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Потребления, отходов и отставка
Publicado el 30 Nov, 2017

"El sonado paso del Black Friday (con el apéndice del Cyber Monday para los más necesitados) me puso a escribir sobre un tema que está en el aire y que da vueltas por mi cabeza y muchas otras". Escribe Naren Herrero en su muy recomendable blog ‘Hijo de Vecino. Un diario de viaje espiritual’ que hoy compartimos. [1] En resumen: sabemos, cada día mejor, que nuestro modo de vida basado en el consumo, el progreso y el crecimiento material no es sostenible para el planeta ni para el bien común ni para nuestra propia felicidad y, sin embargo, damos pocos pasos para cambiarlo. Por supuesto, ya sé que en casa haces recolección selectiva de tu basura, pero en vista de los datos actuales decir que cuidamos el medioambiente porque reciclamos los envases de plástico es como decir que cuidamos de nuestra salud por el mero hecho de cepillarnos los dientes cada día. Quienes estamos preocupados por la situación medioambiental creemos, muchas veces, que “a través del consumismo ecológico podemos reconciliar el crecimiento perpetuo y la supervivencia del planeta”, pero como lo expresa el escritor y activista británico George Monbiot: “El verdadero problema es el crecimiento perpetuo en un planeta que no está creciendo”. En el mismo artículo [2], el autor ofrece datos para sonrojarnos: “Una serie de trabajos de investigación demuestran que no hay una diferencia significativa entre la huella ecológica de la gente que se preocupa y la que no. Un artículo reciente señala que aquellos que se identifican como consumidores comprometidos usan más energía y producen más emisiones que quieres no se preocupan por el medio ambiente. ¿Por qué? Porque la sensibilización medioambiental suele ser mayor entre personas adineradas. No son nuestras posturas las que impactan el medio ambiente, sino nuestros ingresos. Cuanto más ricos somos, más grande es nuestra huella ecológica, sin importar nuestras intenciones. Según muestra el estudio, los que se perciben como consumidores ecológicos se centran principalmente en comportamientos que tienen beneficios relativamente pequeños”. Efectivamente, un reciente estudio de una universidad sueca [3] dice que reciclar o cambiar las bombillas de casa a las de bajo consumo es mucho menos efectivo en reducir las emisiones de dióxido de carbono que seguir hábitos vitales como una dieta casi o totalmente vegetariana [4], evitar viajar en avión, no utilizar coche o tener familias más pequeñas (es decir, un hijo o ninguno). ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a cambiar así nuestro estilo de vida? Incluso limitándonos al reciclaje hogareño, nuestro esfuerzo no suele ser tan profundo como creemos. La Fundación catalana para la prevención de residuos y el consumo responsable [5] ha hecho un experimento muy interesante poniendo a cinco familias (de muy diferente composición cada una) el reto de no generar residuos durante un mes. [6] Algunas de las pautas de consumo que da la Fundación en su decálogo son: Eliminar lo que no es reciclable o de un solo uso (bastoncillos para los oídos, hojas de afeitar, compresas, toallitas húmedas, tampones, pañales, pajitas de bebidas, monodosis, envases de pequeño formato…) Rechazar envoltorios de regalo, envoltorios de plástico, bolsas y embalajes innecesarios. Para la comida usar tápers, cantimploras y rechazar los alimentos precocinados envasados. Comprar a granel y llevarse los envases reutilizables de casa. Detergentes a granel y sin tóxicos. En la cocina usar paños de ropa, y eliminar el papel de cocina, de aluminio y de film transparente. Como se ve, una cosa es reciclar y otra es no generar residuos. Evidentemente, lo segundo requiere gran esfuerzo, mucha organización hogareña y, sin duda, una tremenda dosis de renuncia para modificar nuestros hábitos de consumo. Ahora ha sido el Black Friday pero pronto llegan las fiestas navideñas y ahí estaremos todos, muy ecologistas y yoguis, consumiendo. Por supuesto, una opción buena es regalar actividades y experiencias en lugar de cosas materiales; y si son objetos, que sean hechos por uno mismo, como propone esta campaña de Greenpeace. [7] De todos modos, por más responsable que sea nuestro consumo, el problema de base está en nuestra necesidad de consumir. En una entrevista todavía inédita que le hicimos para Puraka Project, el Dr. Sudhakar Powar, [8] médico ayurvédico indio, explica al respecto: “Nuestra mente es muy activa y actualmente el 95% de los problemas en mi área de atención médica provienen de la mente o de nuestro enfoque de la vida. Debido a muchos factores como por ejemplo falta de contentamiento, porque vivimos en un mundo manipulado por el consumismo. De esta forma nuestras mentes están manipuladas para vivir de forma no contenta, insatisfecha. Nadie es feliz con todo lo que tiene. Y ese es el terreno en que florece el consumismo. Porque si tú estuvieras feliz y satisfecho con lo que tienes no necesitarías nada y el mercado no crecería. El mercado solo crece si las personas quieren más. Entonces, en realidad existen ‘necesidades reales’ y ‘necesidades creadas’. Cuanto más se incrementan las ‘necesidades creadas’ más consumismo habrá, más crecerá el mercado y más beneficios económicos habrá”. Dicho de forma tan clara, no hay manera de rebatirlo, pero igualmente seguimos insatisfechos. Por eso también me ha gustado el planteamiento del maestro zen Dokushô Villalba [9] cuando escribe: “Si queremos detener y liberarnos del engranaje infernal del consumo desorbitado debemos asumir la responsabilidad individual de reducir conscientemente nuestros deseos: reduciendo nuestros deseos, la cantidad de poder adquisitivo que necesitaremos para satisfacerlos también se reduce. Al reducir la necesidad de poder adquisitivo, reducimos la necesidad de vender nuestro tiempo de vida (nuestro trabajo) a cambio de un salario. Reduciendo el uso de recursos naturales, reducimos la degradación ecológica”. Esta idea de “simplicidad voluntaria” está en total consonancia con el ideal yóguico que pregona el contento, la aceptación y la desaparición de los deseos. En un post de hace tres años [10] yo contaba que en el Mahābhārata, [11] el gran poema épico de la India, el rey Yudhiṣṭhira es interrogado por un espíritu de los bosques sobre cuál es la máxima felicidad y su respuesta es: “La máxima felicidad es el contentamiento” La misma afirmación que hace el sabio Patañjali en su Yoga Sūtra cuando habla de saṃtoṣa (II.42 [12]) y que no nos viene mal volver a leer: “A partir del contentamiento (saṃtoṣa) se obtiene la máxima felicidad” Sobre esto, el comentario Yoga Bhāṣya de Vyāsa agrega lo obvio, pero que no queremos ver: “El contentamiento se logra no deseando nada más de lo que ya se tiene”. Volviendo al artículo inicial de George Monbiot, él dice que hay que cambiar el sistema ya que “necesitamos construir un mundo en el que el crecimiento sea innecesario”. Estoy de acuerdo, y como ya sabemos (o deberíamos saber) no serán los gobiernos los que construyan ese nuevo mundo, sino cada uno de nosotros con su pequeño pero imprescindible accionar individual. Al menos a los privilegiados que estamos leyendo esto y – a nuestro pesar – dejamos gran huella ecológica en el planeta, la situación global actual de constante crecimiento nos ha puesto en un punto en que tenemos más posibilidades materiales que nunca y que hace pocas décadas eran impensables: viajar a cualquier isla paradisíaca en Semana Santa, conseguir cualquier producto a través de Internet, comprar camisetas nuevas por 2€, comer tomates todo el año, probar comida de los seis continentes en el sofá de casa… Irónicamente, si queremos salvar el planeta, el medioambiente y también el equilibrio socioeconómico global cada vez más descompensado, debemos renunciar a esa tan accesible y omnipresente oferta de consumo en pos de una vida simple exteriormente y rica interiormente. Ya sé lo que estás pensando: que cuando no había TV ni Amazon sí que era fácil, pero que, maldita sea, nos ha tocado una época difícil para renunciar a los deseos. Te entiendo. Aunque tomando perspectiva, y según cuentan, la renuncia ha sido dura en todos los tiempos y, eso sin duda, se requiere gran determinación para asumirla. Veremos si estamos a la altura. Si te gusta este blog seguramente te puede interesar la nueva edición del Curso de Filosofía del Yoga que daré en Barcelona a partir del 24 de febrero de 2018. Para más detalles del curso, clicar aquí. Lee el artÍculo original AQUÍ [13] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/11/consumismo.jpg [2] http://www.eldiario.es/theguardian/Black-Friday-capitalismo_0_710779596.html [3] https://phys.org/news/2017-07-effective-individual-tackle-climate-discussed.html [4] https://hijodevecino.net/2013/04/22/el-vegetarianismo-como-solucion-global/ [5] http://rezero.cat/rezero-qui-som [6] http://www.lavanguardia.com/vida/natural/20171124/433113207836/residuo-cero-basura-hogares-huella-ecologica.html [7] http://hazgreenpeace.org/?utm_campaign=consumo&utm_source=newsletter-socios&utm_medium=email&utm_term=MAILBUTTON&utm_content=news%20evento%20HAZ [8] https://soycomocomo.es/invitado/sudhakar-powar-medico-ayurvedic [9] https://dokushovillalba.com/ [10] https://hijodevecino.net/2014/12/02/la-crucial-diferencia-entre-contentamiento-y-felicidad/ [11] http://www.sacred-texts.com/hin/m03/m03311.htm [12] http://www.yoga-darshana.com/Sadhanap.htm [13] https://hijodevecino.net/

