Como controlar a mente através da atenção

Atenção ou excitação é um arranjo inato com capacidade limitada (sete itens); podemos atender ao mesmo tempo a dois, três ou até quatro estímulos, dependendo de sua complexidade e se eles são ou não automatizados. No Yoga, por exemplo, podemos respirar controlado, fazer um movimento do corpo e mentalmente repetir o conteúdo de uma palavra, mas nada mais. Escreva Diaz amigável.

Desenhado por yanalya / Freepik

Em Raja-Yoga o controle da mente é geralmente indireto, e às vezes imperceptível quando tal controle é exercido por estímulos internos (pensamentos, memórias, sensações corporais ou sensoriais, imagens, etc.); Entretanto, estímulos ambientais, físicos ou sociais, quando capturados pelos sentidos, têm mais presença e exigem maior participação da consciência.

A atenção, na vida cotidiana, é quase sempre dividida, Porque realizamos várias atividades ao mesmo tempo, como pensar, sentir, agir, entender, avaliar nosso humor ou nossas necessidades. E ela nunca age sozinha, ela é sempre acompanhada por uma parte da consciência, os sentidos e o que o Self quer fazer.

Na atenção, tanto estímulos internos como externos são afetados, às vezes simultaneamente e em outros momentos, dependendo do grau de intensidade e concentração, alguns estímulos se sobrepõem uns aos outros e em geral a atividade mental excede as necessidades básicas . No Yoga, mindfulness ou concentração consiste em orientar o foco de atenção para um único objeto, uma única ação e emoção, um único sentimento, pensamento, e isso sem qualquer intenção ou propósito, apenas o processo de perceber que está presente.

Por conseguinte, falando sobre o controle da mente não é totalmente correto; em vez disso, devemos falar sobre controle de atenção e controle dos sentidos, como a atenção vai para onde o olhar vai, onde há sensações, onde há sons, e pára onde há pensamentos.

Na atenção e nos sentidos, os estímulos (internos e externos) são impostos em determinadas situações, ou o Self através da vontade, dos desejos, dos pensamentos ou de suas próprias motivações.

Atenção no Yoga

Hasta el momento, hemos hablado de la atención dividida y sometida a los dictados de las funciones antes mencionadas. Pero en Yoga buscamos la concentración, la atención sin tensión, la atención sin objeto, la atención plena, la plena atención, la autoatención.

A concentração ou Dharana es el primer ejemplo de atención no dividida; se trata de un acto de voluntad donde está presente el yo y que consiste en fijar la atención y la mirada en un objeto concreto, por un tiempo limitado, generando con ello un ajuste neuromuscular en zonas concretas del cuerpo, al tiempo que relajación mental, reducción de estrés y prevención en los desajustes psicológicos.

Em la atención sin tensión decidimos que esta función se desprenda de los condicionamientos y de los automatismos aprendidos; todo el foco atencional lo orientamos hacia una nueva e inusual percepción, perdida, quizás, en algún momento de nuestro desarrollo evolutivo. Y hay que aplicarla a algo concreto, por ejemplo, “la atención sin tensión en el asana”, o también en la respiración, en el estado de la mente, en el yo, en la psique, en las sensaciones corporales, en los sentidos, etc.

O atención sin objeto sirve para vaciarse del cúmulo de sensaciones externas e internas, de pensamientos, de recuerdos, etc. que van saturando y sobrecargando todas las funciones del organismo; y es útil igualmente como ejercicio de desapego y de purificación psicológica. En este ejercicio la atención tampoco está dividida y, por ello mismo, se sustrae al poder del yo, abriéndonos la vía de lo nuevo, de algo desconocido, todo ello mediante el acceso a lo psíquico.

O Mindfulness, contrariamente a lo que podría pensarse, no abre nuevos caminos ni va más allá de una concentración. Este tipo de atención puede ampliar las sensaciones, pero se mantiene en el registro del yo y de la mente discursiva.

La autoatención y la plena atención

O autoatención se podría definir como una concentración global que nos lleva a experimentar la totalidad de las realidades sensorial, perceptiva, mental, psíquica, yóica, conciencial y energética. Es realmente el contrapunto al desgaste que nos genera el tener que vivir, en el dia a día, con la atención dividida.

Además, la autoatención reunifica las diferentes funciones del organismo, reunifica las energías y las fases y retenciones de la respiración, la actividad mental y de los sentidos, además de estabilizar el yo, las emociones y la psique, y de potenciar la centralidad evitando la dispersión; potencia también el silencio y el sentimiento de plenitud. Finalmente, nos ayuda también a experimentar lo que puede ser el estado de la no dualidad.

O plena atención se diferencia de la autoatención en que es supracorporal, suprasensorial, supramental, no es el logos (mente discursiva), sino el nous (intelecto, pensamiento puro); por ello, es más apropiada para el estado meditativo y, muy particularmente, para la contemplación.

En cualquier caso, el buscar en sí el control de la mente, la compasión, la comprensión de la realidad ilimitada o el mantenernos en estado perpetuo de felicidad inducida desde nosotros mismos es un objetivo abocado al fracaso desde su inicio, puesto que formulado a partir de un yo limitado y condicionado.

Sin embargo, amigos de Yogaenred, trabajando a partir de la atención no dividida se entra en la plena conciencia, en la plena expansión, en la plena energía, en la plena luz, y nos sentimos, de pronto y sin esfuerzo, aquello que ni siquiera habíamos soñado ser.

Lopez Diaz amigável es psicóloga clínica en ejercicio y profesora de la Asociación Española de Prácticantes de Yoga (AEPY) desde 1983.

Formadora de profesores, en 1995 fundó su propia escuela en Madrid, Centro de Yoga Pantanjali.

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Por • 9 Sep, 2019 • Sección: Assinaturas