado (el individuo con su complejo de cuerpo-mente) e identificarnos con la causa y base permanente de la vida y la sensibilidad, que es el Ser (Existencia y Conocimiento puros). ¿Cómo? Separando en mi conocimiento: - el Conocimiento mismo de - lo conocido (externa y materialmente, interna y sutilmente, y la nada), que es la entrada del Conocimiento y la Vida en los cuerpos sutiles individuales y sus canales (intelecto, mente, sentidos, órganos), que conocen sólo sus respectivos objetos limitados (materiales o sutiles). Este entrar de la Sensibilidad y la Vida en la multiplicidad de los cuerpos no significa abandonar la posición previa, pues ésta es infinita y lo contiene todo sin corromperse. No es, por tanto, una posición particular, sino la Existencia misma, pura. Es como el espacio. Mirándolo desde la Tierra el cielo parece una superficie que nos separa del espacio exterior, cuando todo está en el mismo espacio, sin dentro ni fuera. Y también parece que el espacio se modifique con la aparición, movimiento y desaparición de los cuerpos de fuego de las estrellas, etc., pero la naturaleza propia del espacio en realidad se mantiene siempre igual, incorruptible. El espacio infinito e inalterable, indivisible, que acoge cuerpos diferentes es todavía un efecto, el primero, por lo que está a su vez contenido en la Existencia una y la misma, sin nombre ni forma, que tiene Luz por su propia virtud. Por tanto, la limitación es sólo aparente. No es real. La vivimos como real y, por tanto, sufrimos debido únicamente a creer que conocemos sólo a través de los instrumentos de percepción y vida limitados del individuo (cuerpo-mente), en lugar de reconocer la fuente sin inicio de toda sensibilidad como el propio Ser, cuya naturaleza misma es ser y saber. Separando Conocimiento y lo conocido conozco el Conocimiento mismo. Separo el Conocimiento de lo conocido silenciando lo conocido. Prescindiendo conscientemente de la percepción de lo exterior y material y de lo interior y sutil y conociendo lo que queda, quien conoce, el Conocimiento mismo. Esto es el propósito último de la meditación o concentración en quien conoce: reconocer la propia naturaleza en su estado puro, sola, sin el efecto de su poder de aparecer como multiplicidad. Ahora, saliendo de la meditación, viendo el mundo con los instrumentos de tu cuerpo-mente, identifica también ese Conocimiento mismo en toda percepción de objetos, seres y condiciones tanto dentro como fuera de tu mente-corazón. Observa que en todo conocimiento hay dos cosas: El Conocimiento mismo, que es siempre igual y lo mismo, mero Conocimiento; Paz; Lo conocido (externamente o sólo internamente -recuerdo-), que es múltiple y en constante cambio; agitación, movimiento. No te concentres sólo en lo que cambia, sino sobre todo en lo que no cambia, situándote como quien observa lo que cambia. Saliendo por tanto de tu ubicación actual en lo que cambia (ideas, emociones, percepciones externas, acciones). - ¿Cómo me sitúo en el observador que no cambia viendo lo que cambia cuando el cambio es en mi propio interior, en mi corazón? Observando sin entrar, ni en lo exterior ni en lo que ya está en tu mente-corazón. Es decir, sin juzgar: “¿Es esto bueno o malo, deseable o indeseable?” Por tanto, sin apegarte al deseo ni al odio y el miedo. Y: Sintiendo quién observa en ti. ¿Qué es? Puro Conocimiento. Ahí no hay nada más. Experimentarás Paz en ti; ausencia del movimiento, a menudo contradictorio, violento y agitado, de la multiplicidad en constante cambio de lo conocido, que tiñe (condiciona, mancha) tu mente-corazón, llevándoles a reaccionar y alimentar así la continuidad sin fin de experiencias efímeras de migajas de placer y básicamente dolor, ansiedad y muerte, por su naturaleza limitada y vulnerable. Ahora detén ese proceso, reviértelo continuando sintiendo esa Paz interior, ese Conocimiento puro que se conoce a sí mismo, con tu concentración en quien conoce obviando lo demás conocido. Entra más, profundiza, en esa Paz interior, vuelve ahí una y otra vez, refugiándote con valentía y saber, sin miedo ni apego, de la agitación de la acción externa e interna. Así la Paz interior se convierte en Dicha, Felicidad, Amor sin causa, en ti mismo, por ti mismo. Esto naturalmente tiene su reflejo de igual signo en tu mente-corazón y en tu acción mundana. - Bien, ¿y qué es entonces el cambio, la limitación, la multiplicidad de la existencia en diferentes seres y vidas y del conocimiento en diferentes conocimientos y experiencias? La vida es el poder de la Existencia. Las vivencias son el poder del Conocimiento. Viendo sólo el efecto de ese poder nos convertimos en seres individuales inmersos en la multiplicidad del universo creado, siendo en verdad todo ello la Existencia misma. Viendo donde ese poder de vivir y de experimentar reside, de donde viene y a donde va, nuestro ser entra en el Ser. Es como si vemos fuego quemando algo y concluimos con el conocimiento: “El fuego quema”. Pero el fuego no quema porque nosotros lo veamos quemando algo, sino porque la propia naturaleza del fuego es luz y calor en sí mismo. De igual modo vemos el efecto de la Vida, la Existencia y el Conocimiento dando vida y conocimiento a los cuerpos (entrando en cuerpos físicos y sutiles), y concluimos con el conocimiento: “Yo soy este cuerpo porque vivo y conozco, siento, desde él y en él. El mundo está hecho de multiplicidad de seres y cosas diferentes porque lo conozco, yo y todos los seres. Eso todo el mundo lo sabe.” Pero en realidad la Vida y el Conocimiento son eso mismo por sí mismos y no porque sean vividos y conocidos desde las estrechas ventanitas de las fortalezas de los cuerpos. La Existencia-Conocimiento, el Ser, proyecta y entra con su poder en los cuerpos. Desde ahí cortamos nuestro propia Existencia en la vida que nace y nuestro propio Conocimiento en lo conocido. Eso es la ignorancia primordial: no ver el Ser uno, sino cortado en miles de millones de trocitos diferentes. Sus efectos es el dolor. Para conocer el Pleno Ser hay que llevar una vida de contemplación constante y en todo de la Existencia que conoce sin modificación. Hay que transformar, quitar o minimizar todo lo posible aquello que en tus condiciones de vida externa e interna te impide u obstaculiza tu vida en contemplación de la Existencia-Consciencia que todo lo: proyecta envuelve penetra, residiendo en la cueva del corazón de todos los seres (más allá de las modificaciones del intelecto, etc.) y re-absorbe. Así amante y amado se funden: Eres la Felicidad absoluta de quien logra todos los objetos, seres y condiciones deseables inmediatamente, completamente y sin esfuerzo, porque son tu propio Ser. Muṇḍaka Upaniṣhad II.ii.8 -- मिद्यते हृदयग्रन्थिश्छिद्यन्ते सर्वसंशयाः। क्षीयन्ते चास्य कर्माणि तस्मिन् दृष्टे परावरे॥ midyate hṛdayagranthiśchidyante sarvasaṁśayāḥ | kṣīyante cāsya karmāṇi tasmin dṛṣṭe parāvare || “Cuando ese Ser, que es ambos el superior y el inferior (causa y efecto), es realizado (directamente como “yo soy Esto”), el nudo del corazón se desata (la ignorancia y su expansión: ansiedad, apego, dolor, muerte), todas las dudas se resuelven (en relación a lo objetos percibidos) y todas las acciones propias se disuelven (no tienen efecto o experiencias limitadas; tanto las acciones hechas en vidas anteriores que esperaban su momento de fructificación como las que acompañaron a la iluminación en la presente vida; todas excepto las que ya fructificaron produciendo el nacimiento en el cuerpo presente y están experimentándose hasta la muerte del mismo).” David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu). Maestro tradicional de Advaita Vedānta  Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional. Enseñanza continua “Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [2]   Enseñanza continua Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional   Escrituras originales completas y en orden desde la propia tradición oral: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras El reconocimiento pleno de uno mismo y del mundo Mokṣha Śhāstra – Arte y Ciencia de Liberación –En Madrid y a distancia:  Yoga Shala Alcobendas [3]. Contacto: annayogashala@gmail.com –En Barcelona: Contacto: luzescrituras@gmail.com También semi-presencial Yoga Sūtras Un fin de semana al mes – Inicio: 15 de octubre de 2016 –En Barcelona: www.jivamuktiyogabarcelona.com [4] / info@jivamuktiyogabarcelona.com Yoga Sūtras, Capítulo II ´Sadhana´   Un fin de semana al mes. –En Madrid y a distancia: Yoga Shala Alcobendas [3]. annayogashala@gmail.com Pañchadaśhī De Śhrī Vidyāraṇya Muni. Texto fundamental de Advaita Vedānta En Barcelona y a distancia: Moksha Yoga [6]. mokshabarcelona@gmail.com Prensentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) [7]Se entregó completamente al reconocimiento pleno de sí mismo y de la Verdad desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya, India y dio con su Maestro, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de auto-transformación estudió, contempló, aplicó y experimentó con el Maestro, en una relación personal y diaria, la sabiduría liberadora de la tradición revelada en las grandes escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana) y sánscrito: – Advaita Vedānta – Prasthāna Traya ´Triple Canon´con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. – Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. – Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. – Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. – Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. – El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). – Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh; discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya). En Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh empezó a transmitir el conocimiento, la práctica y la experiencia de las escrituras y la meditación; y coordinó Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente -sin vestiduras ni conversiones a lo que no eres-, el conocimiento, la práctica y la experiencia de estas escrituras de sabiduría universal que surgen y conducen a la realización directa e inmediata del Sí Mismo: Existencia, Consciencia, Felicidad misma, sin diferenciación ni transformación, ilimitado.     [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/09/Escrituras_vida.jpg [2] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [3] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es/ [4] http://www.jivamuktiyogabarcelona.com/ [5] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es/ [6] http://www.barcelonayoga.es/ [7] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/David-Rodrigo.jpg

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El misterio de la Vida
Publicado el 22 Ago, 2016

¿Pones la mano en el fuego en que esto es la Verdad? Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta.   [1]  - ¿Pones la mano en el fuego en que esto es la Verdad? -me preguntó una querida alumna dotada de la belleza de la espontaneidad. Íbamos en un coche con seis buenas personas, una su bebé. Yo, con dolor de cuello y mareo tratando de no darle siempre la espalda. Ella, haciendo el mismo movimiento pero a la inversa consolando a su hija, Maya, espíritu todavía no domado por las cadenas de los vehículos metálicos que tanto cuestan de ganar y mantener (no todos los vehículos son metálicos). Le contesté entre bromas de otro buen alumno que hizo notar que mi mano estaba justamente bailando al viento fuera de la ventanilla y no precisamente en el fuego. La Verdad no depende de ninguna mano, lugar ni acción. La Verdad es sólo Verdad porque no depende de nada para ser. La Verdad es sólo lo que existe siempre porque su propio ser, su propia naturaleza, es existencia. La existencia es. No ha nacido y es. Porque es por sí misma y no porque otra cosa le dé su sí mismo, no porque otro Ser Supremo le conceda la Gracia de existir, le dé la vida, le cree y le pida a cambio creer y obediencia. La existencia no muere y es. Porque lo que no nace, tampoco muere. Lo que no ha sido creado, tampoco deja de existir. Ni debe nada a nadie. ¡Ni su vida! ¿Se transforma? La existencia, la Verdad, toma distintas formas, cuerpos-mentes-corazones, objetos, y a la vez es existencia misma, sin transformación. Ese es el misterio de la vida: en lo múltiple y cambiante reconocer lo inmutable y uno. Y en lo inmutable y uno entender e iluminar lo múltiple y cambiante. La vida misma contiene en sus entrañas el camino de salvación. La Verdad es existencia. Yo existo. Lo sé sin ninguna duda porque lo sé directamente, por mí mismo: Yo soy. Por tanto, yo soy Verdad, existencia infinita, sin límites de tiempo ni de espacio. Y, dos, la existencia se conoce a sí misma. La Verdad es pues existencia y conocimiento. Yo soy la Verdad, una, inmutable, infinita. Al reconocerme así, siento Paz y Dicha en mí. No por nada. Al reconocerte así, tú sientes o sentirás la misma Paz y Dicha en ti. No por nada. Por tanto, mi verdadero Yo, la Verdad una, inmutable e infinita, es existencia, conocimiento, paz y dicha. Eso soy Yo. Y todo esto que mis ojos corporales ven y confunde mi conocimiento en mi mente-corazón son formas y relaciones diferentes de la misma Verdad, de mi verdadero Yo. ¿Qué mérito hay en poner la mano en el fuego en que esto es la Verdad? Querida, conócete bien, y tú la pondrás igual que yo y bailaremos al viento de la vida, sabiendo de dónde viene, dónde está y a dónde va el viento de la vida. OM David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu). Maestro tradicional de Advaita Vedānta  Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional. Enseñanza continua “Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [2]   Enseñanza continua Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional   Escrituras originales completas y en orden desde la propia tradición oral: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras El reconocimiento pleno de uno mismo y del mundo Mokṣha Śhāstra – Arte y Ciencia de Liberación --En Madrid y a