Master Class / histoire du yoga est toujours refaire

Esta es una nueva entrega de la sección Master Class, cuyo objetivo es profundizar en las técnicas, recursos y enseñanzas del yoga. Se realiza en colaboración con los expertos de la Escuela Internacional de Yoga, uno de los centros de formación de profesores más prestigiosos de España. Hoy interviene Swami Krishnananda.

Ganesha

Swami Krishnanada PeqSwami Krishnananda Saraswati, Yoga Acharya, fundó en 2004 el Instituto Yoga Retiro en Madrid y enseña Filosofía como formador de profesores de yoga en la Escuela Internacional de Yoga, donde lleva colaborando ocho años. Una tarea esta que acomete desde su larga e intensa trayectoria de swami pero con vocación de adaptar sus enseñanzas a los tiempos y retos de la vida actual.

Hablamos con este swami abierto y campechano sobre su propia trayectoria. Muy joven se inició en el yoga. Su talante introvertido de entonces se agudizó con el cambio de sensibilidad que acompañó a esta etapa. Debido a la influencia de los textos que iba leyendo, vio que no le quedaba más remedio que buscar un guía espiritual. “En aquellos tiempos de idealismo, si había que ir a América en pos del maestro, se iba”. Fue un proceso, reconoce ahora, muy emocional, “porque entonces no sabía hasta qué punto quizás me estaba evadiendo de todo lo que me tocaba vivir”.

Conoció a Swami Vishnudevananda en uno de sus viajes, y se integró en la organización Internacional de Centros de Yoga Sivananda , donde permaneció 18 años. “Tuve la oportunidad de ir pasando por los diferentes yoga según las tradiciones, en diferentes partes del mundo, en diferentes ambientes, con diferentes maestros. Finalmente salí de la estructura de la organización, pues sentía que me quedaba por hacer un tipo de trabajo de integración de diferentes escuelas y diferentes puntos de vista”.

Un fenomeno actual: integrar conocimientos

Este trabajo de integración hoy lo aplica a la formación de profesores. “En la Escuela Internacional de Yoga se remarca a los estudiantes que el compromiso con el maestro tradicional está variando, y aunque se pretenda no perder la esencia, la realidad es que la evolución de la conciencia yóguica está yendo en una dirección en la que se busca integración, globalización y compromiso exclusivo solo con uno mismo”.

¿Cómo valora Swami Krishnananda la evolución del yoga?

“Yo nunca me imaginé que, con el espíritu con el que entré en el yoga cuando renuncié al mundo y me fui como un peregrino a los pies de mi maestro, 30 después sería un profesional del yoga que vive de ello”.

“Han cambiado muchas cosas en la formación, que cada vez es más exigente. Ahora las escuelas tienen que dialogar para ponerse de acuerdo a muchos niveles, desde el más básico de que no haya ninguna que manipule los intereses económicos, hasta lograr que las enseñanzas tradicionales no se pierdan”.

Una historia de reinterpretaciones

¿Y qué le parece a un profesor que enseña filosofía sobre textos clásicos del yoga este tema de la pérdida de las tradiciones, que tanto preocupa a las escuelas más ortodoxas?

“La historia del yoga desde que nació, como la historia de las filosofías, es una historia de reinterpretaciones. Desde los Upanishads à la Bhavad-Gita, se han interpretado todos los textos. Hay un fenómeno que es el de la reinterpretación, y lo único que podemos hacer los que nos dedicamos a ello es concentrarnos en lo que creemos que es esencial. ¿Los textos tienen que ser interpretados, reexplicados y ajustados como un asana? Absolutamente. Como que la historia del yoga está rehaciéndose continuamente, lo que pasa es que tiene que ser rehecha en cada persona. Las formas de explicar las cosas evolucionan con las épocas y las culturas”.

“Me gusta explicar -prosigue Swami Krishnanda- el tema de los contrastes. Para que la conciencia evolucione, una persona necesita contrastar experiencias diferentes. En la organización en la que yo estaba, que era muy ortodoxa, no se hablaba nada de Iyengar ni de aquello que pudiera interferir en las prácticas tradicionales. Ahora sigo haciendo esas prácticas pero adaptándolas a mi mundo, a mi contexto. Reconozco que si no hubiera vivido esa otra etapa, no podría hacer el trabajo que hago ahora de compartir (me gusta más que transmitir). Una persona necesita tener una mínima experiencia en una estructura, aunque solo sean tres días y para decir esto lo quiero o no lo quiero. Cuando el trabajo estructurado está bien hecho, deja la huella de la disciplina”.

La transmisión del yoga

Dice Swami Krishnanda: “La transmisión es un fenómeno que se percibe en función de la conciencia que tengas. Cuando hablo del yoga a los estudiantes me gusta hablar de la vida, porque cuando una persona se implica en algo en la vida es porque le emociona, le atrae: un trabajo, una pareja, un proyecto. Y esa ilusión cargada de emoción es lo que ocurre también con el anclaje en una escuela determinada, o un tipo de yoga, o una formación”.

“Si la persona está equilibrada emocionalmente, el proceso de aprendizaje se vive con mucha claridad y se sabe perfectamente dónde está uno: aquí estoy yo, y aquí el maestro. Tienes capacidad de discriminación para saber lo que te interesa y lo que no. Puedes hablar y hay un diálogo. Pero hay tradiciones muy profundas que arrastran el lastre (no en sentido negativo) de la transmisión silenciosa que existía en los tiempos ancestrales, cuando el discípulo se sentaba ante el maestro con todo respeto y no debía hablar”.

Cuidado con los automatismos

“Ahora hay mucha mecanicidad, mucho automatismo en la transmisión del yoga. Y las enseñanzas tiene que ser integradas, porque si no se puede llegar a infravalorar el yoga, y se llega a confusiones entre las escuelas. Es un tema muy delicado. Yo les digo a los alumnos medio en broma que lógicamente todo lo que aprenden lo deben practicar, pero si pueden un poquito más lento de lo que lo han aprendido”.

Swami Krishnananda confiesa que en Escuela Internacional de Yoga he aprendido que el yoga tiene mucha maleabilidad. “Puedes adaptar las clases a muchas formas, pero cuidado con la mecánica. En un curso de profesores, ¿cómo enseñas para que lo esencial llegue? Ese es el reto que tenemos”.

Reflexiona Swami que hoy los alumnos llegan al yoga movidos por un anuncio de publicidad o una expectativa laboral. “Pero si no se profundiza en su historia es tremendamente complicado que la persona pueda entender lo que es el yoga. Porque además lo practicamos en un tipo de dimensión muy diferente a aquella en la que nació el yoga”.

En próximos artículos abordaremos con Swami Krishnananda:

  • Origenes del yoga,
  • Las enseñanzas del Bhagavad Gita.
  • Pantañjali y sus aforismos.

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Par • 29 Jul, 2013 • Sección: Ecole internationale de Yoga