Artículos sobre ‘Víctor M. Flores’

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فيكتور م. فلوريس، يوغي الذي كان "الجانب الآخر"
نشرت في 20 يوليه 2017

Hace un año, Víctor M. Flores (SengeDorje) renació literalmente al volver a ver la luz después de un aparatoso accidente de tráfico... que le provocó una ECM (experiencia cercana a la muerte). Hoy nos cuenta lo que el Yoga pudo hacer por su total recuperación. Es una entrevista de Heylis Martínez y Jacqueline Lozano para YogaenRed. [1] Víctor M. Flores se describe de un modo parco y estricto: Fundador del Instituto de Estudios del Yoga. Autor de nueve libros de yoga y espiritualidad. Ha pisado 34 tierras y se formó en distintas líneas de hatha yoga, tanto clásico como contemporáneo. Es de los que prefiere pedir perdón a pedir permiso. No es vegetariano. Tiene dos gatas que se llaman Rumi y Carol. Una por el poeta, la otra por la protagonista de WalkingDead. Hace cuatro años Víctor emigró a Nicaragua donde creó la primera formación de profesores del país, además de ser contratado por la prestigiosa Universidad Centroamericana (UCA) como profesor de yoga para la asignatura de "Ejercicio físico para una vida saludable". Fundó el primer congreso de yoga de la Costa del Sol (Málaga), que del 29 de septiembre al 2 de octubre celebrará su XI edición [2]. El 30 de julio de 2016 renació literalmente, cuando volvió a ver la luz después de un aparatoso accidente de tráfico a consecuencia del cual cual sufrió un ECM. Estuvo, simplemente, al otro lado ¿Qué enseñanzas te dejo ese accidente? La primera de todas es la impermanencia. Por fin descubrí una gran verdad: la muerte. Esta no ofrece dudas. Nacemos solos y morimos solos aunque estemos rodeados de gente. He aprendido que no soy inmortal. Que perder la vida es cuestión de décimas de segundo, una maceta que cae de un balcón, un conductor borracho, un resbalón en la bañera… no hay un previo trascendente, una despedida de seres queridos, un cierre de círculos. Simplemente mueres y todo lo que has hecho, todo lo que tienes material y sentimental, todo por lo que luchas, se va contigo La segunda es, sin duda, el sentido de la vida: la búsqueda de la felicidad. La tercera, el sentido del yoga: la salud. Más que nunca mi trabajo se ha vinculado a lo físico. Pero no al mejor apoyo sobre brazos, sino a la rehabilitación. Mira, no quedé igual: una lesión de slap, el traumatismo del nervio del olfato, la pérdida de visión del ojo izquierdo. Mi suelo craneal fue arrasado como se tala un bosque y el sistema cognitivo fue bastante dañado. Tuve que aprender todas las emociones (y como recién nacido la primera que aprendí fue el miedo), hasta mi mismo nombre o mi edad. La memoria también sufrió al punto de que lo que tiendo a olvidar aquello con lo que no tengo un contacto continuo: compañeros de colegio, por ejemplo, o episodios de mi vida comienzan a difuminarse y terminan siendo similares a un sueño. Y la última enseñanza es no escuchar todas esas conclusiones de las que se llenan la boca muchos "maestros espirituales". O vives algo así -o, mejor dicho, o mueres algo así- o no tienes nada que decir salvo tu especulación, tu "yo creo", que habitualmente es categórico. De todo esto doy gracias. Ha sido mi universidad, mi ashram. Cuando no aprendes lo que es la vida, la vida te lo enseña Once años de congreso en la Costa del Sol… Si, once años. Jamás soñé que llegaría tan lejos. En mis expectativas más elevadas había calculado tres años, tal vez siete a lo más… pero cada año ha ido aumentando gradualmente. Lleva años siendo el congreso más visitado de toda Europa, eso por no hablar de su gratuidad, su independencia y de haber sido uno de los más imitados en su formato, dentro y fuera. Este año por segunda vez es dirigido por Julia Castellanos y su equipo. A Julia la conocí como visitante durante el segundo congreso, o sea, hace diez años, y ha sido clave fundamental dentro del Instituto de Estudios del Yoga, [3] que hoy dirige. ¿Por qué Marbella? Siento una especial debilidad por Marbella. Fue mi casa por catorce años, donde me desarrollé en el yoga y dónde encontré un núcleo fuerte de practicantes y grandes amistades. Cuando expuse la idea de un congreso allí, mucha gente lo criticó porque parte de la fama de Marbella, por desgracia, se la debemos a la prensa amarilla. Y nada que ver. Hay que vivir allí para saberlo y amarla. A Marbella se la ama por sus defectos y se la quiere por sus virtudes. Yo me crié en Madrid, una ciudad a la que adoro y me acompañará siempre. Pero si tuviera que volver a España o vivir en otro sitio del mundo que no fuera donde vivo, volvería a Marbella. Háblanos de tu último libro, Yoga para la mujer El yoga es muy paradójico. Es un arte, una ciencia para la mujer y una forma de adoración de esta… creada por el hombre. El Tantra, por ejemplo, está destinado al hombre pero porque considera a la mujer directamente iluminada. La misma Shakti, la energía, es la que genera Mâyâ, un aspecto fundamental no por el velo que crea sino porque sin ese velo no habría trascendencia. Sin un falso cuerpo físico no puedo alcanzar la verdadera mente sin velos. Este libro aborda disfunciones propias de la mujer. Menstruación, cólico disfórico pre-menstrual, menopausia, cáncer de mama, etc… Ha sido un trabajo muy largo, de mucho estudio y muy bonito, en el que he contado con gran colaboración. Nicaragua es el segundo país más pobre de Latinoamérica. ¿Qué te hace sentir vivir en él y accidentarte en el mismo? Me hace vivir aquí su gente. Es un país maravilloso, lleno de gente también maravillosa. Si, por supuesto que hay gente que no lo es, pero como en todas partes. Se vive muy tranquilo, a veces sufres lo que es un país en vías de desarrollo, pero si he de ser sincero no echo de menos. Al principio era una novedad: el profesor de yoga que viene de España pero ahora ya soy simplemente un extranjero más que se ha quedado aquí. La ley de la gravedad es más fuerte en Nicaragua: todos los nicaragüenses que se van quieren volver y ningún visitante se quiere ir. Me "accidententaron" en un quad mientras recorríamos una antigua isla pirata hermosísima, Ometepe. Iba a escalar por segunda vez un volcán activo, el Concepción. Respecto a la pobreza hay que añadir algo: un país no es pobre por sí mismo. Nicaragua ha sufrido mucho a lo largo de su historia: terremotos, guerras civiles continuas y una dictadura que la saqueó hasta que la guerrilla la quitó de en medio. Gandhi en una ocasión dijo: "Entre la violencia o la cobardía, elijo la violencia". ¿Los practicantes de Yoga nicaragüenses son similares a los practicantes españoles? El practicante es el practicante, universalmente y es lo que hace que el yoga sea una hermandad. Nicaragua está viviendo lo mismo que vivió España hace años: un boom de la práctica. Eso implica mucho entusiasmo y muchas ganas de hacer cosas, pero también mucha dispersión. España se ha vuelto un país muy maduro, con grandes maestros y encuentros. Ya discierne, por ejemplo, que un indio por tener la barba larga y vestir de blanco no tiene porqué ser necesariamente sabio o que el origen norteamericano de un profesor no le hace ser un buen profesor. Eso es importante. La lista de grandes maestros de yoga españoles muy reconocidos en el exterior es enorme, como es el caso de mi muy admirado José María Vigar o el ya multi-reconocido Danilo Hernández… Qué te puedo decir de Ramiro Calle, ya reconocido como el introductor en España del yoga y cuya obra influye en todo el mundo ¿Cuáles son tus expectativas acerca de la profesora nicaragüense que llegará al Congreso de la Costa del Sol? Es obvio que defiendo mucho lo propio: la raza, la sangre y la lengua. Esto no es excluyente, más bien es una reivindicación frente al marketing. No cierra puertas a nadie, sino que las abre hacia dentro. Por eso propongo maestros que tienen mucho que decir o que hacer. Es el caso de esta profesora, Jacqueline Lozano, que forma parte del proyecto de UCA saludable y que con 22 años se está convirtiendo en toda una figura. Espero que reciba una calurosa bienvenida y se la preste el apoyo y atención debida siendo muy comprensibles y sin prejuicios con su experiencia, nacionalidad y edad. Su taller es muy físico y divertido, yoga con calcetines para trabajar brazos y abdominales mientras resbalamos. La clase de yoga como asignatura la impartes en la Universidad. ¿Qué sientes al dar clases a prácticamente adolescentes? Lo primero es una sensación de privilegio. Te encuentras ante mentes sin formar del todo y como tales muy permeables a recibir instrucción. Son mentes inquietas, con muchas ansias de aprender y más algo considerado “exótico” o muy ligado, popularmente, a figuras públicas. Es muy divertido. También es notoria la falta de preparación física. Eso es muy preocupante y lamentablemente generalizado en la mayoría de los países. En ese sentido los Estados Unidos son una referencia dónde su preocupación por el deporte es neurótica. No hay una buena higiene postural ni una difusión del deporte y del acondicionamiento físico en gran parte del mundo.La alimentación sigue siendo muy deficitaria generalmente, no por la cantidad, sino por la calidad y su variedad. Y eso sigue siendo universal mientras los refrescos sean la chispa de la vida. ¿Cuáles son tus últimos proyectos? Pues seguir como hasta ahora… Once años de formación en España con más de medio millar de certificaciones. Tres ya en Nicaragua. Y nuevos cursos: rehabilitación deportiva en España con la escuela Shantalay coach alimenticio en Nicaragua basado en que comer verde no es comer sano necesariamente y en el concepto de la bio-individualidad: la dieta es individual y no generalizada. El Congreso de la Costa del Sol en septiembre, del día 30 al 2 de octubre, y en noviembre el Congreso Centroamericano en Managua, 11 y 12 de noviembre… También visitaré Panamá en agosto para una inmersión intensiva invitado por una gran profesora de yoga para niños, Yaoska Espinoza, y Ecuador en noviembre para dos cursos organizados por dos grandes almas blancas. A veces ser profesor de yoga supone tener una maleta en la puerta, buscar quien cuide de tus gatas y tener cactus como plantas. Y encontrar en todas partes maestros y maestras. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/07/SergeDorje.jpg [2] http://congresosdeyoga.com/desarrollo/?page_id=857 [3] http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/index.php

