Meditar como una lluvia purificadora

Un símbolo es un atajo para la memoria. Si estamos suficientemente sensibles, es una llave para abrir un mundo arquetípico donde nuestra alma despliega sus batallas heroicas. Escribe esta serie de “La meditación en los símbolos” Julián Peragón (Arjuna).

Maravillosamente, tarde o temprano, el cielo hace el amor con la tierra a través de una lluvia fecundante. La nube se licúa y la tierra se embebe, el cielo oscuro se clarea mientras que la tierra reverdece. El ciclo de la vida se pone en marcha: agua y tierra, viento y sol amasan cada semilla, la nutren, la riegan, la caldean y la ventilan.

Cuando recorremos meticulosamente nuestro cuerpo de arriba abajo, por delante y por detrás, también asistimos a una lluvia purificadora. Acompañada de respiración, nuestra intención desincrusta, arrastra y limpia tensiones, dolores, inflamaciones… Con nuestro bisturí mental, deshacemos un traje reseco y encorsetado para colocarnos otro nuevo, flexible y permeable, sensible y placentero.

Julián Peragón Arjuna, formador de profesores, dirige la escuela Yoga Síntesis en Barcelona. Es autor del libro Meditación Síntesis (Ed. Acanto).

Su último libro es La Síntesis del Yoga. Los 8 pasos de la práctica. Editorial Acanto.

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Por • 29 Nov, 2017 • Sección: Arjuna