È tranquillo e so...

Quizás todo sea mucho más fácil de lo que se nos ha hecho creer. A fin de cuentas, practicar técnicas para meditar es continuar alimentando el microcosmos individual que la mente ha tejido para dar vida a un ego al que le gusta creerse muy espiritual, pero que bien mirado se trata de un juego más, una ilusión como otra cualquiera. Scrive Emilio J. Gomez.

La observación”, de Beatriz Hernández”, finalista del III Certamen de Fotografía sobre Yoga y Meditación

“Aquietaos y sabed que yo soy Dios”
Salmos, 46,10

Las técnicas son como juguetes que nada tienen que ver con el Espíritu supremo. En realidad, el hombre no las necesita; tan sólo requiere sentarse en silencio y quietud para sentir su propio Ser. Sentarse para hacer el no-hacer. ¿Qué o quién se lo impide? Su propia mente, capitaneada por ahamkara, el ego.

Al ego le encanta buscar y rebuscar, entretenerse con técnicas, rituales y tradiciones para así poder crear la autoimagen de buscador espiritual. Es normal que así ocurra, aunque se trate de una imagen personal más como otra cualquiera. Un modo entretenido de pasar el tiempo.

Créeme, es así de sencillo, basta con sentarse en silencio y quietud para sentir el Ser que ya se es, pero que al buscarlo en el mundo exterior se lo ha olvidado. No se puede llegar a ser lo que ya se es. Ya eres Eso, el Absoluto. Siéntate en quietud y siente el Ser para llegar a comprender por propia experiencia lo que este artículo trata de transmitirte con palabras.

Grazie per la vostra attenzione.

Emilio J. Gomez coordina el Círculo de Yoga Silencio Interior e imparte enseñanza individual de meditación. T 616 660 929 – info@silenciointerior.NET

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Da • 26 Oct, 2017 • Sección: Silenzio interiore