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Touch me, Дотронься до меня
Publicado el 27 Nov, 2017

Las correcciones son imprescindibles para mantener nuestra práctica en un entorno seguro. Si somos conscientes de la asana y de todas las partes del cuerpo implicadas, entonces podemos autocorregirnos. Compartimos por su interés esta entrada del estupendo blog El Reino de Nita, que te recomendamos. [1] El último artículo (¿Por qué me tocas? [2]) abría la puerta al por qué de la necesidad de ajustes y asistencia en las práctica de asana. Ahora vengo con un asunto un poco más técnico y que, por supuesto, no deja de tener mi toque personal ligado a mi visión y experiencia tanto como estudiante como profesora. El maestro tiene que ver a cada ser como un todo, no solo la parte física. La transformación que puede ocurrir a través de los ajustes llega a las capas más profundas de nuestro ser, ayudando a expandir las nociones limitadas que a menudo tenemos sobre nosotros mismos. Así como un doctor no puede hacerse una cirugía, un yogi no puede ajustarse a sí mismo. Para ello, necesitamos confiar en alguien que nos retroalimente (feedback) y ayude a mejorar nuestra práctica. La práctica no va de “cuán flexible¨ eres o cuántas asanas eres capaz de realizar, sino de cómo y para qué las realizas, puesto que el yogi trata de crear y mantener la energía, no de absorberla. Después de la práctica de yoga-asana, debes sentirte revitalizado, no cansado. Ashtanga Vinyasa podría ser entendido como una danza. Es una práctica que requiere un flujo constante de una postura a otra, si es posible sin detenerse, ahí es donde Vinyasa tiene un papel principal.Sirviendocomo transición sin permanecer estático. Vinyasa debe hacerse, modificado si es necesario dado que es importante mantener el cuerpo caliente y en movimiento. En la primera serie de Ashtanga se hacen hasta 60 vinyasas. Imagina 60 repeticiones mal realizadas seis días a la semana, en una práctica que es para toda la vida. Todos los ingredientes para lesionarse: repetición + movimiento + no supervisión. Precisión, estabilidad, equilibrio, fuerza y alineación son los elementos que el yoga mezcla para tener una práctica saludable y en continúo desarrollo. El flujo constante junto con la alineación es una cuestión clave. Es como definimos la precisión, fusionando la alineación con el movimiento persistente. Definamos y revisemos varios conceptos para que nos entendamos. Tal vez los llamas de otro modo, pero eso no es importante, lo esencial es que le pongamos un nombre a la definición de la acción. Corrección Alineación Cualidades que pertenecen a la asana, lo cual incluye movimientos precisos y posiciones que aseguran el beneficio óptimo, reduciendo el riesgo de lesionarse. Las correcciones no son una opción, son imprescindibles para mantener nuestra práctica en un entorno seguro. Si somos conscientes de la asana y de todas las partes del cuerpo implicadas, entonces podemos corregirnos a nosotros mismos. ¿Cómo corregir a un estudiante? Una corrección, la mayoría de las veces, es una alteración en la postura del cuerpo. Es una acción sutil. En general: A través de movimientos breves y suaves, tocando gentilmente. Señanlando la parte del cuerpo. Indicando verbalmente si necesita cambiar de posición, activar o relajar un miembro específico del cuerpo, articulación o músculo. Escuchar la respiración, y si es necesario corregirla guiando verbalmente. Las correcciones son imprescindibles, pero una corrección excesiva puede causar una sensación de frustración o fracaso en el alumno. Sé compasivo y consciente de los sentimientos que pueden surgir. Ajustar Asistir para que la persona que recibe el ajuste no solo pueda profundizar en la asana, sino también la consciencia corporal, redescubrir la intención, y descodificar la información que recibe. Ajustes y asistencia son el acto de verbalizar instrucciones, estirar, presionar mover a un estudiante mientras está en una postura de yoga. Se refiere a un cambio más profundo en una pose. Observando el lenguaje corporal, el profesor debe ser lo más preciso posible sabiendo cuándo y dónde presionar, girar, estirar o tocar. Con el ajuste fomentamos la conciencia del cuerpo ofreciendo un mayor y mejor rango de movimiento. ¿Cómo asistir a un estudiante o hacer un ajuste? Hay que tener en cuenta colocas la parte del cuerpo que utilices para ajustar esa particular asana, la intensidad de la presión con la que se hace, y recordar mantener una buena postura para no dañarte a ti mismo, segurándote de que el estudiante está sintiéndolo en las zonas donde esa asana está diseñada a hacer efecto. De la teoría a la acción Acércate gentilmente Verifica con la frecuencia necesaria si el estudiante se siente incómodo o siente presión, asegúrate de que no siente dolor, especialmente en las articulaciones o partes delicadas como la columna o el cuello. Estate atento a los gestos y reacciones. Tanto la respiración como la expresión del estudiante pueden servirte de indicativos para saber cómo éste se siente durante el ajuste. En algunos casos, guía al estudiante en la inhalación y exhalación mientras das el ajuste. Y no olvides, sincronizar tu respiración con la del estudiante. Confía en tu destreza. Utiliza movimientos consistentes que dirijan con determinación al estudiante hacia la máxima expresión de la asana, lo cual varia de una persona a otra. No cambies tus manos de posición demasiado rápido, se gentil y consistente. Podría confundir al alumno. No uses excesiva fuerza. En el momento que sientas resistencia es el momento de detenerte. Comunícate. Es útil, preguntar al alumno si quiere más o menos intensidad, en vez e preguntar si ¨se siente bien¨. Es más efectivo hacer preguntas específicas que den lugar a respuestas concisas. Una vez que termines el ajuste, cuidadosamente retírate sin romper la estabilidad, así el estudiante podrá mantener el ajuste recibido. El tiempo invertido cambiará según la postura, la necesidad y las circunstancias del alumno. En el estilo Mysore se suele estar de tres a cinco respiraciones, y si la postura se hace en dos lados del cuerpo, es importante ajustar ambos lados en igual forma y tiempo. Experimenta y sé creativo. Tu sentido común junto con tu conocimiento te permitirán crear tu propia posición cómoda y efectiva para alcanzar el ajuste óptimo. Asistencia customizada: el mejor ajuste es el que está calibrado de forma particular, basado en la apreciación de las necesidades y condiciones del estudiante. Como guía, ayudas ajustar la mente del alumno usando el drishti, recordando dónde enfocar la mirada. Ritmo moderado. A veces menos es más. Vigila tus niveles de energía. Y finalmente pregúntate: ¿Estoy concentrado-a en el alumno o pensando en algo distinto?, ¿estoy preparado-a para de forma segura y efectiva realizar el ajuste que quiero dar? Estas son pautas generales para ajustar y asistir, sin embargo, es posible que no se apliquen en ciertos casos. Hay varias opciones, diferentes técnicas, al final tú decides cuál es la mejor para el estudiante dependiendo de las necesidades, limitaciones, así como de nuestra capacidad, fortaleza y conocimiento. Como profesora, creo que el ego no debería conquistarnos en esas delicadas situaciones, no permitir que la arrogancia nos maneje a nosotros mismos y pensar que conocemos mejor el cuerpo de alguien que ellos mismos. Es posible que conozcas la asana mejor que algunos de tus estudiantes, pero ciertamente no hemos vivido en sus cuerpos tanto tiempo como lo han hecho ellos. La conclusión es: nunca presiones cuando un estudiante dice o notas que es suficiente. Tocar puede ser un problema para algunas personas; en el supuesto de que el alumno sea nuevo, es posible que desees pedir permiso la primera vez, si es posible antes de que comience la clase. Sin embargo, si estás en un programa Mysore está implícito que va a ser tocado. Como guías, permite al alumno practicar lo que su cuerpo pueda hacer. Si consideras que su cuerpo no permite practicar una pose, no debes alentarle a que la realice. Por otra parte, no crear una actitud dependiente del estudiante hacia el maestro, enseñando autosuficiencia para que los estudiantes puedan aprender a cuidarse a sí mismos. La sensación que el alumno sentirá se encuentra entre el confort y la incomodidad moderada. El objetivo es ayudar al alumno a sumergirse en elmundo interior a través del cuerpo físico. Siempre lo veo como una colaboración para el aprendizaje mutuo entre profesor y alumno, y definitivamente supone posibilidades infinitas de crecimiento. Y recuerda: “Hay circunstancias para ajustar y no ajustar”. ¨El profesor asiste la mente, la respiración y el cuerpo. Ajustando la mente concentrándola en la respiración que mueve el cuerpo¨ John Scott Buena suerte, y disfruta de tus ajustes PS: si estás interesad@ en qué de un taller de Ajustes en tu espacio contáctame. Nita Miralles es profesora de yoga certificada por Yoga Alliance E-RYT 200hr. Continua formación con profesores certificados & autorizados viajando alrededor del mundo (John Scott, Rolf Naujokat, Nea Ferrier, Roee Weiss, PJ and Larisa Heffernan, Kirsten Berg & Mitchell Gold ). Estudiante anual de KPJAYI desde el 2015. Lee el artículo original AQUÍ [3]. El Retiro de Ashtanga Mysore de Nita Del 6-10 diciembre ¡Sólo dos plazas disponibles! Infórmate y reserva: http://elreinodenita.com/agenda/mini-retiro-yoga-puente-diciembre/ [4] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/11/Nita.png [2] http://www.yogaenred.com/2017/11/20/por-que-me-tocas/ [3] http://elreinodenita.com/tocame-tocame/ [4] http://elreinodenita.com/agenda/mini-retiro-yoga-puente-diciembre/

