Descubrimos todo en relación, pero nadie nos ayuda a reconocer quién somos en realidad y qué es la vida, y por eso sufrimos y hacemos sufrir. Algunos ‘gurús’ hacen mucho daño, pero tal vez la reacción más sana no es negar el rol sino discernir con quién aprendo a reconocer la Consciencia pura y absoluta que ya soy, que es, y su expresión espontánea en el universo y en mi persona libre. Escribe David Rodrigo.
Foto David Rodriguez
(Ver 1ª parte, 2ª parte; 3ª parte; 4ª parte; 5ª parte)
Duda: Y ¿qué pasa entonces con tu vida cotidiana, en el mundo, qué haces, cómo?
Respuesta: Sé consciente de Ser Consciencia plena y pura en todas las dimensiones de Ser, Dios/Universo, mundo, tu persona y haz lo que quieras, canal abierto, natural y espontáneo.
Cada uno de nosotros somos ese mismo Ser supremo absoluto en la expresión particular presente de nuestra persona, que es nuestra propia creación. Cuando eres consciente de Ser-Consciencia y su expresión en el Universo/Dios y en ti, vives la maravilla de Ser y de la vida desde la creatividad espontánea, natural y libre de tu persona. Al reconocer el centro de tu Ser y de la Vida, simplemente vives Ser humano, natural:
- Paz y Amor
- Luz y Vida
- Natural – plenitud, incondicionada, libertad, espontaneidad, expresión, sin miedo, compartir, celebrar, armonía
Y entonces ni haces ni dejas de hacer ni deshaces, simplemente reconoces lo que eres, lo que es, vives y te expresas desde ti, conectado y completo, incondicional, y celebras, compartes, inspiras, impactas y amas al Ser, a todo, en lo particular, en lo social y en el planeta.
La vida cotidiana de cualquier persona, mi vida, mi mundo, mi cuerpo-mente y sus experiencias, percepciones, deseos y no deseos, acciones, sucede por sí misma; es decir, no hace falta que yo añada mi identificación de ‘yo soy quien actúa’, mi ego. La realidad es que, en cuanto cualquier persona se aligera de esa identificación, su vida y su acción es más bella, ligera, clara, amorosa, creativa, poderosa y placentera y la Vida se muestra como la maravilla que es, porque está libre de la deformación de la propia mente-subconsciente-ego y sus impresiones mentales, miedos, deseos por sensación de carencia, apegos, traumas, confusión, etc. y recuperas así tu intuición y espontaneidad fluyendo con la Vida en conexión con la Consciencia que todo lo ilumina y lo es.
Al identificarnos únicamente con nuestro cuerpo-mente, con sus traumas, deseos con sed, miedos, y con sus condiciones y relaciones, en lugar de con el Ser que lo habita y da vida a todo, bloqueamos, limitamos y ensuciamos el fluir de la vida en nosotros y, por tanto, nuestro ver y sentir, nuestra experiencia y nuestra acción y relaciones.
Sin embargo, al reconocer la relación con tu persona, tu vida, el mundo, Dios/Universo y tu Ser, vives la interconexión de todo en el amor, el conocimiento, la creatividad y la libertad y que, en la realidad última, somos el mismo Ser siempre igual; la Consciencia pura en tu cuerpo-mente, en todo, lo que Es y Siente por sí mismo, la Felicidad permanente y libre que, al serla e ignorarla, todos buscamos en las capas efímeras.
Libérate de la ignorancia innata –la identificación con tu cuerpo-mente, la idea de yo soy este individuo, separado, efímero, condicionado, necesitado– y muévete en la vida con espontaneidad, con las tendencias naturales de tu personalidad, establecido en ti mismo, y a la vez siente Ser Consciencia pura en la raíz de la vida, de todo tu sentir, pensamiento, percepción, sensación, acción, experiencia, establecido en tu Ser, y verás que los frutos son paz, amor, sabiduría, felicidad, armonía, plenitud, poder, creatividad y libertad absoluta. No acaba nada, porque nunca empezó en realidad. Todo simplemente Es y se expresa, se comparte y se celebra.
Así, la Vida se vive libre a sí misma en ti, viva, bella, y tu vida es una expresión y una celebración de la Vida misma, que eres, que es.