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عدد سبرتنس
Publicado el 16 Jun, 2016

El Congreso de Yoga de la Costa del Sol es único en muchos aspectos. Se diseñó para que cada ponente pudiera exhibir su propia voz y no sólo la voz de las grandes escuelas, para que hasta el más humilde de los instructores mostrara sus técnicas al lado de los grandes bueyes sagrados del yoga... Escribe Víctor M. Flores. [1] Para que de todas partes de nuestro país acudieran amigos, amantes y profesionales de esta disciplina, el Yoga, que convierte tu columna en bambú, te enseña a utilizar no tu fuerza sino tu ligereza, convierte al cuerpo en pura acción, a la mente en pura intuición y al espíritu en dirección, nos enraiza con la tierra mientras nos proyecta al cielo, transforma al esclavo en sabio y al sabio en hombre diminuto y vacía la mente y rebosa el corazón. Personalmente, el Congreso de Yoga de la Costa del Sol fue un sueño hecho realidad. Queda ya muy lejos en el tiempo el primer congreso de yoga que organicé en la que fuera mi ciudad de residencia durante doce años, Marbella. Siempre ha sido para mí una ciudad cuajada de encantos, mágica. Quienes la mencionan con desprecio es que viven en la espuma de la cerveza, en el noticiero, en el escándalo, en la cupletista. Muy por el contrario, Marbella es una ciudad cálida, sin fronteras, un puerto abierto desde el cual, cuando patinaba por su paseo marítimo o lo recorría en bicicleta, podía ver en el horizonte, los días fríos y despejados, el continente africano y la punta más austral de nuestra piel de toro: Tarifa. Desde el primer momento el sur me enamoró. Desde sus playas nos conquistaron los árabes; desde sus puertos partieron los conquistadores de América. El cielo de Sevilla es indescriptible, la Mezquita de Córdoba estremece los huesos, Granada es el sueño de un opiómano… Pero fue Marbella quien me rindió, me lo entregó todo y aquí, en la localidad más insospechada del mundo por su fama de frívola y de paraíso de la jet set europea, encontré a un grupo enorme de buscadores espirituales, serios en su compromiso personal y en su práctica, grandes amigos a los quienes recuerdo a diario. En el año 2007, con la colaboración de unos cuantos amigos muy entusiastas y del Ayuntamiento de la ciudad, tuvimos el primer encuentro cuyo éxito condujo paulativamente a que el año pasado fueran hasta 3.000 visitantes los que llegaron a nuestra convocatoria. Desde ese otoño del 2007 han pasado 400 profesores y artistas y más de diez mil visitantes… Y, claro, hubo alguien vital, el eje sobre el que pivotó ese primer éxito del Congreso de Yoga de la Costa del Sol: Ramiro Calle. Fue él el ojo del huracán, el epicentro, la zona cero. Su apoyo incondicional, lucidez y amor fue una llamada cósmica a todos los practicantes de yoga del país. Inauguré con él, me despedí de su dirección con él mientras un tenor cantaba E lucevan le stelle. Gracias padre, maestro, hermano Siempre fue un congreso abierto a la diversidad, independiente de cualquier linaje. Siempre ha mantenido su integridad, financiándose con buena voluntad y la contribución de una pequeña feria de muestras. De ahí su carácter de gratuidad, de ahí que sea fuente de inspiración dentro y fuera de nuestras fronteras. Este año es, pues, un año de grandes emociones por su simbólico décimo cumpleaños… Si he de ser sincero nunca pensé que durara tanto. Además tengo el privilegio de ser uno de los ponentes invitados gracias a la terca insistencia de mi equipo, un generoso sponsor y con el de ayer, 300 mails que son un canto de sirenas: ¿Cuando vas a volver? ; Me debes un capuccino...; Tengo uno de tus libros pero nunca me lo firmaste… Trescientos: el número de espartanos. Gracias caminantes, mis hermanos. Uno habría sido para mí ya suficiente. Cada uno es una lágrima, un estremecimiento, un mordisco en carne viva. No puedo negarme a compartir con quienes han sido mis alumnos, estudiantes y maestros estos dos años de ausencia acompañada. Volver a pisar mi tierra, a besar las esquinas de sus calles y alúmbrarme bajo sus faroles y tomarme un chato en El Estrecho con una tapa de caracoles para mí no tiene precio. Te diré que ser emigrante no es fácil aunque estés rodeado de gente maravillosa: te conviertes en un extranjero doble, no eres ni del puerto al que llegaste y poco a poco te vas desligando del que partiste. Vives entre dos aguas. Es imposible el dulce olvido. Aún el sabor se hace remolino en el paladar. Este año confluiremos en Marbella el mexicano Fabián Montes de Oca con su taller de apoyo sobre brazos, nuestro invitado internacional, un bello hermano, y el muy esperado Tiago Rochas y su exhibición de Power Yoga, que acudirá desde Barcelona. También veremos a David Barreto (Jay Shri Hanuman, taller de invertidas). Dos auténticas máquinas. También a la sutil sevillana Lourdes Vidal y al estratega de la respiración David Yasit. Y dos talentos locales a destacar: Fermín Suárez (Hot fit yoga) y Manuel Medina, experto también en pranayâma. Son una parte destacada de los más treinta magníficos profesores que en cuatro salas (Master, dos de talleres físicos y una de meditación, más el salón de actos) mantendrán una actividad continua durante todo el fin de semana Inauguraremos el viernes 23 de septiembre, a las 18.00 horas con una clase master y un espectáculo posterior y finalizaremos con nuestra tradicional conferencia de despedida el domingo a las 15.00h. Por mi parte, impartiré dos talleres, uno de biomecánica especializada (Biomecánica de la inversión), un taller sobre el arte del ajuste y la asistencia: Manos ajenas en cuerpos propios. Todo sucederá del 23 al 25 de septiembre en el Palacio de ferias y Congresos de Marbella. Más información en www.congresosdeyoga.com [2] Contacto: info@tu-mismo.es   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/06/Victor-M.Flores.png [2] http://www.congresosdeyoga.com

