Pranayama

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4 Prānāyāma, l'espansione dell'energia vitale
Pubblicato il 17 luglio 2017

Para el Yoga, la respiración es un bien preciado que podemos utilizar a nuestro favor, tanto para vigorizar nuestro cuerpo como para calmar nuestra mente. Más sutil que el trabajo postural, la disciplina respiratoria logra armonizar el mundo emocional y darnos el vigor suficiente para empujar nuestra propia vida y las responsabilidades sociales que derivan de ella. Escribe esta serie Julián Peragón (Arjuna). Ilustración: Eva Veleta. [1] El prānāyāma nos ayuda a purificar las vías respiratorias y a aumentar nuestra capacidad pulmonar; a incrementar nuestro aporte de oxígeno y a equilibrar el sistema glandular; a regular los flujos de energía, calmar la ansiedad y también a desarrollar nuestra capacidad de concentración y de voluntad, entre otros muchos beneficios. (…) Para hacer un trabajo eficaz con la técnica respiratoria, previamente debemos observar nuestra respiración y hacer un buen diagnóstico de ella. Esa respiración que se da en lo cotidiano desde que nos levantamos, desayunamos, conducimos y trabajamos, y así hasta que nos vamos a dormir y seguimos durmiendo, adolece muchas veces de sensibilidad, profundidad y capacidad de adaptación a cada momento. Barreras respiratorias A menudo, nuestra respiración se limita a un movimiento superficial porque la caja torácica alberga una gran cantidad de tensiones musculares que le impiden una adecuada apertura. Es evidente que las desviaciones de la columna vertebral, tales como la cifosis o la escoliosis (por citar las más evidentes) deforman la caja torácica, enrollan las costillas y hunden el pecho, acortando la musculatura pectoral necesaria para una buena respiración. Unos abdominales demasiado tónicos y una parrilla costal rígida pueden dificultar el movimiento del diafragma, principal músculo inspiratorio, así como su correcta expansión. Por otro lado, la misma ropa que vestimos, desde el cinturón del pantalón, sujetadores muy ceñidos, corbata muy apretada y hasta la misma goma de las medias o leotardos pueden inhibir una respiración más amplia y natural. También nos limitan los malos hábitos respiratorios: respirar con esfuerzo, con ruido o de forma intermitente. Hay un gran porcentaje de personas que respiran por la boca, ya sea a causa de rinitis, alergias, desviación del tabique nasal o mala oclusión dental, entre otras. Pero respirar por la boca puede suponer una insuficiencia de oxigenación, e incluso provocar que padezcamos apneas. Y no es necesario remarcar, dado que es evidente, que las enfermedades del sistema respiratorio (como bronquitis, asma, enfisema, etc.) van a socavar nuestra plena capacidad respiratoria. Una de las características de esta respiración ordinaria que estamos analizando es que es demasiado rápida, fruto en la mayoría de los casos de una mente agitada y de una vida estresada. Este aumento de la frecuencia respiratoria arrastra también al corazón y acaba por influir en todo el sistema. Ahora bien, aunque las patologías respiratorias, las desviaciones de la columna, las corazas musculares o la forma de vestir son contundentes y dejan su huella en nuestra respiración, no podemos olvidarnos de la actitud emocional o psicológica que están detrás de nuestros hábitos respiratorios. El nerviosismo, el temor, la dispersión, la desgana, la depresión, la excitación, la ira o la tristeza, entre muchas otras, pueden dejar con el tiempo una impronta energética o una tendencia corporal que incidirá sin duda sobre la respiración. (…) La respiración funcional Una respiración es funcional cuando sostiene sin problemas la actividad vital que llevamos en cada momento. Por ejemplo, cuando caminamos un buen trecho, corremos tras el autobús que se escapa o subimos las escaleras de nuestro edificio… la respiración debería darnos el oxígeno necesario para hacerlo sin claudicar, sin entrar necesariamente en disnea respiratoria. Una respiración natural se adapta sin esfuerzo a nuestra actividad, ya sea plácidamente cuando leemos un libro o contemplamos el paisaje por la ventana, o más enérgicamente cuando hacemos el amor o practicamos nuestro deporte aeróbico favorito. (…) Uno de los errores en la divulgación del Yoga es la introducción de técnicas avanzadas cuando las estructuras físicas, emocionales y psíquicas del practicante todavía están débiles. Y Patañjali es muy claro en este sentido: la práctica del prānāyāma debería ir a continuación de un trabajo ético y personal, y de una intensidad sobre āsana ¿Quiere esto decir que no podemos trabajar con la respiración hasta una etapa muy avanzada en la práctica de Yoga? Por supuesto que no, tenemos un trabajo imprescindible de escucha de nuestra respiración, sensibilización y purificación, pero dejando para más adelante técnicas y ritmos mucho más intensos. Si el cuerpo está tenso, si las emociones están a flor de piel y la mente está agitada, hemos de proceder de forma diferente. A veces, sólo con tumbarse sobre el suelo, con las piernas dobladas, y poner las manos en el vientre para sentir la respiración, podemos producir un efecto apaciguador extraordinario. Dirigir la atención a sentir, sin modificar todavía la entrada y salida del aire, las zonas que se abren o se cierran, la sensación de frescor y de calor alrededor de la nariz, las diferentes fases de la respiración y las pequeñas pausas entre ellas, puede ser suficiente para empezar. En todo caso, nunca hemos de forzar el trabajo de respiración e ir más allá de los límites personales. (…) La respiración ordinaria suele ser, la mayoría de las veces, inconsciente, superficial, rápida, esforzada e irregular, fruto de una mente agitada. Nuestra mente está alterada porque está condicionada e impregnada de patrones que no hemos revisados. Nuestra confusión, miedo, deseo o aversión, entre otras emociones y tendencias, puede generar en nuestro interior una tormenta de contradicciones e inseguridades. Incidir directamente sobre