Lumière de l’Ecriture / mon esprit et j’ai

Carte de la libération de la Yoga Sutras: la culminación de toda vida, el poder de la Consciencia consciente de sí misma. Type de David Rodrigo (Āchārya Jijnāsu), traditionnel maître Advaita Vedānta.

Ecritures

Mi mente es sin principio. No ha nacido cuando entró en mi cuerpo físico. Por tanto, no morirá cuando muera este cuerpo físico donde resido actualmente, como nos muestra claramente la tradición maestro-discípulo de los Ṛiṣhis, humanos que realizan la Verdad, Existencia permanente, omnipresente, inmutable, sin límites de cuerpo, tiempo y espacio, Consciencia auto-luminosa, que se experimenta a sí misma y que ilumina el propio cuerpo-mente y el universo entero, logrado y lograble, con todos sus cielos, Tierra habitada por los humanos e infiernos, pasado, presente y futuro. Como señala, por ejemplo, Vyāsa en su comentario a los Yoga Sutras de Patañjali (II. 9), y tantos otros sabios. Esa Verdad es tu propio Ser. Seas quien seas, porque es sólo Uno.

¿Cómo funciona la mente?

Su funcionamiento es su naturaleza, lo que los Yoga Sutras denominan vṛittis, funciones y modificaciones de la mente o cuerpo sutil. Patañjali clasifica los vṛittis en cinco (I.6):

– Conocimiento correcto ´pramāṇa´

– Conocimiento equivocado ´viparyaya´

– Imaginación ´vikalpa´

– Sueño profundo (donde no se conoce nada) ´nidrā´ y el

– Recuerdo de una experiencia previa ´smṛiti´

Estos vṛittis o funciones y modificaciones de la mente o cuerpo sutil a su vez pueden:

– ser dolorosos (kliṣhṭha) o

– liberadores del dolor (a-kliṣhṭha) (I.5)

Ambos se basan en la ignorancia ´avidyā´ de quién soy yo en realidad y qué es esto, el mundo conocido y el universo desconocido. Sin embargo, los primeros continúan alimentando la ignorancia, que es la fuente de raíz de todo sufrimiento y limitación, mientras que los segundos, los a-kliṣhṭha vṛittis, la van debilitando hasta aniquilarla por completo y para siempre. Por tanto, estos a-kliṣhṭha vṛittis son los que hay que practicar para liberarse de todo dolor y realizar aquí y ahora, directamente, la plenitud del propio Ser, que es la Verdad.

De lo contrario, los vṛittis de dolor y miseria (kliṣhṭha) son eternos y se auto-alimentan y reproducen en una rueda eterna de nacimiento tras nacimiento en cuerpos físicos limitados, vulnerables y mortales denominada saṁsāra. Mientras los vṛittis de dolor y miseria ocupan el cuerpo sutil de uno nos llevan a experimentar como propia la asfixia que supone el resultado del karma ´acción´ físico, de palabra y pensamiento llevado a cabo a partir de la propia auto-identificación con esos vṛittis de miseria. Este resultado del propio karma es de tres tipos (Yoga Sutras II.13):

– Nacimiento en un cuerpo físico particular y, por tanto, limitado (jāti)

– Tiempo de vida del propio cuerpo sutil en ese cuerpo físico particular (āyus) y

– Experiencias sensuales (bhoga) de mayor o menor placer o dolor (dukha o suḥkha) en función de si la acción que me llevó a ese nacimiento particular es más de mérito (puṇya) o de demérito (pāpa), respectivamente

Además, mientras nos identificamos con los límites del cuerpo, somos quien actúa en él y por tanto vamos generando nuevo karma, cuyos resultados uno mismo tiene que experimentar, en el mismo cuerpo donde se hacen y/o en otro nacimiento (YS II. 12). Si la acción es muy intensa, sus frutos se experimentan al menos en parte en la vida presente.

Comment ça marche saṁsāra

El círculo de saṁsāra en el que el cuerpo sutil de uno va transmigrando en distintos cuerpos físicos donde experimentar el resultado del karma que le llevó a ese nacimiento particular e ir haciendo nuevo karma hasta liberarse de toda limitación -también del karma-, mediante el conocimiento correcto de quién soy yo y la realidad, funciona de este modo:

– La mente es sin principio y está compuesta de impresiones mentales (saṁskāras) fruto de experiencias pasadas.

– Cuando estas impresiones mentales son activadas por algún estímulo externo (percepción objetos sensuales) se convierten en vṛittis, que modifican el estado de la mente y la llevan a la acción.

– La mente (el conjunto del cuerpo sutil ´sūkṣhma śharīra´) ordena la acción del cuerpo físico.