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‘Yoga y Mujer’, imágenes para un nuevo libro de Víctor M. Flores
Publicado el 15 Sep, 2015

Víctor M. Flores (Senge Dorge), escritor orientalista y fundador del Instituto de Estudios del Yoga, está preparando su décimo libro, Yoga y Mujer, con fotos de Alejandra Escoto. Será la primera producción de este tipo hecha en Centroamérica. La obra verá la luz el próximo año. [1] [2] [3] Se trata, dice el autor, de un libro "de yoga real para la mujer real", en el cuál se abordarán temas como menopausia, cáncer de mama, síndrome disfórico pre-menstrual e incluso violencia de género. En el libro han participado una veintena de profesoras de yoga de distintas etnias y credos, desde indígenas misquitu, caribes, mexicanas, mestizas y españolas. "Es un canto a la integración y a la vída cotidiana más allá de Istagram", ha declarado Víctor, quien actualmente reside en Managua. Víctor M. Flores es autor de una decena de libros, algunos de los cuales son: Yoga, una puerta a la salud, Diccionario práctico de Yoga, Yoga para Embarazadas o Donde meditan los árboles (junto con Ramiro Calle). [4] [5] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/Yoga-y-mujeres20.jpg [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/Yoga-y-mujeres3.jpg [3] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/Yoga-y-mujeres12.jpg [4] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/Yoga-y-mujeres17.jpg [5] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/Yoga-y-mujeres2.jpg

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IX Congreso de Yoga Costa del Sol
Publicado el 7 Sep, 2015

Del 18 al 20 de septiembre se celebra en el Palacio de Ferias y Congresos de Marbella el IX salón de practicantes, profesionales y amigos del yoga. Nueve años ininterrumpidos por los que han pasado más de 300 profesores de yoga y cerca de 10.000 visitantes. Escribe Víctor M. Flores. [1] Este Congreso de Yoga de la Costa del Sol hasta el día de hoy lo convocamos anualmente. Responde a la imperiosa necesidad de crear un agora, un punto de encuentro entre practicantes, profesionales y amantes del yoga en el que los más grandes y los más pequeños, los más afamados y los más desconocidos tienen voz. Bueyes y vacas sagradas al lado de dioses de barrio: el yoga como vía de libertad y de liberación tiene que ser accesible, tiene que ser difundido, tiene que ser compartido y disfrutado. Este año contamos con grandes novedades. como la ampliación de los horarios, así como visitas de destacados profesionales como Gustavo Plaza (Yoga de la tradición de los Himalayas, Ecuador), Sergio Baranov (Zyiong Shin, Rusia), Susana García Blanco (Invocando a Bhuneswari, Madrid) y otros profesionales como Harkirat Kaur Khalsa, Inga Maria Kreisheimer, Juan Carlos Márques, Nati Deprati o Naylin Nuñez... Serán más de 50 horas de actividades gratuitas y tres talleres de pago simbólico, con un precio entre 5 y 15€ Mantenerlo así es un gran esfuerzo por parte de todos los organizadores, pero sin la buena voluntad de los participantes sería imposible llevarlo a buen puerto debido, a los oleajes de la existencia. Este congreso no se hace con pocas manos, sino con muchas y con muchas voces pero un sólo espíritu. Por parte de los organizadores, el Instituto de Estudios del Yoga (http://www.institutodeestudiosdelyoga.com [2]), os damos la más cordial bienvenida y os invitamos a esta gran fiesta en la que todas las caras son ya conocida. Puedes conocer más detalles en: http://congresosdeyoga.com [3] o seguir sus actualizaciones por FB: Senge Dorje. El Instituto de Estudios del Yoga es el responsable también junto a la revista Tu-Mismo del Congreso Mediterráneo de Yoga (en febrero, Valencia) y del Congreso de Yoga Centroamericano (en noviembre, Granada-Nicaragua). Se dedica en exclusiva a la formación de profesionales y a la difusión de esta disciplina. Este Instituto es independiente de cualquier linaje y no sigue a ningún gurú. En sus encuentros invita a todas las escuelas tanto contemporáneas como clásicas. Os deseo horizontes despejados. Victor M. Flores (Senge Dorje) es impulsor de este congreso, escritor orientalista y fundador del Instituto de Estudios del Yoga, Actualmente reside en Nigaragua. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/09/Congreso-costa-del-Sol.jpg [2] http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/index.php [3] http://congresosdeyoga.com/desarrollo/

