Artículos sobre ‘Chema Vilchez’

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Relatos/ El discurso
Publicado el 15 Jun, 2016

¿Qué mejor lectura que un buen relato lleno de sentido? Este que hoy te presentamos es uno de los 29 que forman el libro Por qué el destino puso este libro en tus manos, escrito por Chema Vílchez, quien ha tenido la cortesía de compartirlo en exclusiva con los lectores de YogaenRed. [1] Eran las diez de las noche, hacía una hora que los colegios electorales habían cerrado sus puertas y el recuento de las votaciones había finalizado. El candidato recibía numerosas felicitaciones. Todo eran abrazos y parabienes, vítores y risas. Le rodeaban sus familiares y amigos más cercanos, sus colaboradores y compañeros de partido. Los sondeos y el último escrutinio indicaban que había ganado las elecciones y sería presidente. Ciertamente la situación del país no era la mejor, es más, la pobreza se había extendido por doquier y la fractura social era evidente. El paro alcanzaba cotas desconocidas, arrastrando al desaliento a mujeres y hombres. Las desigualdades sociales habían aumentado, las instituciones más consolidadas vivían una profunda crisis y la corrupción salpicaba todos los estamentos. Nada hacía presagiar que en breve las circunstancias pudieran mejorar con su victoria. En la sede del partido las muestras de alegría rozaban la ebriedad. Hacía días que allí muchos ya especulaban con sus nuevos cargos e influencia en el próximo gobierno. Envilecidos de codicia, algunos se frotaban las manos esperando un Ministerio o, como mínimo, una Secretaría de Estado. La hoguera de las vanidades parecía arder con más virulencia que nunca, alimentada por una ambición irrefrenable. Mientras, en medio de esta vorágine, el candidato pidió estar solo. Antes de cerrar la puerta del despacho, abrazó a su esposa y ella comprendió… …En los alrededores de la sede, los gritos de júbilo iban en aumento y los brindis con champán se multiplicaban. Los adictos e incondicionales, cual rebaño más o menos organizado, se iban acercando al calor del establo, no tanto para celebrar su victoria, como la derrota del rival. Transcurrían los minutos, todo el mundo estaba esperando escuchar el gran discurso. Los informativos transmitían en directo la última hora y las tertulias políticas bullían, multiplicándose por los canales de radio y televisión. Los demás candidatos ya se habían felicitado a sí mismos y a sus partidarios y, aunque muchos de ellos argumentaban razones para considerar que también habían ganado, sus caras delataban una amarga frustración. El tiempo pasaba rápido y los gerifaltes del partido comenzaban a estar nerviosos preguntándose si el candidato estaría de nuevo con alguna de sus rarezas. —¿A qué espera para salir a celebrar la gran fiesta de la victoria? —se decían unos a otros. Entretanto, nuestro hombre permanecía sentado, inmóvil y con los ojos cerrados. Por unos momentos sus pensamientos rememoraron la labor desarrollada durante años: Su vocación social, la apuesta por el bien común y ese compromiso inquebrantable con la verdad, la honestidad y el servicio público. Ideales que tantas veces había tenido que disimular en su partido, en el mundo político y en los ámbitos financieros, para no ser considerado un soñador. Tan sólo su inteligencia brillante, pulida con el estudio y la perseverancia, su experiencia laboral, empresarial, vital y…, esos secretos viajes espirituales a la India, le habían permitido confiar sin reservas en sí mismo y jamás abandonar la intencionalidad humanista, tan desacreditada en los centros del poder. Pero al fin el momento esperado había llegado. También él tenía su pequeño rincón de orgullo que le permitía sentirse complacido. Había ganado las elecciones y sería el nuevo presidente. Lentamente abrió la puerta del despacho y salió. Todos le jaleaban, halagaban, abrazaban. Los aduladores ovacionan por cualquier cosa y son pareja de baile en momentos de victoria, pero apenas podía oírlos; en su mente reverberaba el gran discurso que el país entero aguardaba expectante. Salió al balcón. Saludó sonriendo y con ambas manos pidió que hiciesen silencio. La multitud fue callando. Intentó mantener el rostro sereno y fue entonces cuando dos enormes regueros de lágrimas se derramaron por sus mejillas. El gentío, enmudeció. Y a continuación, con voz emocionada, habló: —Queridos conciudadanos. Mal podría afrontar el reto que me espera si no fuese sintiendo en mi propia piel el sufrimiento que muchos de vosotros estáis padeciendo. Hago mío vuestro dolor. La labor que asumo es tan inmensa que, en un momento como éste, apenas puedo alegrarme y sólo siento sobre mí el peso de la responsabilidad y el deber de solucionar nuestros problemas. Mañana formaré un equipo con las personas más honestas, comprometidas y preparadas del Estado, sin importarme partidos, ni ideologías. Sé que si aprendemos a unificar nuestros esfuerzos, a compartir; si hacemos del tesón, la excelencia, la honradez y la generosidad el camino que nos guíe a realizar nuestros sueños, alcanzaremos una sociedad más justa y un futuro próspero. Para quienes asumimos la tarea de gobernar, nada ha de importar más que el servicio a los ciudadanos. Nuestra obligación es tener apertura de miras, ponernos en el lugar de los demás y ofrecer nuestro cometido con absoluta entrega, humildad y transparencia. Desde hoy mismo, mi único objetivo será construir con vuestra ayuda una sociedad fraterna. Nadie podrá impedir el cumplimiento de este compromiso… Entonces una voz ruda, acompañada de un desagradable golpe en el hombro, me despertó. —Oiga, señor, se ha quedado dormido y ésta es la última parada. Debe bajarse si no quiere pasar la noche encerrado en las cocheras. Yo he terminado mi turno y me marcho. De modo que aturdido, haciendo un infructuoso esfuerzo por despertarme y saber dónde estaba, me levanté. Y mientras tambaleante me bajaba de aquel destartalado autobús e intentaba evitar los numerosos charcos que a cada paso se abrían en el nocturno arrabal, en mi cabeza no podía parar de repetirme: “¡Si yo fuera presidente!” El libro [2]Por qué el destino puso este libro en tus manos está editado por Mandala Ediciones y maravillosamente ilustrado por Carmen Redondo. Se puede comprar en librerías de toda España, y también se puede conseguir como libro electrónico en Amazon, Ibooks Store de Apple y a través de la web de Mandala o en la web del autor: http://www.chemavilchez.com [3] Chema Vílchez, el autor, es graduado con honores en el Musicians Institute de Los Angeles, California. Especialidades en armonía moderna, arreglos y composición, guitarra clásica, guitarra flamenca y eléctrica.  Profesor de Yoga por la Fundación Sivananda. Otros libros suyos: El sueño del navegante y otros poemas (1995), Yoga, Renacer a la vida (2006) Más información: Entrevista en Yoga en Red [4]   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/06/EL-DISCURSO.jpg [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/03/LibroChema-Vilchez.jpg [3] http://www.chemavilchez.com/ [4] http://www.yogaenred.com/2016/03/14/chema-vilchez-nos-habla-de-por-que-el-destino-puso-este-libro-en-tus-manos/