distancia:  Yoga Shala Alcobendas [3]. Contacto: annayogashala@gmail.com --En Barcelona: Contacto: luzescrituras@gmail.com También semi-presencial Yoga Sūtras Un fin de semana al mes - Inicio: 15 de octubre de 2016 --En Barcelona: www.jivamuktiyogabarcelona.com [4] / info@jivamuktiyogabarcelona.com Yoga Sūtras, Capítulo II ´Sadhana´   Un fin de semana al mes. --En Madrid y a distancia: Yoga Shala Alcobendas [3]. annayogashala@gmail.com Pañchadaśhī De Śhrī Vidyāraṇya Muni. Texto fundamental de Advaita Vedānta En Barcelona y a distancia: Moksha Yoga [6]. mokshabarcelona@gmail.com Prensentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) [7]Se entregó completamente al reconocimiento pleno de sí mismo y de la Verdad desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya, India y dio con su Maestro, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de auto-transformación estudió, contempló, aplicó y experimentó con el Maestro, en una relación personal y diaria, la sabiduría liberadora de la tradición revelada en las grandes escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana) y sánscrito: - Advaita Vedānta - Prasthāna Traya ´Triple Canon´con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. - Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. - Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. - Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. - Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. - El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). - Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh; discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya). En Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh empezó a transmitir el conocimiento, la práctica y la experiencia de las escrituras y la meditación; y coordinó Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente -sin vestiduras ni conversiones a lo que no eres-, el conocimiento, la práctica y la experiencia de estas escrituras de sabiduría universal que surgen y conducen a la realización directa e inmediata del Sí Mismo: Existencia, Consciencia, Felicidad misma, sin diferenciación ni transformación, ilimitado. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/08/Misterio_vida.jpg [2] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [3] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [4] http://www.jivamuktiyogabarcelona.com [5] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [6] http://www.barcelonayoga.es [7] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/David-Rodrigo.jpg

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Luz de las Escrituras/ Mi mente y Yo
Publicado el 20 Jul, 2016

El mapa de la Liberación en los Yoga Sūtras: la culminación de toda vida, el poder de la Consciencia consciente de sí misma. Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta.   [1]  Mi mente es sin principio. No ha nacido cuando entró en mi cuerpo físico. Por tanto, no morirá cuando muera este cuerpo físico donde resido actualmente, como nos muestra claramente la tradición maestro-discípulo de los Ṛiṣhis, humanos que realizan la Verdad, Existencia permanente, omnipresente, inmutable, sin límites de cuerpo, tiempo y espacio, Consciencia auto-luminosa, que se experimenta a sí misma y que ilumina el propio cuerpo-mente y el universo entero, logrado y lograble, con todos sus cielos, Tierra habitada por los humanos e infiernos, pasado, presente y futuro. Como señala, por ejemplo, Vyāsa en su comentario a los Yoga Sūtras de Patañjali (II. 9), y tantos otros sabios. Esa Verdad es tu propio Ser. Seas quien seas, porque es sólo Uno. ¿Cómo funciona la mente? Su funcionamiento es su naturaleza, lo que los Yoga Sūtras denominan vṛittis, funciones y modificaciones de la mente o cuerpo sutil. Patañjali clasifica los vṛittis en cinco (I.6): - Conocimiento correcto ´pramāṇa´ - Conocimiento equivocado ´viparyaya´ - Imaginación ´vikalpa´ - Sueño profundo (donde no se conoce nada) ´nidrā´ y el - Recuerdo de una experiencia previa ´smṛiti´ Estos vṛittis o funciones y modificaciones de la mente o cuerpo sutil a su vez pueden: - ser dolorosos (kliṣhṭha) o - liberadores del dolor (a-kliṣhṭha) (I.5) Ambos se basan en la ignorancia ´avidyā´ de quién soy yo en realidad y qué es esto, el mundo conocido y  el universo desconocido. Sin embargo, los primeros continúan alimentando la ignorancia, que es la fuente de raíz de todo sufrimiento y limitación, mientras que los segundos, los a-kliṣhṭha vṛittis, la van debilitando hasta aniquilarla por completo y para siempre. Por tanto, estos a-kliṣhṭha vṛittis son los que hay que practicar para liberarse de todo dolor y realizar aquí y ahora, directamente, la plenitud del propio Ser, que es la Verdad. De lo contrario, los vṛittis de dolor y miseria (kliṣhṭha) son eternos y se auto-alimentan y reproducen en una rueda eterna de nacimiento tras nacimiento en cuerpos físicos limitados, vulnerables y mortales denominada saṁsāra. Mientras los vṛittis de dolor y miseria ocupan el cuerpo sutil de uno nos llevan a experimentar como propia la asfixia que supone el resultado del karma ´acción´ físico, de palabra y pensamiento llevado a cabo a partir de la propia auto-identificación con esos vṛittis de miseria. Este resultado del propio karma es de tres tipos (Yoga Sūtras II.13): - Nacimiento en un cuerpo físico particular y, por tanto, limitado (jāti) - Tiempo de vida del propio cuerpo sutil en ese cuerpo físico particular (āyus) y - Experiencias sensuales (bhoga) de mayor o menor placer o dolor (dukha o suḥkha) en función de si la acción que me llevó a ese nacimiento particular es más de mérito (puṇya) o de demérito (pāpa), respectivamente Además, mientras nos identificamos con los límites del cuerpo, somos quien actúa en él y por tanto vamos generando nuevo karma, cuyos resultados uno mismo tiene que experimentar, en el mismo cuerpo donde se hacen y/o en otro nacimiento (YS II. 12). Si la acción es muy intensa, sus frutos se experimentan al menos en parte en la vida presente. Cómo funciona saṁsāra El círculo de saṁsāra en el que el cuerpo sutil de uno va transmigrando en distintos cuerpos físicos donde experimentar el resultado del karma que le llevó a ese nacimiento particular e ir haciendo nuevo karma hasta liberarse de toda limitación -también del karma-, mediante el conocimiento correcto de quién soy yo y la realidad, funciona de este modo: - La mente es sin principio y está compuesta de impresiones mentales (saṁskāras) fruto de experiencias pasadas. - Cuando estas impresiones mentales son activadas por algún estímulo externo (percepción objetos sensuales) se convierten en vṛittis, que modifican el estado de la mente y la llevan a la acción. - La mente (el conjunto del cuerpo sutil ´sūkṣhma śharīra´) ordena la acción del cuerpo físico. - Esta acción con deseo, es decir, con auto-identificación con quien actúa para experimentar los resultados de la acción ´karma´ genera nuevas impresiones mentales (saṁskāras) que contienen en su seno el hecho de ser estimuladas por la