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Las pasiones, tamizadas por el yoga
Publicado el 4 Aug, 2014

El cuerpo es un microuniverso con el cual podemos trascender a una supraconciencia. Escribe Víctor M. Flores. [1] El cuerpo físico es un universo producido por las frecuencias de vibración de una energía que suscita y preserva el universo. Las propiedades de los elementos, desde el éter a la tierra, están inherentes tanto en las partículas subatómicas como en las galaxias. Eso hace del cuerpo humano el recipiente de energías extraordinarias, una máquina perfecta. Así pues el yoga no trata de que el practicante llegue a ser algo, sino de reconocer lo que ya se es. Cuando el hombre toma conciencia de que todo el universo no es sino una parte de sí mismo, se convierte entonces en el señor de la creación y no en su esclavo. Pero somos animales emocionales fundamentalmente; es un error pensar que somos animales racionales. La región más primitiva del cerebro es el tronco encefálico, que regula las funciones vitales básicas, como la respiración, y lo compartimos con todas aquellas especies que disponen de sistema nervioso, aunque este sea tan rudimentario como el de un escarabajo. De este tronco emergió la amígdala, un depósito de la memoria emocional, encargada de activar la secreción de hormonas que ponen al cerebro en estado de alerta. De ella nacería el cerebro pensante. Así pues, el cerebro racional no es sino una ampliación del cerebro emocional. Su primitivismo ofrece respuestas rápidas que permitieron ganar unos segundos críticos a muchos de los hombres de las cavernas, pues está ligada al impulso. Con el tiempo surgiría un censor cerebral que desconecta estos impulsos desde el lóbulo prefrontal, permitiendo la emisión de una respuesta más analítica y menos desproporcionada. Pero es difícil encontrar paz y ecuanimidad en el mundo de las emociones. Deseos, ira, amor… la mente es un gran enemigo. Nadie duda de su papel vital en la existencia, pero sin embargo parece operar de forma autónoma a nuestra voluntad, desasosegándonos de forma inoportuna, tomando posesión de nuestra voluntad, generando obsesiones, celos, fantasmas… La mente, siempre caprichosa, voluble e impredecible, es un gran obstáculo para una existencia tranquila. De hecho, Pâtanjali se posicionaba frente a la paradoja central de la vida humana: el hombre vive acompañado de una mente que no le deja en paz y con un sentimiento de certidumbre absoluta de que el mundo es el mundo que percibe; pero tarde o temprano descubre que la visión del mundo se desmorona en pedazos ante la realidad. Aun así, se apega empecinadamente al conocimiento personal como el único medio de que dispone para establecer una relación con el mundo. Se da cuenta de que el conocimiento, interpretado por su mente y víctima de las emociones, es limitado y, por tanto, inadecuado. Pero insiste en la creencia de que sus limitaciones podrán ser eliminadas cuando reúna cada vez más datos, más análisis, más soluciones a la ecuación, y para ello construye instrumentos de medida y experimentación Esta reflexión es el fundamento en el que se basa la visión histórica de la relación del hombre con el mundo. Pero al igual que los niños, sólo vemos el mundo a través de nuestra perspectiva. La mente es un fabricante de la realidad, un intérprete de la percepción, como un juego de sombras chinescas. No es fidedigna ni fiable. Si algo caracteriza a la mente es su inestabilidad, su delicadeza, su descontrol rápido, su quiero y no quiero… En ese estado perpetuo de litigio es fácil caer en el conflicto, en el malestar. Una mente nueva Es aquí donde empieza el yoga, en el reconocimiento de esto y en la creación de una mente nueva, un hombre nuevo y un mundo nuevo. Como, naturalmente, no todo es nocivo en la mente y existen zonas oscuras y zonas iluminadas, mediante un entrenamiento adecuado es posible domesticar la mente y reconducirla, observando los pensamiento como un espectador en lugar de como un actor, como haríamos cuando vamos al cine y no nos involucramos en la acción de la película. El pensamiento se forma mediante el procesamiento de datos sobre la información del medio en el que nos movemos, las impresiones de nuestros sentidos, nuestras vivencias. Pero, a menudo, irrumpen también contenidos absurdos, deseos que nos avergonzaría contar en público, temores infundados. Son estos pensamientos los que hay que controlar, dada la imposibilidad de erradicarlos. Estos parásitos son producto de nuestras pasiones: de la pasión amorosa, del deseo sexual, de la ira, de la venganza, de la alegría, de los celos, la envidia, la frustración, las ambiciones… El gobierno de las emociones que propone nuestra práctica es asimilar el yoga no basándose en la negación de las emociones -aun siendo estas de un carácter fuertemente dañino-. Más bien se trata de la transformación de las emociones en una nueva, creativa y liberadora energía. Cualquier psicoanalista coincidirá en que la represión de un deseo se transforma inmediatamente en un trauma si perdura el tiempo suficiente. No es cuestión de no desear, sino de que el deseo sea consciente. Como afirmaba Jung, nadie se ilumina fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente su sombra. Los cambios de nuestra sociedad han sido vertiginosos y todo ha de cambiar con ella. Hemos de ver en el yoga un elemento vivo y palpitante, permeable y con capacidad de evolución y adaptación, no un elemento de austeridad y represión. Para encontrar al final de la oscuridad del túnel una lucecita, el brillo de una llama capaz de incendiar al mundo. Víctor M. Flores Instituto de Estudios del Yoga [2] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/08/Victor-flores.jpg [2] http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/index.php

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Victor Flores: “Las verdades absolutas son muy aburridas”
Publicado el 7 Jul, 2014