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Música y Cuentos para el Despertar
Publicado el 14 Abr, 2016

'Música y cuentos para el despertar' es un proyecto que vincula música y relatos con un ideal más allá del entretenimiento: la difusión del arte como herramienta de crecimiento interior y de cambio. Presentación en Madrid, 15 de abril a las 20.00 horas. [1] El músico y escritor Chema Vílchez nos presenta un espectáculo donde la narrativa se sumerge en paisajes sonoros que van del jazz a las músicas del mundo, conjurando temores, sacudiendo el desánimo, impregnando nuestros recuerdos de emociones positivas  e invitándonos a salir de las preocupaciones para reencontrarnos con la belleza, desempolvando ese mundo interior, tantas veces adormecido, que nos impide abrazar la felicidad. La representación tiene como hilo argumental algunas de las historias de “Por qué el destino puso este libro en tus manos”, donde el autor nos descubre una amalgama de imprevisibles circunstancias y personajes inolvidables (“Amina” que trata el drama de una mujer afgana, o “Pateras”, la historia de un chico que huyendo de la guerra en África cae al mar;  “A través del cielo” un relato de superación y esperanza. También la epopeya del insigne profesor Oldton descubriendo la forma de acabar con los males del mundo, lo que sucede un minuto antes de morir, el encuentro con un extraterrestre y muchas otras historias que, conectadas a los convulsos tiempos que vivimos, se convierten en un ineludible espejo vital. Concienciación y denuncia, amor y humor, relatos oníricos, espirituales o de un realismo descarnado, nos permitirán expandir nuestra visión del mundo haciéndonos reflexionar y recorrer los rincones más inexplorados de nuestra alma. Bien es conocido el poder de la palabra y de la música, pero cuando ambas se funden son capaces de llegar a la dimensión más profunda de nuestra personalidad. Por ello, te esperamos en “Música y Cuentos para el Despertar” Narración: Noelia V. García, María José de la Rosa y Raquel Gribler. Narración y música (guitarras, sitar, mandola, swarmandal,…) Chema Vílchez + Artistas invitados. Espacio Ronda está en la calle Ronda de Segovia 50, Madrid (Metro Puerta de Toledo, Autobuses 3, 23, 35, 41, 148, C1 y C2 / Tren Cercanías, Pirámides). Precio: 10€ Reservas: Teléfono 91 366 1041, móvil 639 819 503 o correo electrónico: info@espacioronda.com [2] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/04/ESPACIO-RONDA-PRESENTACION.jpeg [2] https://www.yogaenred.commailto:info@espacioronda.com

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Relatos/ Cuatro palabras
Publicado el 22 Mar, 2016

