Vrittis

Imagina que tu mente es un lago lleno de vida. Ahora alguien tira una piedra a ese lago y se empiezan a generar un sinfín de hondas. Pues eso mismo pasa con la mente: si te implicas, puedes identificarte con cada una de esas hondas que tú mismo has dejado que se generen. Escribe Mayte Aguado (Maheswari).

Los sentidos son superiores al cuerpo; la mente es superior a los sentidos; la inteligencia es superior a la mente, y el Ser es superior al intelecto. Bhagavad Guita (3.42).

Tu mente es el condicionante de quién eres y por qué eres como eres, y tus acciones estarán por lo tanto condicionadas, al dejar que la mente sea la capitana de tu vida.

Hablemos de los Vrittis, modificaciones de la mente, esas que producen una agotadora actividad constante de pensamientos.

Imagina que tu mente es un lago, y como lago está lleno de vida. Ahora alguien tira una piedra a ese lago verás cómo se empiezan a generar un sinfín de hondas y su intensidad dependerá del tamaño de la piedra que se tire. Pues eso mismo pasa con la mente; si te implicas, puedes identificarte con cada una de esas hondas que tú mismo has dejado que se generen.

Profundicemos un poco más. Existen cinco tipos de vrittis, algunos de las cuales son dolorosos y otros no. Conocerlos también puede resultar agradable o doloroso; dependerá de las dualidades que permitas a tu mente. El que decide aprender sobre ello valorará si pone voluntad para aumentar su autoconocimiento o, por el contrario, existe la posibilidad de una nueva honda que le lleve al deseo de evitar la disciplina. Y es que es ser humano se ve sometido a una dura prueba de voluntad constante; su mayor esfuerzo en la vida es la voluntad.

Poner voluntad en este área de la que hablamos significa trabajar por el silencio de la mente, donde incluso los pensamientos dolorosos quedan eliminados cuando el conflicto interno cesa por efecto de la concentración. Por eso cuando meditamos se ha de hacer en un estado mental de recogimiento, y si uno pudiera mantenerse en ese estado en todo momento, disfrutaría continuamente de una inmensa paz.

¿Y cuáles son esos cinco tipos de modificaciones mentales? El conocimiento correcto, la interpretación errónea, la ilusión verbal, el sueño y la memoria.

Ahora vamos a reconocerlo en cada uno de nosotros, incluso en ese camino hacia el autoconocimiento que se ha decidido emprender, en el que uno quiere sentirse uno solo con la soledad. Hablo de esos momentos en los que no quieres estar con nadie, que todo lo que quieres es estar distante, que no frío. ¿Por qué crees que buscas el silencio? ¿Es una válvula de escape?  No, tan sólo es una herramienta que está en ese lugar que aún desconoces y que surge cuando necesitas de tu plena atención, para así ayudarte a saber quién eres realmente. Es esa herramienta que te responde sobre cuál es el sentido de tú existencia y, sobre todo, te ayuda a madurar el sentido que tienen tus acciones.

Reencontrarse con el todo

Quizá te preguntas por qué este mundo es tan distinto, por qué pasa lo que pasa, por qué es todo tan diferente a las expectativas que generaste… Vamos a poner un ejemplo. Observa la noche, ¿crees que es muy diferente del día? Es algo que tú has generado con los sentidos. Si paras tu mente un momento, verás que todo es mucho más sencillo: tan sólo lo que ocurrió es que la luz del sol desapareció, no quiere decir que sea la muerte del día, sino realmente el despertar de tu día. No te distraigas con aquello que realmente no quieres, no te identifiques con lo que te daña, deja de pensar en los placeres que crees que son sólo de otros y de otro mundo al que no perteneces, porque su dolor es tu dolor, y las alegrías son también las tuyas. Tan sólo hay que dejar de verlo desde lo individual para poder reencontrarse con ese todo en el que todos estamos y del que formamos parte.

Para algunos la felicidad es un simple “te amo” o una sonrisa sincera. Pero otros, ante esa misma situación, su mente empieza a generar infinitas hondas haciendo de ese presente algo increíble, porque piensan que esas cosas no existen en la realidad, que eso no les pertenece, ya que tienden a una actitud negativa que les lleva al bucle sinfín del “no”.

Es muy frecuente en la sociedad en la que vivimos que cuando alguien se encuentra ante un “te amo” o una sonrisa sincera, comience a encontrar en su mente todos aquellas situaciones que fueron falsas en su vida, lo que a su vez provoca que se pierda esa fantástica conexión que les proporcionó un momento único. Y todo a causa de esa losa de pregunta mental: ¿será verdad? o ¿qué querrá conseguir de mí?

Caer en ese estado negativo que tu pensamiento genera, sosteniendo que todo te da la espalda, que nada sale bien, esperando que ocurra algo que le dé un poco de sentido a este camino de negatividad, es caer ante la peor actitud. Y todo por los vrittis que consentiste.

¿Por qué ocurre esto? La inercia te llevó a una interpretación errónea, proyectando una imagen mental que no corresponde con la realidad, y para justificarla entra en juego la ilusión verbal, que con una impresión mental creada por reacciones o palabras que no fueron fundamentadas en ese hecho, te hicieron persistir en esa actitud negativa. Para atraer por último a la memoria, que te ancla en las experiencias pasadas y no te deja estar en lo que era en principio una maravillosa realidad. Estos son los Vrittis. Saber de ellos, reconocerlos, es empezar a ser dueño de tu existencia.

Quietud y silencio

Recuerda que nada es un ciclo, ni una fase o etapa. Somos los dueños de nuestro destino, de nuestras acciones, y las primeras son las ejercidas sobre nosotros mismos por nuestra mente.  Solo la quietud y el silencio son las únicas herramientas que pueden cambiar ese camino de tu vida y de la que formas parte. Hablo de esa vida que irremediablemente, por estar aquí leyendo esto, hace que formes parte de un principio y de un final. Y, si no lo evitas, de un nuevo principio. Y que esa felicidad o paz constante que añoras sólo depende de ti y de tu forma de ver la vida.

Pregúntate si para saber lo que es la felicidad crees que te es necesario saber qué es la infelicidad. O que si para saber si esto es bueno necesitas saber qué es lo malo. Recupera la inocencia para hallar la intuición que está dentro de ti.

Con amor, Maheshwari

Maheshwari (Mayte Aguado). Profesora de Yoga certificada por la Escuela Sivananda en Rudraprayag (India). Discípula de Fernando Díez. Colaboradora de la Fundación Vicente Ferrer y profesora de yoga en Guadalajara.

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Por • 18 May, 2017 • Sección: Firmas