esos patrones inconscientes no resulta nada fácil, de ahí que la respiración constituya un atajo para ello. La respiración está tan a nuestro alcance que podemos regularla conscientemente, pues partimos de la hipótesis de que la respiración está tan estrechamente vinculada con los procesos mentales que somos capaces de actuar sobre ellos de forma indirecta. ¿Cómo empezar a regularla? En primer lugar hay que tomar consciencia de cómo respiramos, de los malos hábitos adquiridos y de los síntomas asociados a ellos. Sólo si sabemos con claridad cuál es nuestro punto de partida, podremos diseñar una práctica personalizada que sea efectiva y que no genere más tensión de la que pretendemos eliminar. No seríamos los primeros (ni seguramente los últimos) que después de una sesión de prānāyāma se van a la cama sin poder conciliar el sueño. Lo importante en esta personalización es acercarse de forma progresiva, avanzando paso a paso. Podremos observar, en principio, cómo es la entrada y salida del aire, si el flujo es continuo o irregular. Observar también las diferentes fases de la respiración, desde la inspiración a la espiración, sin olvidar, aunque sean breves, los espacios de retención en lleno y vacío. Tenemos que percibir si la respiración es más abdominal, costal o pectoral, o si el ritmo es lento o rápido. Hay todo un universo respiratorio en cada uno de nosotros en permanente metamorfosis. En concreto, Patañjali nos recuerda en el sūtra 50 del Sādhana-pāda los elementos que podemos utilizar para esta regulación necesaria de la respiración. Nos dice que contamos con cuatro fases (inspiración, retención en lleno, espiración y retención en vacío) para hacer una verdadera alquimia con nuestro estado energético y mental. Y también nos recuerda que su control está determinado por los espacios respiratorios, la duración de cada ciclo y el número de respiraciones que vamos a hacer en cada ejercicio. Nos recuerda, por último, que la respiración tiene que ser larga y sutil. (…) Si en el capítulo de la disciplina corporal habíamos recordado que Patañjali define āsana como un equilibrio entre sthira y sukha, esto es, entre una cualidad de firmeza y otra de abandono, también, de forma inteligente, define el prānāyāma como un equilibrio entre dīrgha y sūkshma. Nos quiere decir que la respiración tiene que ser larga y sutil. De un lado, es importante que la respiración sea larga y profunda, que tenga un ritmo lento que involucre todo el espacio respiratorio como si fuera una burbuja de aire que se expande en todas direcciones. En las respiraciones más superficiales, el ápice de los pulmones no termina de ventilarse adecuadamente y es necesaria una respiración más amplia que movilice y ventile todas las porciones de los pulmones. Por otro lado, las respiraciones largas ejercen una gimnasia importante a todo el parénquima o tejido pulmonar manteniendo la necesaria flexibilidad que se va perdiendo con la edad. Y otro elemento importante es que las respiraciones profundas logran recolocar la columna en la verticalidad evitando una caída de las costillas y una sobrecarga en la zona torácica que puede llevar, con el tiempo, a una cifosis. En el otro extremo de este delicado equilibrio se encuentra el aspecto sutil de la respiración. Podríamos decir que la respiración no es sólo una cuestión de cantidad de aire inhalado, sino que también es importante la calidad de esa respiración. Uno podría hacer una respiración larga con brusquedad e incluso con ruido. Los deportistas están preparados para respiraciones profundas que sostienen los enormes retos de resistencia y fuerza a los que se someten, pero no es exactamente eso lo que busca el Yoga. Debemos complementar la longitud con un mayor refinamiento de la respiración hasta volverla fina, sutil, delicada y silenciosa. Esto se traduce en una mente extraordinariamente atenta y sensible. Dīrgha, el aspecto de longitud de la respiración, nos lleva a una mayor calma de nuestra mente al introducir profundidad y ritmo. En cambio, sūkshma, el aspecto sutil, mantiene nuestra mente en atención. Un exceso de dīrgha hará, como hemos indicado, que se pierda la sutilidad. Y un predominio de sutileza puede atenuarla hasta el punto que acabe por perder profundidad. La clave está en el equilibrio. (…) Seguramente todos hemos pensado alguna vez que el pez vive en el agua pero que no es consciente de ella. Nosotros vivimos en un mar de aire del que muchas veces tampoco somos conscientes. Los astronautas han fotografiado esa minúscula capa de pocos kilómetros de la atmósfera que nos permite respirar, en realidad una línea azulada en la inmensidad del cosmos. Una capa de aire limitada que ha sido respirada innumerables veces por la inmensidad de plantas y animales desde el inicio de la vida. Podríamos decir que cada bocanada de aire que respiramos tiene la impronta de toda la vida y, al final, el aire se convierte en una matriz que aúna a todos los seres, en un cordón umbilical que nos va nutriendo. Es cierto, respiran nuestros pulmones y evidentemente nuestro cuerpo, pero a menudo nos olvidamos de que también respira nuestra alma. Lo que es el oxígeno para el cuerpo, es armonía para nuestra mente luminosa. La mente se centra y el alma busca un vuelo para abrazar la totalidad. Todos sabemos que por muy largas que sean las alas del pájaro, necesita aire bajo ellas para poder batirlas. El alma, como proceso íntimo, se apoya en la respiración, se inspira en ella, se deja flotar y se vacía de tanto y tanto dato anecdótico que acumulamos en el vivir. Por supuesto, se trata de dejarse respirar. Julián Peragón Arjuna, formador de profesores, dirige la escuela Yoga Síntesis [2] en Barcelona. Es autor del libro Meditación Síntesis (Ed. Acanto). Su último libro es La Síntesis del Yoga. Los 8 pasos de la práctica [3]. Editorial Acanto. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/07/pranayama-ilustracion.jpg [2] http://yogasintesis.com/ [3] http://www.editorialacanto.com/230/1/Novedades/La_Sintesis_del_Yoga.html

