Aclara tus dudas: ¿Cómo se puede aplicar el yoga [y en particular el vedanta] a la vida cotidiana?

En esta sección Javier Ruiz Calderón ofrece respuestas a nuestras dudas desde una visión de la tradición yóguica actualizada y crítica. Estás invitado a escribir a Javier a info@yogaenred.com planteando tus dudas o incertidumbres.

Pregunta: ¿Cómo se puede aplicar el yoga [y en particular el vedanta] a la vida cotidiana?

Réponse : Voy a contestar desde el vedanta y terminaré extendiendo la reflexión a todas las formas de yoga.

Como ya he dicho en otras ocasiones, el vedanta no es una filosofía sino un yoga, el yoga del conocimiento (jñana yoga), y, por tanto, algo completamente práctico. Pero como la sádhana (práctica espiritual) vedántica en sentido estricto consiste en el estudio de las escrituras, la reflexión y la meditación, sí que parece que quien sigue ese camino no tiene más remedio que apartarse de la vida social y las actividades cotidianas para poder realizarla. Pero eso no es así. Ya a finales del siglo XIX, Swami Vivekananda trató extensamente el asunto en un ciclo de conferencias sobre «Vedanta práctico», y hace pocos años mi maestra Amma me advertía: «Pero recuerda que el vedanta no es una teoría que se estudie sino una forma de vivir».

Entonces, ¿cómo llevar el vedanta, aparentemente tan elitista y tan intelectual, a la vida cotidiana? Una vez Amma nos explicó la técnica concreta: en todo momento —no solo en los ratos de práctica formal— hay que recordar que yo no soy este cuerpo-mente, este individuo, sino el Brahman, lo Absoluto, y que todo lo que aparece en la Conciencia no es diferente de esa Conciencia Absoluta, igual que las olas no son distintas del mar o que las pulseras, los collares, etc. no son más que oro. Esa actitud interior (bhava) no dualista ante las cosas influye en nuestra manera concreta de sentir la realidad y de comportarnos en ella. Si conseguimos mantenerla suficientemente, nos iremos instalando en un estado de ecuanimidad y libertad interiores y de amor a todos los seres y todas las cosas como manifestaciones del Brahman. Y llegará un momento en que ese estado será continuo y espontáneo y habremos alcanzado la liberación, la meta del yoga.

Esta «receta» es aplicable a las demás formas de yoga: todos los días dedicamos un tiempo a hacer nuestra práctica formal; pero la transformación revolucionaria a la que aspira el yoga solo se conseguirá cuando mantengamos la actitud yóguica que cada uno esté cultivando (no dualidad / concentración / conciencia / devoción / relajación…) en todos los momentos de nuestra vida: en casa, en el trabajo, cuando salgamos… O, como dice la Ficelle (5.8-9), «al ver, oír, tocar, oler, comer, caminar, dormir, respirar, hablar, defecar, agarrar, abrir los ojos y cerrar los ojos». Solo esa es la práctica «intensa, ininterrumpida y cuidadosa» que nos pide Patáñjali (Yogasutras 1.14) para lograr el éxito en el yoga.

Javier Ruiz Calderón (Shankara) es doctor en filosofía especializado en filosofías y religiones de la India. Lleva cuarenta años estudiando y practicando yoga, vedanta y meditación. Enseña esas disciplinas, así como hinduismo, sánscrito y canto védico, y ha publicado cinco libros y docenas de artículos sobre esos temas.

Próximos cursos en Madrid: “Una introducción al pensamiento de Asia Oriental. China y Japón”, enero – marzo 2019; “Las úpanishad: los orígenes del yoga y el vedanta”, abril – junio 2019. Ambos 16 hs, jueves de 19 a 21 hs en Casaasia Madrid, pendientes de confirmación.

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Par • 6 Nov, 2018 • Sección: Javier Ruiz Calderón