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Почему я играю?
Publicado el 20 Nov, 2017

Tocar al alumno en los ajustes amplifica la instrucción verbal y nos conecta con una sabiduría latente en nosotros que hemos conocido desde la infancia, una sabiduría que sana el cuerpo y la mente. Compartimos por su interés esta entrada del estupendo blog El Reino de Nita, que te recomendamos (Nita Miralles organiza un retiro de Ashtanga Mysore el 6 de diciembre, que puedes ver al final del artículo). [1] ¡Ojo! No digo que haya una sola forma válida de realizar asana sino que cada cuerpo anatómicamente es diferente; por lo que cuando yo hablo de corregir es acorde a tu cuerpo, y expresamente modificando cualquier parte que pueda estar expuesta a ser lesionada. Últimamente he leído artículos y visto incluso Vlogs hablando sobre ajustes en clases de Yoga. Preguntas como ¿Alguna vez te han tocado en una clase de yoga sin pedirte consentimiento? o ¿Te han dado un ajuste super intenso innecesario? son comunes en estos artículos. Tengo curiosidad por conocer cuál es el objetivo de esos artículos. Fácilmente podría asustar a un practicante y ayudar a minimizar aún más el contacto humano. Quizás el propósito reside en que el estudiante esté atento para que no haya manipulación por parte de su profesor. Podría ser inseguridad por parte de un profesor que quiere cubrirse las espaldas. E incluso podría interpretarse como un ataque hacia otros métodos de enseñanza. Porque si lo miramos desde el otro lado, profesores que ajustan constantemente y corrigen podrían decir lo contrario: ¿Has estado en una clase de Yoga y no te han ajustado o tocado? ¡Eso es inadmisible! Dejando exageraciones a parte, el contacto es muy importante pero hay que tener en cuenta dos factores fundamentales: la forma de tomar contacto y la predisposición de la mente que habita el cuerpo que lo recibe. Nuestra piel es el receptor sensorial más grande de nuestro cuerpo, por lo que cuando alguien nos toca y el tacto no es violento, sexual, atemorizante o amenazante, la mayoría de las personas que reciben un ajuste lo experimentarán como una conexión positiva con el otro. Tocar amplifica la instrucción verbal y nos conecta con una sabiduría latente en nosotros, que hemos conocido desde la infancia, una sabiduría que sana el cuerpo y la mente. Permite que las personas sientan cómo se debe sentir la postura y puede hacer que el estudiante se sienta nutrido y cuidado. Si el estudiante es nuevo o el ajuste que quiero realizar es más profundo de lo habitual, yo siempre les pregunto a los estudiantes si el ajuste se siente bien. Invito constantemente a los estudiantes a que hablen y me hagan saber si algo no se siente correcto. ¿Por qué hay profesores de yoga que tendrían miedo al tacto? Creo que es potencialmente la herramienta de enseñanza más sólida tanto para corregir la alineación como para hacer contacto personal. Especialmente cuando lo has intentado verbalmente pero el estudiante todavía no lo ha entendido. No todos aprendemos y procesamos la información de la misma forma. Si un maestro teme guiar con el tacto cuando sabe que ayudaría, dice más acerca del maestro que del alumno. Podría decirse de los prejuicios, miedos a la reacción del estudiante o inexperiencia del propio profesor. Es posible que se deba a experiencias pasadas no gratas con otros estudiantes. Pero no por ello hay que renunciar, sino aprender de qué manera hacerlo. Además, un ajuste bien hecho te permite no sólo profundizar en la asana en términos de “superación¨sino también de comprensión y confort. Entender qué músculos mover, qué articulaciones juegan un papel fundamental o el ritmo de la respiración en esos movimientos te ayuda a transcender la asana para encontrar el bienestar y así empezar realmente a practicar Yoga. Por tanto, depende del enfoque, pero siempre manteniendo presente estos aspectos, un ajuste se convertirá en un valor añadido: 1. Ser respetuoso, respetando los límites físicos del estudiante y su derecho a decir ¨No¨, o ¨Hoy no¨. 2. Observa e interactúa con el estudiante. Que sepa que lo vas a tocar sin asustarlo. 3. Es su postura, no la tuya. Revisa tus intenciones antes de ajustar, recordando que es por el beneficio del estudiante no para satisfacer tu ego. 4. Vigila las palabras, tono y energía que tienes al ajustar, corregir, etc. 5. Practica Bramacharya: no dejar que la energía sexual esté presente en ningún momento. Como guía, si sientes eso por parte del estudiante, restringe la interacción física o se más cauteloso con los ajustes hasta que el estudiante haya calmado esa energía. 6. Más allá de la técnica, revisa por qué voy a tocarle, qué quiero transmitirle más allá de la asana. Es totalmente legítimo que todos tengamos nuestra opinión personal basándonos en nuestra experiencia tanto como profesores como alumnos, y por supuesto en relación con vivencias ajenas a la práctica fuera de la esterilla, que condicionan nuestra mente y comportamiento. Sin embargo, por eso practicamos Yoga, para contemplar y cambiar esos condicionamientos. Permitirnos ser vulnerables y sentirnos seguros confiando en nuestro guía. Como estudiante, si no confiamos en nuestro guía entonces bien podemos cambiar a otro o podemos comunicarnos y expresarnos para entender la raíz de esa incomodidad. Tal vez sea el propio maestro el que ha de preguntarse si la técnica o pasos que utiliza son los más adecuados para esa persona, aunque esto no exime al estudiante de su trabajo personal, el cual es mirarse a sí mismo y cuestionarse si es la metodología de los guías o sus barreras creadas a lo largo del tiempo las que le limitan. Es una evolución en equipo. En definitiva, retomando el por qué de escribir este artículo, todavía no encuentro sentido en hacer una declaración del tipo ¨Los ajustes son innecesarios¨ basados en nada, con el objetivo de realzar tu enfoque de enseñanza y darle una patada al modo de enseñar de otros. A mi parecer, es una forma penosa de asustar a practicantes que no estén acostumbrados a ser tocados y condicionar a los nuevos. Si quieres destacar tu tipo de enseñanza, el estilo que enseñas y la forma en qué lo haces es innecesario criticar o menospreciar el trabajo de otros. Eso dice mucho de tu enseñanza y persona. En caso de que después de leer esto sigues sin querer tocar a tus alumnos por tus razones personales, energéticas, etc, me parece estupendo, pero no utilices la visión de otros para justificar tu método. Puesto que si tu crees en tu forma de enseñar no tienes porque justificarla sino simplemente compartirla. Vive tu vida con el corazón, comparte desde la humildad. Y tu experiencia tocará, y sanará a otros. Nita Miralles es profesora de yoga certificada por Yoga Alliance E-RYT 200hr. Continua formación con profesores certificados & autorizados viajando alrededor del mundo (John Scott, Rolf Naujokat, Nea Ferrier, Roee Weiss, PJ and Larisa Heffernan, Kirsten Berg & Mitchell Gold ). Estudiante anual de KPJAYI desde el 2015. Lee el artículo original AQUÍ [2]y sobre todo no te pierdas el vídeo que lo acompaña. El Retiro de Ashtanga Mysore de Nita Del 6-10 diciembre ¡Sólo dos plazas disponibles! Infórmate y reserva: http://elreinodenita.com/agenda/mini-retiro-yoga-puente-diciembre/ [3] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/11/Nita-corrigiendo.jpg [2] http://elreinodenita.com/filosofia/blog-2/ [3] http://elreinodenita.com/agenda/mini-retiro-yoga-puente-diciembre/

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Bolitas de coco para el día de Ganesha
Publicado el 28 Aug, 2017