percepción de objetos externos que de nuevo les llevarán a la acción con deseo que, de nuevo, generará nuevas impresiones mentales en una rueda que se auto-alimenta eternamente hasta ser detenida por la práctica del yoga samādhi, que veremos después. Toda acción puede ser buena, mala o mezclada y traer experiencias de más o menos placer o dolor efímero. Sin embargo, la acción de un yogui, quien está asentando en su propio Ser y no en su idea equivocada de sí mismo y la realidad (identificación con su cuerpo sutil en su cuerpo físico) no es de ninguno de esos tres tipos (IV.7), ya que el Ser no actúa, porque es la Existencia Una, pura Consciencia sin la trinidad de sujeto-objeto-relación (karma) y base real de toda percepción, sentimiento y acción. Los 5 kleśha Patañjali clasifica el dolor (kleśha), que es consecuencia de los kliṣhṭha vṛittis, funciones y modificaciones de tu propia mente basadas y reproductoras de dolor, como cinco (II.3): - Miedo a la muerte ´abhiniveśha´. - Odio ´dveṣha´ a volver a experimentar el dolor previamente experimentado y recordado y al medio que nos condujo a ese dolor. - Ansia ´rāga´ por volver a experimentar el placer previamente experimentado y recordado y al medio que nos condujo a ese placer. Estos tres dolores presuponen y se basan en tu auto-identificación con quien las experimenta auto-identificándose con la propia experiencia, transformándose al sentirla como si fuera ella misma, que se denomina: Asmitā o ego, principio de yo equivocado. Este asmitā o ego es efecto y existe a su vez en el campo de todo dolor (kleśha): avidyā ´ignorancia´. Así los cinco kleśhas, causas de dolor, son: - Avidyā ´ignorancia´ - Asmitā o ego, principio de yo equivocado - Ansia ´rāga´ de placer - Odio ´dveṣha´ y - Miedo a la muerte ´abhiniveśha´ Avidyā Patañjali define avidyā ´ignorancia´ como confundir: - el no Ser (intelecto -decisión, voluntad, quien experimenta auto-identificándose con la transformación de las distintas experiencias-, idea de yo, mente, sentidos, órganos de acción, cuerpo físico, relaciones, posesiones, acciones-) con el Ser (Existencia, Consciencia pura, sin transformación) y a partir de esa confusión primordial, confundir: - lo impuro (sucio, feo) con lo puro - la fuente de dolor (la relación con la idea de otro) con la de felicidad (el propio Ser, visto donde sea según el propio intelecto, o poder de ver) - lo efímero (el universo, los dioses) con lo eterno (la Existencia misma, sin adjetivos diferenciadores, sin asumir como propios los límites de los cuerpos y sus distintas funciones y cualidades) Entonces, habiendo caído en saṁsāra (en la experiencia limitada de la existencia, en el dolor), ¿cómo salgo de saṁsāra? Entendiendo que ahora tú, como todo ser nacido (identificado con un cuerpo sutil que nace al entrar como yo en un cuerpo físico): - Tienes una comprensión y experiencia parcial de ti mismo y de la realidad. - Lo que tienes que comprender, realizar, reconocer es tu verdadero Ser y la Realidad, ya que esto es la Belleza Infinita deseada y jamás lograda en la experiencia sensual e intelectual, por su propia naturaleza limitada, efímera, incompleta, porque hay dualidad, diferenciación, partes, causa y efecto, ganancia y pérdidas, nacimiento, cambio, degeneración y muerte. - Puedes realizar Eso, pues no es más que tu verdadero Ser, tu mismo, pero para ello tienes que seguir con claridad, determinación, fuerza, amor, pasión y calma, durante largo tiempo -el que sea necesario- e ininterrumpidamente (I.14) la práctica correcta. La práctica correcta consiste en: - Dejar de odiar, desear con ansiedad y temer los objetos externos, lo percibido (vairāgya ´desapego´) entendiendo que esos sentimientos me producen agitación que es fuente de dolor, ya que no me permite la paz mental (interior) necesaria para llevar mi consciencia más allá incluso de mi mente-corazón y así reconocer mi verdadero Ser, la fuente de la Felicidad plena y libre que ansío. Esto requiere tapas, o auto-disciplina de mi cuerpo y mente. De modo que voy convirtiéndome en maestro de mi cuerpo-mente y dejo de ser su siervo llevado por olas a expensas de tormentas externas e internas a mi mente-corazón. Relajo mi cuerpo y mi mente, mi emoción, concentrándola en sentir el amor y la gracia de lo supremo e invisible haciendo japa, que es recordar el mantra personal o palabra sagrada para uno porque le conecta con lo sublime (I.28) y entregar en nuestro corazón a lo para nosotros sublime nuestras acciones y experiencias ´Īśhvara-pranidhāṇa´. Todo ello se clarifica y refuerza mediante el estudio de las Escrituras de Liberación ´Mokṣha-śhāstra´ en la propia tradición oral (svādhyāya), que implica escuchar del maestro/a tradicional, reflexionar, compartir con aquel y con el resto de los alumnos de modo que se logre claridad sobre lo que nos quieren transmitir esas Escrituras y podamos asentar nuestra mente-corazón en dicha claridad. Tapas, svādhyāya (que incluye japa) e Īśhvara-pranidhāṇa es lo que Patañjali denomina Kriyā Yoga, el yoga de la acción (II.1). Practicándolo se van atenuando las impresiones mentales de dolor ´kleśhas´, progresivamente se van cambiando de hábitos mentales y se logra poder entrar en las tres prácticas internas del aṣhṭhaṅga yoga de Patañjali (II.29), las tres últimas dentro de estos ocho pasos, que culminan en samādhi y que juntas se denominan saṁyama (III.4). Así concentro (dhāraṇā, III.1) mi mente-corazón, antes dispersa y agitada, en un único vṛitti (mi objeto de meditación). Cuando ese vṛitti fluye en mi chitta ´mente´ sin interrupción durante algún tiempo, esto se llama meditación ´dhyāna´ (III.2). Consecuencia de dhyāna se crean vṛittis de samādhi (concentración en sentir Ser, consciencia de la Consciencia misma), por lo que se van destruyendo los vṛittis de dispersión o vyutthāna-vṛittis (II.11). Así se va entrando, primero de forma efímera, en samādhi, que es cuando mi mente es como si se olvidara de sí misma (sujeto que está meditando en un objeto) y brilla sólo con la luz del objeto de meditación (Consciencia pura, sin transformación, III.3), como si mi mente fuera un diamante transparente que refleja claramente la Luz misma de la Consciencia pura, la fuente de la sensibilidad misma, siempre presente (I.41). Así se logra prajñā, una potente y clara luz interior, preñada de Verdad, que anuncia el amanecer, el despertar espiritual total (III.4). Dicha visión interior directa debe ser ahora aplicada a toda percepción de tu intelecto, sentidos, cuerpo contemplando lo visto, sintiendo todo ello (material y exterior, interior y sutil, experiencias de placer, principio de yo, I.17) como manifestación de esa misma luz que sientes directamente en lo más profundo de tu Ser, en la alcoba de tu corazón profundamente calmado, libre de las agitaciones e impurezas externas. Hacia Kaivalya Las experiencias de placer celestial, la percepción super-sensible de sonidos, tacto, formas visuales, gustos y olores invisibles a los sentidos ordinarios y los poderes superhumanos o siddhis