¿Por qué yoga para la mujer?

En Occidente, la parte más conocida del yoga son sin duda los ásanas. Pero a lo largo de la historia, los ásanas fueron creándose principalmente por hombres para hombres, como preparación física para poder mantener una postura sentada durante una meditación prolongada. Escribe Elena Ferraris.

Yoga mujer, Elena Ferraris
Foto de Aptitud creado por standret – www.freepik.es

Aunque puede resultar difícil creerlo, hace relativamente poco que las mujeres practicamos yoga, si bien sin duda alguna ahora somos las que más lo hacemos. Hoy en día la práctica de ásanas tiene muchos más objetivos que la preparación física para la meditación, principalmente el de mantener una estado de salud a nivel físico, mental y emocional.

La vida de las mujeres ha cambiado mucho en las ultimas décadas, con ritmos vertiginosos para conciliar la vida profesional, familiar y social. El estrés que produce esta velocidad de vida puede afectar a nuestro sistema inmune creando desequilibrios hormonales, desde menstruaciones irregulares a quistes ováricos. Más que nunca el cuidarse una misma, a todos los niveles, se ha convertido en una prioridad. Y el yoga puede ser una gran herramienta en ese autocuidado físico, emocional y mental, enseñándonos el camino para querernos a nosotras mismas, honrar nuestras etapas y crear salud.

Yoga para la mujer no sólo porque nuestros ciclos, cambios hormonales, cambios vitales, etc. influyen en la intensidad y en los ajustes de las posturas sino también porque anatómicamente nuestra pelvis es diferente a la pelvis de un hombre. De hecho la pelvis es la única forma de distinguir el sexo en un esqueleto. La pelvis masculina es más estrecha y más alta que la pelvis femenina y el sacro es más largo, estrecho y más curvado que el sacro de una mujer. La articulación sacroiliaca es menos estable en las mujeres y además se ve afectada por los cambios hormonales.

En la prática de yoga es importante tener en cuenta estas diferencias para poder adaptarla lo más posible a las necesidades individuales, honrar nuestras etapas y crear salud.

Muchas grandes maestras de yoga han contribuido durante las ultimas décadas a que el yoga evolucionase teniendo en cuenta a la mujer y sus diferentes etapas, desde Geeta Iyengar, Patricia Walden, Judith Hanson-Lasater. Gracias precisamente al trabajo de esta última, ciertos ajustes, hasta ahora considerados pilares en la práctica del yoga, se están redefiniendo, teniendo en cuenta la anatomía de la pelvis femenina.

Yoga para la mujer se refiere a una práctica que respeta los ciclos y la

fisiología femenina y que proporciona pautas sobre cómo adaptar las posturas para crear, incluso en los momentos más difíciles, armonía en nuestras vidas. Es importante que el yoga no se quede únicamente en la esterilla sino que lo podamos aplicar en nuestro día a día para poder identificar lo que nos sienta bien en cada momento y estar en contacto real con nuestras necesidades.

Elena Ferraris, directora de Elena Ferraris Yoga y formadora en la Escuela Internacional de Yoga. En marzo 2021 vuelve a impartir en la Escuela Internacional de Yoga el curso de especialización de Yoga para la Mujer.

www.elenaferrarisyoga.com  / www.elenaferrarisyogaonline.com

Otros artículos sobre ,
Por • 28 Dic, 2020 • Sección: Firmas, General