Sirshasana: la puerta al cerebro

¿Es el sirshasana imprescindible? ¡En absoluto! ¿Tiene sus riesgos si no se ejecuta correctamente? ¡Sí!. ¿Se puede suplir por otras posturas que aporten igualmente sangre al cerebro? ¡Claro! Entonces, ¿por qué el sirshasana? Escribe Ramiro Calle.

No se trata solo de los beneficios somáticos que desencadena el Sirshasana, sino de los mentales, pues cuando la postura se hace con facilidad y se logra el equilibrio perfecto, uno puede facilmente mantenerla varios minutos y reporta un alto grado de interiorización, armonía y equilibrio psicosomático. Su alcance no es solo somático, sino psicomental. Es una técnica de introspección y no solo idónea para irrigar de sangre el cerebro, regular el funcionamiento de la glándula tiroides y estimular la memoria. Pero es de una gran imprudencia el exigir que los alumnos principiantes que llegan a una clase de yoga realicen el Sirshasana. De hecho nunca lo imparto en mis clases y las vengo dando desde hace 45 años. ¿Por qué? Porque hay que evitar riesgos innecesarios.

Yo hago esta posición todos los días varios minutos (generalmente Emile, mi gato, acude a mi lado, porque le encanta participar en mi sesión de hatha-yoga), pero no la aconsejo a los alumnos en mi clase para efectuarla en grupo. Mi osadía no llega a tanto, por fortuna. Si alguien lo desea, le enseño en privado a ejecutarla, y le indico cómo luego puede hacer la posición por sí mismo comenzando por ayudarse de una pared.

Sirshasana puede suplirse por Viparita karani, la postura del Arado, la postura de la Pinza de pie, la postura del Gran ángulo y otras que aporten abundante sangre al cerebro. Está contraindicada para las personas con trastornos oculares graves, presion arterial alta, lesiones en vertebras cervicales, edad avanzada (si no la vienen realizando desde años atrás) o falta de equilibrio. Ha habido personas que por su falta de prudencia han dañado sus vertebras cervicales, o los músculos del cuello, o se han caído y golpeado contra el suelo. La persona que hace Sirshasana es conveniente que esté vigilada y ayudada en los primeros intentos por otra. Hay que ejecutar la técnica con precisión.

Considero Sirshasana como una puerta hacia el cerebro porque ayuda enormemente a entrar en uno y ensimismarse, pero en este tipo de posiciones hay que proceder con cautela y no disparatadamente. A mí personalmente me es de gran valor psicomental, pero la llevo practicando desde los 16 años y me siento muy cómodo en la misma. Además, como el mundo está al revés, así logro verlo al derecho, y, por si fuera poco, mi gato el yogui Emile me conforta e inspira con su ineludible presencia.

Ramiro Calle

RamiroCalleMás de 50 años lleva Ramiro Calle impartiendo clases de yoga. Comenzó dando clases a domicilio y creó una academia de yoga por correspondencia para todo España y América Latina. En enero de l971 abrió su Centro de Yoga Shadak, por el que ya han pasado más de medio millón de personas. Entre sus 250 obras publicadas hay más de medio centenar dedicadas al yoga y disciplinas afines. Ha hecho del yoga el propósito y sentido de su vida, habiendo viajado en un centenar de ocasiones a la India, la patria del yoga.

Mira la página de Facebook de Ramiro Calle:
https://www.facebook.com/pages/Ramiro-ACalle/118531418198874

Be Sociable, Share!

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete a nuestro RSS para no perderte nada

Otros artículos sobre
Por • 2 Mar, 2017 • Sección: Ramiro Calle