deben ser trascendidos, abandonados en tu consciencia, en tu identidad, y concentrarte en la base de Consciencia pura también de las experiencias efímeras especiales que, si bien, son una perfección de las experiencias mundanas son un obstáculo para tu realización espiritual o samādhi (III.36). Tu identidad debe establecerse en esa experiencia misma del propio experimentador, de quien ve, Consciencia pura, y no de la experiencia dividida, no del poder de quien ve objetos diferenciados, que es tu asmitā, o pseudo-yo, migaja de tu Ser, sombra brillante de la Verdad, adorno del Ser Supremo o Brahman. Se trata de pasar de la consciencia de objetos conocidos a la de conocimiento puro, base siempre presente e inmutable de objetos conocidos diversos. Con ese desapego superior (para-vairāgya, I.16) que se produce al sentir y reconocer directamente el Ser, Consciencia pura ´Puruṣha´ como el propio Ser y la Verdad de todo lo conocido-experimentado mediante los instrumentos de experiencia dualista de tu cuerpo-mente, se van generando impresiones mentales ´saṁskāras´ de nirodha, es decir, las que van cesando incluso los samādhi-saṁskāras, los de tu práctica de concentración espiritual, que modo de ésta da sus frutos totales: el paso de la falsa identidad con la mente y sus funciones y transformaciones a la identidad real con la Consciencia pura, inmutable, base libre e infinita de todo movimiento y experiencia mental, prerrequisito de todo movimiento y experiencia física. Eso es Kaivalya (IV.34), la Liberación, la culminación de toda vida, la cima de la tarea de vivir. Ya has logrado cuanto hay que lograr, ya no te queda nada más que conseguir, más que disfrutar siendo eternamente lo que es. Los instrumentos de tu cuerpo-mente continúan actuando por su propia fuerza (el karma que fructificó en su nacimiento, tiempo de vida y experiencias o prārabdha karma) pero ahora son un canal del poder libre y consciente de la Consciencia misma consciente de sí misma (chiti-śhakti) en tu cuerpo-mente, su percepción, acción y experiencias. Enseñanza continua 1. Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional Escrituras originales completas y en orden desde la propia tradición oral: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras El reconocimiento pleno de uno mismo y de la realidad / El sentido de la vida Mokṣha Śhāstra – Arte y Ciencia de Liberación –En Madrid y a distancia: Yoga Shala Alcobendas [2] / Contacto: annayogashala@gmail.com –En Barcelona: Contacto: luzescrituras@gmail.com También semi-presencial 2. Yoga Sūtras, Capitulo II ´Sadhana´ Un fin de semana al mes.En Madrid y a distancia: Yoga Shala Alcobenda [3]s. Contacto: annayogashala@gmail.com Curso Pañchadaśhī, de Śhrī Vidyāraṇya Muni. Texto fundamental de Advaita Vedānta Martes, miércoles y jueves. Moksha Yoga [4], Barcelona y a distancia. mokshabarcelona@gmail.com   Presentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) [5]Se entregó completamente al reconocimiento pleno de sí mismo y de la Verdad desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya, India y dio con su Maestro, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de auto-transformación estudió, contempló, aplicó y experimentó con el Maestro, en una relación personal y diaria, la sabiduría liberadora de la tradición revelada en las grandes escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana) y sánscrito: Advaita Vedānta Prasthāna Traya ´Triple Canon´ con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh; discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya). En Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh empezó a transmitir el conocimiento, la práctica y la experiencia de las escrituras y la meditación; y coordinó Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente -sin vestiduras ni conversiones a lo que no eres-, el conocimiento, la práctica y la experiencia de estas escrituras de sabiduría universal que surgen y conducen a la realización directa e inmediata del Sí Mismo: Existencia, Consciencia, Felicidad misma, sin diferenciación ni transformación, ilimitado. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/07/Escrituras.jpg [2] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es/ [3] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es/ [4] http://www.barcelonayoga.es/ [5] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/David-Rodrigo.jpg

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Luz de las Escrituras/ Las vacaciones    
Publicado el 30 Jun, 2016

El viaje y la peregrinación de la vida. ¡Benditas vacaciones! Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta.   [1] - Swamiji, pareces cansado. ¿Te vas a ir de vacaciones? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Qué vas a hacer? ¿Cuánto tiempo? - Sí, me voy a ir de vacaciones. Ahora mismo. A mi propio Ser. No voy a hacer nada. Para la eternidad.     La vida es una peregrinación eterna, es un viaje sagrado en lo sagrado, un canal al Amado, un camino al altar de la Verdad. La vida es ir, venir y estar en la Existencia, que mantiene la vida. Quien entiende la vida, quien vive y aprende a leer el libro abierto de la Verdad que es la vida, es un sabio. Para él/ella la vida es una celebración de amor, un deleite permanente de luz y belleza infinita, inmutable. A todo ello indica la palabra en sánscrito para peregrinación, ´Tīrtha-yātrā´ (तीर्थ-यात्रा): - Tīrtha: Canal; maestro; objeto sagrado, de veneración; vía correcta, camino al altar… - Yātrā: ir; ir en peregrinación; festival, celebración; lo que mantiene la vida… Skanda Purāṇa indica que hay tres tipos de peregrinación ´tīrtha-yātrā´: - A un lugar que no se mueve (sthāvara-tīrtha), como, en el contexto indio, Benarés, Haridwar-Rishikesh, la montaña Kailash, ríos sagrados (Ganga, etc.) - A un lugar que se mueve (jaṅgama-tīrtha): un maestro/a, sabio, santo, asceta... - A un lugar en la mente (manas-tīrtha): el amor, la amistad, la compasión, la alegría, la bondad, la honestidad, la caridad, el dar porque sí, la paciencia, la determinación, la dulzura, la humildad, el perdón, la comprensión, la ecuanimidad, la calma, la atención, la concentración, el saber… y finalmente sattva ´la esencia´ de toda consciencia, que, más allá del ego -idea equivocada de uno mismo autolimitada a la mente y cuerpo físico en el que se ha nacido-, siente de forma clara y directa la Luz misma, Consciencia pura (Puruṣha), la Existencia misma, la infinidad, la plenitud. Cuando, sintiendo en esa sattva (´esencia´ objetiva) la revelación del Ser (Puruṣa-khyāti), tu persona (buddhi, facultad -poder- de consciencia) entiende que eso, a diferencia de todo lo demás en el eterno viaje vital, no es una experiencia de algo para otro (bhoga), sino que es tu verdadero Ser y el estado permanente (base) de todo cuanto ve y siente como diferenciado a través de su mente diferente (por tanto, el sustento del Universo pasado, presente y futuro), has completado la peregrinación de la vida. No te queda nada más por lograr, por conocer, por experimentar, lugar por visitar. Disfrutas de todo lo deseable simultáneamente, en el instante de Ser, libre de tiempo, espacio y objetos y donde todo ello es. Como dice Taittirīya Upaniṣhad 2.1.1: यो वेद निहितं गुहाय परमे व्योमन्। सोऽश्नुते सर्वान् कामान् सह। yo veda nihitaṁ guhāya parame vyoman | so'śnute sarvān kāmān saha | “Quien lo conoce [al verdadero Ser] estando escondido en el espacio supremo del corazón (el propio Ser, más allá de toda limitación de tiempo, espacio y seres y objetos diferentes, creada por la auto-identificación con los límites de la mente-cuerpo y sus conocimientos, percepciones, sensaciones, acciones y experiencias), disfruta todos los deseos (las cosas deseables) simultáneamente.” Eso es la realización, el simple reconocimiento total, tal cual de uno mismo y el universo. Eso es lo absoluto (kaivalya). Como indica Patañjali en Yoga-Sūtras III.54: सत्त्व-पुरुषयोः शुद्धि-साम्ये कैवल्यम्॥ sattva-puruṣayoḥ śuddhi-sāmye kaivalyam || “[Mediante saṁyama: concentración, meditación y reabsorción -dhāraṇa, dhyāna y samādhi-] en la idéntica pureza de sattva (esencia objetiva) y puruṣha (Consciencia pura), [se logra] lo Absoluto (kaivalya).” ¡Benditas vacaciones, eternamente esperadas!   David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu). Maestro tradicional de Advaita Vedānta  Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional . Enseñanza continua “Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [2] Enseñanza continua 1. Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional Escrituras originales completas y en orden desde la propia tradición oral: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras El reconocimiento pleno de uno mismo y de la realidad / El sentido de la vida Mokṣha Śhāstra – Arte y Ciencia de Liberación --En Madrid y a distancia: Yoga Shala Alcobendas [3] / Contacto: annayogashala@gmail.com --En Barcelona: Contacto: luzescrituras@gmail.com También semi-presencial 2. Yoga Sūtras, Capitulo II ´Sadhana´ Un fin de semana al mes.En Madrid y a distancia: Yoga Shala Alcobenda [4]s. Contacto: annayogashala@gmail.com Curso Pañchadaśhī, de Śhrī Vidyāraṇya Muni. Texto fundamental de Advaita Vedānta Martes, miércoles y jueves. Moksha Yoga [5], Barcelona y a distancia. mokshabarcelona@gmail.com Presentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) [6]Se entregó completamente al reconocimiento pleno de sí mismo y de la Verdad desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya, India y dio con su Maestro, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de auto-transformación estudió, contempló, aplicó y experimentó con el Maestro, en una relación personal y diaria, la sabiduría liberadora de la tradición revelada en las grandes escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana) y sánscrito: Advaita Vedānta Prasthāna Traya ´Triple Canon´ con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh; discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya). En Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh empezó a transmitir el conocimiento, la práctica y la experiencia de las escrituras y la meditación; y coordinó Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente -sin vestiduras ni conversiones a lo que no eres-, el conocimiento, la práctica y la experiencia de estas escrituras de sabiduría universal que surgen y conducen a la realización directa e inmediata del Sí Mismo: Existencia, Consciencia, Felicidad misma, sin diferenciación ni transformación, ilimitado. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/06/Escritura.jpg [2] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [3] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [4] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [5] http://www.barcelonayoga.es/ [6] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/David-Rodrigo.jpg

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¿Cuándo puedo seguir la vía de la Liberación?
Publicado el 23 May, 2016

Cuando lo desees. En cuanto abres tu corazón y reconoces ahí tu deseo de Mokṣha ´Liberación total´, incluso sin ponerle nombre ni forma, esa vía se te presenta para que la investigues. Seas quien seas. Investigándola el resto de las cualidades necesarias para efectivamente lograr tu liberación absoluta van creciendo en ti. Escribe David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu), maestro tradicional de  Advaita Vedānta. [1] Mokṣha ´Liberación total´ es liberarse de toda limitación. La limitación en uno mismo se debe al hecho de ser un efecto, es decir, de creer ser un ser que ha nacido, ya que todo cuanto nace muere -es por tanto limitado en el tiempo- y, mientras vive, es un ser diferente a otros seres y cosas -es por tanto limitado por su propio ser y por el espacio-. Por consiguiente, se tienen ideas como: ´Yo no soy tú ni nadie más que yo, y viceversa. Yo sólo estoy en este espacio que ocupa mi cuerpo en este instante y en ningún otro lugar. Yo vivo mientras viva mi cuerpo.´ Es decir: ´Yo soy mi cuerpo-mente, mi personalidad. Yo cambio con los cambios de mi cuerpo-mente, porque yo soy eso. Yo soy el motivo de la acción de mi cuerpo-mente. Yo conozco-siento sólo cuando mi cuerpo-mente conoce-siente´, etc. Mokṣha ´Liberación absoluta´ es sólo posible porque esas ideas con las que al nacer nos autoidentificamos con lo que nace y es por naturaleza limitado (el propio cuerpo-mente) es conocimiento equivocado (ignorancia ´avidyā´). El conocimiento equivocado sobre uno mismo se niega con su contrario: el conocimiento correcto sobre uno mismo o Brahma-jñāna ´el conocimiento de Brahman´. Ese es el propósito de todo Mokṣha Śhāstra, Escrituras/Ciencia/Enseñanza (Śhāstra) de Liberación, como -en el contexto indio y para el ser humano universal- las Upaniṣhads (o Vedānta), Bhagavad Guītā, Yoga Sūtras, etc. El conocimiento correcto sobre uno mismo se expresa de este modo: Yo no soy mi cuerpo-mente, que es sólo un instrumento para experimentar: objetos, es decir, lo que mi cuerpo-mente conocen; mi propio Ser o Brahman. Yo soy en verdad la Existencia misma que da vida a mi cuerpo-mente y a todos los seres. Existencia que es sin nacimiento ni muerte, sin transformación ni nada real diferente a sí misma. La Existencia permanente que se mantiene igual e independiente a las diferentes percepciones y sus transformaciones en los cuerpos-mentes. Habiendo nacido humano tengo la grandiosa oportunidad de realizar mi verdadero Ser ilimitado pasando de mi consciencia actual autolimitada a mi mente-cuerpo a la Consciencia misma, que se conoce a sí misma y siempre conoce, siempre es porque es la Existencia misma, mi propio Ser, uno y lo mismo que la Existencia de todo cuanto mi cuerpo-mente percibe como diferenciado porque los objetos son materia particularizada y objeto de percepción para mis sentidos de percepción, de acción y mente, ya que la materia tiene las cualidades del sonido, tacto, forma visual, gusto y olor, que es lo que mis sentidos perciben de modo que los objetos entran en mi