Asana sono la musica dell'anima

Sì, le alane praticate come mezzo per stabilizzare la mente diventano musica per l'anima. Tuttavia, la strada è lunga e piena di ostacoli. Poiché è una disciplina pratica, questa esperienza deve essere conquistata. Scrive Olga Jimenez.

Le Asane sono un ottavo di questo sistema; queste sono le chiavi che ci permettono di entrare nel nostro tempio e scoprire queste affascinanti connessioni. Come se fosse musica, mentre il corpo vibra con gli accordi giusti, l'anima entra nei momenti di estasi così ben descritto da molti mistici. Momenti vissuti in altre situazioni della vita.

Per arrivare a suonare lo strumento che è il corpo richiede perseveranza, pazienza e molte ore di lavoro con le linee guida corrette. Proprio come non ci aspettiamo che il violino si senta bene nei primi mesi, anche anni, non possiamo aspettarci che le aanas siano armoniose in un primo momento. Lo sforzo, anche la sudorazione, sarà un componente di questo difficile apprendimento. Ma questo processo non può portarci a disprezzare il lavoro; sarebbe come se disprezzassimo lo sforzo di nostro figlio quando inizia a suonare il suo strumento, piuttosto che sostenerlo e incoraggiarlo a seguirlo. Allo stesso modo non possiamo disprezzare lavorando con il corpo perché è difficile e talvolta lento e ingrato.

Quando la musica è giusta cambia il nostro umore, eleva i nostri pensieri. Quando le ala sono corrette hanno un impatto sul corpo e sulla mente. Il corpo diventa intone acquisisce vitalità e flessibilità e la mente si calma, si calma. Ogni parte del corpo produce un suono, una vibrazione che deve essere armoniosa. Vi darò diversi semplici esempi per capirlo.

Esempi di armonia

Quando il coccige è posizionato correttamente, diretto verso la parte anteriore, posizionare la parte bassa della schiena e la pancia nella sua posizione corretta e dinamizzare la colonna vertebrale con l'aiuto della forza della gamba. Se il coccige fuoriesce all'indietro, la curva nella parte bassa della schiena aumenta e il ventre è posizionato verso il suolo. Questi cambiamenti implicano un suono scorretto, una vibrazione sfavorevole che può avere conseguenze diverse, come il dolore nella parte bassa della schiena e nel corso degli anni può anche causare problemi negli organi addominali dalla loro pressione a terra. Cisti o cisti fibrose e ridurre la loro vitalità possono verificarsi nelle donne per rimanere incinta.

I bavaglini tenuti in avanti producen el sonido correcto en la columna, abren el espacio torácico y permiten tener una columna vertebral bien posicionada y sin dolor. Cuando se desplazan hacia atrás el espacio de los pulmones se cierra, la cavidad del corazón queda reducida, estas perturbaciones también tendrán efectos negativos, siendo la persona más propensa a padecer deficiencias cardiacas, posibles hernias de hiato. En el campo mental este cierre nos lleva a pensamientos más negativos y se fomenta un estado de mayor tristeza y apatía.

El yoga trabaja en numerosas posturas la apertura de las caderas. Se sabe que este espacio amplio y flexible permite también dar espacio a nuestros órganos sexuales; tanto hombres como mujeres nos beneficiaremos de su vitalidad. Si las caderas están rígidas se convierten en un almacén de emociones negativas, la vida se hace más pesarosa, como si cargáramos con el saco de nuestros problemas y frustraciones.

Muchas personas padecen jaquecas, dolores de cuello, en numerosas ocasiones son los trapecios al estar fuera de su sitio, elevados, los que favorecen el aumento de tensión en las cervicales y la base del cráneo y traen esta vibración incorrecta. Su bajada, el esfuerzo por colocarlos en sintonía, permite que el cuello se libere y en muchas ocasiones los dolores de cabeza desaparecen.

Desde esta perspectiva se puede entender que seamos críticos a la hora de ver fotografías de posturas y que deseemos que los profesores de vocación sean estrictos con sus alumnos y busquen a través de la corrección personal que éstos experimenten las posiciones liberadoras.

Una separación inexistente

Aquellos que aún definen yoga físico y yoga mental como prácticas separadas deben atreverse a experimentar esta comunión. Esta separación sólo existe en nuestras mentes. Un practicante de yoga jamás hará esa diferenciación porque vive en comunión consigo mismo. El estado mental generado nos permite contemplar el alma, sentir ese refugio seguro y tranquilo que nos colma de alegría.

Las posturas difíciles se juzgan en ocasiones desde fuera como contorsionismo, como una forma de exhibicionismo. No digo que no puedan existir practicantes que las hagan con ese fin de lucimiento. En el proceso de aprendizaje todos podemos caer en ese error y practicar así un tiempo; yo misma estuve años practicando en busca de la aprobación de mi profesor, al cual admiraba. Todos queremos ser reconocidos. Pero podemos cambiar, podemos avanzar y superar los errores. ¿Habría que despreciar la medicina por toparnos con un medico negligente o torpe o criticar a otro porque se equivoca y aprende de sus errores? Absolutamente, no. El arte está por encima de nuestra insignificancia y torpeza.

Profundizar en asanas es necesario

Los movimientos extremos del cuerpo nos acercan a nuestros límites, nos muestran nuestros bloqueos más profundos y nos brindan la posibilidad de rilascio esos bloqueos físicos y mentales que almacenamos a lo largo de nuestras vidas. Estrés, tensiones, malos hábitos, se van grabando en nuestros cuerpos, nos van volviendo rígidos. Hasta que no se profundiza en la práctica de asanas no se localizan estos cierres y no tenemos acceso a desbloquearlos.

Las posturas difíciles no se deben nunca abordar al principio; el alumno debe adquirir primero confianza y reconocer sus zonas más bastas: brazos, piernas, aprender a situarse alineado… Sólo desde esta confianza se pueden trabajar posturas más complejas sin correr riesgos. Pero la actitud mental en estos movimientos es fundamental. Si trabajamos con una mente rígida podemos producir lesiones; por ello el trabajo progresivo durante años es esencial. Aprender a soltar en el esfuerzo, cultivar una actitud de entrega en las posturas es esencial en este camino. Desde estos parámetros podemos entender la bonita frase de B. K. S. Iyengar: “El cuerpo es mi templo y las asanas son mis oraciones”.

Desde nuestra Escuela

La Escuela de yoga “Luz sobre el Yoga” trabaja para llevar esta experiencia a más practicantes, con idea de que adquieran autonomía y puedan llegar a practicar solos en sus casas. Nuestro objetivo es conseguir la independencia del alumno. Por ello proponemos un segundo curso “Formación de practicantes de Yoga Iyengar”, como continuación para los alumnos que cursaron el primer módulo y como posibilidad de acceso a practicantes nuevos que quieran afianzar su trabajo en casa.

La segunda propuesta será para celebrar el Día Internacional del Yoga. El 21 de junio ofreceremos una clase para los más pequeños de 6 a 14 años, colaborando así un año más con la ONG Semilla para el cambio y con el apoyo de Yogaenred. Esta clase estará también abierta a profesores que quieran profundizar en la enseñanza con niños. Se realizará después una sesión de preguntas y respuestas con los profesores interesados.

Olga Jiménez Suárez es directora de la Escuela de Yoga “Luz sobre el Yoga”
Camino de la Zarzuela 11, 2º izda. 28023 Aravaca (Madrid)
Toda la información en el apartado de actividades de nuestra web.

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Da • 5 Jun, 2019 • Sección: Firme