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Pranayama workshop con José Antonio Offroy
Pubblicato 29 aprile 2016

José Antonio Offroy (Lakshmana) es uno de los estudiosos de yoga más notables y veteranos de este país, autor del libro El yoga de Patañjali. Los Yoga Sutras y creador de las página de divulgación del yoga tradicional, Yogadharsana. Asistir a uno de sus seminarios es un privilegio. El 21 de mayo ofrece un Intensivo teórico-práctico de Pranayama en Madrid. [1] Practicante desde hace más de 40 años, José Antonio Offroy declara como sus principales influencias las de André Van Lysebeth, Sri Yogendra, Swami Sivananda, T. K. V. Desikachar y B. K. S. Iyengar. También practica zen desde hace más de 15 años y es miembro de la Asociación Zen Internacional. Formado como profesor de yoga en el Centro Cantabro de Yoga, impartió clases de hatha yoga tradicional durante doce años. Profesionalmente se formó como capitán de la Marina Mercante y actualmente es jefe de Salvamento Marítimo en la Bahía de Algeciras. Creador de las páginas web Yogadarshana [2] , una de las más completas en la divulgación altruista de la ciencia del yoga, y Yoga Sutras de Patañjali (sites.google.com/site/yogasutrasdepatanjali), es autor del libro El yoga de Patañjali. Los Yoga Sutras y de un segundo libro pendiente de edición: La esencia del yoga tradicional. Intensivo Teórico-práctico de Pranayama Por el término sánscrito prāṇāyāma se conoce un extenso conjunto de técnicas para controlar el prāṇa, concepto que significa a la vez energía y vida. Prāṇa es un término sánscrito para denominar la energía esencial del universo, y es concepto intraducible en toda su profundidad a nuestro idioma. Por otro lado ayāma significa controlar y expandir o alargar. De ahí nace el término para denominar el conjunto de técnicas de control de la respiración, prāṇāyāma: control o expansión del prāṇa, de la energía universal que recorre nuestro cuerpo. El prāṇa se encuentra impregnando de vida, fuerza o actividad todo lo que de por sí es inerte, inactivo. En la cultura científica, sus formas más conocidas son las distintas energías que contempla la ciencia: electricidad, magnetismo, energía atómica, etc. Sin embargo, tradicionalmente, el prāṇa es el motor evolutivo que podemos encontrar en los cinco elementos de la naturaleza: tierra, agua, aire, luz y espacio vacío. Dada su gran variedad de manifestaciones, el prāṇa podemos encontrarlo en todo aquello que nos proporciona fuerza y salud: luz solar, aire, agua y alimentos puros. Pero no solo en cosas concretas; también se halla en las emociones positivas (alegría, amor, serenidad), las acciones puras y el comportamiento correcto. El prāṇa se halla íntimamente conectado con nuestros aspectos mental y espiritual. Por eso mismo, la concentración durante la ejecución de los ejercicios es fundamental. Con todo, la fuente más importante del prāṇa es la atmósfera. Por medio del prāṇāyāma regulamos el prāṇa en nuestro interior, a través de ciertos ejercicios respiratorios. De esta forma podemos influir en su adquisición del exterior y en su distribución dentro del cuerpo. El objetivo es doble: 1) cargarnos de energía vital que nos mejore la salud física, y 2) activar ciertas energías latentes en nuestro interior que nos puedan conectar con otra dimensión más profunda, con otra forma de “ver” la realidad. En este seminario con uno de los más veteranos estudiosos del yoga en nuestro país por mas de 40 años, profundizaremos en uno de los cuerpos de técnicas más importantes del yoga, el pranayama. La teoría se intercalará con la práctica. Teoría: Concepto y definición de prana y pranayama, el pranayama en los Yoga Sutras de Patañjali, el pranayama en el hatha yoga, fisiología del pranayama, el cuerpo sutil, técnicas de pranayama, mudras y bandhas, etc. (utilizaremos también contenido audiovisual para una mejor comprensión de la materia) Práctica: Abordaremos técnicas de respiración completa, rítmica (samavrtti), alterna (nadisodhana), forzada (kapalabhati y bhastrika), victoriosa (ujjayi). Y haremos también meditación en la respiración. Se ruega traer cojín de meditación, si no se tiene que pedir al centro que lo anote al reservar la plaza, para que aporte uno. Cuándo: sábado 21 de mayo, de 9.30 a 14.00 h Dónde : Centro de Yoga Padmasana Center, C/ Mar de Omán, 34 28033 Madrid. T 620325071 (imprescindible reserva de plaza escribiendo mail a info@padmasanacenter.com) Precio del intensivo: 35€ [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/04/Pranayama_Offroy.jpg [2] http://www.yoga-darshana.com/index.htm

