Cajal Blue Brain Project

Imagínate un día en el que simplemente pulsando una tecla puedas remodelar tu cerebro, aumentar la eficiencia de ciertas áreas, mejorar la memoria… Si eres amante del cine recordarás a Johnny Mnemonic, el protagonista del film del mismo nombre, que tenía un microchip cerebral que amplía su memoria. Por Koncha Pinos-Pey para espacio MIMIND.

Cerebro

En el ámbito de la neurociencia hoy hay cada vez más programas disponibles que facilitan el aprendizaje, mejoran las funciones ejecutivas del cerebro y reconexionan nuestras redes. ¿Estamos fusionando la ciencia ficción con la vida cotidiana? El cine, desde Frankenstein hasta Dolhouse, nos han sugerido que algunas de estas tecnologías puede llegar algún día a ser posibles, siempre en base a lo que sabemos del cerebro. Pero lo que sabemos ahora del cerebro está a años luz de lo que sabíamos hace tan solo 20 años.

¿La memoria funciona como una cámara de vídeo, almacenamos todos los detalles que captamos y cuando queremos usar los recuerdos los reproducimos en la pantalla de la mente? Si esta idea es correcta, parece entonces razonable que algún día seamos capaces de transferir los recuerdos de una cabeza a otra, igual que hacemos con cualquier archivo. También podemos acceder a cualquier cosa que nos haya sucedido al detalle, y también a la memoria de los otros…

Afortunadamente, las investigaciones en sistemas biológicos han demostrado que nuestras memorias no funcionan como camaras de vídeo para nada. Nuestros cerebros se identifican con las cosas más nuevas e importantes que vemos, y lo almacena en diferentes zonas del cerebro, el resto se desecha. Incluso un gran momento de nuestra vida -el nacimiento de un hijo, el primer beso…- no se almacena como una sola pieza. Separa las líneas verticales de las horizontales, y las almacena separadamente.

Mientras ver los recuerdos íntegramente puede ser una posibilidad remota, borrar y alterar los recuerdos ya es una realidad, al menos en animales de laboratorio. Al bloquear la capacidad del cerebro para crear proteínas, los científicos han demostrado que podían impedir la formación de recuerdos y borrar memorias existentes.

La razón por la que la memoria puede ser borrada tan fácilmente es que cada vez que recordamos algo, esto queda reescrito. Cualquier cosa que interfiera en el momento de la reescritura se grabará también con la memoria. Los recuerdos se fragilizan cuando se los recupera.

Otro paradigma que ha sido revisado en los últimos años ha sido la plasticidad del cerebro en la edad adulta. Hasta hace bien poco creíamos que las neuronas morían y no se recuperaban. El Cajal Blue Brain Project logró crear un superordenador inicial que podría imitar un cerebro con 10.000 neuronas. El objetivo del proyecto, fundado en mayo de 2005 por el Instituto Mind &Life y l´Ecole Polytechnique Federale de Lausanne, en Suiza, fue la creación de un cerebro virtual como un superordenador. La diferencia, sin embargo, entre lo construido como el cerebro inicial y el cerebro natural era enorme. Trent -científico- destacó que el cerebro contiene aproximadamente 100.000 millones de neuronas, cada una haciendo una conexión sináptica con otras 7.000 neuronas. Así que el cerebro está continuamente aprendiendo, por lo que se actualiza constantemente y se reconexiona entre sí.

Software + hardware

Esta toma de conciencia ha quedado francamente demostrada, según Trent, en la teoría del “aprendizaje continuo por neuroplasticidad”. Así, la financiación y la investigación del Blue Brain Project continúa -entre los participantes esta España-.

Como la ciencia ficción siempre ha inspirado a la ciencia, espero que sigamos con los experimentos cerebrales y que los descubrimientos permitan eliminar el sufrimiento de nuestras mentes.

¿Tendremos finalmente humanos con cerebros artificiales o seremos capaces de cargar nuestros cerebros en el ordenador? ¿Seremos capaces de hacer la transferencia de nuestros datos después de la muerte? Ahora recuerdo que justamente de eso hablaban los lamas tibetanos en el Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte.

Un pequeño detalle que complicara la vida a los científicos es que en nuestro cerebro las neuronas combinan la conducción de la actividad y el contenido de la misma, las neuronas son tanto software como hardware. ¿Puede el Cajal Blue Project competir con el cerebro humano? ¿Cómo puede todo esto influir en el ámbito clínico -en las enfermedades mentales- y en la educación? ¿Y en las relaciones personales?… Puede ser espectacular. Pero la imaginación de nuestro cerebro no va a dejar de inspirarnos en la exploración de nuevos ámbitos para desarrollar nuevas hipótesis… De una cosa podemos estar seguros: nuestros cerebros nunca dejarán de sorprendernos.

To be continued (continuará….)

estudiosContemplativos

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Por • 4 Oct, 2013 • Sección: CARRUSEL, MIMIND, Viajar