Arcano n º 22: Dvi até Bhujasana, a cara

El loco es aquel que aún no salió del paraíso inconsciente; o aquel que habiendo salido de él, tras hacer el camino, madurar y adquirir sabiduría, vuelve a esa ingenuidad del principio, a esa bondad inicial, no por ignorancia sino por sabiduría. Vuelve al Paraíso consciente. Escribe esta serie que acaba hoy Carmen Viejo.

Palabra clave: Ingenuidad

“Todo el mundo parece ocupado, solo yo permanezco ocioso y soñador. Soy distinto de los demás. Para mí lo más importante es ser nutrido por la Gran Madre”. (Tao te Ching)

El Arcano de El Loco no lleva número. Puede representar el 0, como la vuelta a la inocencia primigenia, al origen. Ingenuo, del latín ingenuus, hace referencia etimológica a aquel que nació en el propio lugar y permanece noble. Lo que encajaría bien con el número 0. El loco es aquel que aún no salió del paraíso inconsciente; o aquel que habiendo salido de él, tras hacer el camino, madurar y adquirir sabiduría, vuelve a esa ingenuidad del principio, a esa bondad inicial, no por ignorancia, como el primer loco, sino por sabiduría. Vuelve al Paraíso consciente.

Cuando no es así, el Loco se convierte en el número 22 del Tarot y abre el trayecto a los Arcanos Menores, que a partir del 23 y través de los cuatro palos o elementos (bastos, copas, espadas y oros), sumen al andante en las múltiples experiencias de lo fenomenológico. Ahí, el caminante, como un vagabundo por la vida, ora sufre ora se alegra, cae y triunfa, sube y baja, y se deja llevar por las circunstancias de la vida como si esas experiencias fuesen lo único real, inconsciente de su propia naturaleza esencial. Locos somos todos, hasta despertar al Mago o Iniciado.

En cambio, el Sabio, llegado al número 0, permanece en el Mundo sin ser de él. Vive las mismas circunstancias que los demás, pero en su fuero interno sabe que son los “caballitos de un tío-vivo”, como decía la canción de Jonh Lennon Watching the wheels, al que puede ver dar vueltas sin subirse a él.

Sorprendentemente, el sabio representado por el número 0 por su proximidad al Origen, es visto desde fuera como un loco, mientras que el Loco del 22 es visto como un hombre preocupado y por ello bien adaptado e implicado en el mundo.

Dice el Tao Te Ching:

“Todo el mundo vive en la abundancia, solo yo parezco necesitado. Tengo el corazón tan confuso como el de un loco. Las personas comunes son brillantes. Solo yo parezco obtuso. Las personas comunes poseen ideas claras. Solo yo parezco ensimismado. Impredecible, como el mar. Sin rumbo fijo, como el viento”.

Correspondencia con los asanas

O karana de la Rodada es un ejercicio que entrena la movilidad de la columna vertebral y de la pelvis, ganando flexibilidad y libertad para el cuerpo. Sentados y con las rodillas recogidas en posición fetal, la barbilla cerca del esternón, rodamos hacia delante y hacia atrás, sin despegar las piernas, manteniendo esa forma circular del cero, inicio y final.

Anantasana emana energía hacia el exterior, despertando lo que está dormido, haciéndonos partícipes de la energía cósmica. Ananta es esa serpiente cósmica infinita de la que brota la vibración vital. Como ásana se construye tumbados lateralmente en el suelo, elevando la pierna a la vertical con apertura lateral de la cadera y tomando con la mano el dedo gordo del pie. La mano del otro brazo que está en contacto con el suelo puede permanecer sujetando la cabeza o ascender para unirse al codo del brazo elevado.

Utthita Eka Pada Shirshasana es un equilibrio sobre una pierna, mientras la otra se dobla, flexionándose por la cadera, hasta que la rodilla se sitúe por detrás de la axila. Entonces la mano toma el arco del pie por el exterior. El otro brazo puede rodear la cintura por detrás y asomar tomando el muslo de la pierna flexionada. En su posición final, difícilmente asumible, ese pie podría quedar por detrás de la cabeza, de ahí su nombre en sánscrito. Esta postura de “Equilibrio con el Pie detrás de la Cabeza” genera un estado de inocencia, de ingenuidad, de pureza primordial, donde principio y final se unen.

Finalmente, Dvi Hasta Bhujasana es una postura divertida, fresca, con menos dificultad de lo que aparenta, siempre que haya la suficiente flexibilidad en las caderas. Se puede acceder a ella agachándonos hasta situar las manos en el suelo con las piernas apoyadas en los brazos, y buscar la elevación de caderas y piernas en equilibrio. O desde la posición sentada, colocar las manos en el suelo, con los abrazos sosteniendo las corvas e ir hacia adelante hasta elevarnos.

La concentración que desarrollan estas posturas es un estado natural, lúcido y fácil que nos lleva a la meditación en la vida, en el día a día, sin solemnidades, sin evasiones de la realidad ni rechazos o negaciones. Al fin, el iniciado puede decir sí a la Vida y hallar en ella su Paraíso.

Nota: Estudio y efectos deKarana de la Rodada, Anantasana, Utthita Eka Pada Shirshasana y Dui Hasta Bhujasana, en páginas 19, 151, 317 y 289 de Ioga. Alargamento, Manuel Morata.

Herdeiro de Carmen velho (Ahimsa) Professora de yoga, uma licenciatura em Ciências da informação e o direito pela Yoga Vedanta Academy (escola de Sivananda) e pela Associação Espanhola de praticantes de Yoga (escola Manuel Morata).

Clases en Granada, Centro Presentia.

Informações: ahimsayogandalucia@yahoo.es


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Por • 18 de setembro, 2017 • seção: Carmen velha