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Conosci il tuo respiro?
Pubblicato il 26 ottobre 2015

Desde sus orígenes, el yoga ha preconizado que la respiración es un vínculo entre la mente y el cuerpo. Acostumbramos a respirar casi sin darnos cuenta de ello (movimiento reflejo), pero en yoga se insiste en la “posibilidad de elección”: la voluntad de regular conscientemente la inspiración y espiración, de usar el diafragma y la hiperventilación con determinados fines. Escribe María Marco. [1] Todas las células de nuestro cuerpo están sometidas a la llamada respiración celular (reciben oxígeno, queman combustible, generan energía y expulsan anhídrido carbónico). Simultáneamente a los factores fisiológicos y ambientales, en la respiración opera la voluntad. Pongamos por ejemplo que si uno se encuentra sufriendo ansiedad puede aprender a controlar la respiración hasta sosegarse. En yoga se enseñan y practican cuatro formas diferentes de respiración: torácica, paradójica, abdominal y diafragmática. La primera, la respiración torácica, desempeña un papel destacado en el Hatha yoga, al ser potenciadora de la energía. En el caso de la respiración paradójica, se estimula el sistema nervioso simpático, más incluso que la respiración torácica. La diferencia con respecto a la primera es que durante la inspiración la pared abdominal va hacia dentro. La respiración abdominal es relajante, natural y simple, y se emplea sobretodo en la postura del cadáver (Savasana). Al ser una respiración inducida por la fuerza de la gravedad, se percibe como un estado de total relajación. Por último, la respiración diafragmática o respiración toracicodiafragmática centra nuestra atención en el centro mismo del cuerpo, y desde ahí equilibra e integra las polaridades opuestas. Siempre que uno prepare y trabaje los diferentes tipos de respiración, disfrute de una vida equilibrada, y tenga pensamientos alegres, la conciencia sobre su respiración puede reportarle beneficios más evidentes que cualquier otra práctica yóguica. María Marco es autora e instructora de Yoga y meditación. www.mariamarco.com [2] om@mariamarco.com   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/10/respiracion-foto.jpg [2] http://www.mariamarco.com

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Controlla la mente attraverso il Prana
Pubblicato il 23 marzo 2015

La respiración ocupa un lugar muy importante en la práctica del yoga. El prana está relacionado con la mente. A través de ésta con la 
voluntad. Si sabes cómo controlar las pequeñas olas de prana que actúan a través de la mente, conocerás el secreto de cómo controlar el prana universal. Es un texto del Centro Sivananda de Madrid. [1] El yogui puede controlar también las corrientes nerviosas, las fuerzas vitales o las vibraciones del pensamiento. Lo que comúnmente se llama el poder de la personalidad, no es más que la capacidad natural de la persona de dirigir su Prana. Algunas personas tienen más éxito en la vida y son más influyentes y fascinantes que otras personas. Todo ello se debe al poder de su Prana. Empieza con este ejercicio de Pranayama de respiración alterna: Siéntate en una postura confortable que te sea cómoda en un espacio tranquilo. Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar derecho. Inspira muy lentamente por la fosa nasal izquierda durante tres tiempos. Cierra entonces la fosa nasal izquierda con los dedos meñique y anular de la mano derecha y retén la respiración durante doce tiempos, cómodamente. Suelta el aire muy lentamente a través de la fosa nasal derecha durante seis tiempos, después de retirar el pulgar. Inspira entonces a través de la fosa nasal derecha contando tres. Retén la respiración, como antes, contando doce. Suelta el aire muy lentamente por la fosa izquierda hasta seis tiempos. Estas fases constituyen una vuelta de la respiración alterna, uno de los ejercicios mas equilibradores de nuestra energía. 
Mantén la relación 1:4:2 empezando por tres tiempos para la inhalación, doce para la retención y seis para la exhalación. 
Empieza con cuatro vueltas por la mañana y cuatro por la tarde e incrementa el tiempo la práctica gradualmente. Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2015/03/RespiracionSivananda.jpg