"Ganesha (Gaṇeśa), el popular dios con cabeza de elefante, es muy goloso porque su cuerpo humano es, específicamente, el cuerpo de un niño y, como todos sabemos, los niños aman los dulces", escribe Naren Herrero en el artículo publicado recientemente en su muy recomendable blog ‘Hijo de Vecino. Un diario de viaje espiritual’ . Hoy lo compartimos con deleite con los lectores de YogaenRed. [1] La prominente barriga de Gaṇeśa es, en parte, resultado de comer tantos dulces, pero más bien es la natural estructura anatómica de un niño que todavía no ha pegado el “estirón”. Al mismo tiempo, a su amor por las golosinas se le suma su compasión hacia sus devotos, por lo que él nunca rechaza las ofrendas que recibe, que son muchas y, naturalmente, muy dulces, incluidas las frutas, de las cuales tiene varias favoritas. [2] Entrando en lo simbólico, el epíteto Lambodara, que significa “barrigón”, refiere a que toda la manifestación cósmica está contenida en Gaṇeśa, ya que él es la deidad que se adora antes de comenzar cualquier actividad y está directamente relacionado con la primigenia sílaba AUM (o OM), la vibración sonora que manifiesta el universo. Para sus devotos, Gaṇeśa es el Absoluto, el Dios Supremo, la causa primera de creación y quien sostiene el universo (viśvādhāra). En esta misma línea, Gaṇeśa está relacionado con el kumbha o kalaśa (kalasha), que es una vasija que mitológicamente está llena del néctar de la inmortalidad y que, a nivel litúrgico, se llena con agua (idealmente de los ríos sagrados) y se puede envolver con hilo de algodón o decorar con pasta de sándalo, polvo de kuṅkuma [3], hojas, telas y generalmente con un coco en su apertura. De esta forma, el cántaro es un símbolo del cuerpo de Gaṇeśa, que contienen todo el mundo manifestado y que, a la vez, representa prosperidad material y espiritual. Todo esto es para decir que este viernes 25 de agosto de 2017 se celebra Gaṇeśa Caturthī (Ganesha Chaturthi), es decir el día anual en honor a Gaṇeśa, o como le decimos a nuestras hijas, “el cumpleaños de Gaṇeśa”. Este día cae siempre en el cuarto día de luna creciente del mes hindú de Bhādrapada, es decir agosto o septiembre según las lunas de cada año. Para celebrarlo es tradicional hacer una pūjāo ritual a una imagen de la deidad. Hay muchos tipos de rituales y, para los interesados, hace tiempo ya expliqué un ritual simple aquí [4]. De todos modos, hoy quería centrarme en lo que técnicamente se llama naivedya, que es la ofrenda de alimentos a una deidad. Esta ofrenda debería ser adecuada a la deidad que uno adora e idealmente no es un alimento industrial, empaquetado, sino algo hecho por uno mismo o, al menos, frutas. Como es un alimento pensado para lo Divino debe ser lo más puro y sano posible y, como signo de respeto, no debe ser probado por uno mismo hasta haber sido ofrecido a la deidad. Una vez ofrecido, este alimento se convierte en prasāda, es decir alimento consagrado o bendecido que el devoto puede ingerir con deleite. Como hablamos de Gaṇeśa, lo ideal (aparte de frutas) son los dulces y especialmente Gaṇeśa tiene debilidad por las bolitas de coco, que tienen muchas variantes, desde los llamados modakam tradicionales del sur de la India (y bastante complejos de preparar), hasta los más populares laḍḍus, que son bolitas dulces hechas con diferentes ingredientes, especialmente leche de vaca. En nuestra casa, donde la dieta es mayormente vegana, hace unos años que descubrimos, en este libro [5], una receta de bolitas de coco muy fácil y rápida de hacer, bastante sabrosa y aceptablemente sana. Con las modificaciones que nosotros hemos incorporado comparto la receta: Ingredientes (para unas 25-30 bolitas): 1 taza de coco rallado ¾ taza de harina de almendra (si no tienes harina puedes triturar las almendras enteras, preferentemente después de tenerlas en remojo) ½ taza de avena triturada ¼ taza de aceite de coco ¼ taza de sirope de ágave ¼ de cucharadita de sal Opcional: Coco rallado rebozar las bolitas Opcional: Trocitos de dátiles o de pasas de uva Preparación (30’ + 2 horas para enfriar): Si el aceite de coco no está ya líquido (sobre todo si es invierno), lo introducimos en una olla y lo calentamos a baño maría hasta que quede líquido. En un bol se mezcla el aceite de coco con la taza de coco rallado, la harina de almendra, la avena, el sirope y la pizca de sal hasta obtener una masa bien homogénea y compacta. Con la masa y usando las manos damos forma a las bolitas y las rebozamos (o no) con coco rallado. Como el aceite de coco se endurece con el frío, metemos las bolitas en la nevera durante un par de horas y estarán ideales para servir. Si hace calor las bolitas se ablandan rápidamente. En lo posible, al hacer las bolitas, uno debería repetir un mantra o canto a Gaṇeśa, para que la vibración de la ofrenda sea lo más espiritual posible. Porque si hay algo que a Gaṇeśa le gusta más que las bolitas de coco, eso es la devoción. Deseo que Gaṇeśa, el Señor de los obstáculos, de los inicios y del conocimiento, se complazca con nuestras ofrendas y que nos guíe otro año más en el dulce camino del amor devocional. ¡Jaya Gaṇeśa! Ver artículo original AQUÍ [6] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/08/ganesha.jpg [2] https://hijodevecino.net/2014/03/10/las-frutas-favoritas-de-ganesha/ [3] https://es.wikipedia.org/wiki/Crocus_sativus [4] https://hijodevecino.net/2013/09/05/ritual-simple-para-adorar-a-ganesha/ [5] https://www.amazon.es/Delicias-veganas-exquisitas-recetas-Natural/dp/8475567711 [6] https://hijodevecino.net/2017/08/25/bolitas-de-coco-para-el-dia-de-ganesha/

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Aquí no hay palmeras (o sobre la práctica de yoga y meditación)
Publicado el 5 Jul, 2017

Cada vez más gente se mete en clases de yoga y de meditación sin saber necesariamente qué son, en qué consisten o por qué quieren hacerlo. Hay una idea generalizada: encontraremos calma mental y relajación mientras hacemos esas posturas que tanto vemos hacer en los anuncios y fotos... Entonces empieza la práctica. Escribe Cris Aramburo. [1] Tanto si alguna vez te has sentado a meditar como si no, es posible que algunas de estas frases te suenen: "A veces medito en casa, pero creo que estoy haciendo algo mal". "No puedo parar de pensar. Me pone muy nervioso. No es para mí". "¿Cómo sé si lo hago bien? ¿qué tengo que sentir?" Cada vez más gente se mete en clases de yoga y de meditación sin saber qué es necesariamente, en qué consiste o por qué quiere hacerlo. Hay una idea generalizada: encontraremos calma mental y relajación mientras hacemos esas posturas que tanto vemos hacer en los anuncios y fotos. Entonces empieza la práctica. Te sientas en silencio y tratas de concentrarte en una respiración lenta y suave, pero tu respiración va mucho más rápido y el de al lado hace ruido al respirar y se te hace eterno y ha pasado solo un minuto. Llegan los saludos al sol y cada vez que tienes que hacer chaturanga te desplomas en el suelo como si no hubiera un mañana, y llegan las posturas de equilibrio y te tiembla todo y no te agarras al de al lado porque aún no le conoces tanto y entonces te das cuenta de que los dedos de tus pies están mucho más lejos de lo que pensabas y tienes la intuición de que no te estás moviendo tan dulcemente como imaginabas y te preguntas: ¿dónde están las palmeras del anuncio? En meditación pasa algo parecido. Creemos que queremos meditar porque nuestro día a día es estresante, porque estamos cansados, porque estamos tristes, porque queremos calma, y entonces... empieza la práctica. Y te sientas en aparente silencio y a veces se te guía y se te dice qué pensar, qué imaginar, qué hacer... y la música te relaja porque te transporta y parece que por fin lo tienes, que esto es lo que venías buscando, y entonces la música se para y la profesora ya no dice nada, ni te guía, llega el silencio, crudo y a puñados y la rodilla te duele y la espalda molesta y entonces te planteas cómo la gente aguanta esto y "¿quién me recomendó que viniera?". Y además parece que dentro de tu cabeza hay un ejército de personas corriendo de un lado a otro gritando que tienes que hacer esto y aquello y que esta postura es muy incómoda y abres medio ojo y parece que todo el mundo está tranquilo y no puedes parar de pensar que a ver si se acaba ya, y te acuerdas de que el objetivo era no pensar en nada y te parece imposible y te das cuenta de todas tus quejas. Y entonces piensas que tienes que ser más positiva y relajarte, sí, relajarte, eso, y te acuerdas de que tú donde te relajas estupendamente es en la playa y de nuevo te das cuenta: aquí tampoco hay palmeras por ninguna parte. Redefinamos unas cuantas cosas: - El mapa no es el territorio (Y el mapa que nos han dado es muy confuso) Muchos abandonan cuando la idea que creían no concuerda con la realidad de su experiencia, y es que nos han dado tantas instrucciones e ideas falsas que es normal que nos frustremos. Otros deciden quedarse y abrazar lo que tenga que venir. El mapa no es el territorio, y entre lo que nos venden y la realidad hay a veces un abismo. La culpa no es de la meditación ni de la práctica de yoga, ni del estilo, ni de ti, ni de nada. Lo que ocurre es que hemos malinterpretado y descontextualizado. Vivimos en un sistema que absorbe cualquier concepto y lo convierte en producto, concretamente el producto del bienestar. Así, yoga y meditación se convierten en "medios para conseguir algo". Se venden yogures y productos de depilación con modelos practicando asanas y todas las cadenas de ropa han sacado una línea de yoga. En la sociedad de lo visual donde lo que nos inspira, la imagen de la perfección, es mucho más valorado que la realidad de la práctica, se nos vende de nuevo la idea de que el yoga y la meditación son buenos para nosotros porque hacen que nos sintamos bien. Y esta idea es altamente cuestionable, pero de esto hablaré más adelante. Se anuncian prácticas de meditación con imágenes de modelos con flores en el pelo sentadas en una playa paradisíaca llena de palmeras. Bueno en mi habitación donde practico, entre mi cama y mi mesa de trabajo, no veo el horizonte ni la puesta de sol; veo al vecino tender la ropa interior. No tengo una playa con palmeras sino un espacio bastante limitado donde practicar según qué asanas se hace a veces muy complejo pero estimula mi creatividad. Y sí, en este espacio, encuentro belleza cada día. Meditación y práctica de yoga tienen en realidad mucho menos glamour y mucha más soledad. - El yoga y la meditación se hacen porque nos sientan bien. La Gran Confusión Estas prácticas no se hacen para hacernos sentir bien y desde luego no nacieron con esa intención. No imagino a ningún yogui hace 2.500 años diciendo: "Qué estrés, voy a meditar un poco que luego me sentiré mejor". No, en origen yoga y meditación eran el método de estudio más sublime y científico conocido en el momento y del que aún hoy se siguen comprobando los beneficios que se derivan de estas prácticas descritas en textos muy antiguos. La importancia del yoga y la meditación recae en que son intrínsecamente medio y objetivo al mismo tiempo. No es una experiencia específica normalmente relacionada con la paz mental, la ausencia de estrés y la calma. Los días en los que en la práctica de meditación la mente va como loca, el cuerpo molesta o no has podido mantener esa postura que antes te salía, siguen siendo práctica de meditación y siguen siendo práctica de yoga. Dejemos de identificarnos con el resultado y de definir nuestro éxito basado en un ideal y entendamos que, al principio, lo único que hay que hacer es practicar. Aceptarse y practicar. - Al cuerpo le sienta bien moverse El cuerpo está hecho de músculos y articulaciones, lo que indica que está preparado para moverse en muchas direcciones y formas. Sin embargo, la mayoría de las personas de la sociedad occidental pasamos una media de 12 horas al día sentadas en una postura que no favorece ni la respiración, ni la digestión. Perdemos movilidad básica y conexión con ésta, las articulaciones parecen que estén soldadas y la única forma de acercarnos al movimiento es para agotarnos repitiendo ejercicios que a menudo no tienen mucho sentido ni nos ayudan esencialmente. La práctica de yoga bien hecha devuelve la movilidad a cada una de las articulaciones, trabaja sobre lo profundo del cuerpo, estimula la relajación, te permite conectar de nuevo con la forma esencial de encontrar energía, la respiración, estimula los órganos internos, el sistema nervioso, digestivo, cardíaco... Si somos lo suficientemente curiosos con nosotros mismos, podemos empezar a cultivar la sensibilidad necesaria para que eso se refleje en nuestro día a día y saquemos la práctica de la esterilla, empecemos a cuestionarnos lo establecido hasta ahora en nuestra vida y entorno y, antes o después, la práctica lleva a la meditación. - Ejercita tu mente tanto como tu cuerpo La práctica física de yoga (entre otras cosas) está sentida para cuidar el cuerpo de manera que podamos sentarnos en meditación sin la distracción que pueden comportar las molestias físicas. Nos es relativamente fácil trabajar sobre el cuerpo pero trabajar con la mente es algo más complejo, sobre todo porque esta nos suele dominar. Pregúntate lo siguiente: ¿qué cosas te sacan de tu zona de confort? Es posible que sentarte en silencio y concentrar la mente en un punto interno fijo, en un concepto o simplemente mantener el silencio y la quietud. No estamos acostumbrados a observarnos, a escucharnos; lo que hacemos más a menudo es crear pensamientos, activar nuestros automatismos, nuestras ideas sobre las cosas.Y cuando al consciente se le pide que pare por unos minutos, todo lo contenido en el subconsciente empieza a emerger a la superficie de manera descontrolada. Tomate unos segundos para observar todo eso. No hagas nada. No interfieras. Ya estás tonificando el "músculo" de la consciencia. Lo bello del estado de meditación y concentración es que aparece espontáneamente. Lo único que podemos hacer es practicar y practicar. Dejarnos hacer. Dejarnos ser. - Llega un momento en el que nos tienen que soltar la mano y hacer el camino en soledad Aviso, va a llegar un momento en tu práctica en la que nadie te va a poder guiar. Va a llegar un momento en el que vas a tener que soltarte de la mano y empezar a recorrer por tu propio pie. Es entonces cuando la práctica se vuelve casi salvaje, no te asustes. Creo que la práctica de yoga y meditación es una de las prácticas más solitarias e íntimas que conozco y aunque en nuestra sociedad la soledad vende muy poco, rescato el concepto. Solo tú puedes tener la experiencia de sentirte a ti mismo, solo tú puedes tener consciencia de la calidad de tu respiración y la percepción de ésta, solo tú puedes observar tu diálogo interno, solo tú puedes presenciar tu propia existencia. Si bien a veces ayuda que nos guíen y acompañen, creo que es esencial que recordemos que es trabajo propio el cultivar la sensibilidad suficiente a lo sutil. La concentración y la escucha detallada de lo que recorre nuestra esencia solo la podemos hacer nosotros mismos. Asume ese potencial. No desesperes. Por el momento, sigue practicando. Cris Aramburo es profesora de Vinyasa Yoga y Yin Yoga en Madrid. Hasta ahora ha escrito un bello blog: http://www.yogaconcris.com/category/blog/ [2] Y ahora sigue escribiendo en facebook: https://www.facebook.com/YogaconCris/ [3] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/07/AquiNoHayPalmeras.png [2] http://www.yogaconcris.com/category/blog/ [3] https://www.facebook.com/YogaconCris/