– Esta acción con deseo, es decir, con auto-identificación con quien actúa para experimentar los resultados de la acción ´karma´ genera nuevas impresiones mentales (saṁskāras) que contienen en su seno el hecho de ser estimuladas por la percepción de objetos externos que de nuevo les llevarán a la acción con deseo que, de nuevo, generará nuevas impresiones mentales en una rueda que se auto-alimenta eternamente hasta ser detenida por la práctica del yoga samādhi, que veremos después.

Toda acción puede ser buena, mala o mezclada y traer experiencias de más o menos placer o dolor efímero. Sin embargo, la acción de un yogui, quien está asentando en su propio Ser y no en su idea equivocada de sí mismo y la realidad (identificación con su cuerpo sutil en su cuerpo físico) no es de ninguno de esos tres tipos (IV.7), ya que el Ser no actúa, porque es la Existencia Una, pura Consciencia sin la trinidad de sujeto-objeto-relación (karma) y base real de toda percepción, sentimiento y acción.

Los 5 kleśha

Patañjali clasifica el dolor (kleśha), que es consecuencia de los kliṣhṭha vṛittis, funciones y modificaciones de tu propia mente basadas y reproductoras de dolor, como cinco (II.3):

– Miedo a la muerte ´abhiniveśha´.

– Odio ´dveṣha´ a volver a experimentar el dolor previamente experimentado y recordado y al medio que nos condujo a ese dolor.

– Ansia ´rāga´ por volver a experimentar el placer previamente experimentado y recordado y al medio que nos condujo a ese placer.

Estos tres dolores presuponen y se basan en tu auto-identificación con quien las experimenta auto-identificándose con la propia experiencia, transformándose al sentirla como si fuera ella misma, que se denomina: Asmitā o ego, principio de yo equivocado.

Este asmitā o ego es efecto y existe a su vez en el campo de todo dolor (kleśha): avidyā ´ignorancia´.

Así los cinco kleśhas, causas de dolor, son:

– Avidyā ´ignorancia´

– Asmitā o ego, principio de yo equivocado

– Ansia ´rāga´ de placer

– Odio ´dveṣha´ y

– Miedo a la muerte ´abhiniveśha´

Ávidyā

Patañjali define avidyā ´ignorancia´ como confundir:

– el no Ser (intelecto -decisión, voluntad, quien experimenta auto-identificándose con la transformación de las distintas experiencias-, idea de yo, mente, sentidos, órganos de acción, cuerpo físico, relaciones, posesiones, acciones-) con el Ser (Existencia, Consciencia pura, sin transformación)

y a partir de esa confusión primordial, confundir:

– lo impuro (sucio, feo) con lo puro

– la fuente de dolor (la relación con la idea de otro) con la de felicidad (el propio Ser, visto donde sea según el propio intelecto, o poder de ver)

– lo efímero (el universo, los dioses) con lo eterno (la Existencia misma, sin adjetivos diferenciadores, sin asumir como propios los límites de los cuerpos y sus distintas funciones y cualidades)

Entonces, habiendo caído en saṁsāra (en la experiencia limitada de la existencia, en el dolor), ¿cómo salgo de saṁsāra?

Entendiendo que ahora tú, como todo ser nacido (identificado con un cuerpo sutil que nace al entrar como yo en un cuerpo físico):

– Tienes una comprensión y experiencia parcial de ti mismo y de la realidad.

– Lo que tienes que comprender, realizar, reconocer es tu verdadero Ser y la Realidad, ya que esto es la Belleza Infinita deseada y jamás lograda en la experiencia sensual e intelectual, por su propia naturaleza limitada, efímera, incompleta, porque hay dualidad, diferenciación, partes, causa y efecto, ganancia y pérdidas, nacimiento, cambio, degeneración y muerte.

– Puedes realizar Eso, pues no es más que tu verdadero Ser, tu mismo, pero para ello tienes que seguir con claridad, determinación, fuerza, amor, pasión y calma, durante largo tiempo -el que sea necesario- e ininterrumpidamente (I.14) la práctica correcta.

La práctica correcta consiste en:

– Dejar de odiar, desear con ansiedad y temer los objetos externos, lo percibido (vairāgya ´desapego´) entendiendo que esos sentimientos me producen agitación que es fuente de dolor, ya que no me permite la paz mental (interior) necesaria para llevar mi consciencia más allá incluso de mi mente-corazón y así reconocer mi verdadero Ser, la fuente de la Felicidad plena y libre que ansío.

Cela nécessite tapas, o auto-disciplina de mi cuerpo y mente. De modo que voy convirtiéndome en maestro de mi cuerpo-mente y dejo de ser su siervo llevado por olas a expensas de tormentas externas e internas a mi mente-corazón.

