Yoga Teacher Course: This is how I turned my passion into my profession (part 1)

Thanks to YogaenRed for inviting me to tell how yoga has changed my life and the fantastic experience it took for me to travel to India and make a yoga teacher course in KavaalyaWrite Laura Biensa.

I always wanted to travel, but for some reason I was afraid to. On many occasions he had made the decision to take a plane and meet the world, but he always found an excuse to postpone it. My mind justified my lack of courage to do what my heart asked me to do, to go out and to know other countries, other people, other ways of facing this life.

Me he criado en una familia muy tradicional en la que el papel de la mujer está establecido desde que naces. Así fue con mi madre, con mis tías y con mis abuelas, y por tanto parecía que tenía que ser también así conmigo. No conciben que una mujer ande sola por el mundo y que tenga planes que no pasen por casarse y tener hijos en cuanto haya acabado los estudios.

Mi vida había sido decidida en gran parte por otras personas. Incluso estudié algo que nunca me gusto simplemente porque era lo que mis padres querían. Realmente sentía la necesidad de escapar de todo eso, pero no tenía la energía necesaria para tomar la decisión de hacerlo.

Todo cambio cuando una amiga mía tuvo un accidente de coche con sus padres y estuvo en el hospital casi un mes. Me di cuenta de que la vida no es para siempre y tomé la decisión de aprovecharla al máximo. Ahí fue cuando me decidí a cambiar.

My encounter with yoga

Había estado practicando yoga desde hacia casi 4 años, y aunque me atraía mucho, al principio me costó mantener la disciplina. Lo dejaba por un tiempo y luego volvía.

Físicamente me hacía sentir muy bien, mejoró mi flexibilidad y mi fuerza y psicológicamente me ayudaba a mantener mi mente relajada y en paz durante la práctica. Eso era casi lo mejor ya que en mi día a día no dejaba de vueltas a todo en la cabeza.

It was when a new teacher joined the studio that I fell more strongly in love with yoga. Maira had more than 15 years of experience teaching yoga and a way of giving the classes that made me not want to miss any. He was so close and kind that he became my spiritual support.

It was her I went to when I decided I wanted something new. The idea of following in my teacher's footsteps had become very present. Maira is such a good teacher because she does what she really wants, she loves yoga and she loves to teach.

It was her inspiration and the knowledge that she had trained in India that led me to leave my fears behind and dare to do what my heart asked me to do, travel to India to know its culture and learn yoga.

The time to change

I musteded the courage to tell my parents and ask them to help me financially. At first they had a little trouble understanding it and they tried to make me change my mind. The idea of going on a trip alone and India seemed very dangerous to them, so they proposed to me to go to other places that seemed safer to them. But they finally saw that I wasn't going to change my mind and they decided to support me.

Seeing the whole process now with perspective doesn't seem so much to me. Lbarriers we put on are more mental than real. Many women travel alone every year and personal growth is immense. It produces great personal satisfaction to overcome oneself. It makes you feel free, safe, independent and empowers you, it is an experience that every woman should ever live in life. Doing the Yoga teachers in India it was definitely one of the best decisions I've ever made and has marked my life forever.

Now I realize that everything that at one point I saw as severity and intolerance on the part of my parents was nothing but love for me. When I was 24, I felt like a grown woman, but they kept seeing me as a child.

An important decision

Hice una gran investigación sobre lugares que visitar y centros donde aprender yoga. Mi mayor duda era si elegir Goa y Rishikesh. Por un lado, me gustaba la opción de ir a un sitio junto al mar, y por otro me atraía el misticismo de Rishikesh y que mi profesora había hecho su curso allí.

Al final me decidí por Goa porque Maira me presentó a una alumna suya de hace unos años que había estado allí recientemente en una escuela muy buena, que además estaba entre las que yo había puesto en mi lista de opciones. Elegí un curso de 200 horas de tres semanas de duración en el centro de formación de yoga que Kavaalya tiene en Goa justo en frente de la playa.

Aunque tienen cursos también en español, me decidí por hacerlo en inglés porque las fechas me iban mejor y porque pensé que sería una buena oportunidad para practicar el idioma. Aunque no tengo un gran nivel, no tuve ningún problema en seguir las clases, además de que mi inglés mejoró mucho después de un mes de practicarlo todos los días.

El proceso fue bastante fácil. Visité su web y vi las opciones de alojamiento y los profesores y me puse en contacto con ellos para pedir más detalles sobre cómo era la habitación, las comidas y los horarios. Cuando ya estaba segura pagué un depósito para confirmar la plaza y el resto del precio lo pagué cuando llegué al centro. El coste fueron 1.500 euros por una habitación doble con baño y aire acondicionado y todas las comidas incluidas.

El viaje a la India

Estuve pensando en si hacer un viaje por India antes o después del curso de yoga. Decidí hacerlo antes porque de esa forma me podría habituar al cambio horario y así estar a tope cuando empezara el curso. Fue una gran decisión porque el cuerpo y sobre todo la mente necesitan tiempo para adaptarse a los cambios.

Volé directamente a Delhi donde había contratado un hotel cerca del aeropuerto para salir temprano hacia Agra. El aeropuerto es muy moderno, pero en cuanto sales experimentas India en toda su intensidad. Ruido, caos, calor, gente por todas partes… Me costó un poco enterarme de cómo funcionan las cosas, pero al final contraté un taxi en una oficina donde se prepaga y así no hay que negociar con los conductores.

Aunque el hotel estaba cerca tardé más de una hora en llegar porque el tráfico es una locura. El hotel estaba más o menos bien pero no como en las fotos. Con esto hay que tener cuidado en India; los hoteles baratos nunca son como aparecen en las fotografías que muestran en las páginas de reservas. Hay que pagar como mínimo 20 euros para tener algo en condiciones y además recomiendo hacerlo en booking.com y prestar atención a las valoraciones y fotos de clientes extranjeros.

Por la mañana salí en tren hacia Agra a ver el Taj Mahal. No tengo palabras para describirlo. Cada detalle está labrado a mano ¡y pensar que es un homenaje al amor! El viaje en tren me asustaba mucho la verdad, pero luego no fue tan malo. Aunque hay mucha gente, no es como en las películas, tienes tu asiento y te traen agua embotellada, todo el mundo es amable y coopera para puedas meter tus maletas en el poco espacio que queda libre.

Al día siguiente me fui a Jaipur and a Jodhpur con unos amigos de Argentina que conocí en la fila para entrar al Taj Mahal. Luego ya sola me fui a Udaipur, que se ha convertido sin lugar a duda en la ciudad más bonita que he visto hasta ahora. El palacio en medio del lago rodeado de otros palacios en la orilla es algo inolvidable. Espero volver algún día.

Hay gente que tiene problemas para adaptarse porque, aunque es bastante seguro, las cosas no son como estás acostumbrado y hay un choque cultural, pero tengo que decir que a mí me encantó. Ahora echo de menos la intensidad de India.

La llegada a Goa… (continuará en un próximo post)

Laura Biensa. Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en: laurabiensa@gmail.com

Escuela de yoga: www.kavaalya.com

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By • 2 Mar, 2020 • Sección: General, Stories to share, It participates