¿Qué mejor lectura que un buen relato lleno de sentido? Este que hoy te presentamos es uno de los 29 que forman el libro Por qué el destino puso este libro en tus manos, escrito por Chema Vílchez, quien ha tenido la cortesía de compartirlo en exclusiva con los lectores de YogaenRed. [1] Con frecuencia la vida nos ofrece sucesos extraordinarios, acontecimientos hilados por una prodigiosa mano invisible. Vivencias que parecerían extraídas del mundo de los cuentos si no fuesen, como es en este caso, experimentadas en primera persona… Hace algunos años, en un inesperado viaje a África, me alojé durante una noche en un hotel de la ciudad de Rabat, un lugar humilde con cierto aire colonial. La joven que trabajaba en la recepción me ofreció la única habitación disponible explicándome que su ocupación conllevaba una condición: debería compartirla con un pájaro al que sólo le gustaba dormir en aquella alcoba. En principio tan desconcertante requisito me pareció una broma, pero la muchacha no tardó en explicarme que, por alguna misteriosa razón, era únicamente en ese cuarto donde el ave era capaz de conciliar el sueño. Así pues acepté su compañía no sin cierta extrañeza. El animal en cuestión era un Psittacus Erithacus, especie que los neófitos en ornitología llamamos loro gris o papagayo. Desconocía hasta entonces que los especialistas en aves consideran este espécimen como uno de los seres más inteligentes, cualidad que complementa con la habilidad de pronunciar palabras de forma bastante fluida, quizás con mejor dicción que algunos humanos. La dueña de la pensión, mujer simpática y que, a diferencia del pájaro, basaba su comunicación no tanto en el uso de idiomas como en una apasionada gesticulación, me intentó aclarar que el papagayo había aparecido en el edificio un año atrás y lo había adoptado asombrada por sus virtudes y dominio de lenguas extranjeras. Ante tal circunstancia, lo que más me sorprendió no fue el desparpajo con el que éste actuaba, sino que repetía múltiples vocablos en diferentes dialectos. Con un inconfundible acento británico musitaba: —Welcome, How are you, Nice to meet you —y parecía autocontestarse en francés añadiendo: —Merci, Le plaisir est pour moi. Y establecido en tan atípico monólogo, alentado por huéspedes y turistas, el papagayo desplegaba una prometedora vocalización del español, italiano y alemán. Aunque más allá de la notable oratoria, lo que llamó mi atención fueron unos sonidos que, según avanzaba la noche y ya recogidos en nuestra habitación, repetía con insistencia. Era algo parecido a: —Tembo karimu, tembo karimu —añadiendo tras una breve pausa: —Kuokoa maisha, kuokoa maisha —Y a menudo unía las cuatro palabras con impecable elocuencia: —Tembo karimu kuokoa maisha, tembo karimu kuokoa maisha. Debo confesar que, a pesar del incesante parloteo, la compañía del loro resultaba entrañable. De este modo, arropado con el murmullo de su voz y narcotizado por el calor, me rendí ante el dios Hipnos, al tiempo que las calles de la ciudad se sumergían en el silencio de la noche. Y en ese momento, como un espectador que se eleva por encima de los acontecimientos, pude experimentar un extraño sueño: Había comenzado el verano y la sabana africana ardía bajo el mes más caluroso que los termómetros habían marcado en décadas. En esa remota e interminable llanura, un joven elefante corría veloz. Tan sólo hacía unos días que su madre y hermanos habían sido abatidos por los disparos de cazadores furtivos. Éste, asustado y distanciado de la manada, huía sin rumbo, bajo un sol que comenzaba a rasgarle la piel. Tras varias horas deambulando pudo distinguir en la distancia algo que llamó su atención, era una forma irregular que irrumpía en el desértico paisaje y se dirigió hacia ella con la confianza de encontrar remedio a su desamparo. En ese instante un hermoso pájaro, un loro gris, se posó liviano sobre su cabeza y juntos avanzaron descubriendo que la imagen en el horizonte no era otra cosa que un árbol cuya marchita apariencia presagiaba un final inminente. En mi sueño pude percibir los pensamientos del elefante que parecían decir: “Pobre árbol, seguro que fue majestuoso y estuvo lleno de vida”. Efectivamente, año tras año, aquel enorme ser arbóreo había visto sus ramas pobladas de aves, siendo sus hojas alimento para todo tipo de herbívoros y su extraordinaria sombra hospitalario reposo para las manadas. Y así, mientras paquidermo y papagayo iban cabizbajos rodeando la petrificada estructura del árbol, empezaron a intuir su propio destino. Pero fue en el momento de detenerse, derrumbados junto al tronco seco, cuando al límite de sus fuerzas y esperanzas pudieron escuchar un tenue rumor de agua. Casi al mismo tiempo, corriendo uno y volando el otro, buscaron el origen del prometedor sonido, encontrando, a no más de cien metros, un manantial y su transparente charca. Ambos se sintieron tremendamente aliviados y bebieron saciando su sed hasta no poder más. Entonces el elefante recordó la presencia del árbol y conmovido pensó: “Me gustaría hacer algo por él, intentaré llevarle toda el agua posible y quizás logre salvarle”. De manera que llenó su trompa con abundante agua y la fue vertiendo a los pies del acartonado tronco. Una y otra vez recorrió el camino, del manantial al árbol, del árbol al manantial. Perdidos en mitad de la nada, el elefante pasó cientos de horas subiendo y bajando, regando con devoción suelo y raíces; arrastrando sus patas como en esas pesadillas en las que uno apenas puede caminar, esperanzado en devolverle a la vida. Por su parte, el loro gris, testigo de cuanto acontecía, tampoco claudicaba ante la evidencia y sobrevolaba la cabeza del elefante y las ramas del moribundo, como queriendo comunicar sus espíritus. A continuación, en el sueño habían pasado varias semanas y pude contemplar la siguiente escena: Dos pilotos planeaban sobre el lugar en una vieja avioneta. Eran vigilantes del Parque Natural tratando de valorar los daños de tan cruel verano. Frente a sus ojos sólo aparecía una vasta superficie de tierras resquebrajadas y los restos de cientos de animales abrasados por el sol. Todo era muerte y desolación, hasta que avistaron un enorme árbol cubierto de frondosas ramas y hojas verdes y, bajo éste, un elefante que tumbado descansaba mientras un pájaro revoloteaba alrededor de ambos. Parecía un milagro, nadie alcanzaba a entender cómo en mitad de aquel infernal páramo, tras meses de sequía y a muchos kilómetros de cualquier lugar amable, podían haber sobrevivido un elefante, un árbol y un loro. Por último, antes de acabar mi sueño, el elefante volvía a su manada, el gran árbol seguía reinando majestuoso con la llegada de las lluvias y el papagayo emigraba a las tierras del Norte de África… Cuando a la mañana siguiente desperté, encontré a mi compañero de cuarto y protagonista del insólito trance apoyado sobre mi pecho, mirándome mientras repetía: —Tembo karimu kuokoa maisha. Tembo karimu kuokoa maisha —Perplejo por semejante experiencia, apunté en un cuaderno las cuatro palabrejas que con tanta insistencia el pájaro aparentaba querer recordarme. Ese mismo día abandoné la pensión, no sin cierta nostalgia por despedirme de mi emplumado amigo. Una vez de regreso a Madrid y rehén de la cotidianidad, olvidé parte de lo ocurrido, aunque pasado algún tiempo tropecé con el bloc donde había anotado la misteriosa frase. En ese instante decidí buscar su significado preguntándome si semejantes fonemas tendrían algún sentido. Después de varias horas indagando y reviviendo el extraño sueño, ante mi estupor esto fue lo que encontré: El idioma era similar al swajili. La primera palabra, tembo, significaba elefante. Karimu podía ser noble o generoso. Kuokoa recordaba a una forma verbal utilizada para expresar el acto de salvar. La última palabra, maisha, equivalía a vida. Seguramente el Psittacus Erithacus, nuestro afable loro gris, inteligente como pocas criaturas, seguirá en el hostal repitiendo sin descanso, como si de una oración se tratase, su aventura, su epopeya, su revelación. Y quizás algún inquieto turista o visitante pueda entender o interpretar sus enigmáticos sonidos. Pero nunca sabremos si alguien más llegará a descubrir, a rescatar del insondable mundo de los sueños, la increíble historia que se oculta tras aquellas cuatro palabras. “Tembo karimu kuokoa maisha”, el elefante generoso salvó nuestras vidas. El libro [2]Por qué el destino puso este libro en tus manos está editado por Mandala Ediciones y maravillosamente ilustrado por Carmen Redondo. Se puede comprar en librerías de toda España, y también se puede conseguir como libro electrónico en Amazon, Ibooks Store de Apple y a través de la web de Mandala o en la web del autor: http://www.chemavilchez.com [3] Chema Vílchez, el autor, es graduado con honores en el Musicians Institute de Los Angeles, California. Especialidades en armonía moderna, arreglos y composición, guitarra clásica, guitarra flamenca y eléctrica.  Profesor de Yoga por la Fundación Sivananda. Otros libros suyos: El sueño del navegante y otros poemas (1995), Yoga, Renacer a la vida (2006) Más información: Entrevista en Yoga en Red [4] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/03/CUATRO-PALABRAS.jpeg [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/03/LibroChema-Vilchez.jpg [3] http://www.chemavilchez.com/ [4] http://www.yogaenred.com/2016/03/14/chema-vilchez-nos-habla-de-por-que-el-destino-puso-este-libro-en-tus-manos/

