Intervista con Swami Sivadasananda: "lo yoga solo autentico esiste nella persona"

Swami Sivadasananda è uno "yogi del mondo", ben informato su come lo yoga si evolve in altri paesi. Difendi flessibilità e antidogmatismo. Ci ricorda una battuta di Swami Sivananda: "Amate poco, amate a lungo". E lo sottolinea in questo modo: "Yoga devi amarlo poco, ma per molto tempo."

Swami Sivadasananda

È un discepolo diretto di Swami Vishnudevananda, il fondatore degli International Yoga Centers e Ashrams Sivananda Vedanta. Dedicato allo yoga da più di 30 anni, è stato direttore del Centro Sivanandade Madrid per tre anni. Attualmente è uno dei sei membri dello staff internazionale di Yoga Acharyas, che coordinano il funzionamento delle delegazioni in tutto il mondo.

Sai dalla tua carica l'evoluzione dello yoga in diversi luoghi in tutto il mondo. Cosa ne contraddistingue?
Lo yoga si trasferì dall'India al Nord America, specialmente in California; da lì alla costa orientale; e da lì verso l'Europa. Ma all'interno dell'Europa ha raggiunto tutti i paesi contemporaneamente. Lo sviluppo dello yoga a livello europeo è molto, molto equilibrato. Quello che vediamo in Spagna, Germania, Francia, Inghilterra è molto simile, ma tutto è di solito un riflesso di ciò che accade in Nord America. E poi, naturalmente, ci sono le scuole tradizionali che hanno i loro legami diretti con l'India. Anche noi.

Ritiene che gli sviluppi in Europa siano molto simili?
È molto massiccia in alcuni paesi come il Regno Unito, la Germania, la Francia (un po 'meno), che ha creato un tipo molto diversificato di mercato dello yoga. Qui in Spagna succede anche, ma lo vedo molto positivo perché ci sono molte porte aperte, per molte persone provenienti da molti luoghi e molti livelli di formazione.

Qual è l'essenza di Sivananda Yoga?
Abbiamo quasi rinunciato alla parola "yoga Sivananda", ma in fondo non ci piace. Swami Sivananda ha detto: "Non farmi una religione, non farmi un sistema. Non sono un sistema; lo yoga è il sistema."

Ciò che ci distingue dagli altri approcci è la sintesi dello yoga, i quattro percorsi, dal ruvido, pranayama, relax e dieta alla meditazione, filosofia e cultura indù come elemento per vedere la tradizione dello yoga radicata nella società. Anche se la società odierna in Occidente non ha nulla a che fare con l'antica società dell'India, il sistema filosofico astratto dello yoga delle Scritture è sopravvissuto per centinaia di anni, e questa è una cosa interessante da sapere.

Lo yoga ha iniziato a insegnare in Occidente solo 50 anni fa, quindi potremmo dire che è quasi un adolescente. Hay mucha improvisación porque intentamos adaptar la enseñanza a nuestras sociedades. Primero hay que entender la evolución del yoga en la India, luego la inmensa diferencia entre la India y Occidente, y por fin los valores auténticos del yoga adaptados aquí. No está acabado el proceso.

¿Qué faltaría, para culminarlo?
Nunca se acaba, el yoga siempre está en desarrollo. En la India siempre está en desarrollo. Un dato interesante: en Europa se están creando federaciones de yoga, y en algunos casos llega a nivel gubernamental, como en España, que es el primer país donde el Estado ha intervenido. En Reino Unido no funcionó. En 50 años hemos intentado crear formas, criterios fijos, y en la India nada, no hay federaciones de yoga. Allí vemos una adaptación constante, son muy adaptables al yoga. En Occidente no hay por qué crear un sistema fijo ni pensar que el proceso se va a acabar, porque eso no corresponde al yoga.

El yoga nos enseña flexibilidad a nivel de la postura, pero a nivel de las actitudes, la India siempre ha sido muy flexible. Ha tenido invasiones, como la musulmana hace 300 años. Ahora los mejores músicos del norte son musulmanes, pero tocan música hindú. En el festival de música que vamos a tener ahora en Madrid, el músico principal viene acompañado por tres músicos musulmanes; dos de ellos son musulmanes… De momento el yoga no está muy dogmatizado…

¿Qué le parecen a usted todos esos estilos nuevos, toda esa dinámica que tiene mucho que ver con el marketing? ¿Cómo lo valora?
Tiene que ver con el marketing, pero finalmente en la clase tienes personas y lo que tú has aprendido es lo que sabes transmitir. Lo que cuenta es la experiencia de la persona, y ésta no experimenta un estilo, sino una relación de cuerpo, respiración, relax, energía. Y dentro del mismo estilo puede haber situaciones diferentes, nuevas.