mente, la transforman, la mueven y ahí se quedan como impresiones que ocultan mi Ser, tiñen mi percepción del mundo impulsando mi acción, que es la reproducción y la expansión aparentemente eterna del tinte multicolor de la oscuridad y la miseria. Mi mente-corazón conoce y experimenta todo ello y yo me identifico con quien lo experimenta y actúa enmarcado en ese marco. Desde ahí puedo despertar espiritualmente, es decir, al conocimiento de la Verdad -lo permanente y omnipresente-, distinguiendo en mí, aquí y ahora, lo visto y quien ve lo visto -mi mente y mis sentidos y los objetos vistos-experimentados por ellos, todo ello siendo efímero y mutante- de quien ve por sí mismo, directa e inmediatamente, la propia Consciencia, que siempre está presente, siempre brilla, mientras lo iluminado varía en función de los instrumentos usados para iluminar: - objetos externos y materiales con el cuerpo-mente en el estado de vigilia; - impresiones mentales con la mente en el estado de sueño; - oscuridad con la propia oscuridad (cuerpo -limitación, atributo- causal del cuerpo físico y del sutil o mental) cuando la mente cesa en el estado de sueño profundo (sueño sin sueños). Y yo, Consciencia pura, iluminando todo ello sin transformarme con ninguno de sus cambios. Ahora, no soy consciente de la consciencia misma, sino de lo visto. Eso es la confusión que me castra en los límites de carne e ideas, eso es la causa de raíz de todo sufrimiento, deseo, agitación, miedo, apego, vulnerabilidad. Pero tiene solución. Porque en verdad yo no soy eso y yo puedo desligarme de esas cadenas auto-impuestas por mi mero entendimiento confundido. Yo soy la Existencia una, sin nacimiento, indivisible, de lo que es conocido como naciendo y dividido por los instrumentos de conocimiento -que no Conocimiento en sí mismo, por naturaleza-, de mi mente-sentidos de percepción y de acción. Esa Existencia una, infinita, plena -mi propio Ser- conoce siempre. No existe jamás el conocimiento de su ausencia. El conocimiento de la ausencia (la no existencia) de quien conoce no se puede demostrar jamás. Mientras que la Consciencia siempre está presente y en cuanto dejes de identificarte con lo que ésta ilumina silenciando conscientemente -voluntariamente- tu mente y, en calma, concentrándote no en el vacío sino en quien conoce el vacío reconoces directamente la paz y la dicha de tu Ser interior. Eso sólo eres tú, porque eso siempre brilla en ti. Esa Consciencia siempre es en ti, mientras que no siempre eres consciente de tu cuerpo ni de tu mente, aunque estos continúen siendo un objeto para otros que te ven y continúan identificándote a ti con tu cuerpo, como cuando duermes y dicen que estás durmiendo. Pero tú eres consciente de tu sueño, por ejemplo, no de tu cuerpo durmiendo, temporalmente casi inerte, inconsciente, con el que otros te identifican. Esa Consciencia auto-luminosa, que no es iluminada por ninguna otra consciencia, es auto-existente, la Existencia misma, que no empieza a nacer ni termina, que no depende de nada ni de nadie para existir sino que es por su propia naturaleza de Existencia. Eso es lo mismo en ti hoy, ayer y mañana, mientras tu cuerpo-mente cambian. Por tanto, son dos cosas diferentes y la permanente en ti es tu verdadero Ser. Eso es también igual en mí como en ti. Lo que nos diferencia son los cuerpos y personalidades sin existencia propia otra a la Existencia misma, donde todo es una y la misma Existencia. La diferenciación de la materia sucede en la Existencia indiferenciable. Aquella es sólo una percepción, no crea existencias realmente diferentes, como tampoco transforman la Existencia una. Ignorancia no es más que identificar el Conocimiento mismo (el verdadero Ser, Existencia misma, natural) con el instrumento con el que conozco cosas diversas y cambiantes, es decir, con mi cuerpo-mente diferente y mutante. Conocimiento supremo es simplemente romper esta falsa identificación y sentir directamente lo que se siente por sí mismo porque es, es consciente y eres. Hacerlo y establecerse en el Conocimiento mismo -el verdadero Ser, la Verdad una e inmutable de todo cuanto es- es la realización, Mokṣha. El conocimiento correcto y el método para negar la propia ignorancia y pasar por tanto de percibir mediante la mente-cuerpo a conocer mediante el propio Conocimiento, directa e inmediatamente, está claramente explicado en el Mokṣha Śhāstra, Escrituras/Ciencia/Enseñanza (Śhāstra) de Liberación, como las Upaniṣhads (o Vedānta), Bhagavad Guītā, Yoga Sūtras, etc. El método cobra vida entre personas, cuando el mumukṣhu -quien desea Mokṣha- se acerca al Maestro/a (Guru/Āchārya) y con devoción le pide que le guíe, que le enseñe el conocimiento supremo de sí mismo y la Verdad y cómo realizarlo directamente, por sí mismo, para sí mismo, en sí mismo, solo. El Maestro/a es simplemente quien siguió este mismo método algo antes y hasta el final del mismo, donde se reconoce lo ilimitado, sin principio, final, método ni, por tanto, dualidad Maestro-discípulo. Ese amor, ese deseo de Liberación total, de reconocimiento del propio Ser supremo, real, permanente, inmutable, libre, pleno, uno y lo mismo con el mundo indiferenciable, habido y por haber, es el motor de la sādhana ´práctica´ -lo que te lleva directo a tu objetivo, lo que te guía bien- de Mokṣha. Ese amor, ese deseo de plenitud y libertad absolutas, es lo que inicia tu práctica de Mokṣha poniéndote frente al Guru -mera encarnación-instrumento del Conocimiento y el método que tú has traído para ti con tu amor- y la alimenta hasta el final, que es entrar en tu propio Ser, de donde nunca has salido en realidad pero que no veías con claridad. Es decir, reconocerte tal cual, sin los atributos limitadores, las máscaras deformadoras de tu auto-identificación con tus cuerpos y sus funciones, las cadenas con las que se nace y con las que el humano ordinario vive y muere sin haberlas roto del todo y para siempre quemando la semilla de la ignorancia con el fuego del conocimiento del Ser. (Duda) - Eso es muy grande. Reservado sólo para unos pocos seres de pureza excepcional. Yo estoy muy, muy lejos de eso. Tengo que hacer antes muchísimas cosas para ir mejorando mi personalidad, mis impurezas, mis apegos y deseos mundanos, mis miedos, mis malos sentimientos, mi agitación, mi desconfianza en todo, en mí en las vías, etc. Esto sin duda es muy grande. Tanto que es infinito, ilimitado, no hay nada más, nada que no sea Eso. Eso eres tú. Por tanto, es tu derecho. ¡Y más! Es tu naturaleza ser lo que eres. No puedes evitarlo. No puedes dejar de serlo, aún ignorándote. Es tu naturaleza, sin permiso. ¿A quién vas a pedir permiso para darte cuenta de quién eres? ¿Quién es dueño y señor del conocimiento correcto que no emana más que del propio Conocimiento que no es sino tu propio Ser no dual, donde no hay nada más? Esas ideas de tu ego de ´no es para mí; no estoy preparado; todavía estoy muy impuro´, etc. son precisamente tu obstáculo. Nada más te separa ficticiamente de lo que eres. Nada más te oculta ver