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El Yoga y la temperatura ideal
Publicado el 3 Jul, 2017

Compartimos por su interés y actualidad este artículo publicado recientemente en el muy recomendable blog 'Hijo de Vecino. Un diario de viaje espiritual', escrito excelentemente por Naren Herrero. [1] Cuando Bikram Choudhury, el inventor del famoso estilo hot yoga, quiso justificar la aberración de practicar posturas en una sauna a 40 °C dijo que lo que él había buscado era emular, de forma artificial, el clima tropical indio en que tradicionalmente practicaban los yoguis. Por supuesto, siempre ha habido una rama muy ascética de yoguis que realizaban sus austeridades a pleno sol e incluso cerca del fuego, como así también los hay que, semidesnudos, hacen sus prácticas en las nieves del Himalaya. De hecho, si la mayoría de yoguis residen tradicionalmente en las montañas no es solo buscando la soledad sino también quizás algo de fresco, pues la práctica del yoga genera un potente fuego interno. Evidentemente, el clima de la India a menudo puede recordarnos a una sauna o incluso peor, y por ello – entre otras cosas – muchos yoguis eligen las horas del amanecer y del atardecer [2] como las más propicias para sus prácticas. Este tema viene a cuento porque está semana en el hemisferio norte se celebra el solsticio de verano y, también, el Día Internacional del Yoga. La cuestión es que con la llegada del solsticio de verano a Barcelona, aparte de pasarnos el día hablando del calor, se ha desatado lo que una amiga llama “la guerra de los aires acondicionados [3]”, que consiste en luchar por poner el aire a la temperatura deseada; una guerra que generalmente ganan los que, al parecer, no pueden soportar ni un ápice de calor. Por tanto, aunque por la calle uno vaya con pantalones cortos/falda o chanclas, al entrar a la oficina, una tienda o el autobús se debe abrigar para no congelarse. Así uno entra en la extraña paradoja que quejarse del calor fuera y del frío dentro… y luego dicen que fue Dios quien hizo este mundo imperfecto. Barcelona en verano puede ser calurosa pero tampoco estamos hablando de Mysore ni de Varanasi. Sin embargo, muchos practicantes de yoga tienen una fuerte necesidad de encender el aire acondicionado durante las clases (el ventilador no alcanza…). Justamente lo opuesto del Bikram Yoga, que a su vez es popular porque da la sensación de trabajar más el cuerpo, porque uno siente que con tanto sudor quema más toxinas y, sobre todo, porque muchas personas lo hacen con el afán de perder peso. Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Calor o frío? Como ya he escrito una vez, los textos clásicos dicen que los extremos no son recomendables [4], y de hecho la Gheraṇḍa Saṃhitā [5], un reconocido manual medieval de haṭha yoga, dice que comenzar la práctica de yoga en verano o en invierno “solo trae enfermedad”. Por tanto, se aconseja comenzar “en primavera o en otoño” (V.8-9 [6]). Mi maestro Sri Dharma Mittra [7], más que temperatura, dice que lo importante es que el espacio de práctica esté ventilado, ya que aunque uno sude el aire en circulación seca ese sudor y eso es mejor que sudar con aire acondicionado (y tener que taparse con una manta para śavāsana [8]). Por ello Dharmaji, en el sexto piso de su escuela-templo en Manhattan muchas veces deja las ventanas abiertas, a pesar de que cada tanto lleguen sirenas de bombero, bocinas y otros ruidos callejeros. En una ciudad con menos rascacielos como Barcelona y con los estudios muy cerca de la calle, abrir las ventanas implicaría un ruido tan infernal que, en general, hay que usar ventilador o alguna opción de aire acondicionado. Una de las contras de usar aire acondicionando para practicar yoga es que los sistemas de climatización suelen usar elementos químicos (al menos para su desinfección) y en una práctica donde la respiración es tan importante y, a veces, profunda, no es ideal respirar un aire no puro. Obviamente en la ciudad ningún aire es puro, pero si puedo prefiero que se apague el aire acondicionado, al menos en la parte del prāṇāyāmaformal. Otra de las contras de usar aire acondicionado es que uno reduce su “umbral de temple”. Cada persona es diferente, pero si ante el primer golpe de calor todos nos refugiamos en el frescor de la climatización artificial, después el caminar por la calle a temperatura ambiente se convierte en una tortura y todos queremos llegar rápido a nuestro destino bien refrigerado (lo mismo podría pasar con el invierno y la calefacción). Este síndrome de escapar hacia “lo placentero” tiene al ser humano en una perenne insatisfacción. Siempre esperando que llegue el viernes, las vacaciones, la jubilación… Los textos yóguicos repiten por doquier que la ecuanimidad es una virtud fundamental para encontrar la paz. La Bhagavad Gītā (VI.7 [9]) dice: “Para aquel que a sí mismo se ha vencido y la serenidad ha conquistado, para aquél el Espíritu Supremo siempre está presente en el calor y en el frío, en el placer y en el dolor, en el honor y en la deshonra”. Y hablando de las cualidades del yogui redunda (XII.18-19 [10]): “Aquel que es igual frente al amigo y al enemigo (…) igual en el calor y en el frío, en la felicidad y en la desgracia, despojado de todo apego (…), satisfecho con lo que le azar le aporte…”. Esta capacidad de mantener el equilibrio frente a los extremos es uno de los grandes objetivos yóguicos, y por ello uno de los elementos del camino clásico del Yoga es pratyāhāra, la “retirada de los sentidos” o “abstracción sensorial”. Hablando de este control de los sentidos y de la mente dice la Gheraṇḍa Saṃhitā (IV.5): “Cuando la mente entra en contacto con algo caliente o frío, retírala de allí y ponla bajo control en el Ser”. Obviamente, este mismo principio de control de los sentidos podría aplicarse al hot yoga, por lo que es importante tener en cuenta el equilibrio entre extremos, en este caso, el equilibrio entre desarrollar la templanza y el sobre-esfuerzo o cualquier acción dañina para el cuerpo. Por último, si es verano y hace calor es normal que uno sude un poco haciendo yoga, al menos en condiciones normales. Si hace Bikram sudará todos los zumos verdes que se haya bebido en la semana y si usa demasiado aire acondicionado sudará menos de lo que debería. A fin de cuentas, el sudor es un parámetro muy útil para el yogui ya que (más allá de las condiciones climáticas) nos habla de nuestro estado durante la práctica. Yo soy de sudar, pero hace algunos años sudaba mucho más y entonces le pregunté a Dharma Mittra si eso era normal. Él simplemente me dijo que el sudor era “tensión innecesaria” y que con el tiempo se iría reduciendo si uno aprendía a “relajarse en la postura”; efectivamente así sucedió a medida que fui profundizando en mi práctica. Eso sí, siempre y cuando no me metan en una sauna a 40 °C a celebrar el solsticio de verano. Si te gusta este blog seguramente te puede interesar el Curso de Filosofía del Yoga que dará Naren Herrero en Barcelona a partir del 30 de septiembre de 2017. Para más detalles del curso, clicar aquí [11]. Artículo original: https://hijodevecino.net/2017/06/20/el-yoga-y-la-temperatura-ideal/ [12] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/07/calor.jpg [2] https://qz.com/1010262/international-yoga-day-indias-oldest-yogini-says-youre-doing-yoga-wrong-if-youre-working-up-a-sweat/ [3] http://www.internetadvantage.es/blog/vierdades-de-oficina-el-aire-acondicionado/ [4] https://hijodevecino.net/2015/04/15/los-extremos-no-son-buenos/ [5] http://yoga-darshana.com/gherandaintro.htm [6] http://yoga-darshana.com/gheranda5.htm [7] http://www.dharmayogacenter.com/ [8] https://hijodevecino.net/2015/05/13/savasana-la-postura-mas-dificil-de-dominar/ [9] https://www.vedabase.com/es/bg/6/7 [10] https://www.vedabase.com/es/bg/12/18-19 [11] https://hijodevecino.net/curso/ [12] https://hijodevecino.net/2017/06/20/el-yoga-y-la-temperatura-ideal/

