Yoga en el embarazo: ¿se necesitan clases específicas o basta con adaptaciones?

¿Es necesario diseñar una clase de yoga prenatal específica sólo con mujeres embarazadas? ¿Sería suficiente con conocer adaptaciones de asanas para el embarazo y que las mujeres embarazadas pudieran asistir a clases generales? Montse Cob responde a estas preguntas y algunas más.

Son preguntas muy frecuentes que nos hacemos los profesores de yoga. Si comprendemos las necesidades de las mujeres embarazadas podremos respondernos. Repasemos, para empezar, cómo definen el yoga los textos clásicos:

  • –“Chitta Vritti Nirodha”: calmar las fluctuaciones de la mente (Yoga Sutras de Patanjali).
  • –“Prana Vritti Nirodha”: calmar las fluctuaciones de la respiración (Hatha Yoga Pradipika).

Necesidades de una mujer embarazada

Es importante enfatizar que el embarazo es un estado transitorio saludable en la vida de una mujer. Por lo tanto, la mujer embarazada es una mujer sana y no una paciente. Una mujer que, durante un periodo aproximado de 40 semanas, va a experimentar muchísimos cambios físicos, pero también emocionales en la gestación de su bebé.

Las posibles molestias y cambios físicos asociados al embarazo pueden alterar el estado emocional: fluctuaciones de la mente. Y las preocupaciones y dudas normales asociadas a la maternidad, el parto y el postparto pueden alterar nuestra postura y respiración: fluctuaciones de la respiración.

¿Cómo devolver la calma y, por tanto, una esencia yóguica a este periodo tan importante en la vida de una mujer y su bebé? Con dos ingredientes mágicos:

1.Ofreciendo movimientos, asanas y pranayamas óptimos para este periodo. Para ello es necesaria una comprensión exhaustiva de los potentes cambios físicos y anatómicos que ocurren a lo largo de este viaje aproximado de unas 40 semanas. Calmaremos así las fluctuaciones de la respiración.

2. Ofreciendo una escucha activa, sin juicio y con respuestas fundamentadas a las preguntas, miedos e incertidumbres que pudieran surgir. Para ello, es necesario conocer las dudas principales de esta etapa y estar muy bien informados de las recomendaciones oficiales. Calmaremos así las fluctuaciones de la mente.

Si retomamos ahora las dos preguntas iniciales, mi respuesta personal sería la siguiente:

¿Sería suficiente con conocer adaptaciones de asanas para el embarazo y que las mujeres embarazadas pudieran asistir a clases generales?

Es una opción. No es incorrecto, pero resulta incompleto…

¿Es necesario diseñar una clase de yoga prenatal específica sólo con mujeres embarazadas?

Si optamos por esta modalidad, estaremos ofreciendo un espacio seguro y respetuoso tanto a nivel físico como a nivel emocional para la mujer embarazada.

Es un auténtico honor impartir clases a grupos de mujeres embarazadas. La energía que impregna el entorno en presencia de estas mujeres que llevan en su interior dos corazones y ¡¡a veces tres!! (en el caso de gemelos o mellizos) es absolutamente impresionante. 

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 Algunas preguntas frecuentes

  1. ¿Desde qué mes de embarazo se puede practicar yoga? ¿Y hasta qué mes?

 Si la mujer es practicante de yoga, con al menos 6 meses de práctica previos a la gestación no hay necesidad de interrumpir la práctica a menos que no sienta la motivación para ello. Es frecuente sentir malestar en forma de náuseas y cansancio en el primer trimestre y es importante escuchar lo que el cuerpo está pidiendo.

Si la mujer no ha practicado yoga previamente se suele recomendar el inicio de la práctica en el segundo trimestre (hacia la semana 12), pero si el profesor que imparte la clase posee una formación completa en conocimientos de fisiología y cambios hormonales, la práctica se adaptaría a las necesidades de cada mujer independientemente de las semanas de gestación. Recuerda que el yoga no es sólo hacer asanas.

  1. ¿mo son los movimientos y asanas que se realizan con la gestante: son específicos o se adaptan?

La clase de yoga Omma Prenatal está específicamente adaptada para el embarazo. El crecimiento continuo del bebé hace que el cuerpo de una mujer embarazada esté en constante  transformación. De esta forma las asanas (posiciones) se adaptan en función del trimestre de gestación y de las molestias o incomodidades asociadas que pudieran presentarse.

  1. ¿Qué beneficios obtiene la mujer embarazada que hace yoga en estos meses?

La práctica de yoga durante el embarazo permite a la mujer concienciarse del proceso que está viviendo. El crecimiento del bebé, de forma general, suele comprometer la estabilidad de la pelvis debido a su alta movilidad en este periodo por la influencia de ciertas hormonas como la relaxina y la progesterona…

La práctica de movimientos y asanas enfocados en la alineación y fluidez de la columna vertebral suponen una forma de aportar estabilidad al cuerpo de forma global y a la pelvis de forma particular. Se mejora, claramente, la postura. Además, todos los órganos internos pasan por un proceso de reubicación a medida que la gestación avanza. La búsqueda de espacios internos a través del movimiento permite que la circulación y la musculatura de todo el cuerpo tengan mayores recursos para adaptarse.

La atención continua a la observación de la respiración durante toda la práctica favorece la concentración y la conexión con el bebé. Es una práctica de meditación en movimiento.

  1. ¿Tiene también efectos positivos para el momento del parto? ¿De qué forma?

Durante la práctica regular de Omma Yoga Prenatal la mujer va incrementando la conciencia de su cuerpo y de su respiración. Adquiere herramientas para poder liberar ciertas tensiones con una actitud positiva y consciente.

Esta forma de trabajo progresivo hace que en el momento del parto la mujer se sienta segura y conozca qué movimientos y qué respiraciones son óptimas para cada parte del proceso.

Sin embargo, no hay que olvidar que nadie puede enseñar a un bebé a nacer, ni nadie puede enseñar a una mujer a parir. Ocurre. Es un proceso espontáneo y como tal la mujer no necesita ninguna preparación tal y como entendemos la palabra. Necesita información positiva sobre la fisiología del parto y el nacimiento, invitando a las mujeres a recuperar su capacidad innata de gestar y de parir teniendo en cuenta que el parto es un proceso dentro del ámbito de la salud y no de la enfermedad.

Montse Cob es profesora de yoga y doula.
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Con esta invitación a la exploración y junto a una ginecóloga fantástica, Patricia Carro, que ofrece autoconocimiento en sus consultas, os ofrecemos la Formación Omma Prenatal donde puedas conocer en profundidad y con fundamento científico qué ocurre durante el bello proceso de la gestación, el parto y el postparto. De esta manera podrás crear secuencias de asanas y pranayamas acordes a las necesidades de cada mujer.

 

 

 

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Por • 23 Nov, 2020 • Sección: Práctica, Yoga para embarazadas