Relajo mi cuerpo y mi mente, mi emoción, concentrándola en sentir el amor y la gracia de lo supremo e invisible haciendo JAPA, que es recordar el mantra personal o palabra sagrada para uno porque le conecta con lo sublime (I.28) y entregar en nuestro corazón a lo para nosotros sublime nuestras acciones y experiencias ´Īśhvara-pranidhāṇa´.

Todo ello se clarifica y refuerza mediante el estudio de las Escrituras de Liberación ´Mokṣha-śhāstra´ en la propia tradición oral (svādhyāya), que implica escuchar del maestro/a tradicional, reflexionar, compartir con aquel y con el resto de los alumnos de modo que se logre claridad sobre lo que nos quieren transmitir esas Escrituras y podamos asentar nuestra mente-corazón en dicha claridad.

Tapas, svādhyāya (que incluye japa) e Īśhvara-pranidhāṇa es lo que Patañjali denomina Kriyā Yoga, el yoga de la acción (II.1). Practicándolo se van atenuando las impresiones mentales de dolor ´kleśhas´, progresivamente se van cambiando de hábitos mentales y se logra poder entrar en las tres prácticas internas del aṣhṭhaṅga yoga de Patañjali (II.29), las tres últimas dentro de estos ocho pasos, que culminan en samādhi y que juntas se denominan saṁyama (III.4).

Así concentro (dhāraṇā, III.1) mi mente-corazón, antes dispersa y agitada, en un único vṛitti (mi objeto de meditación). Cuando ese vṛitti fluye en mi chitta ´mente´ sin interrupción durante algún tiempo, esto se llama meditación ´dhyāna´ (III.2). Consecuencia de dhyāna se crean vṛittis de samādhi (concentración en sentir Ser, consciencia de la Consciencia misma), por lo que se van destruyendo los vṛittis de dispersión o vyutthāna-vṛittis (II.11). Así se va entrando, primero de forma efímera, en samādhi, que es cuando mi mente es como si se olvidara de sí misma (sujeto que está meditando en un objeto) y brilla sólo con la luz del objeto de meditación (Consciencia pura, sin transformación, III.3), como si mi mente fuera un diamante transparente que refleja claramente la Luz misma de la Consciencia pura, la fuente de la sensibilidad misma, siempre presente (I.41).

Así se logra prajñā, una potente y clara luz interior, preñada de Verdad, que anuncia el amanecer, el despertar espiritual total (III.4). Dicha visión interior directa debe ser ahora aplicada a toda percepción de tu intelecto, sentidos, cuerpo contemplando lo visto, sintiendo todo ello (material y exterior, interior y sutil, experiencias de placer, principio de yo, I.17) como manifestación de esa misma luz que sientes directamente en lo más profundo de tu Ser, en la alcoba de tu corazón profundamente calmado, libre de las agitaciones e impurezas externas.

Hacia Kaivalya

Las experiencias de placer celestial, la percepción super-sensible de sonidos, tacto, formas visuales, gustos y olores invisibles a los sentidos ordinarios y los poderes superhumanos o siddhis deben ser trascendidos, abandonados en tu consciencia, en tu identidad, y concentrarte en la base de Consciencia pura también de las experiencias efímeras especiales que, si bien, son una perfección de las experiencias mundanas son un obstáculo para tu realización espiritual o samādhi (III.36).

Tu identidad debe establecerse en esa experiencia misma del propio experimentador, de quien ve, Consciencia pura, y no de la experiencia dividida, no del poder de quien ve objetos diferenciados, que es tu asmitā, o pseudo-yo, migaja de tu Ser, sombra brillante de la Verdad, adorno del Ser Supremo o Brahman.

Se trata de pasar de la consciencia de objetos conocidos a la de conocimiento puro, base siempre presente e inmutable de objetos conocidos diversos.

Con ese desapego superior (para-vairāgya, I.16) que se produce al sentir y reconocer directamente el Ser, Consciencia pura ´Puruṣha´ como el propio Ser y la Verdad de todo lo conocido-experimentado mediante los instrumentos de experiencia dualista de tu cuerpo-mente, se van generando impresiones mentales ´saṁskāras´ de nirodha, es decir, las que van cesando incluso los samādhi-saṁskāras, los de tu práctica de concentración espiritual, que modo de ésta da sus frutos totales: el paso de la falsa identidad con la mente y sus funciones y transformaciones a la identidad real con la Consciencia pura, inmutable, base libre e infinita de todo movimiento y experiencia mental, prerrequisito de todo movimiento y experiencia física.

Eso es Kaivalya (IV.34), la Liberación, la culminación de toda vida, la cima de la tarea de vivir. Ya has logrado cuanto hay que lograr, ya no te queda nada más que conseguir, más que disfrutar siendo eternamente lo que es.