Naylín Núñez, profesora de yoga y bloggera (yogaesmas.com [1]), entrevista a un profesor de yoga poco "clásico" que dice cosas como ésta: "Que Madonna continúe practicando yoga trae más gente a esta disciplina que todos los ríos de tinta que se han vertido sobre sus beneficios". [2] Conocí a Víctor M. Flores (www.institutodeestudiosdelyoga.com [3]) en el Congreso de Yoga de Valencia, a principios de 2014, Yo disfrutaba de mi karma yoga en el stand de Sivananda y lo veía pasar de un lado a otro con su cámara en la mano y su sonrisa en ese lugar donde van las sonrisas más profundas, en el corazón. No dejaba de preguntarme de dónde lo conocía, y hasta hoy es una pregunta sin respuesta. Fueron unos días después cuando la vida, que siempre une, hizo que nuestros caminos se cruzaran. O, diciéndolo con menos poesía y más realidad, Víctor directamente me escribió para invitarme al próximo Congreso en el 2015. A partir de ahí surgió una amistad virtual que me ha inspirado en mi viaje. Y, si mi intuición no me falla, seguramente será de inspiración en el de quienes nos lean. Es por eso que me animé a hacerle esta entrevista, para que podamos ver el yoga desde un punto de vista menos "clásico", a través de los ojos de este "yogui de corazón inmenso". ¿Qué hubiera sido de ti sin el yoga en tu vida? Probablemente ya hubiera muerto por un infarto de miorcardio, después de una noche con todo tipo de excesos, con sobrepeso y, sin duda, infeliz y tirano. Quien escucha hablar de yoga por primera vez tiende a confundirse ante las definiciones que le son nuevas. ¿Puedes aclarar brevemente los conceptos de mente, ego, fuerza de voluntad, "cuerpo espiritual" y cuál es la relación de estos entre sí? Mente: El gran misterio. La dómina, la esclavista. Somos dueños de ella pero a su vez es nuestra dueña, pues es autónoma respecto a nosotros. Quien la admira es masoquista. Ego: Algo grande que nos empequeñece. El mío me encanta, e intento que no sea así. A veces pierdo en este pulso. Otras, la vida lo pone en su sitio y digo: ahora se quién manda. Fuerza de voluntad: La que no tengo ante una mirada cargada de misterio y de promesas, la sonrisa de un anciano o cuando un bebé me rodea un dedo con su mano. Cuerpo espiritual: Un cuerpo sin espíritu es un cadáver y un espíritu sin cuerpo un fantasma. La relación entre ellos: El yoga la encuentra, la pesa, la dirime, la especia y sazona convenientemente. Yo la pienso, la lucho, me turba. Mejor no buscarla ni entenderla, sino vivirla. ¿De qué forma contribuye el esfuerzo físico al sosiego? ¿Cómo conjugas el dolor con ahimsa (no violencia)? Bueno, el ejercicio fisico intenso no es ahimsa, pues a veces la tensión generada provoca dolor, efectivamente. Pero el dolor no es malo, además de ser inevitable. El sufrimiento, el culto al dolor, es lo que es nocivo. Químicamente hablando las endorfinas, hormonas de la felicidad, se producen con el sexo, la danza o los ejercicios físicos no competitivos, como puedan ser una sadhana de hatha yoga; es decir, son vasos comunicantes, no vías. Algunos ascetismos yoguicos (tapas) son de una gran vehemencia y con grandes signos de autoviolencia. En el Tantra se estudia que esto no es malo, sino más bien una catarsis que conduce de lo mundano a lo espiritual; del signo a más allá del signo. La linea recta es un camino más fácil que el sinuoso, pero no permite la transformación. Muchas personas llegan al yoga buscando bienestar físico, músculos, eliminar enfermedades, bajar de peso... sin interesarse en lo mas mínimo por el sosiego. ¿Cómo haces que estas personas encajen en tus clases? Pues encajan muy bien porque a mí en particular lo que me importa es que practiquen yoga, no su porqué. Mucha gente critica que haya yoga en los gimnasios. A mí me encanta, porque aunque quede poco de lo que realmente es yoga, al menos su semilla ha caído en una tierra en la que confío termine germinando. Esa es la labor del profesor que se encuentra frente a alguien que quiere estar divina o quedarse embarazada porque el ginecólogo le ha recomendado yoga. El lugar y el motivo es irrelevante; sólo la esencia es lo verdadero. ¿Qué actitud mental aconsejas durante las clases de yoga? ¿Qué es exactamente lo que hay que observar? Yo practico hatha. Pido que el practicante escuche su cuerpo, observe su rendición o sus anillos de tensión y que, poco a poco, vaya soltando lastre (mente) hasta alcanzar ese maravilloso oasis que es el vacío. Háblanos de tu concepto de “impulso”: ¿cuál es la diferencia entre gobernar las pasiones y reprimirlas? Buda decía que no hay ningún incendio como la pasión. Le preguntas a un converso. Al principio de entrar en el yoga me convencí y convencieron de que el camino era ayuno, falta de sueño, contención sexual y muchas represiones, lo que sin duda es una vía de santidad para héroes que ha demostrado su eficacia en esos grandes maestros que han cincelado con su ardor ascético nuestra filosofía. Pero ahora te voy a hablar de un ratón y no de un león, es decir, de mí: soy pasional, me enfado con facilidad, me encanta una buena copa de vino en una compañía que siempre creo inolvidable, la ópera me hace saltar las lágrimas, no entiendo un día sin chocolate y siempre que puedo bailo, aunque lo hago muy mal. Me gusta andar descalzo y contemplar la paz que ofrece el yoga como remanso de lo que no puedo o quiero reprimir, porque sería un escaparate de mi credo, un farsante, un comediante. Observar cómo asciende el humo de una hoguera y poco a poco cómo las ascuas dejan de crepitar es relajante, pero antes tiene que encenderse el fuego. El yoga me sirve para observar mis pasiones, reírme de ellas y evitar que se desborden, pero no que no me salpiquen. ¿Te consideras un yogui? ¿De qué forma vives el yoga en lo cotidiano? No he conocido muchos yoguis. Soy el que soy y no aspiro a serlo. El yoga para mí es una herramienta que me enseñó a aceptarme, a ser consciente de los impulsos y a redirigir los nocivos. Gracias al yoga soy feliz en abundancia y en carencia, hasta el punto de que soy consciente de que el valor de una onza de oro y de un puñado de arena es el mismo. Gracias al yoga nunca me encuentro solo. Gracias al yoga sé vivir en compañia; que cada instante es precioso; que la sonrisa y el abrazo han de ser sinceros; que besar es un hecho, por mucho que se repita, que no puede ser mecánico; que tu uno es mi uno, pero que es magnifico que seamos dos. ¿Qué beneficio destacas del yoga? Que te provee de un corazón inmenso y que te enseña que la felicidad es posible. Muchas personas tienen dudas sobre qué tipo de yoga practicar, qué linaje seguir, ¿tú qué aconsejas? Aconsejo que experimenten. Que durante un tiempo sean el mono que salta de rama en rama hasta que encuentren en una el fruto más apetitoso, el que necesiten, ya sea recitando mantras, virtiendo leche sobre la imagen de un gurú o sudando la gota gorda con un ashtangui. Finalmente el yoga es una interpretación personal, y hay un yoga por cada practicante. Una escuela o linaje no puede ser una fabrica de clones. En mi instituto hay quince profesores de distintas razas, credos y linajes de yoga y cada uno interpreta distinto el movimiento y la quietud. El alumno opta, mestiza:le damos a elegir, le obligamos a asumir la responsabilidad de tomar una opción, tal vez ninguna o una nueva. Las verdades absolutas son paternalmente condescendientes y muy aburridas. ¿Qué le dirías a una persona que nunca ha escuchado hablar del yoga, para animarla a la práctica? ¿Qué consejo tienes para quien comienza, por cualquier razón que lo haya traído a este camino? Que observe a su alrededor y, si encuentra una carencia, que acuda al yoga. Y si no la encuentra, que me permita recordarle un consejo que lleva dando vueltas treinta y cinco siglos: Todo es impermanente; sólo la pérdida es segura. ¿Qué hacer para llevar el yoga a más personas? ¿Cuál es la mejor forma de seguir aprendiendo y aportando a la vez? ¿Sinceramente? Que Madonna continúe practicando yoga trae más gente a esta disciplina que todos los ríos de tinta que se han vertido sobre sus beneficios. Así que gracias, rubia. Respecto a la manera de aprender y aportar, hay tres vías: la práctica, la práctica y la práctica.   [1] http://yogaesmas.com/ [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/07/Senge-Dorge.jpg [3] http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/index.php

