给圣人的"狩猎":什里·约根德拉或往返

En esta nueva sección, Ramiro Calle relata a los lectores de YogaenRed diferentes episodios e impresiones sobre sus primeros contactos y entrevistas con los personajes más representativos del yoga y la espiritualidad de la India desde sus primeros viajes en los años 70. Hoy, su encuentro con Shri Yogendra, considerado el “primer profesor” de yoga moderno.

En la foto, Shri Yogendra con Ramiro Calle en su visita de 1972

Primeros días de agosto de 1972. En un avión de la Panamerica aterrizo en el aeropuerto de Santa Cruz de Bombay (Mumbai). Empieza a clarear, tras haber viajado toda la noche. Las gestiones en la aduana se eternizan. Hay infinidad de escarabajos voladores en el aeropuerto y el calor húmedo es sofocante.

Los olores son de lo más variado, y no precisamente todos agradables. Por fin se han realizado los trámites aduaneros y puedo pasar más allá del puesto de policía, tras haberme hecho innumerables preguntas, obsesionados por cuánto dinero llevo, si me hago acompañar de una cámara o tomavistas y un larguísimo etcétera que reventaría la actitud de ecuanimidad del mismo Gandhi. Una vez en la calle se me abalanzan una legión de taxistas para ofrecerme sus servicios. Solo hay dos clases de vehículos: el incombustible Ambassador pintado de negro (que tantos años me ha acompañado por mis rutas de carretera en la India a sus cincuenta kilómetros por hora) y una especie de Fiat muy pequeño. El gobierno exige que todos los productos sean indios, e incluso la coca-cola ha sido suplida por la campa-cola y el chocolate Nestlé por una especie de pasta negra que parece brea.

Atravesando los que eran los peores y más miserables suburbios de Asia, he llegado tras más de una hora en automóvil a la Puerta de la India. Dejo las maletas en el hotel y me precipito a sentarme, emocionado, bajo la estatua de Vivekanda, uno de mis autores preferidos en aquella época, aunque luego lo fue siendo mucho menos al darme cuenta de que sus conocimientos yóguicos eran muy inferiormente expuestos a los de grandes orientalistas de Occidente. Pero allí estaba yo, meditando, bajo su estatua, mientras una turba de mendigos no dejaba de solicitar unas monedas y cientos de personas dormían en las calles,de tal manera envueltas en un lienzo que parecían cadáveres, e incluso uno se preguntaban cuáles estaban vivas y cuáles podrían estar muertas. Al pasear por las noches, y no es exagerado, uno iba saltando sobre cuerpos arropados por “sudarios”.

Así daba comienzo mi primera incursión de un mes y medio en la India, a la caza de personas santas, entre las que yo incluía entonces yoguis, sadhus, mentores, eremitas, renunciantes, peregrinos y swamis. La India que empezaba a explorar nada tenía que ver con la India ensoñada, esa que yo imaginara años antes leyendo a Hermann Hesse o Pierre Loti, entre tantos otros. Era un choque que más bien se podría definir como un electroshock psíquico. Me acompañaba Almudena Hauríe, magnifica profesora de yoga y una extraordinaria traductora del inglés al castellano. Y no había día en que no entrevistáramos a “personas santas”, aunque muchas no brillaran por su santidad. Desde el primer instante me enamoré de los sadhus errantes, testimonio de contrasociedad, fenómeno único y muy significativo en la actualidad, representantes del milenario legado espiritual de la India aunque muchos no sean mas que vagos recalcitrantes.

Para los próximos días tenía proyectadas dos visitas: una a Sri Yogendra, casi un icono entonces en el ámbito del yoga, y otra al hospital yóguico de Kaivalyadhama para entrevistar a varios de sus especialistas.

De vuelta de lo físico a lo espiritual

Instituto de Sri Yogendra estaba ubicado en el barrio de Santa Cruz, bastante distante del centro de la ciudad. En el inevitable y más o menos fiel Ambasador llegamos al Instituto de este hombre que era el protagonista de un caso particularmente curioso, contradictorio y no poco paradójico. Ante todo decir que fui, al principio, recibido con no poca suspicacia y yo diría que menosprecio, pues en esa época era bastante común que el mentor indio, creyéndose por encima de lo humano e incluso lo divinotratara con no disimulado menosprecio al bárbaro occidental. Pero me fui ganando no solo la confianza de Yogendra, sino también de su esposa y de su hijo el doctor Jayadeva, hasta tal punto que se me enseñaron todas las instalaciones del instituto, así como el domicilio particular, y se nos invitó a una humeante y sabrosa taza de té.

