La ética en el Yoga: ¿hay que imponerla a los practicantes?

Lo primero que debemos saber cuándo hablamos de la ética en esta práctica milenaria es que se remonta a tres siglos antes de Cristo, la época de Patanjali, conocido como el padre del Yoga antiguo. Escribe Alejandro Torres Retamal.

En ese tiempo la propuesta para practicar estaba influenciada mayormente por principios ascéticos y un camino a seguir parcelado en ocho pasos lineales llamados: Yamas, Niyamas, Asanas, Pranayama, Pratyahara, Dharana, Dhyana y Samadhi.
Lo que hoy conocemos como ética en el yoga está basada en los dos primero pasos, los Yamas y Niyamas. El primero de ellos describe  el ideal de nuestro comportamiento en la sociedad, es decir, los principios morales a seguir, basados en la no violencia, ser sinceros, honestos, dejar de ser avaros, entre otros. En el paso siguiente tenemos los Niyamas, que exponen los cuidados que debemos tener con nosotros mismos, las observancias personales, entre las cuales están tener contentamiento, ser austeros, disciplinados, abandonar el ego y rendirnos a un ser o algo superior (Dios, energía suprema, universo, etc., o como sientas que debas nombrarlo).
Algunos practicantes de yoga que están comenzando pueden preguntarse en dónde se encuentran los Yamas y Niyamas. Deben saber que están ahí, integrados en cada movimiento del cuerpo (Asana), ejercicio de respiración (Pranayama) y en las técnicas que nos permiten lograr la relajación, concentración y meditación (Pratyahara, Dharana y Dhyana). Es decir, en la actualidad la ética propuesta por Patanjali viene a lograrse con la práctica de los otros pasos.
Hoy día las diferentes escuelas son libres de hacer sus propuestas de estilo de vida ético o alimentario a sus practicantes, pero cualquier persona que practique con consciencia los comenzará a internalizar. Basta con exponer claramente las bases de donde nace esta beneficiosa práctica, los ocho pasos de Patanjali, y se encontrará la respuesta al por qué se siguen manteniendo estos principios en la práctica de la actualidad.
Recordemos que es fácil caer en dogmatismos o adoctrinamientos, por lo que resulta muy importante mantener como pilar fundamental el no imponer a las personas obligaciones de ningún tipo en la práctica del yoga y su enseñanza, aceptando al practicante tal y como es.
Siguiendo la frase que recorre el mundo con esta práctica milenaria: ¨el Yoga es para todos/as¨. Solo deja que actúe en ti, respetándote y disfrutándote.
Alejandro Torres Retamal. Director/formador escuela de Yoga y Mindfulness
T +56950936703
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Por • 6 Jul, 2020 • Sección: Firmas