O significado da meditação 2

Julián Peragón Arjuna escreve em seu livro Síntese de meditação (Ed. Acanto) sobre o significado desta jornada de transformação pessoal que é a meditação. Continuamos esta série de reflexões para desenhar um mapa que nos aproxima dele (Veja a entrega anterior).

meditar

Observação

Como veríamos a amplitude de uma floresta? Certamente subimos a árvore mais alta. Nós escalaríamos até o topo de uma montanha para ver um horizonte amplo, ou tiraríamos a lupa ou binóculos para ver melhor o que está na frente de nossos narizes ou do outro lado, à distância. Em todos os casos, o que estamos procurando é uma mudança de perspectiva que nos permitirá observar melhor.

Isso é o que procuramos na meditação: um ponto privilegiado de observação sobre nossas vidas. No meio do mercado, no trajín da cidade, na complexidade das relações sociais ou a pressão do nosso trabalho, a capacidade de observar diminuída ou alterada. Precisamos me distanciar.

Para observar a vida real que ocorre dia a dia você tem que sair do cotidiano; para entender o nó peculiar de nossas vidas, devemos retirar-nos suficientemente. Portanto, todos os dias em nosso quarto ou em nosso terraço, passeando pelo parque ou pela floresta, buscamos um pequeno contraponto à nossa realidade, do silêncio e da solidão, não tanto para julgar que a nossa vida, mas para compreendê-la melhor.

Clareza

E aqui nos deparamos com um segundo obstáculo na meditação. Além ou além do tumulto, encontramos nossa confusão. Mesmo que tenhamos os meios de observação mais refinados, não tiraremos água clara se nosso olhar estiver nublado. Não adiantava Galileu concentrar seu telescópio para que os Pais da Igreja observassem o céu, se não soubessem o que observar no firmamento.

Não basta acalmar, dissemos: temos de limpar os olhos. Você tem que ver de onde vem a nossa confusão. Podemos não ter cultivado um olhar atento para ver que os eventos que ocorrem vêm de algum lugar e são direcionados para outro; que ainda não vimos que a vida não é feita de fotografias fixas ou momentos desordenados, mas que tudo, e a si mesmo dentro desse grande todo, é parte de um processo que se entrelaça com os outros, formando uma rede de redes. Nós pulamos de uma circunstância para outra sem perceber o fio sutil que os comunica. Há uma certa preguiça para descer para as profundezas dos processos, para os interiores de nossas mentes, para os meandares do nosso desejo. Há, nesse sentido, uma resistência à complexidade. Ingenuamente, queremos que as coisas sejam o que parecem e preferimos assinar sem ler as letras miúdas, comprar sem levar em conta considerações técnicas ou viajar sem saber muito sobre o ambiente social onde aterrissamos.

Sin embargo, nuestra ignorancia no tiene que ver con la mayor o menor cantidad de información de la que disponemos; nuestra ignorancia es de otro orden: trata de confundir nuestra naturaleza esencial con la imagen social que pretendemos dar y sustituye la realidad impermanente que nos rodea por una torre de ideas fijas acerca de cómo es el mundo y los seres que lo habitan.

La meditación nos enseña a mirar, a ver más allá de las formas, a reconocer lo evidente y lo no tan evidente, a contrastar las verdades de los sentidos con las evidencias de la razón… en definitiva, a reunificar lo objetivo y lo subjetivo, lo exterior y lo interior, la forma con el fondo.

A menudo no vemos la belleza de las cosas porque no miramos con detenimiento. Mirar con detenimiento es una manera de recomponer el todo, como cuando de pequeños adivinábamos la figura subyacente que había detrás de una secuencia de puntos aparentemente aleatorios. En verdad, las situaciones contingentes de nuestra vida sólo son aparentes. Aprender a ver requiere tiempo, disciplina, motivación, sensibilidad y ayuda. Cuando la tormenta amaina, la luz se expande.

Sentarse

El primer acto en nuestra práctica meditativa es profundamente revolucionario: simplemente sentarse. Desde la visión normativa de la sociedad, meditar implica retirarse, salir de la corriente establecida. En muchos casos, la meditación es vista como una práctica inútil, no productiva, dado que la sociedad pone el acento claramente en el tener. En total contraste a la sociedad, la meditación, que nada tiene que ver con el tener, pone su acento en las distintas modalidades de ser.

La meditación nos conduce radicalmente hacia dentro, a un contexto íntimo, para avivar nuestras luces internas. En este sentido, constituye una experiencia personal e intransferible. Aunque las tradiciones meditativas hayan congregado a sus seguidores en dojos, ashrams o monasterios -espacios comunitarios donde inevitablemente hay un entorno social-, estos espacios estaban claramente pautados para no interferir demasiado en el proceso de introspección.

Meditar es salir del torbellino de ideas, de la catarata de acciones, de la montaña rusa de las relaciones. No sólo al meditar buscamos una cierta protección; incluso evitamos hablar de la propia experiencia meditativa, más allá del necesario seguimiento por parte de nuestros guías, porque hablar sería “romper” esa intimidad reveladora. La meditación es una delicada flor que hay que proteger de las inclemencias del tiempo. Sentarse es una forma de decir (a los demás y a uno mismo): “¡Basta!”. Basta de empujar el río, basta de engrasar la maquinaria de la neurosis, basta de ser parte del problema, y -aquí lo realmente importante- basta de sufrir innecesariamente.

Para sentarse hay que ser valiente, pues alejarse de lo establecido genera una cierta angustia. Pero aún es más valiente el levantarse tras la meditación para acometer la propia vida, que ha quedado unos minutos o unas horas en suspenso. Cuando encontramos un obstáculo en el camino, sólo aparentemente estamos dando unos pasos hacia atrás… en realidad lo que estamos haciendo es coger carrerilla para poder saltar más lejos.

Esta es una segunda entrega de El Sentido de la Meditación, primer capítulo del libro Síntese de meditação, de Julián Peragón Arjuna.

Síntese de meditação está de venta en librerías. Pero se puede pedir el libro en: http://www.editorialacanto.com/

E para comprar el libro a la editorial: http://www.editorialacanto.com/203/1/Novedades/Meditacion_Sintesis.html

Arjuna (foto: Guirostudio 2013)Quem é

Julian Peragón, Arjuna, Formador de professores, dirige a escola de síntese de Yoga em Barcelona.

http://www.yogasintesis.com

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Por • 15 Dec, 2014 • Sección: Arjuna, Assinaturas