“Solo vibraciones positivas” es tóxico: el peligro de la espiritualidad de la Nueva Era

Por su interés, compartimos este artículo que hemos leído en la revista Elephant Journal, el cual hemos traducido para los lectores/as de YogaenRed. Está escrito por Justice Bartlett y el link al original está abajo.

Изображение ingesistel В Pixabay

“La integridad es elegir el coraje a la comodidad, lo correcto a lo divertido, rápido o fácil. Elegir practicar nuestros valores en lugar de simplemente profesarlos” (Brené Brown)

Una actitud de “solo vibraciones positivas” es peligrosa.

Lo que no vemos y no sentimos, en nosotros mismos o en el mundo, no podemos abordarlo.

Cuando mezclamos la reactividad emocional de los demás con nuestra propia confusión y dolor, el dolor y la confusión aumentan. La compasión surge cuando unimos confusión y dolor con pensamiento racional y recursos hábiles. No es desconectar en nuestra esterilla de yoga, llenar nuestras casas con cristales y quemar incienso mientras el mundo arde de verdad.

Esto es un bypass espiritual, y resulta peligroso. La idea de que simplemente podemos concentrarnos en un cambio positivo y en efecto sucederá, es como tratar de limpiar el cuarto de baño con los ojos cerrados convencidos de que no está sucio.

Demasiadas nociones de la Nueva Era se basan en la idea de que aquello sobre lo que nos enfocamos se expande, y si bien esto es cierto hasta un punto, lo que no atendemos o ignoramos tampoco se reduce.

Hace poco vi un meme de “trabajadores de la luz” que básicamente decía que “2020 es de brillantes vibraciones”. No compartas noticias sobre cuestiones políticas; no compartas noticias sobre desastres naturales: solo ponte las gafas protectoras y mantén la cabeza enterrada en la proverbial arena empapada de positividad. (Vale, la última parte es mi comentario sobre esa actitud general).

Si vamos a practicar la verdadera compasión, debemos tomar conciencia del dolor, el miedo y la inestabilidad de este mundo, y no usar la espiritualidad para evitar nuestra humana responsabilidad con la vida, los unos con los nosotros y con el planeta.

Una de las cosas que más me desgarra es la infiltración de la depredación sexual en muchas de nuestras organizaciones espirituales. Y una de las cosas que más me enfurece es la forma en que esto simplemente se esconde debajo de la alfombra y se hace luz de gas a las víctimas: su dolor y sus historias desaparecen.

Es el caso de uno de esos incidentes con acusaciones de conducta sexual inapropiada en relación a un maestro budista, Sakyong Mipham. Había sido apartado de sus deberes al aparecer una carta abierta escrita por seis de sus ex asistentes que detallaba 20 años de mala conducta sexual y abuso psicológico.

Al enterarse de que Mipham iba a ser reincorporado a su puesto en Shambhala, el centro de enseñanza budista, la reconocida maestra y autora Pema Chödrön ha deckarado que ella misma renunciará a su posición de maestra senior.

Pema expresa su decepción con el final de la historia “como siempre” en esta cita de la revista Lion’s Roar, en la que Chödrön afirma:

“Suena cruel, poco hábil e imprudente para el Sakyong seguir adelante como si nada hubiera pasado sin relacionarse compasivamente con todos aquellos que hayan sido heridos y sin hacer un profundo trabajo interno sobre sí mismo”.

Pema parece no querer hacer bypass con el dolor y la confusión inabordados. Esto es integridad, y la integridad, no la comodidad, es el núcleo de la compasión.

La compasión no es una conveniencia, no es un asunto a manejar “como siempre”.

Cuando nos sentimos heridos, confundidos y frustrados, es útil mirar a las personas que, como Pema, eligen la integridad sobre la comodidad y que defienden lo que es correcto. Es en la práctica fundamentada de la compasión humana cuando encontramos nuestro camino.

Cuando negamos la existencia de bajas vibraciones, estamos cortando con los aspectos vitales de nuestra humanidad.

Atiendo a personas que han tenido vivencias traumáticas. No vienen a mí fingiendo que su dolor no existe; vienen a mí para afrontarlo con compasión y recursos hábiles. Tengo que permanecer abierta sin quedarme atrapada en ello.