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Chema Vilchez nos habla de “Por qué el destino puso este libro en tus manos”
Publicado el 14 Mar, 2016

El músico y escritor Chema Vílchez acaba de publicar un libro de relatos que tiene por título Por qué el destino puso este libro en tus manos. Hablamos con él de sus motivaciones y del contenido del libro, que está ilustrado hermosamente por Carmen Redondo y editado por Mandala. [1] "La motivación de publicar estos relatos tienen como base la idea de compartir experiencias y reflexiones -explica Chema Vílchez [2], músico, escritor y profesor de yoga-. En realidad no hubo una intención previa de crear un libro. Todas las historias surgieron de forma natural, espontánea e intenté escribirlas de la manera más fiel". Se trata de un total de 29 historias que se corresponden con un ciclo lunar. "En principio sugiero la idea de escoger un relato antes de abandonarse al sueño y dejar que su semilla germine durante la noche. Son historias con múltiples lecturas, con diferentes planos y mensajes que poco a poco se van revelando". Las ilustraciones las ha realizado Carmen Redondo [3], gran pintora, que utiliza un lenguaje plástico extremadamente profundo y enorme creatividad. La calidad de la edición de Mandala se une para lograr un brillante resultado final. ¿Tienen los relatos del libro alguna vinculación con el yoga? "Soy practicante de yoga desde muy joven -añade Chema Vílchez-, y los primeros libros de yoga aparecieron en mis estanterías muy pronto. Recuerdo que de niño tenía dos pósters al lado de mi cama, uno era de Bruce Lee, el otro de un yogui. Quiero decir con esto que el yoga y la meditación forman parte de mi vida desde hace tanto tiempo que mi visión del mundo está inevitablemente bajo su influjo. Por eso no es de extrañar que desde componer música, tocar, escribir o cocinar todo tenga como ingrediente un poquito de yoga". Las historias del libro describen situaciones y circunstancias muy distintas ligadas a los tiempos actuales. Por ejemplo Amina trata el drama de una mujer afgana; Pateras, la historia de un chico que, huyendo de la guerra en África, cae al mar; Motas de polvo narra las vivencias de un hombre que pasa inadvertido para todo el mundo;en El Discurso, un candidato político, bastante honesto para variar, gana las elecciones; El Maestro de Tantra está protagonizado por un pervertido profesor de yoga que utiliza sus supuestos conocimientos para seducir a sus alumnas... "La temática es variada, simbólica y tienen diferentes niveles de comprensión -dice el autor-. Realmente es un libro para adultos, pero hay jóvenes que los están leyendo y padres compartiéndolos con sus hijos y eso es algo que me parece maravilloso como una forma de educar en valores". ¿Y a qué obedece el título de Por qué el destino puso este libro en tus manos? "Una simple frase, una vivencia, una instantánea toma de consciencia, pueden cambiar nuestra vida para siempre. Esas enseñanzas nunca son fruto del azar. Te toca o no te toca, te llega, te alcanza o al contrario, no sientes nada porque quizás no sea tu momento. El manuscrito original del libro pasó por varias manos antes de ser publicado y la mayor parte de las personas que lo leyeron me comentaron el efecto transformador que les había producido. Por ello creo conveniente recalcar la sugerencia de sumergirse en la lectura y sentir. Solo entonces el lector comprenderá el porqué del titulo". Desolador panorama cultural Chema Vílchez, como artista polifacético y persona sensible, está muy insatisfecho con lo que se nos ofrece como cultura hoy día: "Actualmente gran parte de las expresiones artísticas están confeccionadas como productos de marketing, rindiendo tributo a la vulgaridad, a la frivolidad, al objeto de entretener a la gente en el sentido más burdo: haciendo pasar el rato de manera mecánica, sin aportar una mirada reflexiva, lúcida o sensible al mundo o a tu propia vida. Es el problema de confundir cultura con espectáculo". Especialmente crítico es Chema respecto a las intenciones que se ocultan tras este fenómeno. "Hay un predominio abrumador, incluso totalitario, de los contenidos que nos alejan de nosotros mismos. Nos hemos apartado de la cultura con mayúsculas, y se ha creado el concepto de 'producto' con respecto a las artes, y eso lleva detrás una intencionalidad perversa. Poner la creación humana al servicio del consumo desmedido, del dinero, del poder o del éxito, sin otro objetivo, me parece atroz. Es algo que nos aleja de la libertad interior, de la honestidad, la belleza y la sabiduría". Algunos cuentos del libro de Chema Vilchez hablan de ello. "La mejor obra de arte que puede crear un ser humano es su propia vida, especialmente si está sirve para conectar con la belleza innata en la naturaleza, en las personas, en los animales, en el universo, en sentir el dolor ajeno como propio para tratar de paliarlo. También en sentir como propia la alegría de los demás y disfrutar con todo lo bueno que sucede a cada instante. La vida es un auténtico milagro, pero por alguna razón nos empeñamos en crear conflictos. Fíjate lo que está pasando en Siria, Irak y tantas otras barbaridades en el mundo y aquí en nuestro país, lo vemos a diario en las noticias, nos lamentamos un rato y a otra cosa… No puede haber una actitud verdaderamente humana y por supuesto yóguica si no nos rebelamos y comprometemos interiormente a transformar la realidad. Confío en que algún día seremos lo suficientemente humildes como para despertar y llevemos acabo la única revolución pendiente, la de elevar nuestro nivel de consciencia hasta incluir al prójimo en ella. Eso es el verdadero yoga. No es tarea fácil, nada más complejo que transformarnos y evolucionar, pero estoy convencido que este es el sentido de la vida: venimos al mundo para amar y aprender, y el que se aparta de ello no hace más que sufrir y crear sufrimiento". Dónde adquirir el libro Mandala Ediciones tiene distribución en librerías de toda España, y también se puede conseguir como libro electrónico en Amazon, Ibooks Store de Apple y a través de la web de Mandala o en la web del autor: http://www.chemavilchez.com [4] Presentación: El proyecto "Música y cuentos para el Despertar" Chema Vílchez estará próximamente representando por toda España los cuentos con narración y músicas en un proyecto que se llama “Música y Cuentos para el Despertar” Además de la representación escénica, al finalizar habrá una tertulia con el público asistente para que pregunten cuanto deseen o simplemente expresen sus emociones e ideas. El estreno será en Espacio Ronda, el viernes 15 de abril, a las 20:00. Chema Vílchez es graduado con honores en el Musicians Institute de Los Angeles, California. Especialidades en armonía moderna, arreglos y composición, guitarra clásica, guitarra flamenca y eléctrica.  Profesor de Yoga por la Fundación Sivananda. Otros libros: El sueño del navegante y otros poemas (1995), Yoga, Renacer a la vida (2006) Más información: Entrevista de Yoga en Red [5] Su web [6] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/03/Chema-Vilchez-Libro.jpg [2] http://www.chemavilchez.com/ [3] http://www.carmenredondo.com/ [4] http://www.chemavilchez.com [5] http://www.yogaenred.com/2013/10/24/entrevista-con-chema-vilchez-la-musica-mas-espiritual-es-bach/ [6] http://www.chemavilchez.com

