Aclara tus dudas: ¿En qué se parecen y se diferencian el yoga y el budismo?

En esta sección Javier Ruiz Calderón ofrece respuestas a nuestras dudas sobre el yoga, su filosofía y sus técnicas desde una visión de la tradición yóguica actualizada y crítica. Todos estamos invitados a escribir a Javier a info@yogaenred.com planteando nuestras dudas o incertidumbres.

 

Pregunta: ¿En qué se parecen y en qué se diferencian el yoga y el budismo?

Respuesta: (Por favor, tómese esta respuesta como una gran simplificación, ya que tanto el yoga como el budismo son tradiciones variadísimas) Ambas son tradiciones creadas por shrámanas, ascetas errantes en busca de la verdad y la liberación. Pero el yoga surgió principalmente en el seno del hinduismo y el budismo es otra religión diferente, originada en la experiencia del Buda histórico.

La espiritualidad hindú (= el yoga) y el budismo comparten muchas creencias. Ambas afirman que la existencia ordinaria está llena de sufrimiento (duhkha) innecesario. Que ese sufrimiento se debe al apego (raga / trishna) o deseo compulsivo. Que este procede de la ignorancia (avidya) de nuestra verdadera naturaleza (atman). Que las acciones que realizamos buscando satisfacer nuestros deseos determinan nuestras circunstancias futuras; y que, por tanto, nuestras circunstancias actuales proceden de nuestras acciones pasadas: esta es la llamada «ley del karma».

Que la actual no es nuestra única vida, sino que ya hemos vivido un número indefinido de vidas anteriores y que seguiremos encarnándonos en otros cuerpos tras la muerte del cuerpo actual mientras la fuerza del apego y de las acciones realizadas con apego nos impulsen a ello. Esto es lo que se llama el samsara, la existencia cíclica, la rueda sin comienzo de la ignorancia, el deseo, la acción y el placer / dolor. Y ambas tradiciones también comparten la convicción de que es posible liberarse del samsara superando la ignorancia y, con ella, la existencia mundana, el ciclo de nacimientos y muertes, alcanzado de ese modo la liberación (moksha) o la extinción (nirvana), respectivamente.

Aquí empiezan las diferencias. Porque el yoga cree que el ser humano tiene un atman (sí mismo), diferente de su individualidad psicofísica, que es eterno, inmutable y perfecto, mientras que el budismo afirma que en realidad no hay atman, que la persona es un compuesto de procesos físicos y mentales insubstanciales y transitorios. Son ideas opuestas, pero en la práctica el camino espiritual que proponen el yoga y el budismo se parecen mucho y la descripción del sabio (el jivanmukta / el arhat) de ambas tradiciones se parece mucho.

En cuanto al camino espiritual: tanto el óctuple sendero del budismo theravada como las seis virtudes del bodhisattva del budismo mahayana, el yoga de ocho etapas de Patáñjali o los distintos caminos delineados en la Bhagavadgita parten de una disciplina ética y ascética básica (yama-niyama / karma / shila) que purifica la mente facilitando así la práctica de meditaciones preparatorias (upásana / samatha), que sirven para concentrar y calmar la mente, a las que siguen meditaciones más elevadas, encaminadas a cambiar la manera de percibir la realidad y que son las que acaban destruyendo la ignorancia y, en consecuencia, liberando de la existencia limitada.

La principal diferencia la hallamos en estas meditaciones superiores (nididhyásana / vipássana), ya que están vinculadas a la idea que se tiene sobre la existencia o no del atman. Así, los diferentes yogas meditan en un atman-testigo, un atman vinculado a una divinidad personal (íshvara), un atman idéntico a lo absoluto (brahman), etc. Por su parte, la meditación suprema del budismo consiste en la mera observación de los fenómenos (vipassana), la meditación en la vacuidad (shúnyata) de todas las cosas, en la Naturaleza de Buda, etc. Es decir: las meditaciones hindúes siempre se refieren de una u otra manera al atman, y las budistas prescinden completamente de él. Sin embargo, la afirmación del brahman en el advaita vedanta no es tan diferente de la afirmación de la Naturaleza de Buda que hallamos en el budismo yogachara, aunque la terminología sea distinta.

Por otra parte, el énfasis en la compasión y el amor es mucho más intenso en el budismo que en las tradiciones yóguicas, aunque en estas también están presentes. Esto sucede en especial en el budismo mahayana, que sustituye el ideal del arhat por el del bodhisattva, la persona que renuncia a su propia extinción mientras no hayan alcanzado el despertar todos los seres del universo. Sin embargo, esta diferencia de énfasis se ha reducido en el yoga contemporáneo, en el que la compasión, el amor y el servicio desinteresado han pasado a primer plano, por ejemplo en maestros como Swami Shivananda y Amma.

Tanto el yoga como el budismo tántricos añaden a las prácticas básicas de cada tradición (Veda / Sutra) nuevas técnicas relacionadas con el cuerpo, las energías sutiles, la imaginación, el deseo, etc. que supuestamente vuelven más eficaz la práctica espiritual. Aunque estos detalles tántricos puedan ser semejantes, las diferencias teóricas y prácticas fundamentales entre ambas tradiciones se mantienen.

Por último: hasta el siglo XX el yoga se ha desarrollado sobre todo en la India, mientras que el budismo acabó desapareciendo del subcontinente pero se extendió por todo el resto de Asia: el theravada por Ceilán y el Sudeste Asiático y el mahayana por Asia Central y Oriental.

En resumen: el yoga y el budismo comparten el mismo marco histórico, filosófico y espiritual general y se diferencian sobre todo en su origen y desarrollo específicos, la creencia o no en un atman, las prácticas más elevadas que proponen —que dependen de sus ideas sobre el atman— y la importancia que han atribuido históricamente  al amor y la compasión.

Javier Ruiz Calderón (Shánkara) es doctor en filosofía especializado en pensamiento de Asia y filosofía de la religión, materias que imparte en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid). Lleva cuarenta años estudiando y practicando yoga, vedanta y meditación. Enseña esas disciplinas, así como sánscrito y canto védico, y ha publicado seis libros y docenas de artículos sobre esos temas.

Próximas actividades: Todos los jueves, en el centro de Madrid: clases de Yoga (19-20h) y Filosofía y meditación (20-21h) (elvira_lakshmi@yahoo.com, T 635346088). Octubre 2019 – junio 2020: en Madrid capital y a distancia, un sábado al mes, cursos: «Estudio de la Bhagavadgītā» (elvira_lakshmi@yahoo.com; T 635346088) e «Introducción al advaita vedānta » (www.ashtangaciudadjardin.es).

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Por • 14 Oct, 2019 • Sección: Javier Ruiz Calderón