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Cómo avanzar en la práctica física del yoga
نشرت في 19 يونيو 2014

Por mi experiencia en el campo del yoga físico, como monitor de actividades en centros especializados y gimnasios y en los cursos de formación que imparto en España y ahora en Nicaragua, he podido comprobar que aún tratamos la parte física del yoga (la forma hatha) con un exceso de celo que a veces nos sitúa muy por debajo del nivel de otros países, dónde el trabajo físico es muy loable. Escribe Víctor M. Flores. [1] El yoga es un campo muy amplio, inmenso y quizá muchas escuelas desprecian prácticas más vitales o arriesgadas por considerarlo una suerte de gimnástica frente a otros estadios de meditación más pasivos físicamente. Es un gran error, pues el hatha no deja de ser un aspecto de la meditación, que utiliza el cuerpo físico como forma de expresión de la mente, la gran dual enemiga-amiga. Decimos que nuestro cuerpo es un templo al que hay que mantener limpio. Y es cierto, pero un templo no solo es un lugar de culto, sino es un culto en sí mismo. Es decir, lo que propongo es retomar, fuera de todo prejuicio, la idea del culto al cuerpo, idea que se nutre directamente de las mismas raíces del tan manoseado Tantra. Hay mucha gente que mantiene grandes prejuicios sobre el yoga, y parte de estos prejuicios no proviene de la televisión, sino de la misma comunidad de practicantes de yoga. Hoy día todavía existen patrones caducos que hacen que el yoga sea visto por muchos de forma distorsionada, dando la sensación de que el practicante de yoga es poco más que un animal rumiante indiferente al ruido feriante de la vida y que habla en diminutivo de la luz y del amor. Las personas quieren cambios en sus vidas pero a veces los patrones que encuentran cerca son muy exóticos, místicos, poco accesibles ¡y poco prácticos! Muchos nos convertimos en escaparates de nuestro credo, interpretando un papel, a veces incluso haciendo una parodia. Nos quedamos en la superficie, pero no en el espíritu. Parece que sólo podemos abrir la boca para decir cosas trascendentes y cargadas de significado. Y la vida es también alegría, juego, coqueteo. El trabajo físico reporta muchas gratificaciones, y no solo a nivel de salud. No debe ser menospreciado. Pero a veces el avance en el hatha es como la larga marcha de un elefante herido. He tratado de resumir algunas ideas que tal vez sirvan de guía de algunos motivos por los cuales las asanas se vuelven inasequibles: Poca intensidad. La rendición previa a la dificultad de la contorsión, o la idea preconcebida del dolor que producen ciertos estiramientos hace un flaco favor a nuestra sadhana. El rostro ha de permanecer relajado mientras trabaja unitariamente el resto del cuerpo, en el cuál hemos derivado, convenientemente, la fuerza e intensidad necesaria. El objetivo es encontrar confort en la postura, por muy complicada que parezca. Es vital reconocer cuáles son las sinergias y antisinergias de nuestra musculatura. Recuerda que no es el músculo lo que buscamos estirar, sino que buscamos el préstamo fascial, que es muy distinto. Falta de variedad. Cambia tu sadhana. Improvisa. Muchos profesores se acomodan en unas cuantas asanas bien por desconocimiento bien por su propia incapacidad (en posiciones sobre la cabeza o en el mismo loto es muy notable esta pobreza). El yoga es creación continua, es un ejercicio de imaginación combinado con precisión y expresión corporal. No puedes esperar cambios si tu práctica es rutinaria. Un asana no es un asana, es un proceso. Falta de conciencia. La concentración es básica. Distraerse con nuestros compañeros, volvernos competitivos o coquetear deriva en una práctica difusa. Deja eso para luego si se tercia. Del mismo modo, si permitimos que la hipoteca, los problemas conyugales, las situaciones laborales irrumpan en nuestra clase, vamos a impedir la perfecta ejecución de nuestra coreografía. El yoga no busca cambiar lo que somos, sino asumir lo que somos. Alimentación. Una dieta adecuada es imprescindible. Y recuerda que es una falacia el creer que comer verde es sano. Recurre a una dietista. Un profesor de yoga no es, necesariamente, un experto en alimentación. Recuerda que somos, hasta que esto no sea refutado convenientemente, omnívoros. Intenta incluir verduras a diario y carbohidratos días alternos. Toma aceite de oliva y alimentos ricos en hierro. Toma mucha fruta y bebe un mínimo de dos litros de agua diarios, con 150 ml por cada ½ de ejercicio físico. Hidratarse en la sadhana es importante pues el músculo se alimenta de oxígeno, pero también de agua. Conocimientos erróneos. El yoga es muy preciso; tiene muchas vías para llegar a su realización. Comprende su técnica, libérate de todo prejuicio, rompe las cadenas de tu Gurú, disciplínate y se autodidacta a la par que compartes con un profesional, maestro y tus propios compañeros tus avances… Los títulos en el yoga no son nada, nada garantizan. Busca escuelas que te ofrezcan conocimientos, no prestigio. Destruye al ego. No te empecines en aquella asana que se ha atascado, ni reiteres aquella que domines de forma óptima. Estarás causando apegos y desapegos que derivarán en frustración. Un día lo imposible se hace realidad y lo cotidiano se rebela. Nuestro cuerpo se adapta convenientemente y con facilidad a los estímulos del entrenamiento. Para mejorar tenemos que recolocarnos neurológica y fisiológicamente para ampliar las fronteras alcanzadas. La amplia riqueza del yoga facilita abordar su práctica desde la estática, buscando la máxima perfección corporal y la tregua mental, hasta la dinámica, buscando una catarsis libertadora y coreografías coordinadas que hacen que apreciemos cuanto hay de hermoso en el volumen y longuitud de la existencia. Es, pues, el yoga un amante versátil que cubre todas nuestras necesidades de forma absoluta, convirtiéndose en una herramienta imprescindible para el desarrollo espiritual del ser humano a lo largo de la historia. El hecho de que no se haya extinguido desde su origen, hace treinta y cinco siglos, así lo atestigua. Víctor M. Flores www.institutodeestudiosdelyoga.com [2] sengedorje2000@hotmail.com [3]       [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/06/Practica-fisica.jpg [2] http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/ [3] https://www.yogaenred.commailto:sengedorje2000@hotmail.com