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Fiesta de la Primavera con Unity
Publicado el 12 Mar, 2014

Celebra la Fiesta de la Primera con una música que te transportará a dimensiones de auténtica belleza y emoción. Esta experiencia de exaltación de la sensibilidad colectiva se llama Unity, el último álbum de Chema Vílchez Band / Yoga Music Experience. El domingo 23 en la Sala Clamores de Madrid. [1] Compártelo con tus amigos, vecinos, compañeros, novias, novios, parejas y ex-parejas, abuel@s, conocid@s, familiares.... Reunámonos todos para llenar de energía positiva el cambio de estación y viajar flotando entre melodías, ritmos y armonías... Unity es música hecha por profesionales, por artistas, desde el conocimiento, la honestidad y la libertad. Hay mucha maduración y mucho talento de todo el grupo de músicos, liderado por un Chema Vílchez en pleno disfrute de sus facultades creativas, humanas y espirituales. El resultado es una explosión de belleza y emoción, exaltación espiritual y alegría de vivir que es capaz de transportarnos con la intensidad y autenticidad que solo logran las obras que salen del corazón. Raquel Molina Rako, voz Javier Santana, bajo Jorge Sonotone, batería, percusiones Ivan Sangüesa, teclados Chema Vílchez, swarmandal, guitarras, sitar, mandola. Cuándo: domingo 23 a las 19:00 hrs Dónde: Sala Clamores http://www.yogamusicexperience.com/ [2] Escucha una muestra: http://www.youtube.com/watch?v=tPYPg15F0-E [3] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/03/Chema-Vilchez-Clamores.jpg [2] http://www.yogamusicexperience.com/ [3] http://www.youtube.com/watch?v=tPYPg15F0-E

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Yoga para músicos, bailarines y actores
Publicado el 2 Dic, 2013

La música, la danza y la interpretación, además de artes, son filosofías de vida, formas de comunicación y profesiones con singularidades muy especiales. Entre ellas destaca la conveniencia de una excelente condición física y mental. Escribe Chema Vílchez. [1] En cuanto a la parte física, los artistas necesitan gran precisión, destreza, fuerza y control de la energía para realizar toda su labor con la máxima relajación. Al mismo tiempo, el nivel de preparación mental es igualmente importante: la concentración, la memoria, el pensamiento intuitivo, la creatividad y la libertad interior son aspectos que condicionan, en gran medida, la forma y fondo del contenido artístico. Dadas esas exigencias, con frecuencia surgen en la práctica diferentes dificultades: dolores musculares, contracturas, sobrecargas, tendinitis, distonía, bloqueos, miedo escénico, ansiedad, estrés, frustración, etc. Problemas donde lo mental y lo físico se retroalimentan de tal manera que, sólo trabajando globalmente podemos mejorar. Y es aquí donde el yoga se convierte en una herramienta de gran utilidad. Como todos sabéis, el yoga es un sistema de vida milenario, una ciencia psicofísica cuyas técnicas han corroborado el recíproco condicionamiento cuerpo-mente, hasta el punto de poder afirmar que todo pensamiento, sentimiento y emoción se refleja en el cuerpo. Y al mismo tiempo, nuestras actitudes y estados anímicos también se ven influenciados por el equilibrio de nuestros sistemas corporales, de modo que la disfunción de algunos de ellos tiene fatales consecuencias en nuestro estado mental. Cualquier problema emocional tiene una influencia mayúscula en el organismo, y en cambio, una mente más armónica contribuye a una mayor estabilidad en el funcionamiento del cuerpo y a su vez esta armonía física proporciona mayor flexibilidad, relajación, soltura, espontaneidad y fluidez, facilitando la creación e interpretación. Descubrir cómo actúa en cada uno de nosotros la relación cuerpo-mente, ser conscientes de las múltiples y sutiles sensaciones, aprender a comunicarnos con nuestra corporeidad, conectar con nuestras emociones, romper con la mecanicidad, conocernos más y mejor a nosotros mismos, sin duda eliminarán muchos de los problemas que afectan a los profesionales de las artes escénicas y dará un sentido más pleno, profundo e intenso a su actividad. Parte de estas dificultades tienen un transfondo psicológico fruto de patrones de pensamiento erróneos. Vamos a tratar alguno de estos aspectos. Miedos Uno de los principales problemas de los artistas se puede resumir en una palabra: tensión. Como señalamos al comienzo del artículo, se manifiesta de múltiples formas: bloqueos, cansancio, estrés, contracturas, distonía, tendinitis y otras graves lesiones. Pero, ¿de dónde nace esta tensión? A menudo es fruto de una mala postura, una práctica mal planteada con deficiente criterio ergonómico y postural, tema que trataremos en otros artículos. Pero, por lo general, la respuesta se encuentra en otro termino que acompaña a los seres humanos desde la noche de los tiempos, el miedo. Miedo ¿a qué? A no ser considerado, a ser rechazado, a la soledad, a la incertidumbre laboral o económica, a no controlar la situación, a no responder a las propias expectativas o a las expectativas de los demás. Quizás miedo a sentirnos inferiores, limitados, a no ser capaces de.... Miedos puede haber muchos, algunos incluso nos ayudan a superarnos, pero todos tienen su base en el ego, ese sentimiento de "yo" como ente diferenciado de todo lo demás, el punto de fuga desde el que se expande toda nuestra existencia. Es desde este núcleo donde podemos corregir toda la problemática asociada al miedo y a la tensión, ya que su origen y solución se encuentran ahí. Efectivamente, llegados a este punto es inevitable plantearnos un trabajo de crecimiento personal, de conocernos a nosotros mismos. Si desligamos el hecho de ser persona con el de nuestra actividad artística, tendremos serios problemas. Los temores del ego nos frenan, nos bloquean. El ego fácilmente tiene miedo y se siente amenazado; teme ser menospreciado y criticado, teme no ser considerado, no ser lo suficientemente afirmado y aprobado. Ante todos esos miedos se protege de múltiples formas creando complejos (superioridad/ inferioridad), conflictos y variopintas personalidades: narcisistas, inseguras, vanidosas, arrogantes, desequilibradas y, generalmente, infelices. Fruto de ese acorazamiento surgen la rigidez y gran parte de los obstáculos. Superar todo ello de forma eficaz, no poniendo un simple parche, es el resultado de una valiente y sincera búsqueda de uno mismo, un viaje hacia lo esencial donde van cayendo esas falsas capas que desenmascaran nuestro yo más auténtico enfrentándonos con todo tipo de trabas e interrogantes.  ¿Por qué soy artista: músico, actor, bailarín? Para un intérprete es esencial una serie de conocimientos, recursos, técnicas, etc. Pero desde el punto de vista del yoga es aún más importante conocer lo que hace posible esa forma de arte en ti, y es ahí donde nos adentramos en un terreno con frecuencia inexplorado e infinito. Uno de los primeros pasos a dar es distanciarnos de nosotros mismos y desde una nueva perspectiva cuestionarnos, por qué nos dedicamos al arte, por qué tocamos un instrumento, qué nos llevó a la danza, o a la interpretación y si es lo que realmente deseamos hacer. En no pocas ocasiones nos encontramos con personas viviendo una vida prestada, respondiendo a un patrón de pensamiento en el que el actor, bailarín o músico, dedica toda su vida a edificar una imagen idealizada de lo que cree el mundo espera de él. Vive con tanta intensidad la recreación de ese personaje vital, que olvida su identidad y se aliena en beneficio de una imagen. De este modo todos los pasos están marcados por metas, a menudo absurdos reflejos de lo que han conseguido aquellos a quienes admira, sin comprender que no hay dos caminos iguales. En estos casos es recurrente que toda acción esté determinada por una finalidad, de tal forma que si no se cumple esa meta el trabajo no tiene sentido. Es decir, se actúa condicionado por el objetivo, por si se alcanza el éxito y no por la satisfacción que produce el propio hecho de desarrollar la actividad. Curiosamente esta manera de proceder suele alejar cualquier logro, y si se consiguen los resultados es bajo un altísimo coste emocional y vital. Cuando se vive de esta forma, toda actividad suele estar condicionada por un elevado nivel de tensión, ansiedad y estrés que indefectiblemente conlleva malestar e insatisfacción. Sin embargo nada hay más satisfactorio y produce mejores resultados que el aprender, practicar, componer, danzar, actuar, escribir, hacer música; en definitiva vivir, sin otro fin que el de hacerlo y de disfrutar con ello cada instante. Decía el gran cantautor Joan Baptista Humet "para el peregrino la meta es el camino". También sucede que las personas vivimos tan exiliadas de nosotros mismos que sólo nos valoramos por los logros en el mundo exterior, por el desarrollo de ciertas habilidades, por la posición social. He actuado en..., he tocado con..., he ganado tanto..., soy el más... Todos ellos son adornos superficiales sin ningún valor y que a menudo se utilizan para esconder profundas carencias personales, suponiendo un elevado coste ya que pueden hacernos esclavos de por vida: un artista con cierto reconocimiento pero un ser humano amargado. En los próximos artículos seguiremos profundizando en estas cuestiones y trabajando aspectos físicos y energéticos para hacer el mejor uso del principal instrumento de los profesionales de las artes escénicas, su propio cuerpo-mente. Chema Vílchez es graduado con honores en el Musicians Institute de Los Angeles. Especialidades en armonía moderna, arreglos y composición, guitarra clásica, guitarra flamenca y eléctrica. Profesor de Yoga por la Fundación Sivananda y Yoga para la Paz. www.chemavilchez.com [2] www.yogamusicexperience.com [3] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2013/11/YME.jpg [2] https://www.yogaenred.comwww.chemavilchez.com [3] https://www.yogaenred.comwww.yogamusicexperience.com