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Con un par de clases
Опубликовано 22 мая 2017 года

Compartimos por su interés esta entrada del estupendo blog 'Yoga y Ser'. Abajo, el enlace al artículo original. Escribe Inma Tercero. [caption id="attachment_28386" align="aligncenter" width="605"] [1] (c) Can Stock Photo / dimol [2][/caption] Debo decir que yo llegué al Yoga buscando no sólo ejercicio (podéis encontrar el relato en "Tocada por el Yoga [3]"); sin saber cómo ni por qué, sabía que podía encontrar algo más allá de la mera actividad física. Encontré muchísimo más de lo que había podido llegar a imaginar, y día a día sigo descubriendo, siendo consciente de que tengo toda una vida para ello y que aún me quedará mucho por conocer. Aun así, posiblemente tenga ya un alma vieja, que siga reencarnándose en la rueda de la vida con posibilidades de continuar evolucionando... pero eso es otro tema. En la actualidad encontramos muchos artículos que versan sobre esta disciplina milenaria, y debo decir que esto es muy bueno, puesto que acercan información a muchas personas que tal vez no se interesarían de otra forma. Así hay diarios y revistas que no hablan de un "Yoga que está de moda" y también nos hablan sobre sus "alabanzas". Pero como siempre nos encontramos con pros y con contras y, si normalmente dejo pasar cierto tipo de artículos y no los comparto en la página de facebook de Yoga y Ser por considerarlos superficiales y sesgados, hace unos días compartí uno de ellos aclarando algunos aspectos que no compartía al respecto del contenido. Doy gracias de corazón a todos los medios que alaban el Yoga y que intentan darlo a conocer, pero les pediría que intentaran documentarse como es debido con profesionales que no sólo acumulen una importante y amplia práctica de Yoga, sino que, a ser posible, también sean estudiosos del mismo y de su filosofía, puesto que de lo contrario, caemos en el peligro de hacer llegar una imagen totalmente banal y sesgada. Cuando nació este blog, mi intención era compartir una filosofía y proyecto de vida diferente, siempre alrededor del Yoga, pero una cosa es lo que una tiene en mente y otra muy distinta, el día a día. Aparte de la falta de tiempo, me paro en seco a la hora de escribir por temor a quedarme sólo en la parte superficial, ofreciendo sólo una pequeña parte del inmenso puzzle de lo que nos puede aportar esta disciplina. Sin embargo, desde otros espacios hablan y mercadean sin temor a crear confusión. Así nos encontramos con artículos en los que podemos "tener unos buenos abdominales", "endurecer nuestros glúteos", e incluso asistir a clases on-line ¿? (y no digamos acceder a un título de la misma forma ????). Pero aún hay más, también se asegura para que practicar Yoga sólo es preciso asistir a un par de clases para tener los conocimientos más que suficientes y apropiados y, a partir de ahí, desarrollar tu práctica solo/a en casa sin más necesidad que esterilla y poco más... Y vuelvo a insistir, el Yoga es una práctica de autoconocimiento, encuentro con el verdadero Ser, aunando mente-cuerpo-espíritu, aquietando y controlando la mente y todo ello para ser más verdaderos, libres y felices, siendo auténticos. Como dice Osho, somos seres humanos en proyecto, pero debemos de desarrollarnos y, el camino no es nada fácil. Poseemos un cuerpo material que debemos trabajar y cuidar, para no sólo ser el templo que merece nuestro espíritu, sino para llegar a la parte sutil a través del mismo. Esto sólo puede ser a través de práctica guiada, y ni qué decir tiene que los maestros y profesores de Yoga han recorrido un gran camino (y lo continúan recorriendo día a día) con el fin de mejorar profundamente para así poder guiar y transmitir a las personas que inicien su práctica. Sólo de esta forma veremos qué precisa cada alumno, cuáles son las correcciones y modificaciones según su condición física y emocional, evitando no sólo lesiones, sino perseverando para que la construcción de la práctica sea lo más correcta y fiel posible y obteniendo los efectos adecuados a nivel energético, físico y mental. Si fuera de otra forma, podríamos decir que realizamos gimnasia, pero desde luego, no Yoga. Quien considere que le gusta "ese yoga" y quiera ser sólo una "envoltura", ¡adelante!, tal vez no haya llegado todavía su momento. Aun así, algunos consideran que con un "par de clases" ya es suficiente... pues lo siento mucho, pero esto es sin lugar a dudas erróneo y contraproducente. Debe existir una práctica continua asistiendo a clases con un/a buen/a profesor/a que hará que cada día nos descubramos a nosotros/as mismos/as avanzando en un asana y dándonos cuenta de que el camino en el mismo no termina nunca. Supongo que las mismas personas que creen esto, también piensan que los fotógrafos sólo aprietan el botón haciendo "click", como que cualquiera puede ser periodista escribiendo un par de artículos o entradas en un blog, o que controla la medicina para si mismo/a porque ya sabe qué tomarse cuando se encuentra enfermo y se automedica o sabe que a su vecina le han ido muy bien estas pastillas y por eso también decide tomarlas.. y así podría continuar con un largo etcétera, pero creo que ya podemos hacernos una idea. Dentro de mi responsabilidad está el defender la genuinas enseñanzas del Yoga y es por ello, por lo que, desde este humilde blog he querido dejar constancia de mi sincera y modesta opinión. Texto original: http://yogayser.blogspot.com.es/2016/03/con-un-par-de-clases.html [4] Inma Tercero. Profesora Hatha Yoga, Yoga Infantil y Yoga Prenatal T 636814140 www.yogayser.blogspot.com.es [5] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/02/Chaturanga.jpg [2] http://www.canstockphoto.es [3] http://yogayser.blogspot.com.es/search/label/Mi%20camino%20en%20el%20Yoga [4] http://yogayser.blogspot.com.es/2016/03/con-un-par-de-clases.html [5] http://www.yogayser.blogspot.com.es

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Top 10 блогов йоги на Испанский
Опубликовано 31 марта, 2017

