El problema existencial y su solución

¿Cuál es el problema existencial? Limitación. Ausencia de plenitud, de satisfacción permanente y total, de libertad. Felicidad fugaz, condicionada. Sufrimiento. Deseo. Muerte. Escribe David Rodrigo (Acharya Jijñasu), maestro tradicional de Advaita Vedanta y Meditación.

problema existencial

¿Existe solución humana? 

Sí. Aquí y ahora. En esta misma vida. Aunque no es sencilla. Tampoco complicada.

Salud natural (ausencia de problema)
Ser el Ser, sin distorsiones ni limitaciones.
Pura Consciencia, Existencia, Felicidad, auto-existente, auto-expresada.
Libertad.
Eternidad.
Conocimiento absoluto y directo, en uno mismo, por uno mismo.
Uno, sólo, indivisible, inmutable, intocable, omnipresente, sin causa ni efecto, sin nacimiento, transformación, degeneración, enfermedad ni muerte.
Ausencia de deseo y miedo. Plenitud.

Causa del problema 
Ignorancia del verdadero Ser de uno mismo. El sujeto (quien ve, Consciencia pura) se percibe por error unido al objeto (las tres guṇas ´atributos´: sattva ´sensibilidad´, rajas ´acción´ y tamas ´insensibilidad´). Esta confusión se da por la proximidad de la naturaleza del sujeto (ver) y del objeto (ser visto). Por consiguiente, el sujeto adquiere la falsa identidad de su individuo (ego, mente, órganos de percepción y de acción, cuerpo), que es limitado por el tiempo, el espacio y la causalidad, experimenta objetos igualmente limitados y anhela plenitud, sueña con la libertad.

Esta falsa identidad o ignorancia primordial está más allá del tiempo, el espacio y la causalidad. Sin embargo, la experiencia demuestra que el ser humano es capaz de cesar esta falsa identidad y reconocer su propio Ser ilimitado. A quienes lo logran se les llama seres realizados. Estos pueden ayudar a curar a otros, mantienen viva la cura en el mundo.

Curación 
Separar quien ve (sujeto, Consciencia pura) de los objetos vistos (las tres guṇas en su estado material y sutil, conocibles mediante los sentidos del cuerpo y mediante la inteligencia, respectivamente).

Tratamiento 
1. Limpieza externa
Dieta y forma de vida saludable.
No comer ni consumir por ansiedad más de lo necesario para lograr la energía y el confort requeridos. Vida sencilla, armoniosa, agradable y en paz. No sedentaria. Ejercicio físico: hatha yoga, paseos por la naturaleza…

2. Limpieza interna
No violencia. No competitividad más que contra las propias tendencias mentales de identificación con los propios cuerpos (ego, mente, cuerpo físico) y el consecuente apego (deseo, odio, miedo) con los objetos externos. Mientras el ego está operativo no podemos darnos cuenta de la diferencia entre Consciencia (quien ve) y materia (lo que se ve), ya que esta misma confusión es la propia naturaleza del ego.
No posesividad. Nada es verdaderamente tuyo, ni tu cuerpo. No robar. No existe nada en el mundo que dé la felicidad permanente que deseas.
Veracidad, transparencia, sencillez, humildad, respeto, tolerancia.
Fortaleza interior. Claridad en el propio objetivo. Perseverancia, por muy duro que sea.
Auto-control de los órganos de acción, incluido el sexo y la palabra. La fuente de la felicidad no es externa.
Cumplir con amor y atención con tu deber.
Buenos sentimientos:
– Alegrarse del bien de los demás.
– Ser compasivo con el sufrimiento de los demás.
– No odiar a quien hace el mal.

