Los obstáculos en la meditación

Las diferentes metodologías de meditación tienen en común la meta: el encuentro y unión con la parte más esencial de uno mismo. Y aunque los caminos y enfoques para llegar a dicha meta pueden ser muy diferentes, siempre nos encontraremos con los mismos obstáculos. Estos le dan un sentido tan universal a la meditación como lo es el lugar al que accedemos al superarlos. Escribe Luis Luna.

(c) Can Stock Photo / microgen

El éxito en la práctica de la meditación no está solo en elegir la técnica adecuada sino también en identificar y gestionar los obstáculos que inevitablemente van a surgir.

Podemos decir que la meditación es algo realmente sencillo si eliminamos aquello que nos impide meditar. Por ello la idea de no solo enfocarse en la meta a alcanzar sino también en la gestión de las dificultades nos hace caminar por la meditación con menos exigencia y comodidad.

Desde mi experiencia podemos sintetizar estos obstáculos en el camino y su gestión en:

  • Mantener la decisión de sentarse a meditar: Es fácil tomar la decisión de comenzar a meditar, pero no lo es tanto mantenerse en la decisión cada día cuando no hay estímulos externos que lo propicien. Hay muchas voces internas y externas que nos animan a no meditar y muy pocas a si hacerlo. Por ello, cada vez que uno se sienta a meditar ya ha realizado un proceso en el que ha afrontado la pereza o la atracción por otros estímulos.
  • Gestionar las distracciones de la mente: Sea la técnica de meditación que sea, una parte de tu mente no quiere realizarla. Simplemente prefiere estar en otro lugar. Por ello es importante conocer cómo funciona la mente y aprender a gestionar su impulso hacia la dispersión. No pretender mantener la mente inmóvil sino entender la meditación como un proceso fluido en el que conducimos al pensamiento de una forma fluida y no rígida es clave para conseguir combatir la distracción.
  • Atender a los movimientos emocionales internos: Cuando tratamos de meditar, aparecen de forma natural emociones y sentimientos que a veces son agradables y otras veces no. La meditación no es siempre un camino en el que nos sentimos muy bien y tenemos experiencias gratificantes; eso es solo una parte del camino, la otra parte, igualmente importante, tiene que ver con tomar consciencia y aceptar aquellas partes de uno mismo que no son agradables. Aceptar todo aquello que percibo y siento mientras medito es imprescindible para avanzar en la meditación.

Así que sea la técnica de meditación que practiques: siéntate habitualmente a meditar, dirige tu mente con fluidez hacia la concentración, acepta todo lo que sientas y la meditación se irá dando con naturalidad.

Feliz Meditación

Luis Luna, Ganesha. Profesor de Yoga y Meditación. Director del centro Crisálida. Coordinador de la Formación Crisálida de profesores de Yoga y de la Formación Integral en Meditación.

www.yogacrisalida.es

 

 

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Por • 26 Dic, 2017 • Sección: Firmas