Compartimos por su interés este artículo del blog Insayoga, que conduce Noelia Insa Satorre. "Esta semana he estado dándome una vuelta por la red para ver qué se publica sobre yoga en español -dice Noelia-. Y he encontrado algunos blogs de yoga muy interesantes". Podéis ver la entrada original en el enlace que hay al final de este artículo. [1] Unos ya los conocía (la mayoría), otros los he descubierto ahora pero seguro que los visitaré de nuevo. La verdad es que todos los blogs de yoga que sigo con asiduidad están en inglés. Se podría decir que el inglés es el idioma del yoga, después del sánscrito. Hay muchísimos más contenidos en inglés que en cualquier otro idioma: no solo blogs sino también vídeos, libros, revistas, tutoriales, cuentas Instagram, etc., etc. Así que me he decidido a hacer una pequeña recopilación de los 10 mejores blogs de yoga en español que conozco, o más exactamente, los 10 que más me gustan a mí. Como veréis, no están numerados, y ello porque no pretendo establecer una jerarquía, no hay mejores ni peores. Los he listado más bien en el orden en que los he ido conociendo, y los he agrupado en tres tipos: generales, personales y especializados. --Generales: Hay algunos blogs que publican todo tipo de artículos sobre yoga, desde posturas, hasta filosofía, meditación e incluso recetas. Normalmente están escritos por varios colaboradores. El blog de yoga [2] Cuenta con secciones de yoga, actualidad, meditación y mindfulness, estilo de vida, etc. Dentro de la sección de yoga, podrás encontrar descripción de posturas, reseñas de libros y algunos artículos de filosofía del yoga. Entre sus colaboradores encontramos nombres como: Chema Vázquez, Marta Cabrera, Paloma Guillén, Silvia Jaén, Julia Arteaga, Jacobo López o José Luis Cabeza (Yoga Dinámico). Merece la pena visitarlo de vez en cuando para pasar un rato entretenido. Yogateca [3] Se autodefinen como la web para los amantes del yoga, y en ella encontrarás asanas, yoga para niños, yoga para principiantes, beneficios del yoga para dolencias de todo tipo, y algunas reseñas de libros (muy poquitas). También tienen tienda, con unos precios muy razonables. Aomm.tv [4] Sin duda uno de los más completos y activos es el blog de la plataforma Aomm.tv. Publican mucho sobre yoga, y también sobre pilates, meditación y vida sana. En la sección de yoga hay artículos de todo tipo: beneficios del yoga, historia y filosofía, lecturas recomendadas, inspiración… ¡incluso pranayama! Escriben: Noelia Quiroga, Carla Sánchez, Heydi Toledo y otros profesores de la plataforma. Bien redactado y fácil de navegar. Muy recomendable. --Personales: Otros blogs de yoga son los que lleva una sola persona, y que, normalmente, se centran en sus propias experiencias durante la práctica de yoga. Yoga con Cris [5] El blog de Cris Aramburo es una joya. Desde su propia experiencia, y con un estilo cuidado y reflexivo, nos habla de temas cruciales en yoga, como la importancia de la meditación, la elasticidad, el miedo, etc. Y nos regala frases memorables como esta: Para mí, y lo repito mucho en clase, la postura es un escenario más en el que observar este paisaje cuerpo-mente y aprender a respirar en él. También nos habla de su infancia, de su madre, de su fortaleza y su debilidad. Pura poesía. Cris Aramburo, autora en Yoga con Cris, sin duda uno de mis blogs de yoga favoritos. Viviana Yoga [6] Desde Argentina, Viviana Daya Devi Cortés lleva un blog muy interesante, que ella misma define como notas sobre yoga, budismo, grandes maestros, vegetarianismo, recetas, salud, medicina, palabras para el alma, proteccionismo, ecología, y más. Y añade que no es un blog comercial (…) solo un blog de información. ¡Bueno saberlo, en estos tiempos! Contiene artículos muy largos y elaborados, sobre temas como el yoga y la menstruación, o yoga y escoliosis, con gran cantidad de fotos, enlaces a vídeos y libros. Según me cuenta, está preparando nuevos artículos sobre yoga para nadadores, yoga con cintos, yin yoga y una biografia sobre Swami Satchitananda. Estaremos al tanto. Yoga y Ser [7] El blog de Inma Tercero es una delicia. Particularmente la sección Viernes de Reflexión, contiene sus pensamientos sobre temas como el silencio, la soledad, el arte de conversar, la eternidad… Y los acompaña de citas y fotografías muy inspiradoras. Particularmente bien escrito, se nota que es el blog de una gran lectora. Yogalan [8] Este blog seguramente lo conocéis mejor que yo, ya que su autora es muy popular. Se trata de la vietnamita Xuan Lan, crecida en París y afincada en Barcelona. Es un blog con un estilo fresco y entretenido, dirigido a los urban yogis. En él podrás encontrar además muchos vídeos de yoga. Lucía Liencres [9] Aunque ella misma confiesa que hace solo tres años que descubrió el yoga, Lucía se ha convertido en otra de las celebrities de esta práctica. En su blog encontramos sobre todo artículos centrados en su propia experiencia como yogini. Siempre en primera persona, nos cuenta desde cómo empezó con el yoga, hasta por qué le resultan atractivos los hombres yoguis. El reino de Nita [10] Lo he conocido recientemente, pero por lo que he leído, me gusta mucho. Este blog, que lleva la alicantina (como yo). Nita Miralles, nació, según ella misma afirma, como un intento de compartir su vida yóguica nómada. Efectivamente, en él encontramos una crónica de sus viajes, tanto físicos como espirituales. Desde sus peripecias por diversos países, hasta su camino interior hacia la aceptación de sí misma y el amor a la vida. --Especializados: Yoga Vinyasa Krama de Óscar Montero [11] Con Óscar tuve la suerte de coincidir en la formación de profesores en Vinyasa Krama Yoga que organizó Dhara Yoga, y fue impartida en Madrid por el maestro Srivatsa Ramaswami. Así que puedo decir de primera mano que Óscar no solo es una persona encantadora sino que es uno de los mayores conocedores del estilo vinyasa krama en nuestro país. Su blog se centra en su experiencia de años de enseñanza de este estilo de yoga. En él encontramos artículos de todo tipo: beneficios del yoga para diversas dolencias (como la alergia, por ejemplo), traducciones de artículos de sus maestros (Ramaswami, Anthony Grim Hall), reflexiones sobre el yoga, y muchas cosas más. Otro de mis favoritos Por supuesto, la publicación de referencia de yoga en castellano es, sin duda, Yoga en Red. Si no la he incluido en esta selección es porque no la considero un blog sino una revista digital. Pero la sigo siempre, me encanta recibir su Newsletter los lunes y jueves y abrirla, porque sé que siempre hay algún artículo interesante. Con escritores de la talla de Ramiro Calle, Arjuna, Joaquín García Weil, Yoga Pirata o Pepa Castro es preciso que siempre se encuentre algo maravilloso para leer. Y esto es todo por hoy. De nuevo insisto, se trata de una selección entre los blogs de yoga que yo conozco, pero obviamente, no los conozco todos. Así que si tienes un blog de yoga chulísimo y no te he nombrado, por favor, no te ofendas, al contrario, deja el nombre de tu blog en los comentarios y estaré encantada de leerlo e incluírlo en una próxima entrada. Lee el artículo original en Insayoga: http://insayoga.com/blogs-de-yoga-en-espanol/ [12] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2017/03/blogs-yoga-3-1030x579.jpeg [2] http://www.elblogdeyoga.com/category/yoga/ [3] http://www.yogateca.com/ [4] http://www.aomm.tv/yoga-pilates-online/ [5] http://www.yogaconcris.com/ [6] http://vivianayoga.blogspot.com.es/ [7] http://yogayser.blogspot.com.es/ [8] http://blogs.womenshealth.es/yogalan/ [9] https://www.lucialiencres.com/ [10] http://elreinodenita.com/es/ [11] http://www.yogavinyasakrama.com/blog-de-yoga/ [12] http://insayoga.com/blogs-de-yoga-en-espanol/

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10 posturas de yoga para aliviar el resfriado y la gripe
Publicado el 7 Nov, 2016