lo que ve en ti, lo que siente en ti, lo que eres, lo que brilla en lo que ves. Te sientes impuro, incapaz, apegado al mundo -lo cambiante-, con miedos, etc. Aún siendo así, siente ahora tu corazón profundo, sincero, y si en él reside la intuición de que ´debe existir algo más; la vida debe ser algo más grande; mi propio ser debe ser algo más pleno y libre y quiero esforzarme por conocerlo, por reconocerlo´ la vía de Mokṣha es una puerta abierta para ti, para que entres, aún con cautela, y la investigues y te investigues por ti mismo, para ti mismo, en ti mismo, a ti mismo. A ver qué pasa. Eso es todo, pero con sinceridad. A ver qué pasa. Veremos… Si efectivamente resuena en ti, estás preparado, seguirás y eso mismo será tu mayor práctica de purificación, calma y capacidad de concentración en la propia Consciencia, Luz, Vida, plenitud. (Duda) - Yo he escuchado muchas veces de gente diferente e incluso de Maestros que antes de entrar de lleno en la vía de Liberación hay que hacer mucho Karma-yoga, Guru-seva (servicio al Guru), bhakti (devoción), dharma (tu responsabilidad), practicar auto-disciplina siguiendo los yamas y niyamas, etc, etc. Sí. Pero, si lo deseas, no hay mayor práctica de todo ello que nombras que escuchar el Mokṣha Śhāstra con devoción junto a un Maestro/a competente -cuyo poder no tiene relación con la mayor o menor fama ni con certificados-, investigar hasta lograr claridad por uno mismo y meditar, contemplar, sentir para establecerse en quien siente por sí mismo, en sí mismo a sí mismo. Sin complejos del ego ni de inferioridad ni de superioridad. Siendo espiritualmente muy ambicioso: la perfección de mi propio Ser, la belleza pura de la Vida, aquí y ahora. Veremos. Con calma pero con determinación, claridad y fuerza. Siendo en todo lo demás nada ambicioso: en prestigio, dinero, poder, confort y demás pseudo-placeres del cuerpo y la mente. Con humildad, ya que en el deseo de Liberación, a diferencia de todo otro deseo, no es el ego quien desea reproducirse y crecer, sino tu Ser atrapado en tu ego (idea equivocada de uno mismo) queriendo distinguirse de él, liberarse, reconocerse tal y como es, sin lograr nada, sin perder nada, sin crear nada, sin transformar nada, sin purificar nada. (Duda) - Y ¿cómo sucede esa percepción equivocada de uno mismo y de la realidad? Sucede por Māyā, el poder -la maga- que hace que lo real (Existencia una sin diferenciación) aparezca como lo que no es (infinidad de seres y cosas diferentes, lo que cambia). Māyā es real porque se experimenta, pero no es definitivamente real porque se niega. Pero sólo se trasciende con el conocimiento de lo permanentemente real (Brahma-jñāna). Pero eso y para nada más está el Mokṣha Śhāstra.   David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) Maestro tradicional de Advaita Vedānta Luz de las Escrituras – Escuela de Advaita Vedānta Tradicional Formación continua “Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional” http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [2] Formación continua Escrituras de Advaita Vedānta y Sāṅkhya-Yoga – Conocimiento y práctica tradicional Escrituras originales completas y en orden desde la propia tradición oral: Sāṅkhya Kārikā, Yoga Sūtras, Viveka Chūḍāmaṇi, Bhagavad Guītā, Upaniṣhads y Brahma Sūtras El reconocimiento pleno de uno mismo y de la realidad El sentido de la vida Mokṣha Śhāstra – Arte y Ciencia de Liberación En Madrid y a distancia — Yoga Shala Alcobendas http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es Contacto: annayogashala@gmail.com En Barcelona – Contacto: luzescrituras@gmail.com También semi-presencial Yoga Sūtras, Capítulo II ´Sadhana` Un fin de semana al mes. En Madrid y a distancia. Yoga Shala Alcobendas  http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [3] Contacto: annayogashala@gmail.com Curso Pañchadaśhī, de Śhrī Vidyāraṇya Muni - Texto fundamental de Advaita Vedānta Martes, miércoles y jueves. Moksha Yoga, Barcelona y a distancia http://www.barcelonayoga.es/ [4] Contacto: mokshabarcelona@gmail.com   Presentación de David Rodrigo (Āchārya Jijñāsu) [5]Se entregó completamente al reconocimiento pleno de sí mismo y de la Verdad desde que en 2008 se fue a Rishikesh, Himalaya, India y dio con su Maestro, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Shastra Nethralaya Ashram), de la tradición Advaita Vedānta de Śhaṅkarāchārya; discípulo de Swāmī Sarveśānanda Sarasvatī y de su maestro Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī. Durante seis intensos años de auto-transformación estudió, contempló, aplicó y experimentó con el Maestro, en una relación personal y diaria, la sabiduría liberadora de la tradición revelada en las grandes escrituras completas y originales de las escuelas clásicas de espiritualidad y filosofía en India (ṣhaḍ-darśhana) y sánscrito: – Advaita Vedānta – Prasthāna Traya ´Triple Canon´ con el comentario de Śhaṅkarāchārya: Bhagavad Guītā, principales Upaniṣhads y Brahma Sūtras. Éste último con Bhāmatī, el subcomentario de Vāchaspati Miśhra. – Advaita Siddhi, de Madhusūdana Sarasvatī, parte del Bṛihat Prasthāna Traya ´Gran Triple Canon´. – Prakaraṇa granthas (textos secundarios) como Viveka Chūḍāmaṇi, de Śhaṅkarāchārya; Pañchadaśhī, de Vidyāraṇya Muni; Vedānta Paribhāsā, de Dharmarāja; Siddhānta-leśha-saṅgraha, de Appayya Dīkṣhita; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno a Dakṣhiṇāmūrti´; Pañcīkaraṇa; Tattva-boddha; o Ātma-jñāna-upadeśha-vidhi. – Yoga Sūtras de Patañjali, con el comentario de Vyāsa, etc. – Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa. – El resto de las escuelas clásicas (astika darśhana): Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā); Tarka-saṅgraha (Nyāya-Vaiśheṣhika). – Gramática del sánscrito (vyākaraṇa): Laghu-siddhānta-kaumudī, de Varadarāja (simplificación tradicional del Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini). Fue iniciado además en la Tradición del Yoga Meditación del Himalaya por Swāmī Veda Bhāratī (Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh; discípulo de Swāmī Rāma del Himalaya). En Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh empezó a transmitir el conocimiento, la práctica y la experiencia de las escrituras y la meditación; y coordinó Dhyāna Gurukulam, la escuela tradicional del ashram. En 2014 la vida le trajo de nuevo a España, haciendo disponible directamente -sin vestiduras ni conversiones a lo que no eres-, el conocimiento, la práctica y la experiencia de estas escrituras de sabiduría universal que surgen y conducen a la realización directa e inmediata del Sí Mismo: Existencia, Consciencia, Felicidad misma, sin diferenciación ni transformación, ilimitado.   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/05/liberacion.jpg [2] http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta [3] http://www.ashtanga-yoga-alcobendas.es [4] http://www.barcelonayoga.es/ [5] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/David-Rodrigo.jpg

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