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Prana e ioni negativi
Pubblicato il 22 agosto 2014

El ser humano necesita el prana para vivir. Prana es una palabra sánscrita que podemos traducir como "energía". Pero ¿qué es lo que lo compone? Escribe Natalia López. [1] Hay personas, sobre todo aquellas que tiene la mente más "científica" a las que les cuesta experimentar el prana o la energía dentro de sí y necesitan tener un paralelismo con lo que nos rodea para comprenderlo. Lo que nadie puede negar es que todo lo que nos rodea está formado por compuestos químicos, átomos e iones. Aquí vamos a hablar de los iones. En el interior de todas las células tenemos más iones negativos que positivos. Los iones negativos necesitan de los positivos para dar vida a la célula, infundir la energía necesaria para que todas sus funciones puedan ser realizadas y para una comunicación óptima entre las células de un mismo órgano, de forma que los órganos puedan funcionar de manera adecuada. Lo mismo ocurre con la electricidad. Necesitamos polos positivos y negativos para que se produzca la energía eléctrica, que sea posible tener luz en nuestros hogares y que los electrodomésticos funcionen. En el exterior de las células hay más iones positivos que negativos. Cuando tenemos exceso de iones positivos, el nivel de nuestra energía desciende y el prana disminuye. ¿Cómo obtener más iones negativos? La vida en las grandes ciudades, con el asfalto, el estrés, las ondas que nos rodean, los aires acondicionados, la contaminación… Todo ello nos satura de iones positivos. Por el contrario, cuando nos encontramos en la naturaleza y estamos en contacto con la tierra, un río, una cascada… y respiramos sus moléculas en forma de ozono, o bien cuando llueve, o cuando nos alimentamos de productos naturales, se produce un considerable aumento de iones negativos en nuestro organismo. Ofrezcamos iones negativos a nuestras células para que el exceso de los positivos, que ya existen en abundancia, se llegue así a neutralizar y sea posible aumentar el nivel de prana, nuestra energía, en la medida de lo posible. En nuestras casas podemos disponer de pequeñas fuentes de iones negativos. Lámparas de sal, abrir las ventanas y ventilar después de llover o de una tormenta. Nutrirse con alimentos vivos y, por supuesto, estar en contacto con la naturaleza siempre que se pueda. Con estos pequeños cambios será posible aumentar los niveles de iones negativos y como consecuencia experimentaremos un incremento de la energía en nuestras vidas. Ser conscientes del prana que nos rodea, saberlo distribuir adecuadamente dentro de nosotros y utilizarlo para nuestro beneficio es de lo que se ocupa el pranayama, entre otras muchas cosas. Cosas que iremos descubriendo, en este mismo espacio, poco a poco. Natalia López imparte clases de Hatha yoga y Pranayama en El Escorial, en la Asociación de Yoga Silencio Interior. [2]   [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/08/aire-puro.jpg [2] http://www.silenciointerior.net/clases-de-yoga/

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Prana e respirazione
Pubblicato il 3 febbraio 2014

En este taller aprenderás técnicas sencillas para mejorar tu respiración a lo largo del día y cómo realizar tus ejercicios de pranayama para obtener mayores beneficios. Con el sello de garantía del Centro Sivananda. [1] El Prana es la vida de los seres, el principio universal de la energía, la fuerza vital. Lo impregna todo. El Prana es lo que brilla en tus ojos. Por medio de su fuerza el oído oye, los ojos ven, la piel siente, la lengua saborea, la nariz huele y el cerebro y el intelecto realizan sus funciones. La melodía de la música, la fuerza de la palabra, el encanto de la persona amada... Todo ello se debe al Prana. El Prana se desgasta pensando, deseando, actuando, moviéndose, hablando, escribiendo, etc. El Prana es suministrado por medio del alimento, del agua, del aire, de la energía solar, etc. El suministro de Prana se lleva a cabo a través del sistema nervioso. Absorbemos Prana al respirar. Su exceso se almacena en el cerebro y en los centros nerviosos. Cuando la energía sexual se sublima o transforma, suministra Prana en abundancia al organismo, que es almacenado en el cerebro en forma de energía espiritual. El yogui, mediante la respiración, los asanas, la relajación, el esmero en la alimentación, el pensamiento positivo y la meditación almacena una cantidad inmensa de Prana, e irradia fortaleza y vitalidad a su alrededor. Decálogo para incrementar tu Prana 1. Siéntate en una postura en la que puedas permanecer inmóvil durante el tiempo de tu práctica. 2. Utiliza una habitación seca, templada y bien ventilada o practica en la naturaleza. 3. Mantén una postura relajada, evita la fatiga. 4. Exhala lenta y profundamente, luego inhala y retén la respiración. Exhala muy despacio a continuación. Conseguirás tener una mente firme y tranquila. 5. No te excedas en las retenciones de la respiración en los primeros meses. 6. Toma alimentos frescos, nutritivos y fáciles de digerir, agua pura de manantial, respira con conciencia aire limpio y toma el sol con prudencia para incrementar tu Prana. 7. Evita comer de forma abundante y no te bañes inmediatamente después de los ejercicios. 8. Puedes almacenar una cantidad inmensa de Prana por medio de la práctica del Pranayama, aumentando así tu vitalidad. 9. Ejercitándote en el control de la respiración densa puedes controlar el Prana sutil interno. 10. Controlando las pequeñas olas de Prana que actúan a través de la mente, conocerás el secreto de cómo controlar el Prana universal. Taller Mejora tu respiración, con Gopala Martes 4 febrero, 19.00h. Taller de 90 minutos Centro de Yoga Sivananda de Madrid Calle Eraso 4. Madrid T. 913615150 Aprende técnicas sencillas para mejorar tu respiración a lo largo del día y cómo realizar tus ejercicios de pranayama para obtener mayores beneficios. Colaboración del Centro Internacional de Yoga Sivananda Vedanta de Madrid. www.sivananda.org/madrid [2] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/02/respirar.jpg [2] http://www.sivananda.org/madrid/

