Asana/ Kakasana, el Cuervo

Además de Incrementar el equlibrio, Kakasana fortalece en gran medida las muñecas y los brazos. Seguimos hoy las indicaciones del libro Sivananda Yoga, Guía para Principiantes. Realiza: Raúl Torres, profesor de la Escuela Internacional de Yoga. Fotos: Thor Castro.

kakasana

El nombre de esta postura depende  de la escuela o linaje: Kakasana, el Cuervo, o Bakasana, la grulla. Dharma Mittra  las distingue por la posición de los brazos: Kakasana con los brazos doblados (como las patas más cortas de un cuervo) y Bakasana con los brazos rectos (como las piernas más largas de una grulla). 

  1. Siéntate en cuclillas con los pies ligeramente separados, las rodillas flexionadas y las manos apoyadas en la esterilla, frente a ti.
  2. Manteniendo las manos planas sobre el suelo y los dedos separados, flexiona la mitad superior de los brazos ligeramente hacia fuera y a los lados, debajo de las rodillas. Mantén los antebrazos separados, formando un ángulo de aproximadamente 90º y creando una pequeña plataforma encima de los codos para que las rodillas puedan apoyarse.
  3. Elévate sobre los dedos de los pies, mira ligeramente hacia arriba e inclínate hacia delante  con lentitud, desplazando más peso hacia las manos y los brazos.
  4. Inhala profundamente y, si te sientes cómodo, continúa inclinándote hacia delante hasta que los pies se despeguen del suelo y mantengas el equilibrio con las manos. Respira lenta y rítmicamente, y mantén el equilibrio concentrándote en un punto situado frente a ti, en la pared o en el horizonte.

Por último, desplázate hacia atrás, vuelve a apoyar los pies y descansa, y relájate en la postura del Niño.

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Por • 28 May, 2013 • Sección: Asanas, Práctica