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Yoga Music Experience suena de nuevo
Publicado el 7 Nov, 2013

¡Todo listo para la experiencia del día 9 de noviembre! Yoga, música y danza. Tu cuerpo y tu alma. Con todo y con todos. [1] El sábado día 9, clase de Yoga Shakti Dance, a las 19:30, y concierto de Yoga Music Experience a las 20:30, experiencia de un viaje interior a través de la música, que cada vez nace distinta, pues surge de la improvisación, inspirada en la energía que se crea con el público. Con Martha Tena y Chema Vílchez. En Offlimits, Calle Escuadra 11, Lavapiés. Madrid Yoga Music Experience es un espectáculo de música en directo creado con una intención fundamental: invitarte a vivir una intensa experiencia emocional, a desarrollar un estado de profunda paz sumergiéndote en una dimensión llena de energía positiva. Encontrarás un universo sonoro rebosante de bellas melodías, temas inolvidables, ritmos y danzas inmersos en un contexto multicultural donde World Music, Rock, Jazz, Ambient, Progresivo se dan la mano con el color y la sonoridad de Oriente, el Yoga y sus filosofías. Otros conciertos de Yoga Music Experience en Madrid 17 de noviembre: Concierto en la feria Biocultura. 27 de noviembre: Presentación del espectáculo Yoga Dance Experience, en el Teatro Sol de York. 14 de diciembre: Presentación del disco Unity en Espacio Ronda. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2013/11/chema-vilchez-raquel-molina.jpg

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Entrevista con Chema Vílchez: “La música más espiritual es Bach”
Publicado el 24 Oct, 2013