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Pranayama: la scienza del controllo dell'energia nel nostro corpo
Pubblicato il 30 agosto 2013

Hemos visto esta entrada en el blog del estupendo portal de clases de yoga en vídeo Aomm.tv [1], escrita por la profesora Cristina Herrero. Según nos explica André Van Lysebeth en su maravillosa obra Pranayama, a la serenidad por el yoga, Prana, con mayúscula, es la Energía Universal indiferenciada, energía que todo lo penetra y mueve; y prana con minúscula es la energía diferenciada y manifestada en cualquier forma. [2] El magnetismo, la electricidad o la gravitación son manifestaciones del prana. El prana se encuentra presente en el aire, en los alimentos, el agua, la luz solar... pero no es ninguno de los elementos que la ciencia moderna haya conseguido observar y cuantificar. Los antiguos sabios de la India y la misma filosofía del yoga afirma que el prana puede ser acumulado y almacenado en el sistema nervioso, concretamente en el plexo solar, y además que el yoga nos da la capacidad de dirigir voluntariamente la corriente de prana mediante el pensamiento. La ciencia del control del prana en el organismo es el Pranayama, aunque todos los ejercicios de yoga tienen este objetivo, y no únicamente las técnicas de respiración. Si es tu primera toma de contacto con las técnicas respiratorias yóguicas no te agobies. Aquí te ofrecemos unas sencillas pautas y consejos para introducirte poco a poco en las profundas aguas del pranayama. Practica con paciencia y perseverancia. Progresa lentamente en las técnicas respiratorias, respetando las indicaciones para cada ejercicio concreto. Realiza con regularidad tu sesión de asanas como preparación para el pranayama. No hacerlo sería un error, ya que las asanas mantienen la columna vertebral y el cuerpo flexible libre de bloqueos. El prana obedece al pensamiento, de modo que practica con atención y concentración. Comienza siempre por limpiar las fosas nasales. La ducha nasal o jala neti es una manera perfecta de hacerlo. Adopta una rutina y permite que tu cuerpo y tus pulmones se adapten a ella. No modifiques tu programa ni practiques al azar. Adopta una postura adecuada para realizar los ejercicios. La columna debe permanecer erguida y el rostro, hombros y brazos relajados. La postura de meditación es la más adecuada para ello. Puedes ver cómo adoptar esta postura pinchando aquí. [3] La respiración debe ser silenciosa y lenta. No practiques hasta la fatiga. Si se presenta interrumpe tu práctica y descansa en la postura de relajación Savasana. Presta atención a la fase de exhalación (rechaka). Inspira y espira por la nariz siempre que no se indique lo contrario. Practica al aire libre o en una habitación bien ventilada. Fases de la respiración Puraka Es la fase de inspiración, que debe ser lenta, uniforme y completa. La concentración debe estar sostenida en la entrada del aire por la nariz. Kumbhaka Es la fase de retención del aliento. Los yoguis distinguen entre kumbhaka con los pulmones llenos (después de la inhalación), y kumbhaka con los pulmones vacíos (después de la exhalación). Durante esta fase se produce la liberación de prana en el cuerpo, que puede ser conducida a voluntad por el yogui. Durante la fase de kumbhaka también se estimula la respiración intracelular, que consiste en la absorción del oxígeno por parte de las células del organismo, y la expulsión de CO2. Este intercambio tiene como resultado la liberación de energía con la consiguiente producción de calor interno, además de la estimulación de los procesos vitales en todas las células del cuerpo. Rechaka Es la fase de la exhalación. Debe ser lenta y completa. Es la fase más importante desde el punto de vista mecánico, ya que sin una exhalación completa no se puede conseguir una inspiración correcta. Para llenar un recipiente (los pulmones) este tiene que haber sido previamente vaciado. De la combinación de estas tres fases rechaka, kumbhaka y puraka, nacen los distintos ejercicios de control del prana. Puedes encontrar distintos ejercicios de pranayama en las clases y prácticas de Aomtv. [4] Cristina Herrero es profesora en aomm.tv. [1] http://aommtv.blogspot.com.es/ [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2013/08/Pranayama.jpg [3] http://aommtv.blogspot.com.es/2013/07/las-claves-de-la-meditacion.html [4] http://www.aomm.tv/