Algunas de esas personas me contaron que, en lo más profundo de una pérdida, algunos individuos supuestamente espirituales y bien intencionados (¡incluso sanadores!) les habían dicho que su angustia no era espiritual, que se estaban hundiendo ellas mismas en la energía oscura, y que deberían centrarse en los buenos tiempos y estar agradecidas.

Si bien no hay nada contraindicado en cultivar una actitud conscientemente optimista, debemos tener cuidado de que eso no se convierta en un bypass de positivismo ciego. Para ello hemos de animarnos constantemente a permanecer abiertos a lo duro, lo humano y lo sagrado, lo que significa aceptar voluntariamente el dolor, la ira y la angustia igual que la alegría.

La espiritualidad de la Nueva Era a menudo nos hace pensar que al centrarnos simplemente en lo positivo, podemos curar nuestras heridas y las heridas del mundo de alguna manera. Esto es inmaduro e ineficaz. Para crecer, sanar y cambiar necesitamos afrontar nuestra incomodidad.

Como hipnoterapeuta, he aprendido que la naturaleza del trance es doble. Cuando experimentamos un trauma, dividimos nuestra psique. Así, destacaremos (trance positivo) o minimizaremos o disolveremos (trance negativo) información, emociones e incluso recuerdos que no se ajustan a nuestra historia sobre nosotros mismos.

Las partes consideradas menos valoradas o menos aceptables quedan relegadas al trasfondo de nuestra psique, donde se convierten en lo que a menudo se conoce como la sombra, para usar el término de Carl Jung. Son estas partes las que tienden a impulsar el drama; son estas partes las que tienden a involucrarse en rituales, búsquedas compulsiva de consuelo; son estas partes las que nos enredan en dinámicas de codependencia. Son estas partes, en definitiva, las que necesitan nuestra compasión.

В Buddha Dharma, la amistad entre estas partes de nosotros mismos se conoce como maitri. Esta es la práctica de afrontar nuestra incomodidad, vergüenza y culpabilidad, las partes de nosotros mismos que no nos gustan, con compasión.

La vida es bella y es dolorosa. Si cerramos nuestros corazones a lo duro y lo humano, tampoco estaremos verdaderamente abiertos a lo sagrado. Necesitamos permanecer arraigados y crecer en este mundo; dejemos de intentar escapar a otro. Huir es lo que nuestro niño interior traumatizado ha hecho durante años. Pero la totalidad no se encuentra en ninguna forma de disociación.

Necesitamos estar aquí con la tierra, entre nosotros, con nuestro dolor, con los problemas que acontezcan. Estar aquí con los disturbios políticos, con el mundo incendiado. Seamos el bálsamo empapado de presencia que todos ansiamos desesperadamente.

Aunque intentemos irnos ahora, disociarnos de este mundo, de nuestra cruda humanidad, de nuestros tiernos corazones, para evadirnos a mundos brillantes y filosofías espirituales que nos eximen del sufrimiento y de tener que lidiar con las consecuencias de nuestros actos para que todo continúe en modo “aquí no pasa nada”, ninguno de nosotros lo logrará.

Tenemos una responsabilidad ante la vida, unos con otros y con este hermoso mundo con el corazón roto. Por favor, quédate. Está bien si te duele y tienes miedo y no sabes qué hacer. Yo también.

Lo resolveremos juntos. Caminaremos por lo duro, lo humano y lo sagrado.

Artículo original: https://www.elephantjournal.com/2020/01/compassion-is-not-convenient-it-is-not-business-as-usual/

La autora de este artículo:

Justice Bartlett es amante del amor y amante de las palabras, la vida, la naturaleza y la comunicación. Como sanadora e hipnoterapeuta, no pone a las personas en trance, ¡las saca! Y lo hace con presencia, profunda amabilidad, sabiduría ganada con esfuerzo y lo que puede describirse como nada menos que compartido: gracia. Ayudar a las personas a redescubrir su inocencia, coraje y creatividad inherentes, mientras se recuperan del dolor y el trauma, es su servicio en este mundo cansado y hambriento. Y con sus palabras, espera contar historias y tocar esos hilos profundos del ser humano que nos permiten sentir y sanar juntos.

Ella mantiene una práctica global desde su pequeño pueblo de montaña, Bozeman, MT. Para más información, visitad el sitio web de Justice. https://www.illuminationwithjustice.com/

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По • 29 Jun, 2020 • Sección: Активности