Compartimos este interesante artículo del blog Insayoga, escrito por Noelia Insa: "El otoño es una estación preciosa que nos trae maravillas como los colores de la hojas, las granadas y las mandarinas, los calcetines gordos y el olor a leña… Pero también, desafortunadamente, nos trae los resfriados y las gripes..." [1] En esta entrada repaso técnicas de respiración y posturas de yoga para aliviar el resfriado y la gripe (junto con una adecuada alimentación). Así mismo incluyo la receta de un par de infusiones que, por mi experiencia, puedo decir que funcionan. Ante todo recuerda que practicar Yoga habitualmente durante todo el año es la mejor forma de prevenir los resfriados y las gripes. Se ha demostrado que el Yoga mejora significativamente el sistema inmunológico, y por lo tanto nos mantiene fuertes contra virus y bacterias. Recientemente, un estudio de la Universidad de Oslo ha probado que cuando un grupo de personas practicaban Yoga durante una semana se activaban en ellos 111 genes fundamentales para el sistema inmune, un porcentaje muy superior a cuando las mismas personas practicaban otro tipo de ejercicios, en que se activaron 38 genes. Posturas para activar y fortalecer el sistema inmunológico Las posturas que más pueden ayudarte a fortalecer tu sistema inmunológico son: --Las inversiones: estimulan la glándula tiroides y favorecen el riego sanguíneo a los órganos vitales. Salamba sarvangasana o postura de la Vela. Halasana o postura del Arado. Sirsasana o postura Sobre la cabeza. --Las flexiones posteriores como la postura del Camello (Ustrasana) o del Arco (Dhanurasana). --Las flexiones anteriores como la flexión hacia delante simple (Uttanasana), flexión hacia delante con piernas separadas (Prasarita padottanasana). Posturas para aliviar el malestar del resfriado o la gripe Si a pesar de todo contraes un resfriado o la gripe, te recomiendo que practiques sobre todo posturas restauradoras como: --Supta badha konasana, postura restauradora de yoga para aliviar el resfriado y la gripe. Puedes realizarla con apoyos como varias mantas dobladas debajo de cada rodilla y un cojín en el hueco de la espalda. --Balasana con apoyo. Para aliviar las molestias del resfriado y la gripe, es mejor realizar esta postura apoyando la cabeza, el pecho y el abdomen sobre varias mantas dobladas o un cojín-rollo. --Viparita Karani con soporte de la espalda lumbar: para que esta asana resulte aun más placentera y fácil puedes colocar un cojín o rollo debajo de la espalda lumbar. Posturas para aliviar la congestión nasal y respirar mejor Si tienes congestión nasal o incluso sinusitis, estas posturas pueden serte de gran ayuda: --Adho Mukha Svanasana, Perro mirando hacia abajo. Esta postura orienta el flujo sanguíneo hacia los senos nasales, lo que alivia la congestión. --Sasangasana o postura del Conejo. Calma resfriados y sinusitis. Posturas para aliviar la congestión al nivel de bronquios y pulmones --Postura de la Cobra o su variante más accesible: la esfinge. Abre el pecho y favorece la entrada del aire. --Ustrasana o postura del Camello. Esta asana abre intensamente el pecho y ayuda a respirar mejor. Técnica de pranayama para aliviar los síntomas del resfriado y de la gripe --Kapalabathi: La respiración del cráneo resplandeciente o respiración de fuego como se la conoce en español es muy eficaz para descongestionar las fosas nasales y los pulmones. Para practicar la respiración kapalabhati, siéntate en postura cómoda, en el suelo o en una silla rígida. Inspira de forma natural por la nariz y al espirar (también por la nariz), hazlo de forma enérgica, contrayendo al mismo tiempo los músculos del abdomen con fuerza. Las inspiraciones se producen de forma automática pero la exhalación debe de ser potente. Dos infusiones para aliviar el resfriado y la gripe Por último, quiero recomendarte dos infusiones que a mí me resulta muy útiles en caso de congestión y dolor de cabeza: --El té ayurveda puro o té yogi. Puedes encontrar más acerca de sus beneficios y cómo prepararlo en este enlace. Este té te ayudará con el resfriado y puede incluso aliviar las molestias gástricas con frecuencia asociadas con la gripe. Yo además le añado un poco de cúrcuma en polvo, especialmente si estoy muy dolorida, ya que esta raíz tiene un potente efecto antiinflamatorio y puede aliviar el dolor muscular y de cabeza. --Infusión de gengibre y cúrcuma con el zumo de medio limón. Un remedio infalible para encontrarte mucho mejor en poco tiempo. Raya un poco de gengibre y un poco de cúrcuma y añádeles agua hirviendo. Déjalo en infusión durante 10 minutos. Después espera a que la infusión esté templada, añade el zumo de medio limón y…disfruta. (Lee el artículo original aquí: http://insayoga.com/10-posturas-de-yoga-para-aliviar-el-resfriado-y-la-gripe/ [2]) Noelia Insa Satorre es editora del blog de Insayoga.com. [3] Mira su trayectoria aquí [4]. [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2016/11/posturas_Resfriado.png [2] http://insayoga.com/10-posturas-de-yoga-para-aliviar-el-resfriado-y-la-gripe/ [3] http://insayoga.com/ [4] http://insayoga.com/equipo/

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Visto en un blog/ 7 aspectos esenciales del Yoga que no aprenderás en YouTube
Publicado el 23 Apr, 2015

Por su interés, reproducimos este artículo del blog Insayoga, escrito por Noelia Insa Satorre, que empieza así: "El Yoga ha llegado a Occidente, sobre todo para bien, pero en ocasiones también para mal. La antiquísima ciencia del Yoga, que ha permanecido inalterada durante siglos, llegó a EEUU y Europa a principios del siglo pasado. Obviamente, se ha visto afectada por el sistema capitalista occidental, por una cultura completamente diversa y por el desarrollo de las nuevas tecnologías". [1] Hablaba Umberto Eco de 'apocalípticos e integrados' para distinguir entre aquellos que aceptan y defienden las novedades que reporta el progreso cultural (integrados) y aquellos otros que en cambio las rechazan absolutamente. Diré que ante los cambios que está experimentando el Yoga no me siento ni apocalíptica ni integrada. No los condeno agriamente, como hacen muchos, pero tampoco me sitúo en el “todo vale” de otros. Vivimos la era del Instagram Yoga, donde algunos maestros de Yoga son al mismo tiempo personajes mediáticos y miden su prestigio por el número de followers en Twitter, o de seguidores en Facebook. Dejando aparte consideraciones acerca del “ego” de estas personas, a veces pienso que esto no es tan malo mientras sirva para difundir el Yoga. El problema es cuando la gente comienza a practicar a través de los vídeos de YouTube, y pretenden aprender sirsasana con un tutorial. Esto no solo no es adecuado sino que puede resultar muy peligroso. La mayoría de las veces, estos vídeos no explican algunos aspectos esenciales del yoga, ya que tratan de ajustarse a una duración limitada para captar audiencia. No se abordan aspectos físicos importantes, como la atención, la exploración de los propios límites… Y también se omiten los aspectos psicológicos. Entre los aspectos físicos del Yoga que no aprenderás en YouTube me permito destacar estos siete: 1.- La importancia relativa de la técnica en Yoga: El Yoga implica aprender y refinar la técnica de las asanas. La técnica te permite trabajar tu cuerpo más profundamente y te mantiene atento. Obviamente se puede aprender la técnica de una postura a través de un vídeo. Pero es importante tener presente que la técnica es solo un medio para la transformación, no un fin en sí misma. 2.- El enfoque y la atención: Enfoque y atención son la esencia del Yoga: atención a la respiración, a los mensajes del cuerpo, a la energía, incluso a la calidad de nuestra atención. Profundizar en tu práctica significa no tanto aprender nuevas posturas como incrementar tu comprensión de cómo haces yoga. Convertirte en testigo de ti mismo mientras estás sobre tu esterilla: ese es el verdadero reto. Esta auto-observación puede resultar muy complicada si tenemos que atender a la pantalla de un ordenador. 3. -La respiración: La respiración es el combustible de la vida (tradicionalmente llamado “prana“). En Yoga, la respiración sirve de puente entre el cuerpo y la mente, ya que opera automáticamente pero puede también ser controlada conscientemente. La respiración es la piedra angular de la técnica. Aprender a usarla de forma efectiva es la clave para profundizar en tu práctica, ya que incrementa la flexibilidad, la fuerza, la resistencia y el equilibrio. 4.- Explorar tus límites: Otra importante dimensión del Yoga es aprender a explorar nuestros límites. Y es aquí donde aprender de Youtube puede volverse particularmente peligroso: muchos vídeos muestran hombres y mujeres atléticos que realizan complicadísimas asanas en 15 segundos (tiempo máximo de duración de un vídeo en Instagram). Obviamente, nada se dice de que esto no es para todo el mundo, de que estas personas llevan años practicando, y de que cada cuerpo tiene sus límites en cuanto a resistencia, flexibilidad, fuerza y equilibrio. Para evitar lesiones, es crucial identificar y respetar estos límites. Pero hay que tener en cuenta que el límite se sitúa justo antes del dolor, y se mueve de día en día y de respiración en respiración. Parte esencial del aprendizaje en Yoga es reconocer este punto y moverse a su alrededor, evitando quedarnos en nuestro “límite mínimo” tanto como superar el “límite máximo”. 5.- El dolor como feedback: Como afirma Joel Kramer en su artículo Yoga as Self-Transformation (El Yoga como autotransformación): “Es vital conocer la diferencia entre dolor e intensidad”. Este mismo autor advierte de que el miedo y la ambición son dos factores que pueden hacernos confundir dolor e intensidad. Si tenemos miedo, la intensidad de una postura puede ser interpretada por dolor. Si en cambio nos ciega la ambición podemos desatender el dolor en aras de llegar más allá de nuestros límites. “La mayoría de las lesiones en Yoga se deben a la ambición o la falta de atención, normalmente a ambas”, dice Kramer. El dolor debe ser utilizado como un “feedback”, como información que nos proporciona nuestro cuerpo: si lo ignoras puedes hacerte daño. 6.- Las líneas de energía: Kramer explica la importancia de canalizar nuestra energía cuando practicamos Yoga hacia las diferentes partes de nuestro cuerpo, creando lo que se llaman “líneas de energía”. Estas líneas son corrientes vibratorias que se mueven en diferentes direcciones en cada postura. Si prestas atención puedes notar estas sutiles corrientes moviéndose en el cuerpo, cosa que no es tan sorprendente si tenemos en cuenta que el cuerpo humano tiene un sistema hidráulico (circulatorio) y otro eléctrico (nervioso). 7.- Entender la postura: Mucho más importante que intentar conseguir la postura final, es entender cómo funciona esa postura. Suelo decir a mis alumnos que en la asana hay que priorizar siempre la función sobre la forma. No importa que la forma final de una postura no se ajuste a la foto de Kino Mcgregor en Instagram. Lo crucial es que entendamos la función de la asana, para qué sirve, y la adaptemos a nuestro propio cuerpo. “Entender una postura no es solo conocer con la mente cómo colocar el cuerpo. La comprensión se produce cuando los músculos y nervios, incluso las células mismas, saben cómo trabajar en la postura.” (J. Kramer) Créditos: Yoga as Self-Transformation, by Joel Kramer. Noelia Insa Satorre es editora del blog de Insayoga.com. [2] Artículo original con su edición e ilustraciones: http://insayoga.com/7-aspectos-esenciales-del-yoga-que-no-aprenderas-en-youtube/ [3] [1] http://www.yogaenred.com/wp-content/uploads/2014/09/funcion-social-yoga.jpg [2] http://insayoga.com/ [3] http://insayoga.com/7-aspectos-esenciales-del-yoga-que-no-aprenderas-en-youtube/

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