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Ujjayi pratica, e che la forza sia con voi
Pubblicato il 15 aprile 2013

Todo el que ha pasado una infancia en condiciones tiene por fuerza que haber visionado la mítica Star Wars al menos una vez. La guerra galáctica entre los rebeldes y la fuerza imperial forma parte de nuestra educación, tanto como el juego de "tú la llevas" o saltar a la goma. Escribe Víctor Medina. [1]Dicho esto, no hay mucho que explicar para traer a la memoria el estremecedor sonido que el maléfico Darth Vader expelía por la máscara al respirar. Seguro que de cani has imitado a Vader en sus forzadas inhalaciones y exhalaciones, con la rotunda voz de Constantino Romero, anunciando al valiente Skywalker: "Luke, soy tu padre". El oscuro caballero jedi dependía de un complejo sistema mecánico para respirar, no por una voraz afición a los "celtas" sin filtro, sino a causa de las heridas sufridas tras un duelo con Obi-Wan Kenobi a espada láser. Paradojas de la vida, en la práctica de yoga emulamos al condenado Vader con una respiración similar que lleva el nombre de Ujjayi, la respiración victoriosa. Ujjayi es un tipo de pranayama que se practica en Ashtanga yoga, así como en otras modalidades de yoga Vinyasa. Este tipo de respiración controlada permite fluir con sensibilidad en la práctica de asanas. Tirumalai Krishnamacharya, maestro de maestros yoguis, sostiene que al respirar al modo ujjayi se equilibran las inhalaciones y exhalaciones, obteniendo mayor oxigenación y aumentando la temperatura corporal. Además, al tratarse de un tipo de respiración consciente y controlada, el yogui mantiene su atención centrada en la práctica, en una suerte de meditación en movimiento. ¿Cómo practicar Ujjayi? En pie o sentado con la espalda recta, conecta con la respiración. Inhala y exhala por la nariz, respira desde el diafragma hacia las clavículas, ensanchando la caja torácica. Activa la glotis para controlar en la garganta el flujo de la respiración. Esta acción es la que produce el sonido característico de ujjayi, y que te hará sentir el paso del aire por la garganta. Es como si cerraras el grifo para hacer que la respiración sea más sutil, prolongada y profunda. Practica ujjayi y que la fuerza te acompañe. Víctor Medina, profesor de yoga y periodista. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2013/04/darth-vader.jpg

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Le ossa e le anime
Pubblicato il 19 febbraio 2013

Hay un momento en la vida de cada practicante de Yoga en que se pregunta: ¿pero qué tienen que ver los isquiones con el alma? O dicho de otro modo: ¿qué relación hay entre las esforzadas asanas y el desarrollo mental o espiritual? Escribe Joaquín G. Weil. Foto: Pepo Alcalá. [1] Decía Yogananda que el propósito de las asanas es sentarnos en meditación con la columna erguida. Por mi parte, quiero pensar que la realización de asanas es por sí misma un tipo de meditación, sobre todo para quienes de momento no dispongamos de tanto tiempo para la meditación sentada. Cualquier yogui experimentado acaba conociendo la relación que existe entre la posición física, la respiración y la mente. Cuando comenzamos una buena práctica de yoga con las Salutaciones al sol, puede que tengamos al principio la mente agitada o abatida. Al cabo de unas cuantas salutaciones la mente se ha serenado o tonificado. Y esto es algo que hemos experimentados numerosas veces. ¿Cómo es posible esta maravilla? Uno de los beneficios que tiene precisamente el Saludo al sol es mover la respiración, de manera que gane un ritmo amplio, natural y libre. Cuando una persona está mental o emocionalmente agitada, su respiración suele estar jadeante y corta en la parte alta del pecho. Cuando, en el otro sentido, una persona está abatida, su respiración está débil y apenas genera movimiento en el tronco, que se encuentra encorvado o hundido. Bienestar a través de la respiración Para enfocar hacia lo positivo, cuando una persona está alegre, serena y pacífica, su respiración es amplia, enérgica y libre. Y su tronco está cómodamente erguido. La práctica del Yoga busca alcanzar de modo natural ese estado. Y no sólo alcanzarlo por motivos de bienestar físico sino también de claridad mental. Pues sucede que en esos momentos de plenitud física y respiratoria, nuestra mente está más inspirada y lúcida. Los antiguos de diversos lugares conocían la relación que existe entre respiración y espíritu. "Aliento o "respiración" es lo que significa en griego la palabra psique. También en latín spiritus contiene ese mismo significado. Y la palabra sánscrita atman está, a través del indoeuropeo, en relación con el verbo alemán atmen, que significa respirar. Lograr un tronco relajadamente erguido es el mejor pranayama (ejercicio de respiración). Quien, a través de las asanas, ha conseguido que su tronco esté relajado y amplio, dejando espacio para el buen funcionamiento del corazón y los pulmones, es más probable que respire mejor, se sienta bien y su mente funcione de un modo más sosegado y fluido. [2]Quién es Joaquín García Weil es licenciado en Filosofía, profesor de yoga y director de Yoga Sala Málaga. Practica Yoga desde hace veinte años y lo enseña desde hace once. Es alumno del Swami Rudradev (discípulo destacado de Iyengar), con quien ha aprendido en el Yoga Study Center, Rishikesh, India. También ha estudiado con el Dr. Vagish Sastri de Benarés, entre otros maestros. http://yogasala.blogspot.com [3] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2013/02/Isquiones-Foto-Pepo-Alcala.jpg [2] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2012/12/Joaquin-Garcia-Weil-por-Vito-Ruiz.jpg [3] http://yogasala.blogspot.com/