Resulta que Sri Yogendra fue uno de los pioneros en propiciar el interés por el aspecto físico del yoga y de manera muy especial, casi obsesiva, por los asanas, desposeyéndolos de todo contenido espiritual o místico, y poniendo el acento en la necesidad de investigar científicamente el yoga, en un intento, igualmente casi obsesivo cuando era mucho más joven, de probar científicamente los efectos físicos y en cierto modo mentales de las posturas yóguicas.

Yogendra me regaló varias de sus obras, pero lo sorpresivo resultó que en las horas que pasé con él y su familia, ya en esa época Yogendra había modificado por completo su actitud sobre el yoga y trataba de recuperar para el mismo su esencia espiritual, y en la conversación que mantuve con su hijo, el doctor Jayadeva, éste no dejó de insistirme en que la investigación científica del yoga era por fuerza muy limitada, pues lo verdaderamente esencial era revestir la práctica con todo su carácter espiritual. Así Yogendra, que había sido mucho años antes el promotor del yoga científico y desprovisto de toda espiritualidad, ahora no dejaba de insistirme, junto a su hijo y esposa, de la necesidad de que el hatha-yoga no se desposeyera de su aura mística. Cuando el doctor Jayadeva me enseñó su laboratorio, me dijo:

"今天,这是关于研究瑜伽的科学,但实际上 -指着他的手指着各种医疗器械 这一切的价值是非常有限的。目前的问题是,很多重视的材料,当真正重要的事情是灵性,虽然许多从业者只寻求在身体健康瑜伽。瑜伽可以对抗某些疾病,使个人更容易处于良好的健康,但我坚持认为,基本上重要的是灵性。

因此,瑜伽士家族一直坚持瑜伽的精神方面。多年来,他们一直在传播瑜伽的理想。 El viaje de Yogendra había sido de ida y vuelta: tanto en lo exterior (su viaje y estadía en Occidente para luego volver definitivamente a la India) como en lo interior (pasando del énfasis puesto en los asanas al remarcado acento en las posibilidades espirituales del yoga y la meditación).

Estuvimos hablando horas sobre el trabajo interior y la evolución espiritual. Sita Devi, la mujer de Yogendra, me regaló un libro que había escrito y, acompañándome después hasta la puerta, me despidió con la tierna y tímida sonrisa de la mujer india.

Culturistas del hatha-yoga

我在印度的第一次旅行中已经能够看到,有健美运动员有自封的瑜伽导师,并且表现出一种更接近体操的哈哈瑜伽,而不是瑜伽本身。 有时很难分辨哈哈-瑜伽扮演的角色,以及瑞典或丹麦的体操比赛。 在许多方面,合成产生,例如,似乎几乎可以肯定,对太阳的问候不属于哈达瑜伽,并纳入其中,正如我遇到惊人的扭曲者谁使用瑜伽姿势灵活性,但他们甚至没有丝毫知道什么是瑜伽。不仅如此:我遇到了,让我惊讶和不喜欢,健美运动员与各种标题,提供asana类,甚至不知道他是谁 帕坦贾利 更别说 戈拉特纳特 o Matyendranath.

En Mumbai me quedaba mucho que investigar, pero sobre todo quería entrevistar a fondo a los médicos-yoguis del hospital yóguico de Kaivalyadhama. Sería en los próximos días y mientras tanto yo continuaba visitando supuestas o reales “personas santas”. Ni me imaginaba entonces que muchos años después sería en Mumbai donde entrevistaría a 拉梅什·沃尔塞卡尔 在加内什普里,从这个伟大和迷人的大都市60公里,我会采访 穆克塔南达 Pero todo ello lo iré compartiendo en futuros trabajos. De momento y ya que he hablado de Vivekandanda, os dejo con una recomendación suya que a menudo recuerdo en la vida desmesuradamente externalizada que llevamos en esta convulsa sociedad: "行动,行动,行动,但不要让一波不安的浪潮到达你的大脑。

Calle 米罗

RamiroCalle50 多年一直 Calle 米罗教学瑜伽。他开始在家里教学和创建所有西班牙和拉丁美洲的瑜伽函授学院。一月份的 l971 打开它 瑜伽中心 Shadak 这已经通过了超过 50 万人。他 250 发表的作品包括五十多岁致力于瑜伽和相关的学科。他把瑜伽的目的和意义上的他的生活,有一百次前往印度,瑜伽的家园。

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通过 • 6 May, 2019 • Sección: Calle 米罗