Los estilos son elementos artísticos y creativos, y como tal son bonitos. Pero un sistema no se crea tan fácilmente, porque primero el impulsor habrá tenido que experimentarlo, tendrá que haber llegado a un estado adecuado de yoga, de realización incluso; y luego ese sistema debe funcionar para otros. Por eso no ocurre tantas veces, quizás solo cuando es necesario. Lo más frecuente son los sistemas llamados tradicionales y muchos estilos que se mezclan con los demás. Y pienso que hay que ser muy flexibles.

¿Usted no cree en eso que se da en llamar “yoga auténtico”?
No, no. Lo que nosotros pensamos que es auténtico es lo que corresponde a nuestras necesidades. Si ves en la India qué tipo de maestros enseñan y cómo se acerca la gente al yoga, es totalmente distinto. En la India hubo una época en que el yoga casi fue olvidado, y ahora hay un maestro que se llama Ramdev, un hindú que enseña solamente en hindi, a cinco mil personas en un estadio de fútbol a las cinco de la mañana. Así es ahora el yoga en la India, lo que corresponde a una sociedad donde hay millones de personas.

Si queremos utilizar la palabra “auténtico” hagámoslo para referirnos a una experiencia sincera personal; eso sí es yoga auténtico, y solamente existe a nivel de la persona.

Existe la idea de que en los centros Sivananda se practica un yoga muy cerrado, muy devocional, cuando en realidad es un yoga para la vida, para la salud, para la alimentación, para la higiene mental…
Cuando la revista Time puso en su portada por primera vez el titular“Yoga”, fue muy comentado. El reportaje describía varias escuelas, y en referencia a los centros Sivananda se decía, entre otras cosas: “Tal vez requiera un cambio de estilo de vida”. Eso para unas personas es atractivo y para otras no; unas quieren hacer yoga pero no quieren cambiar, y otras quieren el yoga para cambiar. Esto es así. El yoga que se enseña aquí intenta ayudar a las personas a cambiar su estilo de vida, y el principal cambio es la alimentación.

¿La alimentación?
Totalmente. No puede haber yoga sin cambiar la dieta; el efecto más o menos prolongado de una clase de yoga generalmente tiene que ver con lo que comes después. Me di cuenta de ello personalmente cuando veía que unos días los efectos del yoga se mantenían muy bien y otros no tanto, y analizando vi que había cambiado de dieta.

¿Y qué dieta es conveniente?
Más ligera, y poco a poco orientarse hacia el vegetarianismo, porque es la alimentación que corresponde con mantener los efectos del yoga. La carne, la comida de lata, la pizza de microondas… no tienen prana. Hay dos tipos de comida: la que te aporta prana y la que te lo gasta, la que te da vida o te la quita. En Sivananda no predicamos el vegetarianismo, pero siempre ofrecemos cursos de cocina para que las personas vayan adaptándose al cambio.

¿Cómo apareció el yoga en su camino y cómo este le trajo a España?
En el año 78, Con 18 años vi a mi hermana hacer yoga en el jardín y dije: “Eso no puede ser, algo que no conozco”. Fui al centro Sivananda en Munich, donde crecí. Entonces no había muchas escuelas, todo era nuevo. Me quedé fascinando por el yoga. Con 20 años hice un curso de profesores para formar parte de esta organización. Primero un año, luego un año más, y otro más. Y en el 86, cuando llegué a España, fue un momento clave, porque me encontré con una sociedad que me parecía más equilibrada que la de otros países. La gente mostraba mucho cariño y había cierto respeto hacia la espiritualidad más formal (mantras y ceremonia), que existe todavía.

Estuve en el primer curso de profesores que se hizo en España con Swami Vishnudevananda. Y le pregunté si pensaba que algún día podía ser un swami, y me dijo: “Te llamaré”, ¡y al día siguiente me llamó! Así me inicié como swami en España, en el primer curso de profesores aquí. Aquí estuve tres años seguidos pero siempre vengo mucho.

¿Cómo ha encontrado España después de un tiempo sin venir?
No he visto tanto desequilibrio. La gente sigue viviendo al centro, los donativos son menores, pero todos nos adaptamos, porque el yoga forma parte de una idea básica de solidaridad; las energías propias del yoga no son materiales: necesitas dos metros cuadrados y tiempo.