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Regolamento di esercizi di respirazione, pranayama
Pubblicato il 26 dicembre 2012

Pranayama es la regulación de la energía vital (prana) a través del manejo de la respiración. Seguimos en esta explicación el contenido de Claves del Yoga. Teoría y Práctica, el acreditado libro de Swami Digambarananda Saraswati, Danilo Hernández (La Liebre de Marzo). [1] La palabra pranayama suele traducirse de dos formas: Prana+yama, que significa “control del prana”, y prana+ayama, que significa “expansión y detención del prana”. El prana es la energía o fuerza vital que impregna todo el universo. Está en todas las cosas, ya sean animadas o inanimadas. El hombre lo extrae de diversas fuentes: el aire, los alimentos, el agua, etc. El cuerpo y la mente funcionan gracias al prana y el proceso respiratorio es la forma más directa de absorber esta energía, aunque el prana no es ninguno de los elementos químicos del aire. El pranayama abarca un conjunto de técnicas respiratorias que mejoran la captación del oxígeno y la eliminación del dióxido de carbono, incrementan la energía vital, limpian los canales energéticos y estimulan la circulación pránica. Reportan un estado de gran calma mental y otorgan niveles de consciencia más profundos. El pranayama no debe entenderse como un simple ejercicio respiratorio, pues sus efectos van muchos más lejos, creando balance entre las actividades interdependientes del cuerpo físico, la mente y la energía vital. La premisa básica La premisa básica en que se apoya el pranayama es que la respiración y la mente están íntimamente ligadas. El estado de una afecta directamente a la otra. La regulación de la respiración equilibra el prana y el prana estabilizado serena la mente. En este sentido, el efecto del pranayama es mucho más notable que el que producen las asanas, siendo una herramienta fundamental para la práctica de la meditación. La práctica del pranayama consigue toda su fuerza cuando es complementada con los bandhas y los mudras (llaves energéticas y gestos psíquicos). Hay que resaltar la importancia de practicar correctamente esta disciplina. La respiración interconecta estructuras muy sensibles y sutiles. Cualquier exceso, o una práctica defectuosa, pueden acarrear más complicaciones que beneficio. Es muy recomendable la asistencia de un instructor competente. El proceso respiratorio en el pranayama consta de cuatro fases que se realizan con determinados ritmos: Puraka, Antar Kumbhaka, Rechaka y Bahir Kumbhaka. Puraka o inspiración: proceso por el que se absorbe el aire al interior de los pulmones. Conlleva una sensación de plenitud y afirmación de uno mismo. Antar Kumbhaka: fase de retención de la respiración con los pulmones llenos de aire. Produce la principal asimilación del prana y la concentración se vuelve más profunda. Rechaka: espiración o movimiento por el que se expulsan los residuos de la combustión-asimilación del oxígeno. El cuerpo se desprende de todo lo que le sobra. Genera una gran relajación y la expansión del Yo interior. Bahir kumbhaka: retención de la respiración con los pulmones vacíos. Se vivencia una sensación de vacío, equilibrio y serenidad. Durante su realización puede cesar la actividad del pensamiento, lo que permite dar un salto más allá de la mente. Kevala Kumbhaka, puerta al infinito Existe otro tipo de retención llamada Kevala Kumbhaka. Es un nivel avanzado del pranayama y suele suceder espontáneamente durante la práctica de la meditación. Se produce cuado la presión interior de los pulmones se iguala a la presión atmosférica. La respiración cesa y los pulmones se inmovilizan. Es un momento de total paz interior que permite trascender la mente, una puerta abierta al infinito. La retención y el ritmo son los aspectos esenciales del pranayama. Se afirma que su práctica regular despierta el potencial dormido del cerebro. Cuando el pranayama se realiza de forma voluntaria, no espontánea, recibe el nombre de Sahita pranayama. Algunos métodos conocidos son: Ujjayi (respiración psíquica), Bhastrica (respiración de fuelle), Shitali (respiración refrescante), Nadi Shodhana (respiración alterna), Kapalabhati (también considerado como un shatkarma, ejercicio de purificación interna). [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2012/12/pranayama.jpg

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