Chema Vílchez es un músico y un yogui de la cabeza a los pies pero sobre todo de espíritu, corazón y vocación. Aquí le tenemos, sincero y valiente: "All you need is love para mí es un mantra moderno". Le acompañamos un rato en su viaje interior a través de la música. Entrevista de yoga en Red. [1] Graduado con honores en el Musicians Institute de Los Angeles. Especialidades en armonía moderna, arreglos y composición, guitarra clásica, guitarra flamenca y eléctrica. Profesor de Yoga por la Fundación Sivananda y Yoga para la Paz. (ver su web [2]) Grabó su primer disco en 1995 (El sueño del navegante), y desde entonces ha habido cinco más (La Naturaleza Sagrada de la Vida, Contemporary Visions-Jazz Standars, Las Siete Revelaciones del Silencio, Música para la Relajación y el Sosiego y El Faquir). Ha publicado además dos libros: El Sueño del Navegante y otros Poemas y Yoga Renacer a la Vida. Ha realizado giras, en Italia, Francia, Suiza, India, Estados Unidos, Marruecos y España. Ahora pugna por sacar adelante un nuevo álbum, Unity, dentro de su proyecto Yoga Music Experience [3]. Desde Yoga en Red os animamos a colaborar [4]. Tú, que enseñas yoga desde hace 25 años, ¿por qué no haces música con mantras?, ¿por qué no kirtan y por qué jazz? Porque para mí la forma, dentro de lo que es la expresión artística, es lo menos importante. Quiero ir un poquito más allá, hacia la fuente de donde sale ese contenido. Lo que hace que un kirtan o un mantra sean un kirtan o un martan es tu actitud. Yo creo que una canción de John Lennon puede llegar a ser un mantra: All you need is love para mí es un mantra moderno. No he sentido necesario aferrarme a tradiciones ancestrales, no creo tanto en eso, en el rito y en lo fenoménico. Si tú conectas con esa parte tuya, artística o no, que está mas allá de ese desarrollo egoico de “tengo que hacer una música que guste, que sea de esta manera o de otra…”, para conectar con lo espiritual, entonces creo que lo que hagas tiene ese punto sacro que es lo que buscamos en un kirtan o en un mantra. Para mí, el ejemplo de la música más espiritual es Bach, más incluso que las músicas orientales. Sí que resulta más tópico agarrarnos a ciertas formas que funcionan. Yo no tengo nada en contra de ellas, al contrario, he cantado muchos mantras. Pero mi lenguaje natural ha sido más el jazz, no el tradicional, sino la improvisación, conectar con ese lenguaje que va saliendo de ti de manera natural y que surge de la parte espiritual. Es una expresión honesta de lo que tú sientes… Sí, pero mejor llevar el acto más allá de lo que sientes, a la coordenada espiritual. Los músicos, los actores, los pintores expresan su vivencia personal de las cosas, y eso está muy bien, un mundo de sensibilidades que llena la historia del arte. Pero -y de ahí lo de Yoga Music Experience- hay una experiencia que es la de yoga, la de unión, la de conectar con esa parte que está más allá de la maraña de pensamientos, de sentimientos, de miedos. Llegar a esa parte espiritual con la que conectas cuando meditas. Y desde ese silencio interior, en mi caso como músico, nacen músicas, y quiero sacarlas hacia afuera. Estoy convencido de que estas músicas no cuentan mi vida personal; salen de ese lado un poquito más espiritual, más del ser. El ego queda trascendido por esa música que es meditación… Yo creo que sí. Trascender el ego y que salga esa parte que va más allá de tus propias emociones personales. Creo que desde ahí sale la música que tiene contenido de sanación, muy importante en los tiempos que vivimos. Y me refiero a esa sanación que tiene que ver con lo mental y lo espiritual, con el darte cuenta de las cosas, con poner una semillita de lucidez en alguien que en ese momento está en una búsqueda… La música tiene ese poder, como energía del sonido que nos traspasa. Y cuanto más pura es esa energía, más poder de transformación tiene. Yo como músico es lo que busco. Ya no me llena para nada ser un músico de jazz con más o menos aceptación. En los tiempos que corren, me parece vergonzante hacer un disco y que te digan que qué bien tocas. No se trata de eso, sino de ir a otro sitio. Entonces ¿qué es lo que te agrada escuchar como comentario de la gente tras tus conciertos? Más que un comentario, lo que nos agrada es ver cómo sale la gente. Hemos visto a gente llorar de emoción, la emoción de que se han removido cosas y desempolvado interiores. Y va más allá de las palabras, como cuando te dan un abrazo y te dicen gracias. Y para mí eso es muy importante porque da sentido a mi trabajo. El trabajo de un músico obliga a pasarte demasiadas horas encerrado, tocando tu instrumento, trabajando en él, y entonces dices: tal y como está el mundo y yo aquí tocando la guitarrita, qué mal. Así que me da mucho sentido saber que he producido algo que a alguien le sirve. Si no sería un trabajo de narcisismo insoportable. Es hermosa la idea de hacer surgir una energía transformadora de la música... La energía del sonido es tremendamente transformadora y tiene un poder inmenso. La música como energía de vibración que es, unida a la connotación de belleza y cultural, alcanza sitios de los que ni siquiera somos conscientes. Cuando hablas a alguien, tienes ese filtro de lo consciente, pero con la música entras directamente a lo inconsciente. Sin ideas preconcebidas ni perjuicios ni interpretaciones distorsionantes. Justo. El poder de la música es inmenso, como el de todas las artes. Por eso me indigna ver cómo esta ese mundo del arte y de la cultura. El otro día en una conferencia que dimos, habló un señor, Antonio, de 85 años, misionero y cura obrero, dijo que el lema ahora es: “Como la sabiduría no la podemos prohibir, vamos a fomentar la estupidez”. Y es verdad, cuando veo la televisión, por ejemplo los vídeos musicales, no puedo soportar la imagen de la cantante de moda enseñando los muslos y encerrada en una jaula. Pienso: me quieres vender liberación femenina cuando es mujer florero elevado a la máxima potencia. Si levantaran la cabeza Clara Campoamor y todas aquellas mujeres que lucharon tanto y hace ya tanto tiempo. ¿Cómo hemos podido ir tan para atrás? O el caso de esa chica que antes era el icono de Disney y ahora es un icono sexual. El escándalo es que estás enviando esa información a las niñas de 9 años y la estás convirtiendo en su modelo. El 99% de la música que nos llega de todos lados nace desde ahí, del consumo, del marketing, está absolutamente vacía. Y si necesitan usar la palabra yoga para darle un poco de trascendencia, pues te van a decir que tal o cual artista hace yoga. Es todo muy falso. Para quien conoce el valor y la fuerza que tiene la música, ver que se utiliza para enajenar es muy lamentable. Lo que se está haciendo con la música es puro nazismo, aborregar a la gente. Otra de tus facetas es enseñar yoga a los músicos. Una forma muy rápida de empezar es mediante la conciencia corporal, porque la música es una de las profesiones que más lesiones genera: de espalda, de manos,muñecas. En las clases eliminan mucha tensión pero al mismo tiempo tienen que hacer un trabajo mental, y a partir de ahí empieza a aflorar todo. Aprenden asanas, a respirar, y de ahí, de manera natural llegan a lo mental. También es muy importante enseñarles a meditar, porque luego pueden llevar la meditación y la conexión interior a la propia ejecución del instrumento. ¿Cómo nació Yoga Music Experience? Me compré el primer libro de yoga con 11 años y llevo practicando desde los 17. Y empecé a hacer música a los 14. Curiosamente, eran caminos paralelos hasta que un día te das cuenta de que es el mismo camino. Yoga Music Experience nace de tratar de unir eso, la expresión musical con un lenguaje de lo esencial, del interior. Desde entonces decidí que todo lo que hiciera en música tenía que ser una experiencia unida al yoga. A partir de ahí fui componiendo temas, muchos de ellos surgidos de la meditación, del trabajo interior, y trato de hacerlo todo desde ahí, desde lo más adentro posible. Luego fui buscando músicos afines al proyecto. Es complicado ponerlo en marcha porque es un proyecto que no tiene mucho que ver con lo que se hace a nivel comercial, y también se sale de lo que se hace en el propio ámbito del yoga. Porque la gente espera oír kirtan y mantras, y no tiene por qué ser así; al contrario, a veces esa mecanicidad de repetir el rito porque sí nos aparta de la esencia de lo que puede ser el yoga. Es más bien una experiencia de un viaje interior a través de la música, y de una música que tratamos que cada vez sea distinta, pues el 50% de ella es improvisada, inspirada por la energía que se crea con el público. Es una experiencia de meditación y música colectiva. ¿Cómo surge la idea del financiar un nuevo disco con el crowdfunding? Pensamos que le proyecto de Unity si tenía que salir adelante era porque la gente lo apoyaba. Y si no conseguimos sacar suficientes fondos para financiar el proyecto, pues a lo mejor no sacarlo. Está yendo despacio pero, bueno, vamos a ver. El problema es que no tenemos agencia de comunicación ni compañía discográfica, y darlo a conocer es duro, tiene que ser en base a comunicaciones personales… Gracias a Yoga en Red esperamos que lo conozca mucha gente… ¿Qué opinas del momento que estamos viviendo? Los más optimistas pensábamos que la crisis iba a servir para dar un paso adelante en crecimiento interior, o en ser un poco más lúcidos sobre lo que ocurre en el mundo. Pero sin embargo parece que estamos como en un naufragio, dándonos codazos y entonando el sálvese quien pueda, y no acaba de fraguar esa idea de humanismo que tanto necesitamos. No podemos cambiar el mundo si no cambiamos interiormente. Pero es tan difícil hacer lo correcto, que si no nos ponemos manos a la obra con una disciplina de cambio, de trabajo interior, no lo vamos a conseguir. Yo creo que la clave está en que los seres humanos lleguemos a sentir que no acabamos en la piel, empezar a sentirnos en el otro. Por eso creo tanto en el yoga, como método y disciplina para la transformación interior. Sobre todo ahora que cada vez hay más practicantes conscientes de que tienen que estar en el mundo y no huir al refugio interior. Hay que hacer yoga social. De hecho para mí el yoga si no es social no es yoga, porque además es hacia donde nos lleva. Si tú estás haciendo tu trabajo interior correctamente, empiezas a sentirte en la piel del otro y a actuar en ese karma yoga de la acción desinteresada. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2013/10/chema-vilchez-yoga.jpg [2] http://www.chemavilchez.com/Home.html [3] http://www.yogamusicexperience.com/es/index.html [4] http://www.yogaenred.com/2013/10/21/crowdfunding-para-un-proyecto-con-alma/