Tiempo… Y sin embargo somos tan impacientes… Queremos todo aquí y ahora.
Lo bueno del yoga y lo que nos satisface es que nos hace un efecto inmediato. Y sin embargo, si quieres avanzar más, tardas mucho tiempo. En la tradición de los Yoga Sutra se dice que te lleva doce años de práctica conocer tu mente. Pienso que es una buena oferta. Conocerse a uno mismo y luego aceptarse con los propios fallos y limitaciones es ya un autocontrol. Pero para llegar hasta ahí hay que ver dónde están los conflictos, Muchos están fuera de ti, pero otros están en tu propia cabeza, y eso necesita tiempo para ser conocido. El yoga tiene que acompañarnos año tras año.

Se dice que el yoga es como una semilla que has plantado en el jardín y que riegas cada día. Pero no puedes medir el crecimiento de las raíces cada día para ver cómo va; tienes que dejarla. Los efectos subconscientes del yoga tardan años y apenas los percibes tú mismo. Luego llega un momento en que comparas cómo estabas hace cinco o diez años y ves mucha diferencia.

El yoga tienes que amarlo poco, pero durante mucho tiempo. Es un dicho de Swami Sivananda: “Love little, love long”. El yoga es una historia de amor que debe durar mucho tiempo para que pueda dar sus frutos.

Se pasan épocas en que la motivación decae…
Todos entramos en el yoga con una luna de miel, pero se acaba y empieza la vida de pareja. Cuando el yoga te aporta equilibrio energético y mental, sabes que te funciona y la práctica mínima que necesitas para tener esas dos cosas. Hay mil razones para seguir con el yoga y ninguna para parar; solamente hay que ser muy pacientes.

Ser ambicioso en yoga no es inteligente, porque eso no va a durar mucho tiempo; te vas a comparar con otros y ¡siempre vas a encontrar a alguien más alto! Si practicas por sentido del deber, porque te dedicas a enseñar, bien, pero tampoco te llevará tan lejos. Y si haces yoga para dejar de sufrir, por estrés o desequilibrio mental, cuando se te pase, ¿qué harás? Es muy probable que dejes de practicar en ese mismo momento.

Al final lo que funciona es muy simple: yo amo el yoga. Es lo único que nos puede llevar tan lejos como tenemos que ir.

Del 22 al 25 de mayo van a celebrar en el centro de Madrid un Festival de yoga y música: el l Festival de Yoga La Vida Divina: directa y sencilla…
El Yoga de la Música no se conoce demasiado, sí se conoce el canto de mantras, pero nos es difícil seguir la música hindú porque nos faltan herramientas, así que tenemos que adaptarlo a nuestro sistema de música, o imitar la música hindú sin saber cómo funciona.

Y la música hindú clásica, cuando se aplica a los cantos tradicionales del yoga, a los mantras, es muy especial. Se llama Nāda Yoga, Yoga del Sonido. Tanto Swami Sivananda como Swami Vishnudevananda ponían mucho énfasis en crear ocasiones para tener ese tipo de música en el ashram, porque el Nāda Yoga tiene efectos equilibradores en los nadis (canales del cuerpo por donde fluye la energía y la vibración del sonido).

La relación entre energía y sonido se equilibra por la práctica de asanas. Pero a partir de ahí, si introduces la música de los ragas y melodías de la India, junto con el ritmo y con la parte devocional de actitudes, y luego con la parte energética de concentración mental de los mantras, es algo maravilloso que llega a la gente.

El invitado de honor del Festival, Sri Venugopal Goswami, un maestro del Nāda Yoga, por una parte, y por otra parte sabe mucho de los textos clásicos de yoga. Nos gusta aportar esta presencia al mundo del yoga en España.

Festival La Vida Divina: directa y sencilla

Quando: 22 al 25 de mayo de 2014 en Centro de Yoga Sivananda. Conferencias y talleres especiales de asanas y filosofía con los Yoga Acharyas Swami Durgananda y Swami Sivadesananda.

Invitado de honor: Sri Venugopal Goswani, Bhakti Yoga Acharia, quien hará varias recitaciones musicales.

Deliciosas comidas vegetarianas. Donativo sugerido para jueves y viernes: 12€ Recitación musical gratuita. Donativo sugerido para jornadas de celebración sábado y domingo: 25€, con comidas vegetarianas.

Ulteriori informazioni: http://www.sivananda.org/madrid/festival.htm

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Da • 12 May, 2014 • Sección: Intervista