No has venido a este mundo solo para pagar facturas, comprar cosas y experiencias.
Es sólo una cuestión de dónde pones el foco de tu atención:
- En el centro de tu Ser y la Vida: Pura Consciencia-Felicidad, la única experiencia directa y permanente –Soy–, en cualquier condición, y fuente del dinamismo vital con luz y amor que vives a través de tu cuerpo-mente-vida.
- O en la obstrucción complicada de tu mente desconectada de su esencia, de la fuente de tu Ser.
En lugar de mal mirar el mundo con los ojos deformados del filtro de la mente (ego o sentido del yo, memorias, percepciones, experiencias, traumas, frustraciones, miedos, subconsciente), bien mira el mundo desde la Luz misma, desde la Vida misma, vibrando en el espacio infinito de tu corazón y, desde ahí, toca y colma de Luz y Vida, de ti, a tu mente-corazón-cuerpo-relación-vida.
La vida no es más que una expresión de Ser. No te bloquees. Conoce, reconoce, recuerda, Sé.
Así, estamos llegando a ser conscientes de Ser-Consciencia-Felicidad, quitándonos la identificación con las capas formadas por los atributos de la materia inerte –Prakriti en los Yoga Sutras– en su estado no manifestado (cuerpo causal, la ignorancia latente, vacío) y manifestado en las formas de nuestra mente-cuerpo, mundo físico y sutil, y que aparecen en Ser-Consciencia y, por confusión, confundimos con nuestro Ser.
Y, cuando te reconoces Ser, vuelves a ponerte las vestiduras de Universo/Dios, mundo, tu persona, como tu expresión en la fiesta de disfraces que es la vida.
Eso es la práctica espiritual directa y completa: Desnudarte de tus identificaciones con lo visto y efímero –¡me sobra todo!– para reconocerte como Quien Ve y permanente e integrarlo de nuevo todo en tu Consciencia pura y absoluta desde tu misma persona, aquí, ahora; ¡todo es perfecto, Soy!
Contemplar es por tanto ver dónde suceden y la realidad de lo percibido y de mis pensamientos –incluido mi sentido de yo–, que es la Consciencia pura. Eso soy Yo y todo esto, el mundo, es Eso mismo.
No te muevas de ahí, de sentir Ser, presencia, consciente de la Consciencia misma. Recuerda, contempla todos los días, todo lo que puedas, hasta que ese Conocimiento te revele directamente la Verdad autoluminosa, permanente, omnipresente, omnisciente y omnipotente.
Tú eres Eso. Por tanto, conecta y sé. Esa conexión con tu Ser uno y siempre igual es tu Guru interior.
Sin embargo, si tenemos todavía tanto confusión como dudas sobre quién soy Yo y la Vida en realidad o, simplemente, nos resulta más agradable tal vez y sencillo estabilizarnos en nuestro propio Ser con el apoyo, el compartir y la presencia amable y sincera de otros que conocen y aprecian lo que estamos haciendo en nuestro interior, ¿qué problema hay en compartir y en pedir y recibir ayuda, siempre que sea la correcta, si prácticamente todo en la vida lo aprendemos y lo hacemos con ayuda y en relación? La vida es relación, con uno mismo, con los demás.
Naturalmente, sí es fundamental discernir bien quién me ayuda para qué.
(Próxima entrega: La ayuda correcta)
Consulta
Si tienes cualquier duda sobre la enseñanza y la práctica que indica este o cualquier otro artículo de David Rodrigo puedes escribirle directamente a: escuela@delavidaplena.com
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David Rodrigo, maestro del Conocimiento del Ser no dual desde la tradición del Advaita Vedanta y del Yoga Meditación del Himalaya y la experiencia misma, pura, directa, libre.
Enseñanza y acompañamiento personal (online y presencial):
1) Bhagavad Gita desde Dentro – Estudio y práctica tradicional en profundidad. Más info AQUI
2) Luz en la mente, Aprende a meditar con éxito – Meditación, el Método completo. Más info AQUÍ
3) Liberación – Mandukya Upanishad, con los versos de Gaudapada. Más info AQUÍ
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