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Crowdfunding para un proyecto con alma
Publicado el 15 Oct, 2013

Para un trabajo de naturaleza alternativa como Unity, el crowdfunding es la manera más adecuada de materializarlo, ya que permite financiar esta iniciativa de manera independiente y que tú formes parte del proyecto. Unity es un trabajo de Chema Vílchez que vincula el espíritu del yoga con la expresión artística de la música y la danza. [1] Con esta campaña lo que pretende Chema Vílchez y los músicos que participan en el proyecto es recaudar los fondos necesarios para editar su nuevo trabajo de Yoga Music Experience: Unity. "No os pedimos un donativo porque sí, sino que os proponemos que, si os es posible y estáis interesados en apoyar a Chema y formar parte de su proyecto musical, compréis el cd o las entradas al concierto o las camisetas, con antelación, con el fin de reunir el dinero suficiente y sacar al mercado su música", dicen las personas que apoyan este proyecto artístico. Yoga en Red también os anima a apoyar a este músico y profesor de yoga que lleva 25 peleando en el mundo de la música, un mundo donde prolifera el mercantilismo más vil y la impostura. Que Unity no se quede en un cajón. No nos podemos quejar de cómo van las cosas y de la escasa cultura en nuestro país, y no hacer nada por apoyarla cuando tenemos la oportunidad.  Pronto os ofreceremos una interesante entrevista con Chema Vílchez. Para conocer de cerca el proyecto y participar en el crowdfunding pincha aquí. [2] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2013/10/Chema-Vilchez.jpg [2] http://www.yogamusicexperience.com/es/crowdfunding.html

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Concierto de Yoga Music Experience
Publicado el 15 Nov, 2012

[1]Yoga Music Experience ofrece un concierto el viernes 23 de noviembre en Madrid. Disponte a vivir una intensa experiencia emocional y a desarrollar un estado de profunda paz. Encontrarás en Padmasana Center de Madrid un espectáculo rebosante de hermosas melodías, paisajes sonoros, danzas del mundo, ritmos ancestrales inmersos en un contexto multicultural donde la fusión musical se da la mano con el color, el sabor y la sonoridad de Oriente, el Yoga y sus filosofías. Desconecta de la rutina, de la mecanicidad cotidiana, de la crisis, los conflictos... Vive una experiencia diferente, tu propio viaje interior a través de la música. A cargo de Chema Vilchez Band, dirigida por Chema Vilchez, músico, compositor y profesor de yoga. Más información: Coste de la entrada: 15 € Cuándo: Viernes 23, a las 20:30 h Dónde: Padmasana Center, c/ Mar de Omán 34, Madrid. Reserva de entrada en los tfnos del centro: 913822733 y 620325071. http://www.yogamusicexperience.com/site/Home.html [2] http://www.youtube.com/ [3]yogamusicexperience [4]   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2012/11/Chema-Vilchez.jpg [2] http://www.yogamusicexperience.com/site/Home.html [3] http://www.youtube.com/yogamusicexperience [4] http://www.youtube.com/yogamusicexperience

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