Ayuno: ahora es un buen momento

¿Terminó la Navidad y te sientes tan hinchado como Papá Noel? Normal; tenemos por costumbre juntarnos con la familia a comer, con los amigos a tomar algo, con los de la empresa para cenar y beber… Tenemos 365 días y parece que concentramos nuestra actividad social en estos 15 días.

agua

Tras el roscón, parece que llega el momento de hacer balance y mirar un poco nuestro cuerpo. Da igual si tenemos unos kilos de más, eso no es importante. Lo verdaderamente importante es que durante un breve espacio de tiempo hemos saturado a nuestro organismo de grasas, alcoholes, azúcares… Con la cuesta de enero llegó el momento de recapacitar y darle una tregua al cuerpo, y qué mejor manera de hacerlo que con un ayuno.

Hay varios tipos de ayuno. Los hay en los que no se ingiere nada más que agua (con limón y sirope de arce, en algunos casos) y los hay a base de zumos y caldos vegetales. Cada uno tiene que buscar el que mejor se le adapte. La abstención de ingerir alimentos sólidos por un determinado tiempo permite que el organismo descanse de la digestión y actúe en las funciones de eliminación y desintoxicación, activando las capacidades de regeneración y renovación de todo el organismo. Es el método de purificación más natural y efectivo que se conoce. Los animales lo practican en invierno o cuando se sienten enfermos, hasta que mejoran.

Realizándolo de manera adecuada, cualquiera puede percibir sus beneficios. El tiempo recomendado de realización es una semana, pero no existe ninguna regla. Es bueno un ayuno de un día, y hay quienes lo prolongan hasta 40. Pero cuanto más se extienda es importante extremar las precauciones para que el organismo no sufra grandes consecuencias.

A tener en cuenta

El ayuno no está recomendado para personas con diabetes, enfermedades de hígado o riñón, anemia, tensión baja, embarazadas, y ha de hacerse siempre bajo supervisión médica. El ayuno no sustituye al tratamiento médico ni se debe utilizar para perder peso.

No debemos empezar el ayuno de manera brusca. Comenzaremos y terminaremos con alimentos ligeros, de naturaleza vegetal. Hay que ir acostumbrando al cuerpo a comer menos e ir quitándonos aquello que más nos pueda perjudicar.

Durante el ayuno hay que beber abundantes líquidos. Es importante beber un par de litros de agua diarios para hidratar bien el organismo. Es bueno también tomar alguna infusión depurativa.

Tampoco nos podemos olvidar de controlar el estreñimiento. Con el ayuno se suele agudizar, así que es importante tomar alguna tisana que nos ayude, como el malvavisco o melocotonero. Se recomienda optar por algo natural como infusiones o frutos antes que usar laxantes.

Te recomendamos que, si decides empezar a ayunar, dispongas de toda la información necesaria. Puedes encontrarla en un buen libro, como El poder curativo del ayuno, de Karmelo Bizkarra (Desclée de Brouwer).

Beneficios del ayuno

Los beneficios del ayuno son asombrosos. Se inicia un mecanismo de sanción en el cuerpo, tan poderoso que hay quienes aseguran que puede combatir padecimientos como artritis, alergias y migraña.

  • Elimina toxinas.
  • Limpia el cuerpo.
  • Purifica la sangre quemando los tóxicos.
  • Hace descansar a los órganos vitales.
  • Detiene la absorción de alimentos que se descomponen en los intestinos.
  • Al limpiarse el tracto intestinal la eficiencia de la digestión aumenta.
  • Eliminamos impurezas.
  • Rejuvenece células y tejidos.

 

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Por • 9 Ene, 2013 • Sección: Nutrición, Salud