Libros/ Escúchate, mírate y tócate, de la Dra. Carme Mombiedro

2026-02-12

Subtítulo: Cómo recuperar la sabiduría del autocuidado y convertirlo en un hábito diario. La autora propone, ayudada por los últimos avances en neurociencias, caminos de redescubrimiento con el propio cuerpo, entender sus señales antes de que se conviertan en patología y recuperar el conocimiento y el reconocimiento. Edita: Milenio. PVP: 20€

escuchate

La salud no es un estado, sino un proceso continuo en el que el autoconocimiento y la prevención son aspectos clave para evitar la cronificación de muchas enfermedades. Un autoconocimiento que parte de tres cambios: aprender a mirar hacia dentro, ser responsables de nuestros actos y crear nuevos hábitos de vida, utilizando las técnicas que nos propone la autora para poner la salud en nuestras manos y recuperar el poder innato de la autocuración.

“Mi propuesta es aplicar la medicina del estilo de vida, que ha demostrado excelentes resultados para la salud mental a partir de los seis pilares que la definen: la nutrición, la actividad física, la gestión del estrés, el control del abuso de sustancias, el sueño y la mejora de las relaciones interpersonales.” (Dra. Carme Mombiedro)

A través de un enfoque centrado en la prevención, y con el objetivo de modificar los malos hábitos, pero desde la responsabilidad, la autora ayuda a despertar la capacidad de autocura que tenemos todas las personas y nos guía hacia técnicas básicas como la respiración, la observación y la introspección. Ofrece herramientas para que cada uno descubra su propio camino hacia el bienestar, sin olvidar los vínculos con los otros. Así dejamos de ser pacientes pasivos para convertirnos en colaboradores activos de nuestra salud.

Nuestro cuerpo un gran aliado: es en nuestro cuerpo, donde quedan almacenadas emociones y frustraciones. Es vital “escuchar” las pequeñas molestias para evitar que progresen y hacernos cargo de nuestro bienestar.

En este libro, la Dra. Mombiedro hace énfasis en la utilización de la introspección para reflexionar en muchas acciones que hemos automatizado a lo largo de la vida que dificultan sostener hábitos saludables y que afectan nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos y con quienes nos rodean.

¿Cómo queremos vernos dentro de veinte años? Todo dependerá del camino que hayamos escogido: cuánto tiempo habremos dedicado a la higiene de vida, una alimentación saludable, al ejercicio físico, a la práctica espiritual, a la gestión emocional y a la motivación mental.

Todos sabemos que debemos comer bien, dormir las horas que corresponden y realizar un mínimo de ejercicio, así como intentar gestionar de la mejor manera nuestras emociones, pero  ¿por qué nos cuesta tanto escucharnos y mirarnos? Quizás, porque en los procesos de autoevaluación, aparece inevitablemente el miedo: miedo a descubrirnos, a cuestionarnos, a romper la imagen que hemos construido de nosotros mismos. Y, a menudo, nos mantenemos ocupados por no tener que pensar en ello.

Analizando todos estos factores ayudada por los últimos avances en neurociencias, Carme Mombiedro va descubriendo en el libro que podemos entender mejor el gran poder que tiene nuestro inconsciente a la hora de tomar decisiones, y también para observar cómo nos hacemos autosabotaje antes de emprender cualquier hábito que sabemos que nos conviene.

Sus propios pacientes le han confirmado la importancia de auto tratar los puntos dolorosos desde que el cuerpo nos envía el primer aviso, para evitar males mayores, es decir, la cronificación de muchas patologías.

Si te escuchas, te cuidas.
Si te miras, te entiendes.
Si te tocas, te transformas.

No se trata de creer que debemos realizar un cambio, sino de pasar por una nueva experiencia que acabará creando el hábito. En este contexto, la autora nos invita a utilizar técnicas muy sencillas como la respiración, la relajación y el autotratamiento de puntos de dolor, entre otros, para poner la salud en nuestras manos y recuperar el poder innato de la autocuración.

Después de más de treinta y nueve años trabajando como médica he podido comprobar que las dolencias más banales pueden acabar convirtiéndose en enfermedades por no haber sabido frenar su evolución o actuar desde un principio.”

Llegar a estar bien es un proceso de autoconocimiento que nos permite ser cada día más autónomos, mejorando, en definitiva nuestro camino de vida.

