¿Eres consciente?

Parece que con cada respiración está cambiando algo importante en mi mente y en la mente de los otros: estamos siendo conscientes. Cada día más y en más lugares. Ser consciente ya no solo es una práctica, sino un estilo de vida, una forma de ser, de madurar, de sentir, que ha emergido.

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Este enfoque totalmente nuevo reconoce, cultiva y mejora aquello bueno que hay dentro de nosotros mismos, y como consecuencia lo no tan bueno se transforma.

El simple hecho de visibilizar los contenidos emergentes tiene el poder de cambiar la mente. Como nos acercamos a aquello que está pasando en nuestra mente, nuestras relaciones, nuestras comunidades se transforman en “sistemas conscientes”.

La atención plena o mindfulness, una técnica oriental de más de 2.000 años, está ahora disponible para nosotros porque hemos sido capaces de “estar presentes” y no obligarnos a “estar en otro sitio”. No hay nada que cambiar, todo está bien, nada está mal; solo hay que aceptar lo que va sucediendo.

Mindfulness ha tomado múltiples formas y enfoques, pero es quizás el enfoque de la empatía, ecuanimidad y compasión el que está ganando fuerza bajo una nueva forma de conocimiento-conciencia que emerge desde la presencia, el fluir, la contemplación o el estar…

Podemos cultivar las cualidades intrínsecas que están en nuestra mente con la mente de un niño. Sus prácticas están científicamente demostrado que puede beneficiarnos desde la primera sesión, y que mejora también la vida de todos aquellos con los que nos relacionamos.

Herramienta de transformación social

¿Eres consciente? parece ser la pregunta del espíritu de nuestros tiempos, de nuestro momento. Es probable que dentro de cinco o diez años reconozcamos que Mindfulness fue una herramienta de transformación social no conceptual increíble. Pero hoy ya está teniendo un gran impacto en escuelas, hospitales, oficinas, gobiernos, familias e individuos. Nos está ayudando  a ver nuestros pilotos automáticos, a ser más eficaces y cooperar los unos con los otros de manera compasiva y empática para crear un mundo mejor.

Es tiempo de ser conscientes  aquí y ahora:

  • Todos podemos hacerlo. Ser consciente es tan solo cultivar cualidades universales que no exigen cambiar tu sistema religioso, filosófico o de creencias. Todo el mundo puede aprender fácilmente.
  • Es una forma de vida que suma conocimiento, sabiduría profunda y cuidado en todo aquello que hacemos, cómo lo hacemos y desde qué mente lo hacemos. Como resultado de ello reduce el estrés, los conflictos y hace que la vida sea mucho más fácil.
  • Es evidente. La Neurociencia ha demostrado que la atención plena aporta beneficios para la salud, el trabajo, las relaciones y por tanto nos hace más felices y menos infelices.
  • No necesitas ninguna tecnología para practicar. Frente a un mundo complejo, consumista y competitivo, ser consciente es una posición radical que puede llevar a sancionar desde el silencio lo que no se puede permitir. Su eficacia radica en su flexibilidad, su bajo costo hace que las respuestas sociales puedan ser muy elevadas.

Estar atentos ahora es más necesario que nunca, ya que muchas cosas están en transición en nuestra vida. Las relaciones son líquidas, los trabajos inciertos. Haber estudiado una carrera no garantiza que puedas trabajar en ella. Las guerras ya no son a cañonazos sino financieras, y el terror psicológico está sustituyendo a las bombas. La atención plena planta cara a la incertidumbre. Es nada más y nada menos que ser consciente de lo que está pasando en nuestra mente, cómo se conforma en el día a día, en el momento a momento… y qué experiencia me reporta en mi vida.

Ser conscientes es así de simple; solo tenemos que hacerlo desde el “no hacer”. Atención plena, ahora. Sí, gracias.

Por Koncha Pinós- Pey. Ph. D.

estudiosContemplativos

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Por • 15 Abr, 2013 • Sección: CARRUSEL, MIMIND, Mindfulness