Los instrumentos de tu cuerpo-mente continúan actuando por su propia fuerza (el karma que fructificó en su nacimiento, tiempo de vida y experiencias o prārabdha karma) pero ahora son un canal del poder libre y consciente de la Consciencia misma consciente de sí misma (chiti-śhakti) en tu cuerpo-mente, su percepción, acción y experiencias.

Formation continue

1. les écrits de l’Advaita Vedānta, Sāṅkhya-Yoga-connaissances et pratiques traditionnelles Complète et dans les écrits originaux d’ordre de la tradition orale : Sāṅkhya-Kārikā, Yoga Sutras et Bhagavad Guītā, Viveka Chūḍāmaṇi, Upaniṣhads et Soutras Brahma

La reconnaissance d’un même et de la réalité / Le sens de la vie

Mokṣha Śhāstra - art et la science de la libération

-À Madrid et à distance : Yoga Shala Alcobendas / Contact : annayogashala@gmail.com

-Barcelone in : contact : luzescrituras@gmail.com

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Un week-end au mois. À Madrid et à distance : Alcobenda de Yoga Shalas. contact : annayogashala@gmail.com

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Mardi, mercredi et jeudi. Moksha Yoga, Barcelone et à distance. mokshabarcelona@gmail.com

Présentation de David Rodrigo (Āchārya Jijnāsu)

David RodrigoElle a cédé complètement à la pleine reconnaissance de soi et la vérité depuis en 2008 est allé à Rishikesh, Himalaya, en Inde et a donné avec son maître, Dravidāchārya Rāmakṛiṣhṇan Swāmījī (Ashram de Nethralaya Shastra), Advaita Vedānta tradition de Śhaṅkarāchārya ; disciple Swāmī Sarveśānanda Sarasvatî et son professeur Swāmī Śhānti Dharmānanda Sarasvatī.

Il étudie pendant six ans intenses d’auto-transformation, envisagée, appliqué et expérimenté avec le maître, dans une relation personnelle et quotidienne, la sagesse de la tradition a révélé dans les écritures très complètes et originales de la spiritualité classique et de la philosophie dans les écoles de l’Inde libérant (ṣhaḍ-darśhana) et le Sanskrit :

  • Advaïta Védanta
  • Prasthāna Traya ´Triple Canon´ avec le commentaire de Śhaṅkarāchārya : Bhagavad Guītā, principal Upaniṣhads et Brahma Sutra. Ce dernier avec Bhāmatī, Vāchaspati Miśhra subcomentario.
  • Advaita Siddhi, Madhusūdana Sarasvatī, partie du baril Triple ´Gran Bṛihat Prasthāna Traya
  • Prakaraṇa granthas (textes secondaires) comme Viveka Chūḍāmaṇi, Śhaṅkarāchārya ; Panchadaśhī, Muni de Vidyāraṇya ; Vedanta Paribhāsā, Dharmarāja ; Siddhānta-leśha-saṅgraha, Appayya Dīkṣhita ; Dakṣhiṇāmūrti-stotra ´Himno à Dakṣhiṇāmūrti´ ; Pancīkaraṇa ; Tattva boddha ; ou Ātma-jñāna-upadeśha-Gérard.
  • Yoga Sutras de Patanjali, avec le commentaire de Vyāsa, etc..
  • Sāṅkhya Kārikā de Īśhvara Kṛiṣhṇa.
  • Le reste des écoles classiques (astika darśhana) : Artha-saṅgraha (Pūrva Mīmāṁsā) ; Tarka-saṅgraha (Nyaya-Vaiśheṣhika).
  • Grammaire du sanskrit (vyākaraṇa) : Laghu-siddhānta-kaumudī de Varadarāja (simplification du régime traditionnel de la Aṣhṭādhyāyi de Pāṇini).

Il fut initié dans la tradition du Yoga méditation dans l’Himalaya est par Veda Bhāratī (herbe de Swami Rama Sadhaka Ashram, Rishikesh, disciple d’est Rama de l’Himalaya).

Herbe de Swami Rama Sadhaka Ashram, Rishikesh a commencé à transmettre des connaissances, de pratiques et d’expérience de l’écriture et la méditation ; et coordonnée Dhyāna Gurukulam, l’école traditionnelle de l’ashram.

En 2014 la vie vous a amené vers l’Espagne, mise à disposition directement - sans vêtement ou les transformations à ce qui sont pas-, connaissances, pratiques et l’expérience de ces écrits de sagesse universelle qui surviennent et conduisent à la réalisation directe et immédiate du lui-même : existence, conscience, même bonheur, sans différenciation ou transformation, illimitée.

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Par • 20 Jul, 2016 • Sección: Textes anciens