Profesores y nuevas tecnologías

El e-learning permite que cada uno marque sus tiempos de estudio. Es una buena manera de completar el currículum o profundizar en un área concreta del mismo. Quizás impersonal, solitario y algo aburrido: la mayoría no logra terminar los cursos que han empezado en la red. En fin, ventajas e inconvenientes de las nuevas tecnologías. Escribe José Manuel Vázquez.

Si se navega sin ruta definida en internet lo normal es equivocar el rumbo entre la enorme cantidad de datos a los que se puede acceder. Tener un guía puede ahorrarnos mucho tiempo. El formador por un lado filtra y planifica contenidos según su importancia, y por otro, orienta al alumno según sus intereses y dificultades. Aunque las nuevas tecnologías educativas parecen ocupar el lugar del profesor, es justo reconocer que el docente es la piedra angular del proceso de aprendizaje. Lo demás son herramientas al servicio del usuario.

Sin maestros puede haber instrucción, pero no hay enseñanza. Un buen profesor emociona, motiva, fascina, impulsa, impele, interroga, incomoda, siembra y empuja los límites del pensamiento del estudiante. No adoctrina, sugiere; no obliga, propone. Tiene en cuenta la personalidad del alumno y su particular inteligencia. La enseñanza es un proceso vivo de ida y vuelta que requiere de cierta iniciación. Las clases grabadas son un recurso pedagógico útil, pero el pulso respiratorio de un aprendizaje pertenece al mundo analógico.

El proceso de aprender

El docente convierte la información en conocimiento. Utiliza las ideas para que el alumno elabore su propio punto de vista. Comparte el resultado de sus experiencias y señala lugares dónde encontrar otras preguntas y respuestas. El saber académico es acumulativo y encaja muy bien en los sistemas de enseñanza online. Sin embargo, la integración del saber necesita de personas que doten a los símbolos de un significado biográfico. La experiencia suele llevar consigo un subtexto, que suele ser tan relevante o más que la narrativa principal.

Desconfío de los programas formativos que se autopromocionan como fáciles, cómodos y rápidos. Aprender nunca fue fácil ni fue una opción. Aprender es adaptarse, crecer, transformarse, evolucionar, posicionarse; todo ello requiere su tiempo y esfuerzo. La labor del docente puede tardar muchos años en dar fruto. Pacientes, inquietos, vocacionales, siguen siendo imprescindibles en la era de las nuevas tecnologías. En tiempos confusos, una formación bien elegida puede ayudarnos a centrar nuestro futuro.

Educación transformadora

La educación transforma la manera en la que el mundo se revela ante nuestros ojos; hace posible un diálogo más complejo con la realidad. La enseñanza del yoga se alimenta de un intercambio invisible, orgánico, íntimo, emancipador y profundamente físico de la existencia y el ser. Los procesos de autoconocimiento que propicia el yoga son sutiles y profundos, aunque no todos sean claramente cuantificables. Un aprendizaje cerrado, basado en alcanzar objetivos en un tiempo marcado, es fácilmente evaluable por un programa informático. Las nuevas tecnologías pueden controlar y programar automáticamente contenidos para ilimitados clientes. Mecanizar la educación no la promueve; más bien la uniforma, la ideologiza y la reduce. La educación, como la cultura, es trascendente y universal, no meramente funcional.

Somos evaluados permanentemente según criterios de eficiencia, eficacia y logro. Se valoran los resultados inmediatos y la satisfacción de los usuarios; se minimizan los costes de los daños colaterales a medio y a largo plazo. Los errores se penalizan, excepto cuando proceden del propio sistema y son difícilmente detectables. El aprendizaje humano incorpora los fallos felices y las erratas creativas que se quedan fuera de la ecuación digital. El maestro sabe reconocer vida inteligente en el corazón de nuestras limitaciones. La improvisación, la frustración, el cabreo, la vanidad, la tristeza, los bloqueos, la inseguridad, el miedo, el vacío y la vulnerabilidad son el oscuro territorio fértil del aprendizaje. Para un sistema educativo programado son fallos funcionales que entorpecen el plan de estudios y que hay que corregir. Para un docente experimentado, son grandes lecciones de vida y madurez.

José Manuel Vázquez preside la Asociación Shiva-Shakti de Yoga Integral. Es profesor y formador de profesores certificado por la Yoga Alliance. Desde 2001 dirige su propia escuela de yoga, Yoga Orgánico, donde dirige una formación de profesores. Es autor de Los valores terapéuticos del yoga y de Manual de yoga para occidentales (ambos en Alianza Editorial). Acaba de lanzar su nueva creación musical Moon.

Curso 2020-2021. La formaciones comienzan en octubre 2020

Otros artículos sobre
Por • 13 Oct, 2020 • Sección: Firmas