Lo - lire en 2019: Entretien avec Tomas Zorzo

L'un des yogis les plus endurcis et les plus brillants du pays, il a été le premier et le seul professeur d'Ashtanga certifié en espagnol jusqu'à ce qu'il ressente l'appel d'un yoga plus holistique et conciliant pour la santé intégrale de tous les peuples. Aujourd'hui, il nous raconte comment il voit la transformation du yoga et sur sa propre évolution en tant qu'enseignant. C'est une interview de YogaenRed.

Résumer la biographie de Tomas Zorzo (Rama) ce n'est pas facile (vous pouvez le lire dans son intégralité ici), mais pour avoir une idée de son poids spécifique dans le yoga, il suffit de dire qu'il a été dédié à la transmission du yoga depuis plus de 40 ans et qu'il a appris avec les meilleurs enseignants.

Il était un étudiant de Swami Visnhudevananda, Ambu (En) (Aurobindo Ashram), Pattabhi Jois (premier certificat espagnol et pionnier dans l'introduction de l'Ashtanga Yoga en Espagne). Plus tard ébloui par les enseignements de Krishnamacharya étudié avec B. K. S. Iyengar, T. K. V. Desikachar, A. G. Mohan... Et aussi Ramesh Balsekar, Père Bede Griffiths, Osho, Parmi d’autres.

Il a fondé le Centre de Yoga Ashtanga à Oviedo il y a plus de 30 ans, et encore très actif aujourd'hui en donnant des cours et des ateliers en Espagne et à l'international (Europe, Inde, Australie...) et combinant différentes techniques de yoga.

Nous avons parlé à Tomas Zorzo lors de la célébration de la Congrès de Yoga de Madrid, dans lequel il a offert un bel atelier sur «Le rôle de la respiration dans l'asana pour atteindre le bien-être physique et psychologique».

Q. Du point de vue de votre vétéran de l'éducation au yoga, comment voyez-vous son évolution, a-t-elle tellement changé?

R. Il y a un livre fantastique, Esprit Zen, esprit du débutant, où l'auteur, Shunryu Suzuki, dit que l'esprit zen, qui est l'esprit du yoga, vous l'avez quand vous êtes dans un état de débutant ... Bien sûr, au début, le yoga était quelque chose à découvrir, il y avait beaucoup de résistance de la part de la société de le connaître, de le faciliter, et il a été presque considéré que ceux qui pratiquaient le yoga étaient un culte. Mais en même temps, nous avions une attitude de découverte et tout était très innocent. La société a changé et a aussi perdu toute cette innocence parce qu'il y a beaucoup d'information. Et parfois, nous confondons l'information avec la connaissance. Mais le yoga a à voir avec la connaissance, dans le sens de connaître et de découvrir l'Être et d'être plus être.

Maintenant, tout est devenu surpeuplé et vous pouvez accumuler beaucoup d'informations et de venir à rien dans le domaine de la connaissance. Le yoga a à voir avec cette conscience de l'être, de s'installer dans votre centre, dans votre etre, et cela doit être fait dans un esprit d'innocence. Sans innocence, on ne sait pas.

P. ¿Se podría decir, entonces, que al popularizarse tanto el yoga se está desvirtuando y está perdiendo su esencia, o esto sería exagerado?

R. Cela fait partie de l'évolution de la société, d'une manière très matérialiste; tout est le marché, tout devient argent. Recuerdo que cuando iba a la India, a los ashrams, nunca te pedían dinero, era donación; esto ha cambiado, ya te piden dinero incluso allí. Y eso es un reflejo de cómo se ha hecho de la sociedad un mercado, todo se convierte en un producto y se vende. Ahí es donde está la caída.

Pero siempre hay gente… Ahora, al menos esa es mi función como profesor, hay que intentar divulgar el yoga desde una visión más transformadora, pues el yoga además de un componente físico tiene también un componente psicológico y emocional muy importante. Hay otras herramientas que hay que trabajar, y que incluso están en lo físico, para la sanación de esos otros sistemas internos. En ese sentido la visión que propongo del yoga es más holística.

P. Enfocas el yoga entorno a la sanción, a la terapia. Sin embargo, hay escuelas que niegan que los fines terapéuticos hayan estado nunca en el objetivo primigenio del yoga… ¿Cómo entiendes tú ese debate?

R. Yoga es salud, lo que pasa es que el concepto salud lo hemos concebido solamente en relación con el cuerpo. La palabra “salud” en sánscrito es svastha, que significa estar en sí mismo, en el ser. Mientras no estamos en contacto con el ser, estamos enfermos de alguna forma, estamos fragmentados, desintegrados. Yoga tiene que ver con la salud en el sentido de que la salud parte de estar integrado, armonizado en todos los planos que somos: físico, vital, emocional, mental, espiritual. Todo esto tiene que integrarse y unificarse entorno a un centro. Si estamos fragmentados, estamos enfermos; quizás no en nuestro cuerpo, de momento, pero toda esa fragmentación que tenemos en el plano psicológico va a tener un impacto tarde o temprano en nuestra fisiología. Las enfermedades graves empiezan por estos trastornos, muchos con un componente emocional muy fuerte.

P. ¿Te consideras por tanto un terapeuta?

R. Sí y no. No en el concepto de terapeuta que tenemos aquí, en Occidente. Lo que me enseñó uno de mis maestros es que la misión de un profesor no es curar pero sí ayudar a los procesos de sanción. Entonces, no eres un terapeuta porque no vas a trabajar con enfermedades específicas; vas ayudar a mejorar, de alguna manera, la salud de la persona.

P. ¿Cuál es tu valoración actualmente de tu trabajo? ¿Qué es lo que te sigue motivando para seguir en este proceso de la enseñanza del yoga tras 40 años?

R. Para mí, es este proceso de ver el yoga desde una perspectiva muy holística en mí mismo; es decir, trabajar, conocerme y realizarme me motiva a seguir trabajando. Y desde ese espacio que yo descubro en mí mismo, compartir, ayudar a los demás. Para mí es importante cómo poder contribuir a la sociedad. He sido profesor de yoga toda la vida, no sé hacer muchas más cosas…. Ese es mi aporte.

P. Tuviste buenos ejemplos, pues estudiaste al lado de los más reconocidos maestros…

R. Sí, he tenido la suerte de estudiar con los mejores maestros. Mi primer maestro fue Vishnudevananda, luego Ambu, profesor de asanas en el ashram de Sri Aurobindo, quien me dio una luz muy especial. Y luego, con 25 años, conocí a Pattaby Jois, éramos tres estudiantes solo, hasta que me di cuenta de que el Ashtanga yoga no era para todo el mundo, y a mí me interesara que el yoga fuera para todos los estadios de la vida. Krishnamacharya me fascinaba, y quise estudiar con todos sus discípulos, así que estudié con su hijo Desikachar, Iyengar, Mohan… También conocí a Osho… Más luego en Occidente hubo personas que a otro nivel descubrieron muchas cosas que me interesaron, como Wilhem Reich o Alexandre Lowen, la bioterapia energética, la gestaldt, todo el desarrollo personal… Era un buscador, y lo sigo siendo.

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Par • 20 Jan, 2020 • Sección: Comme on le voit