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El Yoga como herramienta social
Publicado el 29 May, 2014

Víctor M. Flores nos cuenta su nueva aventura en Nicaragüa, donde ha creado el Instituto de Estudios del Yoga-Nicaragua, con la idea de que el yoga pueda servir para dar pasos contra la pobreza e igualar los estratos sociales, además de popularizar esta práctica. [1] En septiembre del año pasado dimití de mi cargo como promotor del Congreso de Yoga de la Costa del Sol, tras siete convocatorias de este salón de encuentro de esta disciplina. Este congreso ha sido durante toda su vida gratuito y ha abierto sus puertas a todo profesor y escuela de este país sin promocionar exclusivamente a los miembros del instituto que lo convoca. Del mismo modo, cedí mi puesto de director pedagógico de su escuela, delegando todas las funciones en personas brillantes que, sin duda, eclipsarán lo que hasta el día de hoy ha sido mi carrera en el yoga. Mi labor actual es la de coordinar y diseñar los cursos, así como representar los intereses de mi grupo. El motivo que me impulsó a esto era emprender el mismo proyecto en otro país, otro continente, otra forma de hablar, otro color de piel, proyecto que Ximena Gutiérrez, profesora de Jivamukti que llevaba forjando desde hacía años. Mi destino fue su tierra, Nicaragua, dónde actualmente resido. Me marché de mi patria con los libros que he publicado, una maleta de ropa, un Shiva y una Kali de bronce para empezar prácticamente de cero en este continente que un día Cristóbal Colón confundió con la China. Es difícil resumir como es la vida al otro lado del mar. Vivo como describiera García Márquez a los primeros españoles que llegaron a América: aturdido por el canto de los pájaros, mareado por la pureza de los olores. Nicaragua tiene cincuenta volcanes, un lago que casi es un tercio de su territorio, su PIB está por debajo del resto de los países centroamericanos, lo que le convierte en un país con una gran población muy humilde y un elevado índice de analfabetismo. El sueldo medio es de $ 250 US. Gran parte de sus problemas actuales se deben a que, desde mediados del siglo XIX hasta el triunfo de la revolución sandinista en el año 1979, los nicaragüenses vivieron una continua guerra civil. Hoy en día es un pueblo con un índice bajo de delincuencia, orgulloso y digno, con una gran memoria de lo que supone la violencia. Todos estos antecedentes y la biografía actual de este país me ha llevado a la concepción del yoga como una herramienta de intervención social que pueda generar un nuevo nicho de trabajadores del bienestar, concepto que aún hoy en día no ha conseguido desarrollarse del todo pese a tener en su territorio a varios resorts más hermosos y de crecimiento sostenible con el medio, como son Aqua Wellness o Morgan’s Rock. Trabajo para profesores nacionales Mientras que la vecina Costa Rica monopoliza en gran parte el viaje turístico espiritual y los retiros de yoga de Latino América, aún Nicaragua no ha conseguido situarse con el papel que merece y que tarde o temprano asumirá debido a sus características geográficas y climáticas. Para ello, el joven equipo que aún es el Instituto de Estudios del Yoga-Nicaragua y Buen Karma Yoga ha establecido unos patrones de intervención en los cuáles se busca que una gran población relegada a trabajos de poca relevancia, debido a su falta de acceso a una escolarización completa, pueda acceder al mercado laboral como instructores de yoga. Para ello facilita que los resorts que ofrecen clases de yoga vayan sustituyendo gradualmente a los profesores extranjeros, mayoritariamente viajeros que continuamente cambian de uno a otro, por profesores nacionales, más fidelizados a la empresa y con la oportunidad de hacer posible la ascensión tanto social como profesional. De este modo, al ya conocido triple beneficio del yoga (físico, mental y espiritual) se le añadiría un cuarto elemento, el social, convirtiéndose en un motor de crecimiento dentro de las clases sociales más susceptibles a los cambios económicos, permitiendo así dar pasos contra la pobreza e igualar los estratos sociales, además de popularizar esta práctica, aún una gran desconocida en la vertiente caribeña del planeta, dado que el turista espiritual no es un residente. Entre los muchos planes de acción IEY-N y BKY ha convocado junto a Cocoberry Spa un Congreso de Yoga en la colonial ciudad de Granada, repitiendo el patrón de sus hermanos españoles (Costa del Sol-Marbella y Mediterráneo de Yoga-Valencia) como forma de dar a conocer al yoga y de promocionar a las escuelas ya ubicadas en el país, dando una cuota de 70% a los profesores de origen latino y un 30% a los angloparlantes afincados en el país, con el objetivo de que el congreso tenga un fuerte sabor latino, sin que esto suponga una segregación. Con el objetivo de impulsar este ambicioso proyecto, el Instituto de Estudios del Yoga comenzará la convocatoria de becas de cooperación, integrando a voluntarios en un plan de estudios de seis meses en Nicaragua cuya función sea la formación de profesores latinos para que tanto América como España vuelvan a coincidir en una encrucijada de destinos en la cual, el yoga sea la insignia de una gran patria sin fronteras, y -vuelvo a García Márquez- diseñar una carta de navegación que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante siglos se ha despilfarrado en la depredación y la violencia, y abra al fin, una segunda oportunidad sobre la tierra Víctor M. Flores www.institutodeestudiosdelyoga.com [2]   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/05/herramienta-social-yoga.jpg [2] http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/index.php

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Hacia un nuevo concepto de la formación
Publicado el 12 May, 2014

