Despertar

Por mucho que el hombre se empeñe en sacar adelante infinitos proyectos personales, en última instancia tan sólo hay un objetivo vital por el que merezca la pena continuar viviendo: despertar. Despertar es quizás lo único que permite que en verdad la vida merezca la pena ser vivida. Escribe Emilio J. Gómez.

Despertar

Despertar del sutil sueño provocado por la imaginación, la identificación y las proyecciones con el mundo exterior en las que el ser humano vive y muere. Todo es una ilusión porque todo se vive desde la ficción del sueño, de la ensoñación y del estado de fascinación que produce.

En el campo de la consciencia aparece un objeto o un sujeto, y de inmediato surge la proyección generada por la imaginación, y con la imaginación un deseo o aversión, un recuerdo o una expectativa, una sensación agradable o desagradable… Y fruto de ese conjunto emerge la opinión, y con la opinión nace la identificación. Y con la identificación, el sufrimiento.

Un laberinto

Extraño laberinto éste en el que vive el ser humano sumido en el más profundo de los sueños. Un sueño en el que incluso es capaz de llegar a dormirse con aquellos instrumentos que precisamente fueron creados para provocar el despertar por aquellos que consiguieron tan singular estado. Instrumentos como puede ser el Yoga en cualquiera de sus ramas.

Extraña vida esta que se vive, cuando y donde cualquier vislumbre o destello de la luz que produce el ser despierto es sofocado de inmediato tratándosele de una personalidad excéntrica, valdría decir ¿loco? ¿Por qué ser feliz pudiendo ser normal?, parece ser el planteamiento general. Y con esa idea flotando en el inconsciente colectivo simplemente no es posible despertar.

Pero cabe preguntarse: ¿es realmente posible el despertar? ¿No será tan sólo una utopía?

No sólo es posible sino que es inevitable. Sucederá sin lugar a dudas. Tarde o temprano el hombre despertará a su auténtica naturaleza, esa que le ha acompañado durante toda su existencia mientras él atendía a otros asuntos y proyectos personales. Sí, no hay espacio para la duda, el ser humano despertará. Sucederá, aunque tal despertar tenga lugar en el lecho de muerte.

Quizás lo deseable sea que se produjera antes. Pero sólo quizás. A fin de cuentas, todo es tal y como debe de ser. E incluso detrás del aparente caos que el sueño puede llegar a provocar es posible percibir el delicado y sutil aroma del equilibrio, la armonía y el amor vibrando desde lo invisible, más allá de las aparentes formas que limitan a la comprensión humana.

Lo sepamos o no, conscientes o no, todo es tal y como debe de ser, y también todo sucede a su debido momento. La comprensión sobrevendrá, aunque el darse cuenta no dependa del tiempo. Sucederá hoy, ahora, o mañana… A fin de cuentas estamos en este plano precisamente para eso, para despertar.

Emilio J. Gómez

Es profesor de yoga de la Asociación de yoga Silencio Interior e imparte clases Hatha & Radja yoga en El Escorial (Madrid).

Contacto: info@silenciointerior.net

Más información: http://www.silenciointerior.net/

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Por • 28 Nov, 2014 • Sección: Firmas, Silencio Interior