Despertar la capacidad de autocuidado que tenemos todas las personas, nos recuerda y profundiza en la importancia de escuchar el cuerpo, mirarlo y tocarlo, nos guía hacia técnicas básicas como tomar conciencia de la respiración, la observación y la introspección.

1.- Escuchar: Mirar hacia adentro. Reconocer emociones y sensaciones corporales. A través de la introspección, la relajación y la atención plena son los primeros pasos fáciles que pueden hacer que conozcamos este cuerpo. Así es como empezaremos no solo a identificar, sino también a hacer frente al estrés, y a gestionar nuestras emociones dejando de esconder la cabeza bajo el ala e ir en piloto automático, repitiendo frases hechas como “voy tirando, “ahí vamos” o “estoy bastante bien”. Debemos ser valientes y muy sinceros con nosotros mismos y revisar nuestro sistema de creencias, al que estamos apegados con la excusa de que “yo soy así”.

2.- Mirar: Responsabilizarnos. Hacernos cargo de nosotros mismos. En cuanto empezamos a experimentar con esa mirada interna, podemos plantearnos cambiar aquello que no funciona, tanto físico como emocional. Responsabilizarnos para crear hábitos. Romper patrones antiguos que nos mantienen en el dolor y la tensión permanente. Tomar conciencia que nuestras percepciones sensoriales nos permite vivir el presente. El cuerpo habla del momento presente, comunica cómo nos sentimos y refleja nuestro estado de ánimo.

Sabemos que las personas que viven en coherencia con valores bien definidos y de acuerdo con un sentido o propósito de vida son especialmente resilientes frente a distintos tipos de enfermedades; en cambio, una percepción negativa del individuo respecto a sus propias expectativas y los objetivos que le ofrece su entorno incrementa el riesgo de desarrollar diversas enfermedades. Para ello deberemos liberarnos del miedo a equivocarnos, del miedo a juzgarnos y ser juzgados y de la tendencia a culpabilizarnos.

3.- Tocar: A través de los ejercicios y acciones descritas en la tercera parte del libro, la autora nos ayuda a reaprender a respirar; realizar un trabajo de interiorización; hacer ejercicios de relajación; empezar a meditar e incorporar el ejercicio físico a nuestra rutina, moderado y aeróbico, siempre prestando atención a no generar desgaste muscular. Porque para conocer nuestros límites, debemos escucharnos.

Y la parte más vivencial del libro: quince fichas para detectar y tratar los típicos puntos de dolor de cervicales, dorsales, lumbares, brazos, piernas, combinados con el autoconocimiento del cuerpo, la respiración y la relajación. “Nuestro cuerpo nos avisa durante años de pequeños dolores, como por ejemplo, el de las cervicales. Y qué hacemos? Nos tomamos una pastilla. Hemos de aprender a tocar estas cervicales y dejar de optar por las soluciones inmediatas”.

«Al final, he comprendido que los pacientes no necesitan consejos ni tratamientos sofisticados, sino vivir experiencias en su propia piel para conocer el origen de su malestar y cómo ponerle remedio.”

La autora

Carme Mombiedro desde hace cuarenta años ejerce como médico responsable del Centro Médico de las Pistas de Esquí de Pal. Su trayectoria ha sido siempre multidisciplinar. Después de estudiar Medicina en el Hospital de la Santa Creu y Sant Pau, en Barcelona, se especializó en Medicina del Deporte en Toulouse. Poco tiempo después sintió la necesidad de ir más allá y profundizó en Biología del Comportamiento y Neurociencias, para comprender mejor la interacción entre el cuerpo y la mente.

Más adelante estudió Fisiología del Ejercicio en la Universidad de Montreal, entrando a fondo en el mundo de la investigación. Su interés por entender el cuerpo como una unidad indivisible la llevó a formarse en osteopatía en la Universidad Pitié-Salpêtrière de París. Aquella experiencia transformó su forma de diagnosticar: “aprendí a poner los ojos en la punta de los dedos”, como decía el Dr. Jordi Palomé, uno de sus grandes maestros.

Hace veintiséis años, junto con otros tres socios, fundó el Centro Medisport, dedicado a la medicina deportiva, la fisioterapia y la osteopatía. Con el tiempo, su curiosidad por entender el lenguaje del cuerpo la derivó hacia el estudio de la Psicosomática Clínica y Humanista.