Yoga para a prevenção de conflitos

A palavra Ioga viene de la raíz sánscrita YUG, que significa “unión”, “vínculo”. El yoga es integración; unión de la persona consigo misma: cuerpo, mente, emociones, espiritualidad y unión con todo lo que le rodea. Por tanto, el enfoque del yoga es inclusivo, ya que desde esta perspectiva todos estamos unidos. Esta visión hace que desaparezcan las diferencias y se abra la comprensión hacia los demás, generando sentimientos de no juicio que favorecen la integración. Es un artículo de Dolors Garcia.

El sabio Patanjali fue el primero en codificar el yoga en los Ioga Sutra. Patanjali definía el yoga como “la restricción de las fluctuaciones de la mente”. Las fluctuaciones son todos los movimientos que se generan en nuestro interior: pensamientos, emociones, deseos, recuerdos, fantasías, etc.

La capacidad de encontrar recursos internos que nos permitan aprender y crecer ante los obstáculos que se nos presentan, son una oportunidad para vivir de forma más armónica con uno mismo y con los demás.

La práctica del yoga previene el estrés y la ansiedad, a la vez que contribuye a mejorar los problemas de comportamiento y de conducta, ya que ayuda a relajar el cuerpo y la mente, aumenta la concentración, disminuye la agresividad, refuerza la autoestima y hace que los conflictos se puedan afrontar de una forma más serena y reflexiva.

El yoga sirve para ampliar la conciencia y purificar la mente. Ahimsa es la renuncia a hacer daño de pensamiento, palabra o acción. Una actitud de no violencia hacia todos los seres vivos. Es un precepto que se basa en el amor hacia uno mismo y hacia los demás. Dentro de los Ioga Sutra aparece como una de las cinco virtudes del primer paso que Patanjali codificó para la liberación del ser humano. Nos dice que las causas de la violencia son: el deseo, la cólera y la confusión. Sostiene que la violencia produce dolor e ignorancia, por tanto, allí donde hay ignorancia encontramos la raíz de la violencia, y añade que la práctica de la no violencia (Ahimsa), termina con la enemistad. A partir de ahí, sólo queda la fraternidad.

Una de las virtudes para la práctica de la no violencia es el cultivo de la atención y la compasión, es decir, darse cuenta de la violencia en las acciones, pensamientos y palabras para que esta percepción la pueda transformar.

Trabajar la parte física en grupo, hacer respiraciones compartidas, relajaciones, gestionar las emociones, son herramientas que se utilizan en el aula para desarrollar la sensación de pertenecer a un grupo. El educador debe velar para obtener un buen ambiente en clase para mejorar la convivencia. De esta forma se desarrollan las capacidades de los alumnos y al mismo tiempo se aprende a convivir en sociedad.

O Asociación RYE España imparte cursos para trabajar las emociones, la resolución de conflictos, la atención, la memòria, la relajación y todo el abanico de posibilidades que esta disciplina nos ofrece.

Dolors Garcia, presidenta RYE España.

Para obtener más información, podeis consultar la pàgina web: Centeio-ioga-educacion.es

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Por • 19 Dec, 2016 • Sección: Aulas, cursos e oficinas