La Asociación para el Desarrollo y Estudios del Yoga -Instituto de Estudios del Yoga [1]- nació en el año 2008 de la mano del escritor orientalista Víctor M. Flores, conocido por su nombre en el renacimiento mágico tibetano como Senge Dorje. [2] Convencido de que el modelo pedagógico tradicional de formación necesitaba un cambio, este arquitecto de las líneas contemporáneas del yoga, formó un equipo de trabajo multidisciplinar compuesto por trece profesoras de distintas nacionalidades, bilingües y provenientes de distintos linajes dentro del mundo del yoga psico-físico, desde la escuela del maestro BKS Iyengar pasando por Anusara Hatha Yoga School, Jivamukti, Yin Yang Yoga, Ashtanga o Vinyasa Flow, con el objetivo de que cada una de ellas expusiera su propia visión, lenguaje y formas de tratar el cuerpo físico tanto en su estática como en su dinamismo, e implicando al alumno a diseñar su propia secuencia de sadhana según sus criterios estéticos, espirituales y pedagógicos. De este modo su equipo está formado por una amalgama de nacionalidades y razas, como la sueca Petra Lindros, las norteamericanas Lori Sjollema y Christine Mc Ardle, la danesa Belinda Christensen, las españolas Carola Polo, Mirenlu Guinea, Ana Belén Méndez y Patricia Sanagu o la eslovena Zuzana Novotna. Para completar los estudios se incorporó a profesionales de otros campos no tradicionales del mundo yoguico, como la coreógrafa Sylvia Shazadi o la experta en biomecánica Ana Infantes. La formación es cien por cien práctica gracias al diseño de la plataforma virtual Moodle, en la cual el alumno puede entrar a consultar y estudiar los doce tomos de filosofía clásica india y occidental, psicología y otras ciencias aplicadas, pudiendo contactar con distintos expertos de estos temas en directo, y facilitando así una práctica continua de lo que posteriormente va a ser una clase viva con alumnos de distintos niveles. Dentro de estos temarios se incluyen estudios sobre anillos transversales de tensión, el reclutamiento de musculaturas secundarias o la aplicación de las fuerzas gravitatorias según estudios combinados de biomecánica con otras ciencias por su diseñador, M. Flores. Rehabilitación de pacientes Pero es quizá la incorporación de los estudios de rehabilitación de pacientes con disfunciones derivadas del estrés, esclerosis múltiple o patologías propias de la mujer uno de sus mayores atractivos, creando un nuevo nicho de profesionales. Este próximo ciclo formativo estará enriquecido con seminarios de alimentación crudi-vegana de la mano de la master en este tipo de dieta Ximena Gutiérrez, profesora de la afamada universidad norteamericana de yoga Omega, con quién se ha abierto un nuevo centro de formación del Instituto en Managua (Nicaragua) creando un “puente aéreo” entre el continente americano y el europeo. Otra de las características de la formación es la creación de cinco becas anuales para economías restringidas, aplicándose criterios de descuento hacia los solicitantes que puedan demostrar hallarse dentro de unos parámetros de desigualdad económica y/o social, como es el caso de familias monoparentales, paro crónico, familia numerosa, etc. Beca en Managua Aprovechando la apertura del centro de formación latinoamericano, el Instituto ha abierto una beca de yoga assistant al que pueden optar sus ex-alumnos o alumnos con un mínimo de seis meses de formación, que subvenciona por ecompleto el alojamiento y viaje a la capital nicaragüense para impartir clases durante un periodo mínimo de seis meses en los distintos centros y resorts que ya han contratado sus servicios. El objetivo, además, es crear un proyecto social sostenible basado en el yoga como forma de intervención social. A lo largo de estos años el Instituto ha certificado a 500 profesores e impartido cursos en Madrid, Conil, Tarifa, Almeria, Sevilla y Tenerife. Hasta que este año, y debido a su crecimiento fuera de las fronteras españolas, se han radicado definitivamente en Marbella como único centro de impartición de clases, siendo dirigido en la actualidad por Belinda Christensen. El centro de Managua estará dirigido por Ximena Gutierrez, con la previsión de apertura en abril del presente año. M. Flores se trasladará a la capital centroamericana para impulsar con su experiencias este modelo de nuevo cuño de enseñanza. Como es tradicional el Instituto comenzará su formación en octubre, con la presentación de su equipo en una jornada de puertas abiertas. Más información: http://institutodeestudiosdelyoga.com/index.php [3] [1] http://institutodeestudiosdelyoga.com/index.php [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/05/Formacion.jpg [3] http://institutodeestudiosdelyoga.com/index.php

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El yoga fue una fiesta en Valencia
نشرت في 20 فبراير 2014

Gracias a la colaboración y difusión de Yoga en Red, entre otros medios, y al boca a boca, el trabajo de un año del Instituto de Estudios del Yoga y la revista Tú-Mismo llegó a buen puerto: medio millar de amantes y practicantes del yoga se volvieron a reunir en el polideportivo de la Petxina durante el II Congreso Mediterráneo de yoga, convirtiendo a Valencia en una de las capitales europeas de esta disciplina. Escribe Víctor M. Flores. [1] Es difícil explicar el cúmulo de sentimientos que nos llovió a raudales en tan corto tiempo. Tanto Aurelio Álvarez como yo cuando nos propusimos continuar con la semilla sembrada un año sabíamos que todos somos capaces de unirnos por aquello que nos diferencia, en lugar de distanciarnos, dado que dentro de cada practicante existe un yoga que desea ser expresado. Y todo salió a pedir de espíritu: nos empapamos de emociones, nos calamos porque llovieron a manta las ilusiones. Allí estábamos los que creemos que existe un lado bueno en la vida, los que no somos extranjeros pese a hablar con diferentes acentos o lenguas, los que sabemos que el verdadero Yo no es el yo. Y que la mente pequeña nada tiene que ver con la mente grande. Volvimos a encontrarnos con caras amistosas, maestros y aprendices como la escuela Dharma Ananda, que volvieron a exponer su yoga integrador de dos tendencias que pueden amalgamarse en una sola expresión o el poeta José María Márquez integrado en el maestro de yoga Gopala, secretario de la organización Sivananda Vedanta Internacional. [2] Se estrenaron con gran éxito Elisabeth Abad, ofreciendo un taller de masaje ayurvédico; Belinda Christensen con su visión rompedora de cómo impartir una sadhana al acorde del rock&roll; la escuela navarra Mahashakti, proveedora de la más pura herencia de ese gran sabio indio que fue Aurobindo; y nuestros tres platos fuertes con sabor internacional: Jenny Cornero, profesora ubicada en Miami que impartió un taller de yogasana al estilo de su muy admirado maestro Dharma Mitra; las formas físicas del Power Yoga de la húngara Szilvia Körosi, y la representante del linaje Jivamukti, la americano-nicaraguense Ximena Gutierrez, con su concepto de re-evolución radical de la sociedad y del individuo. En el salón de actos pudimos ver a ese músico y orientalista que es Pepe Lanau y el rincón del Tíbet, la senda del caracol del Dúo Amares, entregados al mestizaje musical y al descubrimiento de nuevas melodías; y la exploración del ser humano a través del Naad Yoga de Atmananda Devi Kaur. En total fuimos 35 profesores, artistas, músicos y terapeutas. El yoga fue una fiesta. [3] Somos conscientes de que hay más filosofías aparte de la nuestra debajo de la bóveda del cielo. Pero el yoga es una, la que conocemos, la que hizo posible este fin de semana, la que demostró ser instrumento del cambio planetario, la que celebra la inabarcable alegría de la existencia. En Valencia encontramos a mucha gente. Esperamos, el año que viene, ser uno más y así conseguir que todos nos encontremos, en un mañana no muy lejano, en una noche de luminosa claridad Víctor M Flores. Instituto de Estudios del Yoga. http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/index.php [4] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/02/IICongresoValencia2.jpg [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/02/IICongresoValencia.jpg [3] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/02/IICongresoValencia3.jpg [4] http://www.institutodeestudiosdelyoga.com/index.php

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