3. Acercarse al sabio/a feliz y practicar sus enseñanzas y ejemplo
Escuchar, estudiar y contemplar el conocimiento que distingue la realidad última de quien ve y lo que es visto: Consciencia pura y las tres guṇas. Escrituras como Yoga Sutras, Bhagavad Gita, Upanishads, etc. surgen del conocimiento interno de esa distinción y revelan el método para que la humanidad pueda lograrlo.
Dedicar el mayor tiempo posible a la contemplación de dicho conocimiento.
Confiar, también en uno mismo.
Relacionarse con otros buscadores de la Verdad afines. Respetar a todo el mundo.
Amar la realización de la Verdad omnipresente como el uno mismo. Replegar los sentidos y la mente. Éstos se pasan la vida pasturando en el prado de los objetos y siempre están hambrientos, devorando el mundo inútilmente.
Meditar feliz, constantemente y con amor en la Verdad omnipresente como el propio Ser. Meditar es concentrar tu pequeña consciencia (tu inteligencia: mente-corazón) en la Consciencia pura, donde no hay tuya ni mía, pequeña ni grande, ni ninguna otra alteración fruto del contacto imaginado con las guṇas. Meditar es aislar tu Consciencia pura, sentir tu Ser sin las vestiduras inertes de los objetos: tu individuo y el mundo.
Actuar en consecuencia. Sin expectativas. Fluyendo con la ola de belleza transcendente que besa al mundo. Elimina la brecha entre tu experiencia meditativa y tu vida. Vive meditativamente, mejorando tus relaciones con mayor paz y amor. La meditación no es una acción, sino un estado de consciencia. No es cerrar los ojos, sino abrir el tercer ojo, el de la Consciencia pura, fuente de Luz que abraza al mundo en sus entrañas.
Observa tu respiración diafragmática, pausada, armoniosa.
Ignora tus pensamientos, emociones, reacciones fugaces. Observa tus pensamientos recurrentes. Te revelan tu personalidad y qué tienes que pulir.
Concentración en el Sí Mismo en todo momento, en toda acción, en todo pensamiento, en todo sentimiento, en toda palabra.
Dedicar tu vida y tu corazón al uno mismo omnipresente.

La propia experiencia fugaz, primero, permanente, después, confirma la efectividad infalible del tratamiento.
Bajo el yugo implacable del tiempo, la limitación existencial es eterna. Pero la Existencia libre habita a la otra orilla, más allá del tiempo.
No existe enfermedad en el sujeto, eternamente sano, bello y feliz.

Tiempo del tratamiento 
Indeterminado. Depende de la intensidad con la que se aplica el tratamiento.

David Rodrigo

Maestro tradicional de Advaita Vedanta

David RodrigoLuz de las Escrituras – Escuela de Vedanta

http://luzdelasescrituras.wix.com/escueladevedanta

Se entregó en cuerpo y alma al estudio y práctica completos de las escrituras originales de Advaita Vedanta (Prasthana Traya ´Triple Canon´ —Bhagavad Gita, Upanishads y Brahma Sutras— con el comentario de Adi Shankaracharya y Bhamati, parte del Brihat Prasthana Traya ´Gran Triple Canon´ —Advaita Siddhi–, etc.), Yoga (Yoga Sutras de Patañjali, Sankhya), el resto de las escuelas clásicas de filosofía india o astika darshana y Sánscrito en la Tradición Advaita Vedanta de Adi Shankaracharya con Dravidacharya Shri Ramakrishnan Swamiji (Shastra Nethralaya) en Rishikesh, Himalaya, India, 2008-14 (seis años enteros).

Intensificó su meditación en la tradición de los Rishis (grandes yoguis) del Himalaya con Swami Veda Bharati en Swami Rama Sadhaka Grama Ashram, Rishikesh, 2012-14, donde empezó a transmitir tradicionalmente las escrituras de Vedanta y Yoga y dirigió Dhyana Gurukulam, una escuela tradicional en la Tradición de Meditación de los Rishis del Himalaya.

En 2004 fundó Luz de las Escrituras – Escuela de Vedanta en España para transmitir las escrituras de Advaita Vedanta y Yoga reveladas con el fuego del conocimiento puro que quema la raíz de la limitación existencial, la ignorancia del Yo Real.

Cursos (también a distancia)
Madrid, Barcelona, Valencia

Moksha Sadhana, Vida de Liberación
Ecocentro, Madrid
Viernes 12 de septiembre, de 19:00 a 21:00
Entrada libre

Programa completo:
Estudio tradicional de las escrituras originales y completas de Advaita Vedanta y Yoga
Yoga Sutras, Bhagavad Gita, Upanishads, etc.

Meditación
Elevar la vida, ver el Ser

OM, significado y práctica

La muerte
Sentirla, entenderla, vivirla, trascenderla

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Por • 17 Sep, 2014 • Sección: Firmas